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La grave falta de medicamentos

Existe una aguda escasez de docenas de medicamentos esenciales. Lo que necesitas saber al respecto.

Frasco de medicamentos vacío

Andy Dean Photography / Alamy

¿Podría la escasez de medicamentos recetados y de uso hospitalario afectar el tratamiento de pacientes?

In English l A los técnicos en emergencias médicas en Dayton, Ohio, en los últimos varios años les ha costado tanto conseguir la benzodiacepina, una droga para el control de las convulsiones, que se han dado cuenta de que su mejor opción es "pisar el acelerador y llegar al hospital cuanto antes", dice David Gerstner, que ayuda a coordinar los servicios médicos de urgencia en el área.

El centro médico Memorial Hermann-Texas Medical Center en Houston de hecho se quedó sin nitroglicerina intravenosa, el tratamiento de primera elección para los síntomas de un infarto, en el 2013 —y el suministro todavía es intermitente—. "Las alternativas son pastillas de nitroglicerina, que son de acción más lenta, y un ungüento tópico", dice Brian Gulbis, especialista en farmacia clínica en el centro. "Créeme, si estuvieras sufriendo un infarto, no desearías depender de estas formas".

Y en Austin, Texas, Roxie Greenway, de 65 años de edad, periódicamente ha tenido que buscar, por todos lados, una farmacia que le pueda volver a surtir su receta para una forma genérica del medicamento Arava para tratar su artritis reumatoide. (El medicamento de marca cuesta unas 40 veces más que el genérico). "Si paso solo uno o dos días sin mi medicina se me encorvan las manos como garras y el dolor es terrible", dice.

Por todo el país, hospitales, farmacias y pacientes están haciéndole frente a un cada vez menor suministro de fármacos críticos: medicamentos para afecciones cardíacas, fármacos para el control de la diabetes, quimioterapias para tratar el cáncer, sedativos, anestésicos, hasta la solución salina simple. En el 2007, la Food and Drug Administration (FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos) publicó una lista de 154 fármacos con escasas o inexistentes reservas. Para el 2012, esa cifra había aumentado a 456.

"Es una situación muy, pero muy precaria", dice Erin Fox, profesora adjunta en farmacoterapia de University of Utah y destacada experta en la escasez de medicamentos.

En algunas partes del país, equipos de atención médica han tenido que utilizar fármacos pasada la fecha de caducidad especificada por el fabricante. Para evitar que algunos medicamentos para tratar enfermedades que ponen en riesgo la vida desaparezcan por completo, la FDA ha permitido que fármacos que se conoce están contaminados permanezcan en el mercado. Después de que en el 2009 la agencia  encontró partículas de metal en medicamentos usados para tratar un grupo de enfermedades congénitas, por ejemplo, se permitió a la compañía seguir vendiéndolos, con una advertencia para los médicos para que inspeccionaran la solución y estuvieran al tanto de reacciones adversas. Cuando en el 2011 se encontraron partículas de vidrio en muestras de otra medicina —el fosfato de potasio inyectable— los médicos recibieron instrucciones para filtrar el medicamento con una aguja especial antes de agregarlo a la jeringa.

"Desde prolongar la duración de enfermedades hasta causar lesiones permanentes y muertes, la falta de fármacos ha provocado resultados dañinos para los pacientes", concluyó la U.S. Government Accountability Office (GAO, Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EE.UU.) el año pasado en un informe sobre la escasez de medicamentos. En solo un ejemplo, según un estudio publicado en el 2012 por investigadores del Pediatric Hodgkin Lymphoma Consortium, cuando los médicos se vieron forzados por falta de fármacos a cambiar de medicamentos en un ensayo clínico nacional para el tratamiento del linfoma de Hodgkin, el número de pacientes sin cáncer después de dos años disminuyó de 88 a 75%.

En el 2011, la Associated Press documentó 15 muertes vinculadas a la escasez de medicamentos. Nadie sabe cuántas más han habido, pero se están entablando demandas que exigen indemnizaciones por daños y perjuicios a causa de muertes por negligencia profesional.

Un debilitado sistema de producción de fármacos

¿Por qué están desapareciendo de las farmacias tantos medicamentos para salvar vidas? Según el informe de la GAO, la escasez de algunos medicamentos se debe a la falta de las materias primas que se necesitan para fabricarlos. Otros medicamentos escasean tras un aumento inesperado en su demanda. Por ejemplo, el año pasado, durante la epidemia de la gripe, las reservas de solución salina bajaron. "Pero la mayoría de las veces, los medicamentos escasean cuando los fabricantes de los fármacos se enfrentan a problemas de control de calidad en las instalaciones y deben disminuir o parar la producción", explica Marcia Crosse, que dirigió la investigación de la GAO.

Hasta una breve disminución de producción puede rápidamente provocar una escasez generalizada, dice Crosse, porque el sistema no cuenta con medidas provisionales intrínsecas. Según el informe de la GAO, solo tres fabricantes produjeron el 71% de todos los medicamentos inyectables para tratar el cáncer vendidos en el 2008, y el 91% de la cuota de mercado de los nutrientes y suplementos inyectables se dividió entre solo tres compañías. "Así que cuando se interrumpe la producción o si la compañía cesa la producción, existen pocos o ningún fabricante suplementario", explica Crosse. "Si se está fabricando un fármaco de quimioterapia, se debe tener una línea de producción dedicada, por los productos químicos tóxicos que contiene. Si se para esa línea de producción, no es fácil cambiar a otra instalación. No es posible decidir el lunes hacer un cambio que ocurrirá el miércoles".

Los medicamentos estériles inyectables encabezan la lista de los más escasos, principalmente porque son tan difíciles de fabricar. Cualquier tipo de contaminación podría ser fatal. Pero los fármacos genéricos también se encuentran en la lista, en parte porque los márgenes de ganancia para algunos de los genéricos son más bajos que para los medicamentos nuevos. Los fabricantes de estos medicamentos pueden tener menos incentivos financieros para renovar sus plantas. De hecho, al enfrentarse a problemas de calidad persistentes, algunos fabricantes de medicamentos deciden que simplemente no vale la pena. Por una década, la compañía Ben Venue Laboratory de Bedford, Ohio, era el único fabricante de Doxil, que se usa para tratar el cáncer ovárico de estadio avanzado. Tras dos años con problemas de calidad, el laboratorio cerró en el 2011. Janssen Biotech Inc., dueño de la patente del medicamento, ha encontrado la manera de fabricar más, pero el suministro del fármaco se mantiene escaso.

No existen soluciones fáciles

Según los expertos, solucionar los problemas existentes del sistema de producción de fármacos no será fácil. Por ahora, de hecho, las partes involucradas no logran acordar qué es lo que se debería hacer. Algunos críticos afirman que la FDA no está haciendo lo suficiente como para asegurar suministros confiables de medicamentos; otros acusan a la agencia de hacer demasiado, haciendo cumplir las normas de control de calidad con celo exagerado, sin considerar cómo se afectan las reservas de medicinas. Acusan a los fabricantes de medicamentos de permitir la escasez de medicamentos para poder alzar el precio. Acusan a las organizaciones de compras grupales, que negocian los precios que pagan las grandes instituciones de atención médica, de hacer caer tanto los precios que los fabricantes dejan el mercado por completo.

Estamos seguros de solo una cosa: la falta de medicamentos cobra un alto precio en el costo y la calidad de la atención médica. "Las farmacias de los hospitales deben dedicar más tiempo y personal para manejar la escasez de los medicamentos", dice Fox. "Cuando no se consigue la versión genérica de algún medicamento, la única opción podría ser la versión de marca más cara".

Algunas veces no existen alternativas. Entonces los médicos y los hospitales deben racionar los que tienen, utilizándolos solo para los pacientes más enfermos. Cuando bajaron las reservas de un fármaco llamado leucovorina en el 2011 y 2012, por ejemplo, los oncólogos por todo el país se vieron obligados a decidir cuáles pacientes lo recibirían de las cada vez menores reservas y cuáles recibirían terapias menos eficaces (o más caras). "Es muy difícil tener que tomar esa decisión", dice el oncólogo Thomas Stanton, que practica en California.

La oncóloga Keerthi Gogineni y sus colegas de University of Pennsylvania encuestaron a médicos especialistas en cáncer por todo el país en el 2012 y 2013; según sus investigaciones, a 8 de cada 10 les costaba conseguir los medicamentos que necesitaban para tratar a sus pacientes. "Nos quedamos muy sorprendidos de lo extendido que es el problema, y qué poca orientación existe para ayudar a estos médicos a enfrentarse a la falta de medicamentos", dice Gogineni. Los cardiólogos también se han afectado mucho, con la desaparición de muchas reservas de medicamentos de las farmacias, desde aquellos usados para tratar la presión arterial hasta los usados para tratar la insuficiencia cardíaca.

La escasez de medicamentos también ha provocado desperdicios innecesarios. "Por un tiempo, la única morfina que teníamos era en dosis de 10 miligramos para uso en un único paciente", dice Carol Cunningham, directora médica de servicios de emergencias médicas para el estado de Ohio. "Es raro que un paciente necesite tanta cantidad. Así que terminamos usando las ampollas de 10 miligramos, administrando 1 o 2 miligramos y desechando el resto".

En un informe publicado en julio, Premier Inc., una alianza de 2,900 hospitales por todo el país, estimó que la escasez de medicamentos les costó a los hospitales de la nación por lo menos $230 millones al año del 2011 al 2013 —en medicamentos desperdiciados, el uso de fármacos más caros como sustitutos y el personal que se necesita para localizar medicamentos alternativos—.

En busca de la solución

Los expertos reconocen que la escasez de medicamentos no se solucionará en el futuro cercano. Pero hay señales esperanzadoras. En el 2012, la FDA estableció nuevas estipulaciones que exigen que los fabricantes de medicamentos avisen a la agencia con más tiempo acerca de cualquier posibilidad de escasez. "Si se le informa a la FDA con anticipación, hay mucho que se puede hacer para mitigar cualquier escasez", dice Crosse. Se pueden identificar fuentes alternativas de medicamentos. Las nuevas estipulaciones también permiten que la FDA acelere el proceso de aprobación de nuevas instalaciones de producción. Los poderes adicionales de la agencia podrían ya estar controlando la grave escasez de fármacos. Aunque el número total de medicamentos que escasea ha alcanzado un nuevo récord, dice Crosse, el número de nuevos medicamentos que se añadieron a la lista disminuyó el año pasado.

"Los médicos y los farmacéuticos hacen un gran esfuerzo para asegurar que la escasez de medicamentos no afecte la calidad de la atención médica", dice el farmacéutico Brian Gulbis. Pero hasta que el sistema fracturado de producción de medicamentos se arregle, concuerdan los expertos, casi todos nos enfrentamos a riesgos innecesarios.

Peter Jaret escribe sobre temas de salud y médicos para el New York Times, National Geographic y otras publicaciones.

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