Skip to content
 

Póngale nombre a la canción

No se quede sin saber qué es lo que suena gracias a algunas aplicaciones para identificar música.

Hoy en día, internet ha cambiado las reglas del juego. Portales como Spotify nos permiten escuchar casi toda la música del mundo, gratuitamente. Además, servicios como Pandora toman como punto de partida una canción o un disco de nuestro agrado para crear una estación de radio personalizada con música del mismo estilo.

Vea también: 10 boleros clásicos.

Mujer mostrando un mp3 contemporáneas de teléfonos inteligentes, aplicaciones de reconocimiento de música

Foto: franckreporter/Getty Images

Lo que más facilita el consumo de música en línea es el descubrimiento de sonidos nuevos. ¿Pero qué pasa con la música que uno conoció hace mucho tiempo y, por aquellas cosas de la vida, perdió de vista? Por ejemplo, aquellas melodías tan bellas como persistentes que uno no deja de tararear a través de las décadas, pese a no poder recordar su nombre.

Póngale nombre a la canción

En este caso, la tecnología digital también ofrece una solución. SoundHound (también conocido como Midomi hasta hace algunos años) es un servicio para teléfonos celulares basado en una idea que parece salida de una película de ciencia ficción.

El concepto es el siguiente: supongamos que uno recuerda la melodía de Bésame mucho sin saber que se trata de esa canción. Activando SoundHound, el melómano desmemoriado solo tiene que tararear algunos compases de Bésame mucho en el micrófono de su celular, para que el sistema identifique el nombre de la canción. Y no es necesario tener una voz privilegiada para que funcione. SoundHound reconoce hasta a las interpretaciones desafinadas.

Una vez conseguido el título, el sistema presenta la letra de la canción, así como diversos enlaces para poder escucharla en YouTube, comprarla en iTunes o hasta lanzar una estación de radio de gustos similares en Pandora. La biografía del artista y fechas de conciertos son otros datos disponibles.

SoundHound se consigue en una versión gratuita que incluye anuncios publicitarios —y otra pagada, sin comerciales—.

Un sistema parecido pero un poco más complejo es Shazam, que comenzó su carrera en Inglaterra en el 2002 —en términos digitales, la prehistoria. Shazam también tiene dos versiones —gratuita o pagada— y utiliza el micrófono de un teléfono celular. La diferencia es que para usarlo no es necesario ponerse a cantar.

Imaginemos que usted se encuentra en un supermercado, restaurante o discoteca, y le gusta la música de fondo. Sólo tiene que captar unos segundos de una canción con el micrófono de su teléfono para que Shazam analice estos sonidos, comparándolos con un archivo existente de más de 11 millones de canciones. Al igual que SoundHound, si el tema es identificado, aparecen enlaces para escuchar o comprarlo, y también información sobre la música en cuestión. Obviamente, el sistema también sirve con canciones que uno escucha en la radio o por televisión.

SoundHound y Shazam son los dos sistemas más conocidos para identificar canciones. Pero la competencia es feroz, y otros modelos similares como Play de Yahoo o Musipedia también luchan por atraer el interés de los consumidores.

Con los adelantos de la tecnología, darse un banquete de música es más fácil que nunca. El problema ahora es encontrar el tiempo necesario para poder absorber todas las propuestas existentes.

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTÍCULO