Skip to content

¡Bienvenido! AARP es tu guía para navegar la vida y planear tu futuro con Salud, Dinero y Amor. Conócenos mejor

 

Minorías con Medicare podrían incurrir más gastos de bolsillo por la COVID-19

Las personas hispanas y afroamericanas suelen contar menos con la cobertura suplementaria.

Hombre mayor con máscara en silla de ruedas

andresr/GETTY

In English | En medio de toda la incertidumbre que rodea a la pandemia de coronavirus, están surgiendo datos que indican que COVID-19 —la enfermedad causada por el virus— está impactando en forma desproporcionada a los afroamericanos e hispanos mayores. Datos nacionales e informes estatales (en inglés) sugieren cada vez más que los afroamericanos e hispanos mayores están contrayendo el coronavirus y sufriendo sus consecuencias mortales en proporciones marcadamente mayores.

A esta alarmante situación se suma el hecho de que la crisis actual de salud pública podría tener otro efecto desproporcionado en muchas personas afroamericanas e hispanas con Medicare: los gastos de bolsillo que facturan los hospitales por el tratamiento de la COVID-19. En otras palabras, muchas personas que forman parte de comunidades que ya han sufrido un fuerte impacto también tienen mayores probabilidades de enfrentar costos importantes del cuidado de la salud a consecuencia del virus. Esta disparidad, sumamente preocupante de por sí, también subraya la necesidad de que los legisladores garanticen que todos los beneficiarios de Medicare estén protegidos de los altos gastos de bolsillo por el tratamiento de la COVID-19. 

Infórmate sobre la COVID-19

Vacunas, tratamientos, fraudes y más.

Los tratamientos hospitalarios costosos son una amenaza para millones de adultos mayores

Al ser la principal fuente de cobertura médica de las personas de 65 años o más, Medicare es instrumental en asegurar el acceso a una cobertura de salud asequible. El plan de Medicare tradicional actualmente cubre a alrededor de 33 millones (en inglés) de adultos mayores, y otros 18 millones (en inglés) más están cubiertos con Medicare Advantage (MA), el plan privado opcional del programa. La mayor parte de los adultos mayores con Medicare que deban internarse para el tratamiento hospitalario de la COVID-19 tendrán cierta protección de los costos de bolsillo. Pero, lamentablemente, un gran número de beneficiarios de Medicare podrían recibir una factura elevada del hospital.

Para los beneficiarios de Medicare inscritos en Medicare Advantage (aproximadamente, un tercio), las grandes compañías de seguro han suspendido (en inglés) voluntariamente los costos de bolsillo por el tratamiento de la COVID-19. En cuanto a los adultos mayores que tienen el plan tradicional de Medicare, la mayoría no deberá pagar el deducible de $1,408 del programa (llamado deducible de la Parte A) relacionado con una estadía en el hospital. Pero una gran cantidad de personas de 65 años o más con Medicare tradicional —aproximadamente cinco millones1— podrían recibir una factura del hospital por esa cantidad.

¿Por qué algunas personas con Medicare tradicional pagan el deducible de la Parte A y otras no? La mayoría de los beneficiarios con Medicare tradicional tienen alguna forma de cobertura suplementaria que ayuda a cubrir los gastos de bolsillo de Medicare, por ejemplo, un programa independiente de seguro privado llamado Medigap, un plan de seguro médico que el exempleador le ofrece a un jubilado o Medicaid. La disparidad, por lo tanto, radica en si una persona con Medicare tradicional tiene o no cobertura suplementaria. 


Para información sobre pruebas de COVID-19 y telemedicina, visita aarp.org/MiMedicare


Cobertura suplementaria: marcadas disparidades raciales y étnicas

Nuestro análisis revela que los afroamericanos e hispanos mayores con Medicare tradicional tienen marcadamente menos probabilidades de contar con cobertura suplementaria que los adultos mayores blancos (ver el gráfico), lo que potencialmente los expone a facturas hospitalarias elevadas por el tratamiento de la COVID-19. Casi uno de cada cuatro adultos mayores afroamericanos con Medicare tradicional (24%) sería responsable del deducible de la Parte A. En el caso de los hispanos, la proporción es apenas algo mejor, uno de cada cinco (21%). En comparación, aproximadamente uno de cada seis adultos mayores blancos con Medicare tradicional (16%) estarían en riesgo de enfrentar costos de bolsillo relacionados con el tratamiento hospitalario de la COVID-19.

Las razones de las disparidades raciales y étnicas en la prevalencia de la cobertura suplementaria entre las personas con Medicare tradicional son complejas y variadas. Un factor clave probablemente sea la gran disparidad en los ingresos, que hace que los adultos mayores afroamericanos e hispanos por lo general tengan más dificultad para costear un plan Medigap. La media de ingresos  (en inglés)es considerablemente más alta entre los beneficiarios de Medicare blancos ($30,050) que entre los beneficiarios afroamericanos ($17,350) e hispanos ($13,650). Además, los niveles más bajos (en inglés) de acceso a un seguro de salud durante la jubilación de las personas afroamericanas e hispanas también contribuyen a las disparidades en la cobertura suplementaria de seguro médico. 

Gráfico: Proporción de beneficiarios de Medicare tradicional de 65 años o más que no tienen cobertura suplementaria para la atención hospitalaria, por raza/etnia1

Qué necesitan todos los beneficiarios de Medicare: protección contra el costo del tratamiento de la COVID-19

El Congreso recientemente ordenó que las pruebas de detección de COVID-19 sean gratuitas para los beneficiarios de Medicare. ¿Pero qué ocurre cuando el resultado es positivo y la persona necesita tratamiento? Lamentablemente, millones de personas con Medicare tradicional que no tienen cobertura suplementaria podrían encontrarse con gastos de bolsillo importantes. Este es un problema que probablemente afectará en forma desproporcionada a los adultos mayores afroamericanos e hispanos en comunidades que ya están experimentando problemas de salud importantes en relación con el coronavirus.

Y lo que subraya aún más la necesidad de acción es que para muchos beneficiarios de Medicare los $1,400 del deducible de la Parte A no es de ningún modo una suma menor. La mitad de ellos tienen ingresos por debajo de $26,200 (en inglés) y ya gastan al menos el 17% en el cuidado de la salud.

Los legisladores federales deberían establecer medidas sólidas de protección de costos para todos los beneficiarios de Medicare y asegurar que no tendrán que afrontar un deducible u otros costos compartidos por el tratamiento de la COVID-19, en particular para quienes tienen el plan tradicional de Medicare sin cobertura suplementaria. Al proteger a todos los beneficiarios de Medicare contra esta carga financiera importante, tal política aseguraría el acceso al cuidado crítico de la salud sin imponer sobre los beneficiarios de Medicare y sus familias el peso adicional de una costosa factura hospitalaria. En última instancia, permitiría que los adultos mayores que sufren de COVID-19 se enfoquen en su recuperación en vez de preocuparse por cómo van a pagar las facturas médicas.

1 Análisis de la encuesta Medicare Current Beneficiary Survey (MCBS), 2017 Survey File, realizado por el Instituto de Política Pública de AARP. Los datos corresponden a personas de 65 años o más con el plan de Medicare tradicional, que estaban inscritas en la Parte A y la Parte B y para quienes Medicare era el pagador principal. Se consideró que los beneficiarios de Medicare tenían cobertura suplementaria si tenían Medigap; un plan de salud patrocinado por el empleador; Tricare, otro plan público de amplio alcance; cobertura total de Medicaid (cobertura completa en ambos planes), o eran beneficiarios calificados de Medicare (QMB, cobertura doble parcial). 

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.