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La era de las bombillas incandescentes llegará a su fin en el 2023

Tendrán que dejar de fabricarlas a principios del próximo año.

Bombillas incandescentes que rodean una bombilla LED verde

Seth Joel Photography / Getty Images

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La era de las bombillas incandescentes llega a su fin. El Departamento de Energía estableció dos nuevas regulaciones que prohíben la producción en el 2023 de estas fuentes de luz que consumen demasiada energía. Para este año, los fabricantes solo podrán vender bombillas de bajo consumo.

Es parte del esfuerzo de la Administración Biden para hacer un cambio a una iluminación más ecológica, que disminuye el uso de electricidad, reduce los gases de efecto invernadero y ahorra dinero a los consumidores. Las reglas revierten lo establecido en la Administración Trump, cuando se retrasó la eliminación gradual de las bombillas incandescentes en el 2019, con el argumento de que sería una carga para las empresas y que la cantidad ahorrada no valdría la pena.

Ahora, varios tipos de bombillas tendrán que cumplir con los requisitos de eficiencia energética, y se prohibirán las bombillas que producen menos de 45 lúmenes por vatio. Con el tiempo, eso resultará en la eliminación gradual de la mayoría de las bombillas incandescentes y halógenas, y se cambiará a las bombillas fluorescentes compactas y LED (ambas duran entre 25 y 50 veces más que las bombillas incandescentes).


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Las nuevas reglas ahorrarán miles de millones

Según el Departamento de Energía, una vez que las reglas entren en vigor en el 2023, los consumidores ahorrarán colectivamente cerca de $3,000 millones al año en facturas de servicios públicos. El planeta también se beneficiará, señala la agencia, ya que las emisiones de carbono se reducirán en 222 millones de toneladas métricas en los próximos 30 años. Eso equivale a las emisiones producidas por 28 millones de hogares en un año.

“Esta es una victoria para los consumidores y para el clima, una victoria que ha tardado mucho tiempo”, dijo en una declaración Steven Nadel, director ejecutivo del American Council for an Energy-Efficient Economy (ACEEE). “Las luces LED se han vuelto tan económicas que no hay buenos motivos para que los fabricantes sigan vendiendo tecnología del siglo XIX que no es muy buena para convertir la energía eléctrica en luz. Estos estándares finalmente eliminarán las bombillas que desperdician energía en todo el país”.

Según el ACEEE, las empresas podrán importar bombillas no conformes hasta enero del 2023, y las tiendas minoristas podrán venderlas hasta julio. En la actualidad, la mayoría de las tiendas minoristas, excepto Ikea, venden bombillas incandescentes o halógenas. En el 2020, alrededor del 30% de las bombillas que se vendieron en Estados Unidos eran de la variedad que utilizan demasiada energía, aunque las tiendas minoristas han ampliado su inventario de opciones LED. Las bombillas incandescentes poco eficientes también son populares en las tiendas de autoservicio y de todo por un dólar, señaló la organización, y agregó que cada mes que se venden estas bombillas, le cuesta a la nación cerca de $300 millones en facturas de energía innecesarias y genera 800,000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono.

Donna Fuscaldo es redactora y editora especializada en finanzas personales y salud. Lleva más de dos décadas escribiendo y cubriendo noticias para varias publicaciones nacionales, como The Wall Street JournalForbes, Investopedia y HerMoney.