Se está poniendo cálido, las sandalias y las chancletas (chanclas) están volviendo a aparecer y eso significa una cosa: es época de hacerse los pies. Pero para los que piensan que la pedicura es sólo para mujeres, piénsenlo nuevamente. Un número cada vez mayor de hombres, especialmente los mayores, se han sumado a las mujeres en el spa, aportando para que el cuidado de las uñas se convierta en uno de los sectores de crecimiento más acelerado de la industria de la belleza.
En todo el país, los salones de belleza están atrayendo a los hombres, ofreciéndoles servicios que suenen más masculinos como “pedicura ejecutiva” y “pedicura deportiva”, y hasta especiales nocturnos para hombres con barbacoa y cerveza. “Pensé que sólo las mujeres hacían estas cosas, por lo tanto era bastante escéptico”, comenta Daniel Crowley, abogado de 73 años, de Washington. Pero, por otro lado, estaba desesperado; se le hacía cada vez más difícil llegar a los dedos de los pies y le estaba creciendo una desagradable uña encarnada, así que siguió el consejo de su esposa y fue a su salón de belleza para uñas. “La pedicura resultó ser tan buena como una visita al podólogo —comentó—. Mis pies se sentían maravillosos y eliminó el dolor que tuve durante tanto tiempo en esa uña”.
En su segunda visita, según Crowley, “el hombre que estaba a mi lado se estaba preparando para competir en un triatlón. Me dijo que hacerse los pies le daba una ventaja”.
Los médicos que se ocupan de los adultos mayores indican que el estado de los pies de una persona es un buen indicador de su salud en general. Las personas mayores con frecuencia tienen dificultad para alcanzar —o incluso mirarse— los dedos de los pies. Cortar las uñas y eliminar callosidades y partes ásperas puede facilitar el andar, y el masaje que incluye la pedicura estimula el flujo sanguíneo en las piernas y en los pies.
La hija de James Shea, mecánico jubilado de equipos pesados, de 71 años, de Geneva, Alabama, al mirarle los pies a su padre, lo persuadió para que se hiciera una pedicura y le sacó un turno en un salón de belleza cercano. La reacción de Shea: “nunca antes me habían mimado tanto en toda mi vida”. Lo que más le gustó, admite, fue que le hicieran masajes con una loción.
Shea, que sirvió como sargento en el Marine Corps (Cuerpo de Infantería de Marina) durante seis años, no dudó cuando le preguntaron si volvería. “¡Definitivamente!”
El especialista en cuidado de uñas Alexis Carter, del Nusta Spa, de Washington, indica que el 20% de la clientela del spa son hombres y muchos tienen más de 50 años.
Las mujeres con frecuencia convencen a sus maridos o novios de que vayan por primera vez a la pedicura, “pero una vez que colocan los pies en el agua tibia, quedan encantados”, indica Carter.
En Boston, la presidenta del salón de belleza de Emerge Spa, Joyce Hampers, dice que ha visto definitivamente un incremento en lo que ella denomina hombres “más maduros” que se acercan a solicitar servicios de spa como la pedicura, especialmente luego de haber agregado la mitad de un piso dedicado exclusivamente a su clientela masculina. “Algunos se sentían un poco incómodos al estar en la misma sala de espera que las mujeres", en batas, señala. Joyce agregó el Men’s Club (Club de Hombres) en el 2006 y, hoy, asegura que los hombres representan el 35% de los clientes del salón.
Tratamientos ‘masculinos’
En el Karen Allen Salon and Spa (Salón y Spa Karen Allen), en Riverside, California, el cambio de nombre de pedicura femenina a “pedicura ejecutiva” demostró ser tan popular entre los hombres que el salón está ofreciendo, en junio, una noche sólo para ellos, con barbacoa y cerveza acompañando servicios como pedicura, manicura y faciales.
“Es cada vez más aceptado socialmente que los hombres vayan a la pedicura —dice Jacqueline Sutera, podóloga de Manhattan—. A medida que la gente tiene más edad, se les hace más difícil verse las uñas de los pies o agacharse para cortárselas”. Por lo tanto, una pedicura o una visita al podólogo pueden ayudar, agrega. Alienta a sus pacientes mayores a que la consulten antes de hacerse la pedicura en el spa para asegurarse de que no tengan problemas de salud.
Por supuesto, puede que más hombres se estén haciéndo la pedicura porque las mujeres se están cansando de ver los pies horribles de los hombres.
“Hace apenas unos días, vino un hombre mayor a decirme que su mujer se negaba a irse juntos de vacaciones a menos que hiciera algo con respecto al hongo de la uña del dedo gordo de su pie”, recuerda Sutera.
El ex congresista de Tennessee Harold Ford Jr. comenta que se hace regularmente la pedicura por un motivo similar. Le contó al New York Times que tiene un severo pie de atleta. Me hago cepillar los pies por respeto a mi esposa, porque meterme en la cama con lo que tengo al sacarme las medias es una falta de respeto para cualquiera”.
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