Salud

Comer bien cuando se come a las corridas

¿Está usted siempre a las corridas? ¿Le parece que nunca tiene suficiente tiempo durante el día? ¿Le suena esto familiar? La falta de tiempo es una de las principales razones por las que muchas personas dejan de comer bien, pero usted no tiene que hacerlo. De hecho, comer sanamente es más importante que nunca cuando uno está tratando de llevar adelante una agenda agitada.

Una buena dieta ayuda a su cuerpo a tolerar mejor el estrés. Sin embargo, como usted se está apresurando todo el día, probablemente no esté pensando en que su próxima comida sea saludable. Los siguientes consejos prácticos pueden ayudarlo a comer bien cuando cene en casa o afuera.

En restaurantes

Los menús tentadores, las porciones abundantes y la atmósfera festiva hacen que resulte fácil pasar por alto la comida saludable. Darse un gusto de vez en cuando está bien, pero usted empezará a aumentar de peso si lo convierte en un hábito. Sea listo cuando coma afuera.

  • Elija restaurantes sabiamente. Los restaurantes que ofrezcan una buena variedad de alimentos son una buena elección. Trate de ir a los asiáticos o vegetarianos. Éstos le brindarán muchas opciones sabrosas. Visite con menos frecuencia los lugares que ofrezcan “tenedor libre”, “sólo buffet” y “carta de postres”.
  • Tenga cuidado con las trampas en la dieta.
    • Pase el pan y la mantequilla.
    • Beba agua, té o soda dietética.
    • Como aperitivo, ordene sopa preparada con caldo en lugar de crema.
    • Para condimentar, elija salsas livianas en lugar de las ricas y pesadas.
    • Ponga el aderezo para ensaladas sobre un costado.
    • Opte por alimentos cocidos al vapor, escalfados, a la parrilla, al horno, a la plancha, tostados, salteados en aceite o apenas salteados.
    • Si las porciones del restaurante son abundantes, ordene, en cambio, uno o dos aperitivos. Si quiere comer la entrada, divídala o guarde inmediatamente en una bolsa la mitad de su comida, para el día siguiente. Coma afuera las mismas porciones que come en su casa.
    • Pruebe beber té de hierbas o café descafeinado como postre. Si realmente no puede resistirse a la bandeja de postres, comparta su porción al menos con otro comensal.
    • Considere la opción de ordenar a la carta. Podría ser más costoso, pero es probable que las porciones sean más pequeñas y usted tenga la oportunidad de comer sólo lo que desea y de la manera que lo desea.

¿Siente que comer afuera no es divertido? No se abrume siguiendo todos estos consejos al mismo tiempo; cada vez que visite un restaurante, tome uno o dos de ellos y disfrute su comida. Si lo hace con suficiente frecuencia, antes de darse cuenta serán hábitos en lugar de pautas que sienta que debe seguir.

En aeropuertos

Los aeropuertos pueden resultar estresantes. Pero no abandone su dieta por eso. Coma porque tiene hambre, no porque esté estresado, aburrido o tratando de matar el tiempo. Si está ansioso o tiene tiempo, dé un paseo. Los aeropuertos generalmente tienen mucho espacio para un paseo rápido. Lleve su propia comida si parte o llega muy temprano o muy tarde, cuando los comedores públicos probablemente estén cerrados, o si no quiere comer comida rápida. Una rosca de pan integral o galletas saladas, una porción de fruta, una barra de granola, un cartón de jugo, o queso y vegetales cortados pueden salvarlo de sentir hambre y de acumular calorías no deseadas.

En lugares de comida rápida

Si encuentra que su única opción es la comida rápida, coteje diferentes menús; algunos lugares de comida rápida ofrecen opciones más saludables que otros. No tenga miedo de pedirle al gerente la hoja de información nutricional del restaurante; la mayoría de estos lugares las tienen colocadas en una cartelera y tienen folletos disponibles para quienes los requieran. Recuerde: un cliente informado es un cliente más saludable.

  • Esté atento al tamaño de las porciones; no es necesario comer porciones enormes.
  • Busque lugares de comida rápida estilo gourmet; preparan los alimentos como usted los quiere: saludables.
  • Cambie los fritos por opciones más sanas: guarnición de ensalada, una taza con fruta o vegetales.
  • El pollo no es siempre la mejor opción: pídalo asado a la parrilla, en lugar de empanado y frito.
  • Absténgase de la mayonesa.
  • Beba agua o soda dietética en lugar de la soda común.
  • Tenga cuidado con las ensaladas: los aderezos, los trozos de tocino y la base de maza con los que vienen podrían significar montones de calorías adicionales.
  • Evite los batidos con leche.
  • Pida leche descremada con su café y evite los almíbares y la crema batida.

En su oficina o en su auto

Si sólo tiene 15 minutos para almorzar entre reuniones, no saquee la máquina de bocadillos. Esté preparado para una comida rápida o un bocadillo, aprovisionando su oficina o su auto con algunos alimentos básicos:

  • Agua
  • Tenga sopa o avena a mano, si tiene microondas en la oficina
  • Pasas de uva, albaricoques u otra fruta seca
  • Galletas saladas o pretzels
  • Frutas secas o un surtido de cereales, frutas secas y trocitos de chocolate (trail mix)
  • Barras de granola

Conserve en su oficina algunos menús de comida para llevar de restaurantes cercanos para cuando tenga que trabajar hasta tarde o tenga un poco más de tiempo para almorzar. Otra opción es envolver un almuerzo nutritivo a la mañana y llevarlo al trabajo.

En su hogar

Las mañanas y las tardes son momentos especialmente atareados en muchos hogares hoy en día. Hacerse tiempo para comer bien puede ser un verdadero desafío. No salga corriendo por la puerta sin desayunar. Los cereales integrales con leche, una banana, un panecillo (muffin) dietético o un batido, o bien una rosca de pan con manteca de maní, lo harán comenzar el día con energía. Puede, incluso, llevar su cereal con usted, en barras o paquetes.

Traspiés

Algunas veces sufrimos traspiés. Comemos demasiado o elegimos alimentos menos saludables porque suenan bien, estamos estresados o, simplemente, tenemos ganas. Comer sano es un objetivo permanente. Si una comida no es saludable, asegúrese de que la siguiente lo sea. Si come mucho un día, coma menos al día siguiente. Y no se olvide de realizar actividad física; por lo menos 30 minutos, cinco o más veces por semana, pueden ayudarlo a conservar su peso y su salud.

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