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6 exenciones tributarias fáciles de pasar por alto que no querrás perderte

Deducciones y créditos que pueden significar la diferencia entre tener que pagar impuestos y recibir un reembolso.

Ilustración de una isla de monedas que se ve por encima y por debajo del mar

Getty Images

In  English | ¿Estás preocupado porque la fecha límite para presentar la declaración de impuestos federales es el 17 de mayo y tu reembolso ni siquiera cubre el costo de la estampilla para enviarla por correo? ¿O te asusta la idea de tener que pagar una factura impositiva grande? Deja de llorar y lamentarte y lee estos seis consejos que podrían reducir tus impuestos del 2020. Quién sabe, tal vez puedas convertir tu factura de impuestos en un reembolso.

1. Contribuciones a una cuenta IRA tradicional

Tienes hasta el 17 de mayo para hacer una aportación a una cuenta IRA tradicional para el año fiscal 2020. Tu contribución puede reducir tus ingresos tributables, lo que a su vez reduciría la cantidad de impuestos que debes. Las personas menores de 50 años pueden contribuir hasta $6,000 para el 2020. Aquellos que tienen 50 años o más pueden aportar hasta $7,000. Solo puedes contribuir tus ingresos laborales a una cuenta IRA; no cuentan los pagos del Seguro Social, los pagos de pensiones, los dividendos ni otros tipos de ingresos.

Si ni tú ni tu cónyuge están cubiertos por un plan de jubilación en el empleo, como una cuenta 401(k), puedes deducir la cantidad completa de tu contribución a la cuenta IRA. La deducción tiene limitaciones si tú o tu cónyuge están cubiertos por un plan de jubilación en el empleo, o si tu ingreso bruto ajustado modificado (MAGI) supera ciertos niveles.

Hay otra ventaja este año fiscal: ya no existe un límite de edad para hacer aportaciones a una cuenta IRA tradicional. Hasta el 2020, la edad límite eran los 70 años y medio. Tampoco existe un límite de edad para contribuir a una cuenta Roth IRA, pero debes tener en cuenta que las contribuciones a una cuenta Roth no son deducibles de impuestos, ya que los retiros durante la jubilación están libres de impuestos.

Límites de deducción para las cuentas IRA tradicionales para las personas cubiertas por un plan de jubilación

Categoría del contribuyente

MAGI 2020

Deducción

Soltero o jefe de familia

$65,000 o menos

Deducción completa hasta el límite de la contribución

 

Más de $65,000 y menos de $75,000

Deducción parcial

 

$75,000 o más


Ninguna

Casado, declaración conjunta; viudo o viuda

$104,000 o menos


Deducción completa hasta el límite de la contribución

 

Más de $104,000 y menos de $124,000

Deducción parcial

 

$124,000 o más

Ninguna

Married filing separately

Menos de $10,000

Deducción parcial

 

$10,000 o más

Ninguna

Fuente: IRS

2. Cuentas de ahorros para la salud (HSA)

Al igual que con las cuentas IRA, tienes hasta el 17 de mayo para hacer una contribución a una cuenta HSA para el año fiscal 2020. La contribución máxima anual es de $3,550 para una sola persona, o $7,100 para familias. Si tienes 55 años o más puedes contribuir $1,000 adicionales.

Pero hay un requisito: debes estar inscrito en un plan de salud con deducible alto (HDHP) para poder hacer una contribución. Para reunir los requisitos de un HDHP para el 2020, el plan debe tener un deducible mínimo anual de $1,400 por persona y $2,800 por familia. Además, debe tener gastos máximos de bolsillo de $6,900 por persona y $13,800 por familia.

Para aquellos que reúnan los requisitos, las HSA ofrecen muchas ventajas impositivas. Tus contribuciones antes de impuestos reducen tu ingreso imponible, lo cual a su vez reduce la cantidad de impuestos que debes. Mientras utilices el dinero que retires de tu HSA para pagar gastos de atención médica aprobados, estará libre de impuestos, incluso los intereses que acumules. Y aunque no puedes contribuir a una HSA una vez que te inscribes en Medicare, puedes usar los retiros libres de impuestos de una HSA para pagar las primas de la Parte B y la Parte D de Medicare, así como las primas de Medicare Advantage.

3. Beneficios por desempleo

Si obtuviste beneficios estatales por desempleo el año pasado, es posible que hayas recibido una noticia desagradable por correo: el formulario 1099-G, que te indica la cantidad de beneficios por desempleo que recibiste. ¿Por qué es una notica desagradable? Porque esos beneficios están sujetos a impuestos. 

Afortunadamente, la Ley de Plan de Rescate de Estados Unidos (American Rescue Plan Act), aprobada en marzo, excluye de los ingresos hasta $10,200 en beneficios de compensación por desempleo recibidos en el 2020, lo que significa que no tienes que pagar impuestos sobre esa cantidad. Si estás casado, ninguno de los cónyuges que haya recibido compensación por desempleo tendrá que pagar impuestos sobre la compensación por desempleo de hasta $10,200. Las cantidades superiores a $10,200 por persona están sujetas a impuestos. Aquellos con un ingreso bruto ajustado (AGI) de $150,000 o más no tienen derecho a recibir esta exención.

Si ya presentaste tu declaración de impuestos antes de que la exención se convirtiera en ley, no envíes una declaración enmendada. El IRS volverá a calcular automáticamente tus impuestos y te reembolsará el dinero que te deba. Al excluir $10,200 en ingresos, una persona en la categoría impositiva del 12% ahorraría $1,224 en impuestos. Asegúrate también de comprobar si tu estado ofrece este año una exención fiscal sobre los ingresos por beneficios de desempleo. De ser así, es posible que tengas que enmendar tu declaración estatal de impuestos.


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4. Intereses de préstamos estudiantiles

Casi todo el mundo sabe que los intereses hipotecarios son deducibles, pero la mayoría de los intereses de préstamos estudiantiles también lo son. Puedes deducir hasta $2,500 en intereses cada año, o la cantidad que efectivamente pagaste (la que sea menor). Si pagaste más de $600 en intereses, debes obtener un formulario 1098-E, Declaración de intereses de préstamos estudiantiles (en inglés).

Una ventaja de la deducción de los intereses de los préstamos estudiantiles es que no es necesario detallar las deducciones para aplicarla. Es un ajuste de ingresos, por lo que reúnes los requisitos aunque utilices la deducción estándar, que es lo que hacen la mayoría de los contribuyentes. Los profesionales tributarios llaman a esto una deducción "sobre la línea", porque está por encima de la línea en la que se calcula tu ingreso bruto ajustado (AGI).

Ten en cuenta que existen límites de ingresos para deducir los intereses de los préstamos estudiantiles. La deducción para los declarantes solteros y jefes de familia desaparece gradualmente entre $70,000 y $85,000 en ingreso bruto ajustado modificado (MAGI). Para las parejas casadas que presentan una declaración conjunta, la deducción empieza a reducirse al alcanzar $140,000 en MAGI y desaparece por completo al llegar a $170,000.

5. Donaciones benéficas

Incluso si aplicas la deducción estándar, puedes deducir hasta $300 en tu declaración de impuestos por donaciones benéficas. Al igual que los intereses de los préstamos estudiantiles, esta es una deducción "sobre la línea".

Esta deducción debe ser por donaciones benéficas que hayas hecho en el 2020. Y las donaciones tienen que haber sido hechas en efectivo; la ropa, los artículos del hogar y los autos usados no cuentan. Los artículos donados a organizaciones benéficas se pueden deducir si detallas tus deducciones.

La cantidad de $300 es “por unidad tributaria” para el 2020, lo cual significa que los contribuyentes solteros y los casados que presentan una declaración conjunta solo reciben $300 por declaración. En el año fiscal 2021, la deducción benéfica por donaciones en efectivo aumentará a $300 por contribuyente, por lo que las parejas casadas que presenten una declaración conjunta podrán reclamar $300 por persona, para un total de $600.

6. Gastos de cuidados a largo plazo

A veces, una deducción adicional es lo que puede ayudarte a superar un obstáculo importante, como la deducción estándar actual. Para que valga la pena detallar las deducciones, estas deben sumar más que la deducción estándar. Para el año fiscal 2020, la deducción estándar es de $12,400 para contribuyentes solteros, $18,650 para jefes de familia y $24,800 para parejas casadas que presenten una declaración conjunta. Es incluso mayor para los contribuyentes de 65 años o más. La deducción estándar es tan alta en la actualidad que solo un 14% de la población detalla las deducciones.

Sin embargo, si estás a punto de exceder la deducción estándar, no olvides deducir las primas que pagas por un seguro de cuidados a largo plazo. Esto cuenta como una deducción por gastos médicos, lo que significa que solo puedes deducir la cantidad de tus gastos médicos que reúnan los requisitos que supere el 7.5% de tu ingreso bruto ajustado. Por ejemplo, si tu ingreso bruto ajustado fue de $50,000, solo podrías deducir los gastos médicos que sobrepasen $3,750.

En cualquier caso, las primas de los seguros de cuidados a largo plazo no son baratas, y el IRS te permite deducir una cantidad cada vez mayor de esas primas a medida que envejeces. En el año fiscal 2020, por ejemplo, una persona de 51 a 60 años cumplidos en ese año fiscal puede deducir $1,630 por las primas de un seguro de cuidados a largo plazo. La cantidad aumenta a $4,350 para aquellos de 61 a 70 años, y a $5,430 para las personas de 71 años o más. Debes tener presente que la deducción es principalmente para pólizas de cuidados a largo plazo tradicionales. Es posible que algunas pólizas de seguros de vida híbridas más nuevas no reúnan los requisitos. Asegúrate de preguntarle a tu agente qué porcentaje aproximado de tu prima, si corresponde, es deducible.

Lo que pagas por ciertos servicios de cuidados a largo plazo también puede calificar como gastos médicos a efectos fiscales y ayudarte a superar el umbral del 7.5%. Los gastos deben ser no reembolsados y deben ser necesarios por razones médicas para una persona gravemente enferma; pueden incluir servicios de diagnóstico, preventivos, terapéuticos, curativos, de tratamiento, de mitigación y de rehabilitación, según indica el IRS, así como servicios de mantenimiento y cuidados personales. Consulta la Publicación 502 del IRS para ver una lista completa de los gastos médicos que reúnen los requisitos.

 

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