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Inflación alimentaria: dónde se produce la mayor subida de precios en el país

Seattle registró el mayor aumento el año pasado. Además: dos ciudades que reducen los precios.

Una persona mirando alimentos en un supermercado

GETTY IMAGES NEWS

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Según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), los precios de los alimentos registraron un estallido de inflación durante el año pasado, con un aumento del 5.4% durante el período de doce meses que finalizó el 31 de octubre. Pero así como toda la política es local, los precios de los alimentos también lo son, y el lugar donde vives influye mucho en el precio que pagas por la comida. ¿Quieres saber si has gastado más en alimentos que tus amigos? La BLS tiene la respuesta.

Por ejemplo, los precios de los alimentos subieron un 5.4% en la zona oeste, mientras que en el noreste el aumento fue del 4.9%. Las variaciones entre las áreas metropolitanas más grandes del país fueron aún más pronunciadas, desde un aumento del 9.1% en Seattle hasta una caída del 1.6% en Miami.

¿Por qué una libra de carne molida cuesta más en San Francisco que en Boston? Es complicado.

Aumento de los precios de los alimentos en las áreas metropolitanas de EE.UU.

Área metropolitana Cambio porcentual en doce meses
Seattle 9.1%
Detroit 7.5%
San Francisco 7.1%
Dallas 6.1%
Houston 5.9%
Minneapolis 5.5%
Los Angeles 5.5%
Phoenix 5.3%
Tampa, Florida 5.0%
New York 4.9%
San Bernardino, California 4.6%
Washington, D.C. 4.2%
Philadelphia 3.9%
Chicago 3.9%
Denver 3.5%
St. Louis 3.4%
Baltimore 2.9%
San Diego 2.4%
Atlanta 2.3%
Boston -0.5%
Miami -1.6%

Fuente: Oficina de Estadísticas Laborales (datos al 31 de octubre)

Agua, combustible y China

Empecemos por el agua. Según el Departamento de Agricultura de EE.UU., en grandes áreas del oeste se está produciendo una  tremenda sequía. De hecho, el 53.4% de los 48 estados contiguos tienen sequía —un aumento del 11.9% desde octubre— y 32 estados registran una sequía moderada o peor.

Durante los períodos de sequía, los agricultores suelen cambiar a cultivos que consumen menos agua o que dependen más del agua superficial que de la subterránea. No es de extrañar que los mayores aumentos de precios de los alimentos se registren en algunas áreas de la costa oeste, como Seattle, San Francisco y Los Ángeles.

Por ejemplo, California produce el 25% del suministro de alimentos de la nación, pero el 80.4% del estado atraviesa una sequía extrema (el 100% tienen una sequía moderada o peor), y el estado vivió una de las peores temporadas de incendios forestales de su historia. Los agricultores lograron producir grandes cosechas de almendras, porque suelen plantar almendros en zonas con agua subterránea estable. Sin embargo, los precios de los alimentos que consumen mucha agua —como las carnes y las aves de corral— se dispararon un 13.6% en el área de San Francisco.

En las zonas no afectadas por la sequía, los aumentos en los precios de los alimentos fueron moderados. En Atlanta, por ejemplo, los precios de los alimentos subieron un 2.3%, y en Boston, en realidad bajaron un 0.5% durante el año. ¿Por qué disminuyeron los precios en Boston y en Miami en los últimos doce meses? “Lo atribuiría a la volatilidad de los precios de los alimentos”, explica Alexandra Hall Bovee, comisionada regional de la BLS, en una entrevista por correo electrónico. “Otro factor puede ser el aumento de los precios en la zona de Boston/Cambridge/Newton en el 2020. La zona de Miami/Ft. Lauderdale/West Palm Beach también registró mayores aumentos que la mayoría de las áreas metropolitanas en el 2020”.           

Los altos precios de la energía también afectan el costo de los alimentos. Los precios de la energía se dispararon un 30% en todo el país en los últimos doce meses. La producción de fertilizantes requiere grandes cantidades de gas natural, y el transporte de los alimentos de la granja a la mesa requiere gasolina y diésel.

Por último, está China, que este año aumentó notablemente el volumen de compra. En el 2020 se exportaron a China 4 millones de toneladas métricas de maíz, y este año esa cifra ascendió a 20 millones de toneladas métricas, lo que representa un aumento del 400%. Las ventas de carne de res de EE.UU. a China también aumentaron un 400% con respecto a hace un año, y más de 20 veces con respecto al 2019. En igualdad de condiciones, el aumento de las exportaciones implica una disminución de suministros en el país y un aumento de precios.


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Hamburguesas en vez de bistecs

Hace mucho tiempo que los compradores inteligentes saben que deben reemplazar los productos de alto precio por los de bajo precio y evitar los trucos que usan los supermercados para que gasten más. Por ejemplo, los filetes de res son un 24.2% más caros que hace un año. Pero la carne molida, que tampoco es una ganga, subió un 13.4% en todo el país. De modo similar, el pollo fresco entero aumentó un 6.8%, mientras que las piezas de pollo frescas y congeladas subieron un 10.2%.

No te olvides de consumir verduras. El precio de las verduras frescas aumentó solo un 1.7% en los últimos doce meses, mientras que el precio de las verduras congeladas disminuyó un 0.3%.

Y por mucho que hayan subido los precios de los alimentos, comer en casa aún es menos costoso que salir a comer, donde el aumento del costo de mano de obra produjo el aumento del costo promedio de una comida. El precio de una comida de servicio completo aumentó un 5.9%, y el de la comida rápida de servicio limitado aumentó un 7.1%.

Formas de ahorrar en compra de alimentos

(Haz clic en el botón CC del video para seleccionar los subtítulos en español)

John Waggoner escribe para AARP sobre temas financieros, desde presupuestos e impuestos hasta el Seguro Social y la planificación de la jubilación. Anteriormente fue periodista para Kiplinger's Personal Finance y USA Today, y ha escrito libros sobre inversión y la crisis financiera del 2008. La columna sobre inversión de Waggoner para USA Today se publicó en docenas de periódicos durante 25 años.