‘Polina’: Ballet y tiranía

Una bailarina rusa busca la liberación de su cuerpo y de su arte.

DIRECTORES: Valérie Müller y Angelin Preljocaj
GUION: Valérie Müller (basada en la novela gráfica de Bastien Vivès)  
ELENCO:
 Anastasia Shevtsova, Niels Schneider, Juliette Binoche, Jérémie Bélingard y Aleksei Guskov
DURACIÓN: 108 minutos 

¿Te gusta lo que estás leyendo? Recibe contenido similar directo a tu email.

La gran promesa comunista de liberar al hombre, convirtiéndolo en sujeto y no objeto de la historia, queda implícitamente cuestionada en Polina. La película sobre una bailarina rusa que abandona una prometedora carrera en ballet, equipara la tiranía de esa disciplina con la de un sistema que subyugaba a sus ciudadanos dándoles todo menos libertad. La sujeción en Polina es la del individuo como simple instrumento/objeto que sigue los designios de otro en aras de un brillante resultado que nunca acaba de llegar: el coreógrafo en la danza; el dictador en los regímenes comunistas. Ubicada en la Rusia contemporánea, la figura del déspota se ha convertido simplemente en el padre de la protagonista que la orilla desde niña a que tome clases de ballet para cumplir su sueño de que se convierta en una gran bailarina. A pesar de los vestigios del autoritarismo “padre/Estado”, el del presente ya no tiene la fuerza para imponerse y es gracias a eso que Polina logra su liberación como adulta.

Cuando por primera vez la vemos, Polina, de ocho años, va brincando alegre por las calles de un suburbio miserable en Moscú. La libertad de sus movimientos contrasta con el entorno gélido y gris. Polina se dirige a la audición de una prestigiosa escuela de ballet. Aunque no queda claro, puesto que la niña parece someterse dócilmente, son sus padres los que la han enviado sin preguntarle si quería. En el salón de clases, Polina ignora las indicaciones y hace las posiciones que ella quiere: no sabemos aún si es está reafirmando su propia versión de la danza o es un auto sabotaje. A pesar de ello, algo ve en la niña el director de la academia, quien a pesar de su feroz talante le ofrece un lugar. Ese primer gesto, tan inesperado en Bojinski como en la niña, se adelanta a lo que sucederá más adelante. Una mezcla de edición más tarde revela en forma aún mejor el sentido de la historia. Vemos escenas de la niña siguiendo con gran habilidad las indicaciones en su clase de ballet, intercaladas con otras donde baila estilo hip-hop en el camino de regreso a casa.

Escena de la la película Polina

Una bailarina encuentra su propio estilo en 'Polina'. — Cortesía de Oscilloscope

Pasan los años y Polina es admitida en el Bolshoi, la mejor compañía de ballet en Rusia. Sin embargo, antes de ingresar, acude a una función de danza experimental y algo dentro de ella se remueve. Sin entender muy bien qué, Polina renuncia a su lugar en el Bolshoi para irse a Francia y buscar un lugar en esa compañía. Ahí comienza una odisea en la que la muchacha trata de encontrar su lugar por toda Europa. Ya la libertad se le había insinuado subrepticiamente en sus tiempos de estudiante. Un día, enamorada de un compañero, se había rendido a la sensualidad. Por primera vez descubre entre bambalinas que su cuerpo puede ser un aliado y no un contrincante a vencer a fuerza de disciplina. Aunque mínimo, el hallazgo es el primer gesto de una gran una rebelión. Más adelante, Polina logrará esquivar la amenaza de otra dominación ligada al cuerpo al resistir las presiones del amante para poseerla cuando a él le viene bien. Su liberación final vendrá con el cuerpo que en la danza experimental sí le ofrece la oportunidad de una expresión individual.

La historia ficticia de Polina no podría entenderse sin la historia real de Sergei Polunin. Considerado ya a los veintiún años, en el 2012, un artista de la talla de Nurejev y Nijinsky, Polunin renunció a su espectacular carrera en el Royal Ballet de Inglaterra, la compañía de ballet más prestigiosa del mundo. El documental Dancer (Dir. Steven Cantor, 2016) explora los motivos detrás de esa decisión que cimbró hasta sus raíces al mundo del ballet. Polunin mismo explica en Dancer que se sentía esclavo de su propio cuerpo. Polina trata también de una liberación, pero abarca mucho más que el mismo cuerpo cuestionando la esencia misma del ballet clásico como vehículo de expresión personal.

El cine ha aprovechado en innumerables ocasiones el potencial narrativo del ballet; la crueldad de los maestros, la disciplina implacable que imponen y los daños psicológicos que ocasionan y Polina parece seguir ese mismo camino al principio, pero de repente da un giro de 180 grados. Detrás de su severidad, Bojinski comparte la naturaleza rebelde de su alumna. Él mismo se enfrentó a la tiranía soviética que lo acusaba de poco nacionalista y le da las armas a Polina para que busque su propio camino.

Polina es más lo que sugiere de lo que es, y no se puede entender sin echar mano del contexto en que se ubica. Es decir, aislada de su discurso, la película no se sostiene por sí misma. No ayuda el hecho de que quedan grandes huecos en el argumento que impiden su comprensión; parecen haberse editado partes vitales para entender el argumento de lo que está pasando. Además, prefirieron a una bailarina profesional, cuando se requería una actriz —y no cualquiera, sino extraordinaria— para darle al rol todas las dimensiones que exigía. Aun así, el total es mucho mejor que la suma de sus partes y se debe ver como un ballet completo y no sus diferentes variaciones. Visto así, el filme se vive como el atribulado camino de una artista para encontrar el vehículo para su propia expresión; una verdadera liberación que efectivamente la transforma de objeto, a sujeto de su propia historia. 

Alertas de tema

Usted puede recibir alertas semanales por correo electrónico sobre los siguientes temas. Solo haga clic en “Seguir”

Administrar alertas

Procesamiento

Por favor espere...

progress bar, please wait

¿Quéopina?

Deje su comentario en el campo de abajo.

Publicidad

Ofertas y Beneficios

De compañías que cumplen con los altos estándares de servicio y calidad establecidos por AARP.

Beneficios para miembros de AT&T

Los socios ahorran un 10% en la tarifa mensual de servicio de ciertos planes de wifi de AT&T

Member Benefit AARP Regal 2

Los socios pagan $9.50 por boletos ePremiere de Regal que se compren en línea.

Walgreens 1 discount membership aarp

Los socios ganan puntos en productos de salud y bienestar marca Walgreens

Member Benefits

Únete o renueva tu membresía hoy. Los socios de AARP obtienen beneficios exclusivos y ayudan a lograr un cambio social

Publicidad