Familia, hogar y estilos de vida

Cómo lograr el equilibrio entre el trabajo y el cuidado de familiares

Tiene una fecha de entrega en el trabajo y su padre lo despertó cada noche esta semana. La enfermera a domicilio no llegó a casa con puntualidad y su supervisor le preguntó por qué llegó tarde al trabajo otra vez. Entre acompañar a su madre a las consultas médicas y actuar en los momentos de crisis, ha perdido mucho trabajo. Su padre o madre necesita cuidado de tiempo completo, pero usted no puede permitirse renunciar a su trabajo o pedir una licencia. Siente que está decepcionando a sus colegas.

Si usted se encuentra cuidando de alguno de sus padres de edad avanzada, estas historias le deben sonar familiares. Debe tener que enfrentar problemas similares cada día. Por momentos se distrae en el trabajo, emocionalmente desgastado y físicamente exhausto. El trabajo es una necesidad económica, pero el cuidado de padres u otras personas con frecuencia es incompatible con la capacidad de hacer bien el trabajo.

Apoyo de su empleador

Casi 22 millones de trabajadores estadounidenses están a cargo del cuidado de sus padres u otros seres queridos. Se preocupan mucho por sus trabajos. Y además, asumen sus responsabilidades familiares con seriedad. Naturalmente, el cuidado de la familia a veces interfiere con las responsabilidades que impone el puesto de trabajo. A pesar de ello, en un estudio reciente realizado por la National Alliance for Caregiving y AARP se halló que la mayoría de los empleadores se muestran comprensivos respecto de estas exigencias relacionadas con el cuidado de familiares. No obstante, muchos trabajadores se niegan a hablar abiertamente con sus supervisores acerca de sus responsabilidades como cuidadores. Temen que esto afecte la seguridad de sus trabajos o sus carreras profesionales.

Algunas compañías proporcionan apoyo a los empleados que tienen a su cargo el cuidado de familiares porque les preocupa el impacto básico que esas responsabilidades tienen sobre el empleado. Intervienen activamente para ayudar a los empleados que tienen a su cargo el cuidado de algún ser querido porque saben que la reducción de la productividad no es buena para el negocio. Por ejemplo, algunos cuentan con programas mediante los cuales se brinda información y derivaciones a servicios comunitarios, tales como el de asesoramiento emocional, servicios de ayuda temporal (como el respite care), o de asistencia legal. Algunos brindan asistencia financiera para facilitar el uso de servicios tales como las residencias de día para personas mayores. Otros beneficios pueden incluir grupos de apoyo en el lugar de trabajo para los empleados que cuidan a familiares, licencias pagas para que el empleado pueda llevar adelante ciertas actividades relacionadas con el cuidado de su familiar, o políticas de horarios flexibles. Pero muchos de los trabajadores que tienen a su cargo el cuidado de familiares se encuentran solos.

Desde 1993, la legislación federal ofrece algún grado de apoyo a los empleados que cuidan a familiares a través de la Ley sobre Licencias por problemas médicos o familiares (Family and Medical Leave Act, FMLA). Esta ley permite que los trabajadores que cumplan con los requisitos correspondientes puedan gozar de hasta 12 semanas al año de licencia sin goce de haberes para encargarse del cuidado de familiares sin que se ponga en riesgo su empleo o los beneficios sanitarios. Aunque valiosa, la FMLA no es de ayuda para los empleados que no pueden afrontar económicamente las licencias sin goce de sueldo. También tiene restricciones que hacen que muchas personas no se encuentren cubiertas, como las relativas al tamaño de la compañía y la cantidad de tiempo que un trabajador tiene que haber estado empleado.

Cómo cumplir con exigencias dobles

Nunca es fácil lograr el equilibrio entre el trabajo y la familia. El trabajo de cada empleado que tiene a su cargo el cuidado de un familiar es diferente y, aún dentro de la misma compañía, diferentes gerentes pueden brindarle mayor o menor apoyo. Pero hay acciones eficaces que pueden realizarse que le ayudarán a manejar mejor sus responsabilidades laborales y las relacionadas con el cuidado de familiares. Considere las siguientes sugerencias y adapte aquellas que puedan funcionar en su caso:

  • Infórmese sobre la política que tiene su compañía en relación al cuidado de familiares y si existe un Programa de Asistencia del Empleado. Si le incomoda hablar con su supervisor, investigue en el manual del personal de la compañía o en otras publicaciones sobre recursos humanos.
  • Solicite al departamento de recursos humanos o al de personal que le brinde información acerca de la Ley sobre Licencias por problemas médicos o familiares (Family and Medical Leave Act). Si correspondiera, pídales que le envíen una copia a su supervisor.
  • Aproveche las políticas de horarios flexibles. Si no existiera un reglamento sobre estas políticas en su lugar de trabajo, solicite que le sea otorgado un horario flexible. Ofrézcase para trabajar en el turno menos deseable para conseguir horarios flexibles, o esté dispuesto a trabajar en los días o turnos en que la mayoría de las personas quieren estar de franco, a fin de compensar por el tiempo dedicado al cuidado de sus familiares. Esta flexibilidad de su parte le demostrará a su empleador su compromiso hacia la compañía y hacia su trabajo.
  • Considere compartir su trabajo (job-sharing) o trabajar media jornada en caso que esta posibilidad pueda funcionar.
  • Siempre que sea posible, evite mezclar el trabajo con cuestiones relacionadas al cuidado de familiares. Si tiene que realizar llamadas telefónicas o buscar información en Internet relacionada con las necesidades de la persona a su cargo, hágalo durante el refrigerio.
  • Use su tiempo eficazmente en su casa y en el trabajo. Establezca prioridades y luego trate de lograr primero las más importantes de la lista. Delegue responsabilidades en el trabajo y en casa; casi siempre otras personas pueden asumir parte de la carga. Regúlese a usted mismo y no se exija en una de las áreas tanto que no pueda ser eficiente en la otra.
  • Obtenga todo el apoyo que pueda de los recursos que le brinda su comunidad.
  • Cuide sus propias necesidades. Préstele atención a su salud. Coma correctamente, duerma suficiente, y practique ejercicio físico periódicamente. Trate de reservar tiempo para divertirse, aún cuando su agenda esté llena. La diversión es importante. Tómese un recreo cuando la presión sea demasiada; incluso una caminata corta o un baño caliente pueden ayudar a aliviar el estrés. Hable con alguien acerca de sus sentimientos y necesidades: un psicólogo para la asistencia del empleado, un psicoterapeuta, o un miembro de su iglesia.
  • Considere la posibilidad de hablar con su supervisor o gerente en el trabajo acerca de los problemas relacionados con el cuidado de su familiar. Es mejor para ellos entender las razones por las que llega tarde o parece preocupado que dejarlos sacar sus propias conclusiones. Lo más probable es que su compañía valore su honestidad y sentido de la responsabilidad hacia su familia y su trabajo.
  • Asegúrese de agradecerles a las personas en el trabajo por la consideración y la ayuda que recibe. Para ayudar a alguna otra persona con pesadas responsabilidades familiares o de otra índole, quizá usted pueda acordar asumir una tarea o un proyecto especial extra cuando sí tenga tiempo.

El apoyo para los empleados que deben cuidar a familiares se está extendiendo cada vez más entre los empleadores y en otros recursos de la comunidad. Saque provecho de lo que haya disponible. Es una manera de introducir equilibrio en un período vertiginoso de la vida.

Recursos de AARP en inglés

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