
— Foto: Berkeley Repertory Theatre
In English | "Siento que podría continuar eternamente", dice Rita Moreno, reflexionando sobre el más reciente capítulo de su vida y de su carrera. La ganadora de los premios Tony, Oscar, Emmy y Grammy vuelve a las tablas y a la televisión. También proyecta escribir un libro sobre su vida. "Soy la Betty White de este año", bromea durante el almuerzo en uno de los patios de su hogar, en Berkeley Hills, California.
Vea también: Preguntas y respuestas con Rita Moreno.
Su jovialidad contradice el difícil año que ha vivido Moreno, de 79 años. Primero, falleció su marido; luego debió someterse a una cirugía de reemplazo de rodilla. Sin embargo, apenas dos meses después de haber dejado el hospital, la actriz y bailarina volvió a los escenarios, sentada en una silla. Pasó este verano recorriendo diariamente la costa de California, grabando una nueva telecomedia en Los Ángeles y ensayando una nueva obra en Berkeley.
Su deslumbrante casa, con un gran patio al frente y una chimenea en el exterior, queda a pocos minutos del teatro donde ha interpretado a mujeres de carácter como a la soprano María Callas, en Master Class; a Amanda Wingfield, en The Glass Menagerie (El zoo de cristal), de Tennessee Williams; y, dentro de poco, a ella misma.
Life Without Makeup, la historia de Rita Moreno, se estrenará en el Berkeley Repertory Theatre en septiembre. Escrita por Tony Taccone, director artístico del teatro, la obra es la culminación de muchas horas, a menudo emocionalmente extenuantes, de entrevistas con la actriz.
En escena, Moreno (nacida Rosita Dolores Alverío) recuerda el tormentoso viaje por mar desde Puerto Rico hasta Nueva York con su familia, cuando tenía 5 años. Describe el apartamento que compartían con otras tres familias, la fábrica explotadora donde ella y su madre trabajaban, y las clases de baile. A los 9 años, dice, estaba "trabajando el circuito de los bar mitzvá como una versión en miniatura de Carmen Miranda”. Su madre confeccionó el sombrero decorado con frutas.
Más tarde, para mantener a su madre y a una serie de padrastros consecutivos, tomó algunos papeles en películas que consideraba degradantes y un asalto a su dignidad: una india esclava muda fugitiva , una polinesia con sarong, una árabe con turbante. E incluso después de su sonado éxito en Amor sin barreras, los papeles que le ofrecían eran en su mayoría novias de hampones, madres de pandilleros o madamas de burdeles.
Siguiente: Todo sobre su monólogo. >>
- 1
- 2
- 3
- Siguiente »















¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »