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La red de seguridad alimentaria es vital durante la pandemia

El programa SNAP ayuda a poner comida en la mesa de muchos adultos mayores y hay que protegerlo.

Hombre con mascarilla en el supermercado

FG Trade/GETTY

In English | Frente a esta pandemia, AARP ofrece información y recursos para ayudar a las personas mayores y sus cuidadores a protegerse del virus y prevenir su propagación. Puedes encontrar recursos de AARP sobre el coronavirus en www.aarp.org/elcoronavirus

En momentos en que el país atraviesa una crisis de salud pública causada por el brote de coronavirus (COVID-19), el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) —un programa federal que provee recursos adicionales para alimentos a las personas de bajos ingresos que reúnen los requisitos— es más crítico que nunca.

El programa SNAP, que antes se conocía como cupones de alimentos, es una red de seguridad esencial que ayuda a que millones de personas de todas las edades tengan comida sobre la mesa. Entre sus beneficiarios se cuentan 8.7 millones de hogares de bajos ingresos donde hay adultos de 50 años o más.[i] En estos momentos de pandemia y súbita recesión, una cantidad aún mayor de personas dependerá del programa. Pero para que SNAP pueda ser efectivo, los legisladores deben asegurar que cuente con los recursos adecuados y sea lo suficientemente ágil para responder a la crisis.


Para información actualizada sobre la COVID-19 visita aarp.org/ElCoronavirus


SNAP: un programa comprobado, diseñado para responder

Los adultos mayores tienen un riesgo mayor de enfermar gravemente con COVID-19, por lo que es particularmente importante que tengan acceso a nutrición adecuada y puedan mantenerse tan sanos como sea posible en estos momentos. Ahí es donde entra en juego SNAP.

SNAP desempeña un papel importante en la reducción de la inseguridad alimenticia (en inglés), y también está asociado con mejoras de salud. Se lo ha vinculado  con un mejor estado de salud según indican los beneficiarios, y con menos días de enfermedad y menos visitas al médico. Entre los adultos mayores de bajos ingresos, la participación en SNAP también está asociada con menos hospitalizaciones (en inglés). Ahora que la pandemia ha hecho que los hospitales se vean rebasados más allá de sus límites, es más importante que nunca que los adultos mayores sanos permanezcan en su hogar.  

SNAP es especialmente importante en los períodos de mayor necesidad, tal como la crisis económica que estamos viviendo. El programa está diseñado para expandirse durante las depresiones económicas, dado que los beneficios están disponibles para toda persona que reúna los requisitos en cualquier momento dado. 

Eliminación de las barreras para acceder a SNAP durante la crisis del coronavirus

La crisis de COVID-19 y la consecuente crisis financiera han aumentado el desempleo (en inglés) entre los adultos mayores que trabajan, lo que ha hecho que aumente la cantidad de adultos mayores que tienen dificultad para alimentarse. Durante esta crisis de salud pública, es necesario invertir más en el programa SNAP y aumentar su flexibilidad para asegurar que los adultos mayores puedan continuar teniendo acceso a los alimentos que necesitan.


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Estas son tres medidas que los legisladores federales deberían tomar para que eso suceda:

  1. Aumentar significativamente el beneficio máximo y mínimo de SNAP hasta que la pandemia se retraiga y la economía mejore.  La Families First Coronavirus Response Act (Ley de familias primero en respuesta al coronavirus) (en inglés) permite que los estados brinden beneficios de emergencia a los hogares de SNAP hasta el beneficio máximo mensual permitido, pero este beneficio máximo aún no cubre totalmente el costo de las comidas necesarias y a menudo no dura un mes completo. Con las pérdidas de salarios y el desempleo sin precedentes relacionados con la pandemia, son más las personas que enfrentan la amenaza de no tener suficiente comida. Mientras tanto, aumentar el beneficio mínimo podría ser particularmente bueno para los adultos mayores, ya que los hogares con adultos de 60 años o más representan el 56% de los hogares que reciben el beneficio mínimo de SNAP.

  2. Expandir la posibilidad de utilizar los beneficios de SNAP para comprar alimentos en línea. Con presupuestos mensuales limitados para alimentos, las personas que reciben SNAP tienen dificultad para abastecerse de comida, lo que aumenta el riesgo de exposición al virus ya que tienen que salir a hacer compras con mayor frecuencia. Esto es un problema, en especial para los beneficiarios de SNAP de más edad, cuyo riesgo es mayor. La compra de alimentos en línea es una forma de reducir los viajes al supermercado, pero en estos momentos solo seis estados permiten que los participantes del programa SNAP usen los beneficios en línea.   

  3. Suspender cualquier provisión reglamentaria que elimine el derecho a recibir SNAP o reduzca sus beneficios. El programa SNAP ha sido blanco de ataques en años recientes y los legisladores han intentado una y otra vez reducir los beneficios o agregar nuevas barreras para el acceso al programa. Las reglas propuestas por el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) para revisar las categorías que definen los requisitos de participación en el programa y los métodos para calcular las asignaciones generales para servicios públicos tendrían un impacto desproporcionado sobre los adultos mayores, ya que generarían pérdidas sustanciales de beneficios y eliminarían del programa a muchas personas que actualmente reúnen los requisitos para participar. Seguir trabajando en esas reglamentaciones cuando el país se enfrenta a la crisis actual es inapropiado e incompatible con la misión de SNAP.

En estos tiempos difíciles, el programa SNAP hace más que validar su utilidad: cobra más importancia que nunca. Reforzar y flexibilizar el programa SNAP en estos momentos de crisis es esencial para asegurar que millones de personas en el país —incluidos los adultos mayores— puedan recibir la nutrición que necesitan mientras permanecen en su hogar lo más posible.

[1] Análisis de datos de control de calidad de SNAP del 2018 realizado por el Instituto de Política Pública de AARP 

El acceso de los adultos mayores a comidas en lugares centralizados también se ve amenazado por la pandemia de coronavirus. Lee el blog (en inglés) reciente del Instituto de Política Pública de AARP sobre la importancia de expandir la entrega de comidas a domicilio en estos momentos. 

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