In English | Si el término "serenidad" trae a su mente la quietud de un lago y un cielo despejado, vuelva a pensarlo.
"La serenidad no tiene que ver con sentirse siempre tranquilo —dice la especialista en cuerpo y mente Joan Borysenko, Ph.D., autora de Inner Peace for Busy People—. Se trata del deseo de estar presente, en cada momento, del cambiante paisaje de sus pensamientos y sensaciones".
Por supuesto que practicar la serenidad interior es más fácil cuando el paisaje exterior es… pues, sereno. Es por eso que los retiros espirituales, por lo general, se llevan a cabo en la quietud de escenarios naturales, en vez de en concurridos hoteles urbanos. Pero incluso en una ciudad puede encontrar refugios de tranquilidad, si sabe dónde buscarlos.
"Todos tienen un cuarto secreto —comenta Phil Cousineau, realizador de documentales, director de turismo, maestro y autor de The Art of Pilgrimage—. Puede ser una capilla, un pequeño café, un tranquilo parque o la casa de un nuevo amigo".
Para hallar el sitio que le brinde paz, Cousineau recomienda recorrer su mundo cotidiano con los ojos de un peregrino. Pregúntese: “¿Dónde está ese lugar de renovación para mí?” Según él, sabrá que lo ha encontrado porque se sentirá lleno de energía en vez de exhausto.
Si aún no ha identificado su propio “cuarto secreto”, pruebe alguno de los siguientes destinos no tan secretos:
El entorno natural. Para mucha gente, estar en la naturaleza es un descanso del caos de la ciudad. “Los bosques son un estado natural de meditación”, dice Borysenko, quien halla su paz interior al recorrer los senderos próximos a su hogar, en las Montañas Rocallosas de Colorado. Según el investigador médico y maestro de meditación Jon Kabat-Zinn, Ph.D., el encanto de la naturaleza se llega a descubrir cuando uno se percata de que uno mismo es naturaleza: “El océano late en su torrente sanguíneo. El viento sopla a través de sus pulmones. Cuando uno se sienta junto a un arroyo y se dedica sólo a observar y escuchar, todo le recuerda a algo que, de alguna manera, ya le es conocido en lo que podría denominarse a un “nivel celular”, y eso significa que, en ese lugar, uno se encuentra en casa".
Jardines públicos. Las arboledas y jardines públicos se encuentran en asombrosas variedades, desde coloridos jardines de hierbas a paisajes desérticos, desde elegantes jardines ingleses a tupidas selvas tropicales. Si bien no hay espontaneidad en un jardín público, esa misma sensación de belleza ordenada puede transmitir tranquilidad. Esto es particularmente cierto en el caso de un parque japonés tradicional, donde la delicada disposición de simples elementos —plantas, piedras y agua— está diseñada para invitar a la reflexión más que al asombro. Para encontrar un jardín público cercano a su domicilio, visite www.botanique.com.
- 1
- 2
- Siguiente »








