In English | Las almendras solían llevarse todos los honores en la familia de los frutos secos. Ahora, las investigaciones realizadas muestran que los frutos secos de todo tipo son algunas de las principales fuentes naturales de antioxidantes, proteínas, fibra y aceites poliinsaturados y monoinsaturados para combatir las enfermedades.
Vea también: 10 superalimentos excelentes para su salud

Los frutos secos son ricos en calorías y grasa, pero también brindan algunos beneficios significativos para la salud. — Fotografía por Lisa Shin
¿Necesita pruebas? Datos de la University of Toronto muestran que reemplazar en su dieta 50 gramos de carbohidratos (el equivalente a un panecillo) por 2,5 onzas de frutos secos cada día ayuda a controlar el nivel de glucosa en sangre en las personas con diabetes tipo 2. Según otro estudio, los ratones que recibían una dieta rica en nueces (el equivalente a dos onzas diarias para un humano) presentaban la mitad de las probabilidades de desarrollar cáncer de mama que otros ratones que no recibían frutos secos. Y, hace poco, cuando investigadores reunieron los resultados de 25 ensayos clínicos, hallaron que comer diariamente 2,4 onzas de cualquier tipo de fruto seco reducía el colesterol “malo” (LDL) hasta en un 7 %, y el colesterol total hasta en un 5 %. Otros estudios han demostrado que las personas que comen varias porciones de frutos secos a la semana reducen drásticamente sus riesgos cardiovasculares hasta en un 74 %, en comparación con quienes lo hacen menos de una vez por semana.
Y, si estaba preocupada por el alto contenido graso de los frutos secos, no lo esté. Las mujeres que consumen dos o más porciones semanales de frutos secos presentan un riesgo de obesidad ligeramente menor que las que lo hacen con menos frecuencia o que directamente no lo hacen, descubrió hace muy poco un estudio a largo plazo titulado Nurses' Health Study, de Harvard School of Public Health (Escuela de Salud Pública de Harvard).
“Los frutos secos aumentan la saciedad”, explica Joan Salge Blake, dietista matriculada y profesora clínica adjunta en nutrición de la Boston University. “Eso ayuda a que no le dé hambre muy luego y no tenga que comer tan seguido”.
Pero, tampoco coma demasiado, limítese a una porción diaria, suficiente como para llenar solamente la palma de su mano.
A continuación: ¿Qué hay en un fruto seco? Un análisis de alternativas saludables. >>
- 1
- 2
- Siguiente »













¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »