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Marihuana medicinal: ¿cuán segura es?

Es difícil saber el grado de efectividad o toxicidad en los productos de cannabis.

Frasco de medicina con marihuana

Istock

Más de dos décadas han pasado desde que California se convirtió en el primer estado —ahora son 33 (en inglés) estados, el Distrito de Columbia, Guam y Puerto Rico— en permitir el uso médico del cannabis o marihuana. Hoy día, muchos pacientes han encontrado alivio en los preparados de la cannabis o marihuana. Sin embargo, hay un problema crucial, cuya solución está en desarrollo: No se sabe cuál debe ser la cantidad exacta y segura de la sustancia activa que deben tener estos productos. 


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Al desconocerse ese dato, es imposible determinar tanto la eficacia como la toxicidad del producto, por eso es tan importante que un producto medicinal esté estandarizado. Es sumamente importante, entonces, saber que con la excepción de algunos preparados farmacéuticos aprobados para su venta, la gran mayoría de preparados artesanales usados por los pacientes hoy día no están estandarizados; es decir, no se sabe cuánta sustancia activa contienen.

¿Cuáles son las sustancias activas en la planta de marihuana?

Las plantas de marihuana se diferencian por su contenido de más de 60 sustancias químicas llamadas cannabinoides. Las principales son el tetrahidrocannabinol o THC, y el cannabidiol o CBD. El THC es responsable de los cambios sensoriales y psicológicos relacionados al consumo recreacional de la marihuana. El CBD no tiene efecto sensorial o psicológico, sino tiene un fuerte efecto relajante muscular. Para conseguir el efecto medicinal uno debe usar las variedades de marihuana ricas en CBD.

En la actualidad, hay dos variedades muy ricas en CBD y casi sin contenido en THC: la Charlotte’s Web, en Colorado, y la Avidekel en Israel.

Falta mucho en la investigación científica

Los efectos medicinales de la marihuana han sido documentados desde tiempos muy antiguos. Existen escritos chinos, indios, griegos y egipcios que demuestran que la planta tuvo múltiples usos medicinales empíricos. Sin embargo, en la actualidad las investigaciones sobre la marihuana tienen dos severas limitaciones: la primera es que al ser considerada una droga clasificada como de Schedule I (droga sin aplicación médica y con gran capacidad adictiva), es muy difícil conducir investigaciones a nivel federal, e incluso privado. La segunda es que todavía no hay estandarización de los preparados.

Aunque el Center for Medical Cannabis Education, en San Diego, California, lidera varios estudios sobre el uso médico de la marihuana, no hay suficientes datos para establecer niveles seguros para los usos medicinales de la marihuana.

¿Pero cómo calcular la dosis exacta?

Existen muchos medicamentos que provienen de las plantas. La aspirina tiene su origen en la corteza del árbol de sauce y la digoxina, un poderoso medicamento para fortalecer la fuerza del músculo del corazón, se obtiene de la planta dedalera.

¿Se imagina que su médico le diga, al recetarle cualquiera de esos productos, que use un poco de la corteza del sauce o unas cuantas hojas de dedalera? ¿Se imagina lo poco confiable que sería el uso de esos preparados? Es por eso que en la actualidad, el médico le aconseja que use una pastilla de aspirina de 81 o 325 miligramos o una tableta de 0.0625 miligramos de digoxina. Por haber estudiado las sustancias activas, ahora sabemos exactamente cuánta hay en la medicina.

Desafortunadamente, la gran mayoría de usuarios de cannabis medicinal están usando preparados artesanales, en los que calculan empíricamente —o sea, no basado en la ciencia— la cantidad de CBD o THC que necesitan los pacientes.

La cosa se complica aun más, cuando se comprueba que —en su urgencia y desesperación— los usuarios están usando la cannabis medicinal de diferentes maneras. Algunos fuman las hojas, otros preparan aceites o hacen galletas o pasteles. Ese tipo de uso, no solo hace impredecible el efecto positivo del medicamento, sino que aumenta las posibilidades de sobredosis y efectos secundarios.

Medicamentos con la dosis correcta

Sin duda, que al igual que con la aspirina, la digoxina y muchos otros medicamentos que se obtienen de las plantas, el éxito de la adopción masiva de la cannabis medicinal, la garantía de su efectividad y el control de sus efectos secundarios, radica en la estandarización.

Recientemente, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó el medicamento Epidiolex, (en inglés) una solución para uso oral de cannabidiol (CBD) para el tratamiento de la síndrome de Dravet y el síndrome de Lennox-Gastaut, dos severas formas de epilepsia de niños. La dosis de esta medicina sí está estandarizada.

Pensamos que una vez que más laboratorios farmacéuticos logren la estandarización del medicamento, se abre la posibilidad de investigar su efectividad en muchos padecimientos y hará que el uso de los preparados artesanales que se usan en este momento, sean parte de la historia.

Hasta que llegue ese momento, les recomiendo que tengan mucho cuidado y consulten con su médico antes de comprar o usar los preparados artesanales, ya que su toxicidad y eficacia son desconocidos. 

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