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El proceso de duelo durante la pandemia de COVID-19

El aislamiento provocado por el brote podría prolongar el proceso.

Mujer mayor sentada en el sofá con las manos juntas

TINIX/GETTY

Frente a esta pandemia, AARP ofrece información y recursos para ayudar a las personas mayores y sus cuidadores a protegerse del virus y prevenir su propagación. Puedes encontrar recursos de AARP sobre el coronavirus en www.aarp.org/elcoronavirus.

In English | El duelo es la reacción normal y natural a una pérdida de cualquier tipo, como un empleo, una enfermedad o una muerte. La COVID-19, sin embargo, ha hecho el duelo mucho más difícil. Las situaciones de duelo y dolor con frecuencia son aislantes y angustiantes. Pero el aislamiento causado por el distanciamiento físico puede aumentar la angustia y prolongar el proceso de duelo. Estas son algunas cosas para tener en cuenta, además de sugerencias sobre cómo sobrellevar una pérdida, ya sea que estés pasando por un duelo o quieras ayudar a una persona que conoces.

Comienza por tomar conciencia

Reconocer el dolor es el primer paso para abordarlo, y comprender esto es importante incluso para una persona que está apoyando a otra durante un duelo. Esto es especialmente cierto en algunas comunidades en las que hay un estigma asociado con la salud mental. Las siguientes son cosas a las que debes prestarle atención.

La COVID-19 complica el proceso de duelo. Primero, debes saber que, independientemente de la crisis actual, todos experimentamos y procesamos el duelo en forma diferente, en especial durante un desastre. Puede ser que te sientas enojado, triste, desensibilizado, vacío o incluso incapaz de sentir ciertas emociones. También puedes tener reacciones físicas, como náuseas, temblores, debilidad o problemas para comer o dormir. Por lo general, cuando las personas pueden expresar sus reacciones al duelo comienzan a sanar y a notar cambios positivos. Según la Dra. Patti Anewalt, directora de Pathways Center for Grief & Loss en Hospice & Community Care de Lancaster, Pensilvania, "la medida en que experimentamos el duelo es individualizada y se basa en nuestra personalidad, en experiencias anteriores de pérdida y en nuestro entorno". Dada la crisis actual, en la que las rutinas diarias se han trastocado y a menudo es necesario aislarse físicamente, el proceso de duelo se puede alterar y alargar. Permítete —o permítele a la persona que está viviendo el duelo— el tiempo extra y el apoyo y la compasión adicional que requiere esta circunstancia especial. Si estás en pareja, el compartir la tristeza y apoyarse mutuamente podría contribuir a una sensación de unidad que saca a relucir lo mejor de cada uno durante una crisis.

 

Infórmate sobre la COVID-19

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El duelo con distanciamiento físico puede ser más difícil. El duelo —es decir, el dolor y la aflicción generados por la pérdida de un ser querido— se complica más con las restricciones necesarias que nos ha impuesto la COVID-19. Muchos de los mecanismos típicos de ayuda no están disponibles en estos tiempos, lo que hace que procesar el duelo resulte mucho más difícil. Los servicios funerarios tradicionales no son una opción, y tampoco lo son el abrazar a un amigo, compartir una comida o incluso despedirse en persona del ser querido.

Los factores universales de estrés de la pandemia pueden agravar el dolor. Es fácil imaginar de qué manera el dolor por el duelo se puede acrecentar cuando se combina con la aflicción y el enojo por la pérdida de un empleo, las redes sociales y la rutina, además de la ansiedad sobre nuestra propia salud y seguridad financiera. El cumplimiento de las órdenes de permanencia en casa y las presiones económicas pueden competir con el proceso de duelo por una muerte. Ten en cuenta que todos esos factores pueden demorar, prolongar y complicar el duelo para ti o para alguien que conoces.

La toma de conciencia permite actuar

Buscar apoyo para procesar el duelo nos puede ayudar a mantener nuestra propia salud y la de nuestra familia. Aquí presentamos algunas sugerencias para ayudar a que el proceso de duelo evolucione a pesar de las limitaciones impuestas por la pandemia de COVID-19.

Una persona distanciada físicamente en momentos de duelo puede seguir estando conectada. No es necesario que estés solo en tu duelo. Llama, envía mensajes de texto o haz videollamadas con amigos, familiares, líderes religiosos o cualquier otra persona en quien confíes. En estos tiempos de crisis, tu red de apoyo también podría estar de duelo, y la conmiseración o compasión mutua puede ser beneficiosa. Cuando hables con la gente, sé específico sobre lo que necesitas en ese momento: tal vez alguien que te escuche a mitad de la noche o simplemente alguien con quien compartir anécdotas divertidas. Hay quienes mantienen abiertas las comunicaciones de video, incluso con largos períodos de silencio mientras se ocupan de las tareas diarias, a fin de crear esa sensación de conexión. También puedes llamar a las líneas de ayuda y los grupos locales de apoyo que se incluyen en la sección de recursos más adelante.

A pesar de la distancia física, un amigo puede ser de todos modos una presencia constante. Si conoces a alguien que está viviendo un duelo, ofrecerle una presencia constante es una buena forma de apoyarlo, y eso sigue siendo posible incluso en estos días de distanciamiento físico. Si una ceremonia funeraria no es una opción, apoya a tu amigo en la creación de un ritual privado o virtual. Puedes conectarte con tus amigos y seres queridos regularmente; pregunta si prefieren el teléfono, un mensaje de texto o una videollamada (si la tecnología lo permite). Hablar puede ser una de las cosas más beneficiosas después de una muerte, de modo que solo debes dejar que la persona comparta cómo se siente y cualquier cosa que desee compartir sobre el ser querido que perdió. Volver a comunicarte semanas o meses después del fallecimiento, cuando se han calmado todas las condolencias, puede ser especialmente importante.

 


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Hay ayuda al alcance de la mano

A pesar del distanciamiento físico, tú y tus seres queridos no tienen que transitar el duelo solos. Hay muchos recursos disponibles con personas listas para ayudar:

Recursos de AARP en español

Ayuda telefónica

  • Línea de Ayuda para los Afectados por Catástrofes, de SAMHSA: esta línea gratuita brinda asesoramiento de crisis en forma inmediata a las personas que experimentan estrés emocional relacionado con un desastre natural o provocado. Para conectarte con un consejero de crisis en cualquier momento, llama al 1-800-985-5990 o envía por texto la palabra "Hablanos" al 66746.
  • Línea Nacional de Prevención de Suicidios: 800-273-TALK (800-273-8255); TTY: 800-799-4TTY (800-799-4889), disponible las 24 horas, todos los días

Grupos de apoyo

  • Grupos de apoyo de la Hospice Foundation: muchos de ellos están abiertos a personas que no utilizaron los servicios para pacientes terminales (en inglés)
  • Conéctate con tu comunidad religiosa local

Recursos de duelo

  • Hospice Foundation: en su sitio web hay una gran variedad de recursos para el duelo, entre ellos videos, artículos y otros sitios web (en inglés)

Autoayuda

Finalmente, para más información y recursos, visita el blog La COVID-19 requiere que también se preste atención a la salud mental.

Cuídate, y cuidémonos unos a otros.

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