In English | Su médico le dice que tiene diabetes, una afección cardíaca, un trastorno de la próstata u otra enfermedad crónica. “¿Tiene alguna pregunta?”, indaga él. Usted le hace varias preguntas, todas menos la que más vergüenza le da: "¿Y el sexo?"
Todas las enfermedades crónicas son diferentes, pero estas seis recomendaciones siempre son válidas:

— Alex Telfer/Gallery Stock
1. Encuentre información y apoyo. Que no le dé vergüenza preguntarle a su médico sobre las consecuencias sexuales de su enfermedad y los efectos sexuales de sus medicinas. Seguramente él ha oído esas preguntas muchas veces. Entonces, busque en internet: efectos sexuales de ______ (nombre del medicamento). Repita para cada una de sus medicinas. Puede que reciba respuestas diferentes. Pero habrá obtenido una visión general muy útil.
Hágase miembro de la organización que se dedica a su enfermedad. Casi todas las enfermedades crónicas tienen una organización nacional. Para encontrarla, busque en línea o visite American Self-Help Group Clearinghouse (enlace en inglés del Centro de Intercambio de Información del Grupo Americano de Ayuda Propia). Pídale a la organización información sobre cómo manejar los efectos de su enfermedad sobre la sexualidad y, quizás, el nombre de un experto en ellos.
Por último, casi todas las organizaciones dedicadas a enfermedades crónicas patrocinan grupos de apoyo mutuo. Considere sumarse a un grupo y preguntarles a los otros miembros cómo ellos manejan el sexo.
2. Sea flexible. Si usted define el sexo como el coito, y ya no le es posible hacer eso, puede pensar que su vida sexual ha terminado. Pero si su definición del sexo es más flexible, decirle adiós al coito es como abstenerse de un solo plato en medio de un enorme buffet. Aun si no puede practicar el coito, hay muchas maneras de disfrutar la intimidad física, relaciones sexuales satisfactorias y el orgasmo. Los hombres no necesitan erección para tener un orgasmo. El sexo que satisface se fundamenta en las caricias lentas y juguetonas por el cuerpo entero. Aun los que tienen impedimentos graves suelen poder besar, acariciar, utilizar juguetes sexuales, recibir masajes y sexo oral, y quizás darlo. No se concentre en sus discapacides sino en sus capacidades. Querer es poder.
3. Manténgase los más saludable posible. "¿Cómo puedo mantenerme saludable?", se preguntará. "Tengo esta condenada enfermedad". Sí, la tiene. Pero se sentirá mejor, le resultará más fácil manejar su afección —y conservará más interés y capacidad sexual— si su estilo de vida es lo más sano posible. Así que consulte con su médico e idee un plan que lo ayude a llevar un estilo de vida sano.
- 1
- 2
- Siguiente »








¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »