Conoce más

Abrir
Teatros Regal

Regal Cinemas

Los socios ahorran en entradas de cine


Búsqueda de trabajo con AARP

¿Buscando trabajo?

Encuentra un empleo hoy

Prescripción de medicamentos fuera de su botella

Ahorros en recetas

Programa exclusivo de Catamaran

Abuela, mamá e hija cocinando - Mes de la Herencia Hispana

Herencia Hispana

Celebra y ahorra en tu membresía de AARP

Celebra la Herencia Hispana

Becas

Familia celebra la graduación de la universidad. Centro de Recursos Becas Universitarias.

Lo que necesitan tus hijos y nietos para entrar a la universidad. Recursos

Videos

AARP Español

¡Subscríbete al canal de consejos en YouTube!

Seguridad para
Conductores

Apúntate a un curso en línea; se voluntario y ayúdanos a promover un curso; busca un curso presencial para ti. Ir

Juegos

Juegos de AARP

Prueba tu destreza e ingenio. ¡Juega ya!

horóscopo

Horóscopo de AARP

Todo sobre tu signo: Amor, Dinero, Pareja. Ir

El esperado fracaso de la supercomisión

A nadie sorprende el desenlace de una gestión basada en conceptos alejados de la realidad.

Sólo una dosis excesiva de ingenuidad habría podido conceder un ápice de credibilidad a una supercomisión creada en el Congreso como una válvula de escape a una crisis artificial.

Vea también: La comisión para el tratamiento del déficit fracasa sin un plan >>

La atrofiada criatura parida por la célebre crisis creada en el verano en torno a la elevación de la capacidad de la deuda nacional nunca tuvo el menor chance de lograr algún nivel de éxito. Doce congresistas — seis demócratas y seis republicanos — reunidos para irse a las greñas en un intento por llegar a acuerdos sobre posiciones absurdas estaban llamados al fracaso desde antes de celebrar su primera reunión.

Vayamos atrás brevemente para revisitar el inicio de esta aberración. Elevar la capacidad de la deuda nacional después de incurrir en los gastos que ésta debía pagar era tradicionalmente un acto rutinario del Congreso. Sin embargo, en una conducta típica de oponerse a todo lo que saliera de la Casa Blanca, los republicanos pusieron condiciones al voto de elevación de la deuda, y en otra conducta típica del presidente de concederlo todo sin obtener nada a cambio, esas leoninas condiciones fueron aceptadas.

¿Cuáles eran estas condiciones? Ni un centavo de ingreso al erario público podría formar parte de la solución al déficit presupuestario. Sólo recortes, incluyendo los programas de Seguro Social y Medicare. En otras palabras, balancear el déficit sobre las espaldas de los ancianos mientras el 1 por ciento más rico de la población continuaba recibiendo exenciones fiscales, subsidios, e impuestos inferiores a los que pagaban sus recepcionistas y secretarias. Ciertamente una rara interpretación de la justicia económica en un país que alcanzó sus mejores épocas cuando supo crear una vasta clase media que tipificó al estadounidense promedio.

Cuando el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, nombró a sus delegados a la famosa supercomisión, su primera advertencia fue: ni un centavo de ingresos es aceptable en esta negociación. Los demócratas, por otra parte — comenzando por el presidente — sí se mostraron listos a exhibir su débil espina dorsal y, no sólo estaban dispuestos a aceptar, sino que promovieron recortes a nuestros servicios sociales.

Curiosamente, las reglas del juego de la supercomisión eran tan leoninas como sus premisas. Si esa amorfa entidad no lograba acuerdo antes de la meta fijada para noviembre, entonces se dispararía lo que en el capitolio se conoce como un “gatillo” que automáticamente recortaría, parejamente, $1,2 miles de millones del presupuesto a lo largo de todo el espectro numérico de la contabilidad nacional.

Y aquí entramos en otra desastrosa prescripción parlamentaria. La acción automática de ese gatillo no podría tocar la otra parte de la balanza monetaria: los ingresos al tesoro público. De manera que el próximo paso de este desastroso acuerdo del verano es aplicar una despiadada cuchilla sobre todo el presupuesto, incluyendo gastos de defensa y, por supuesto, los programas sociales de Seguro Social y Medicare.

¿Alguien se sorprende de que un buen número de analistas serios hayan declarado este Congreso como el peor en la historia de Estados Unidos?

Pero no nos adelantemos. La buena noticia es que nada va a suceder de inmediato. Esta cuchilla no se activará hasta el próximo otoño, y muchas cosas están llamadas a ocurrir antes de esa fecha, incluyendo nada menos que una elección general para elegir (o reelegir) a un presidente y elegir (o reelegir) a cientos de miembros del Congreso.

Esta eventualidad podría también afectar todo el debate sobre los recortes de impuestos que implementó George W. Bush, los cuales benefician principalmente al segmento más rico y poderoso de la sociedad, pero cuya expiración está marcada para el último día del año 2012.

Todo esto para decir que toda esta pantomima de la supercomisión y del inmisericorde gatillo nada tiene que ver con la realidad, cuya dinámica se espera que cambie, en uno u otro sentido, en los comicios de noviembre de 2012.

En otras palabras, sin novedad en el frente…

El contenido de esta columna refleja estrictamente la opinión del columnista y no la postura de AARP. AARP es una organización no partidista, sin fines de lucro que ayuda a las personas mayores de 50 años de edad a ser independientes y a ejercer control de sus vidas de manera asequible y que les beneficie a ellos y a la sociedad. AARP no respalda a ningún candidato a cargos públicos ni dona a campañas políticas ni a ningún candidato.

¿Qué opina?

Deje su comentario en el campo de abajo.

Ofertas y Beneficios

De compañías que cumplen con los altos estándares de servicio y calidad establecidos por AARP.

Anna's Linens

Los socios ahorran un 10% todos los días en Anna's Linens y AnnasLinens.com.

Faanui Bay, as seen from beach on Bora Bora, French Polynesia

Los socios ahorran hasta $525 en sus vacaciones con AARP® Travel Center powered by Expedia®.  

Pepperoni Pizza, Papa Johns Superbowl promotion for AARP members

Los socios ahorran un 25% del precio regular de los platos del menú en Papa John’s

Hispanic Heritage Month

Celebra el mes de la Herencia Hispana y recibe hasta un 25% de descuento en tu membresía de AARP