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Guía para visitar Gatlinburg y Pigeon Forge, Tennessee

Dónde comer, dormir, comprar y divertirse en la región de las Grandes Montañas Humeantes.

Caída de agua en el Parque Nacional Great Smoky Mountain

Chris LaBasco/Getty Images

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Gatlinburg y Pigeon Forge, Tennessee, son lugares ideales para viajar este verano. Estos pueblos aledaños al Parque Nacional de las Grandes Montañas Humeantes, el más visitado del país, ocuparon recientemente el tercer puesto entre las búsquedas de viajes de verano realizadas en Expedia (después de Orlando y Destin, los eternos protagonistas de Florida).

Ese es un gran honor para los dos pequeños pueblos turísticos, antes tranquilos y ubicados a solo siete millas de distancia entre sí, que han mantenido su población baja (algo más de 4,000 residentes en Gatlinburg y alrededor de 6,200 en Pigeon Forge) a pesar de que, a lo largo de décadas, se expandieron hasta llegar a ser localidades gemelas con una oferta gigantesca de diversiones, desde compras y restaurantes hasta atracciones, aventuras y degustación de licores.

¿Por qué todo el mundo se dirige allí? Tal vez sea por la tradición de pueblo de estilo alpino que tiene Gatlinburg, con chalés y distritos de compras que parecen salidos directamente de Bavaria. O quizás se deba a la antigua fama de Pigeon Forge por sus numerosas pistas de karts y otros tipos de entretenimiento, lo que atrajo a las familias que viajaban en auto. Desde entonces, ambas localidades han aumentado su oferta de atracciones.

El pequeño centro de Gatlinburg bulle de actividad, lleno de peatones que recorren sus tiendas, y su imagen alpina se ha elevado —literalmente— con áreas de entretenimiento al aire libre, como Anakeesta y SkyLift Park, con vistas del pueblo desde lo alto.


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Réplica a media escala del Titanic golpeando un iceberg

George Rose/Getty Images

En el Titanic Museum, una de las principales exposiciones es una réplica del Titanic que choca con un iceberg a la mitad de la escala del original.

En Pigeon Forge, la atracción de las actividades a lo largo de la ruta ha evolucionado hasta convertirse en museos a gran escala con arquitectura que parece combinar el estilo de Las Vegas con el de Myrtle Beach. Encontrarás el Titanic Museum, con forma de barco gigante, junto a una mansión igualmente grande en posición invertida que alberga a WonderWorks, un museo de ciencia popular para niños. Y, por supuesto, en Pigeon Forge se encuentra el increíble y adorable Dollywood, el imperio de Dolly Parton, oriunda del lugar, que incluye el parque temático, un parque acuático, un complejo turístico, entretenimiento, restaurantes y genuina diversión de montaña.

Puntos de acceso a la majestuosidad

Visitar estos dos pueblos te da la oportunidad de sumergirte en toda clase de placeres turísticos, pero esas localidades no existirían sin la razón de ser, ya que son aledaños y punto de acceso. La razón de ser más profunda y fundamental se eleva a poca distancia hacia el sur, las Grandes Montañas Humeantes, que desde 1940 gozan de la protección correspondiente a un parque nacional.

Las mágicas montañas cuentan con las famosas nieblas “humeantes” que anidan en sus crestas y cubren sus verdes valles, numerosos arroyos, ríos y cascadas que proporcionan una banda sonora en casi todas las esquinas del parque y sus alrededores, y espectaculares crestas veteadas que cambian de color según la estación.

“La espectacular belleza de los picos, los imponentes paisajes desde la base, la frondosa vegetación, la abundante fauna, los arroyos ondulantes y cristalinos, y las vistas desde la cima de las montañas, atraen a todo tipo de visitantes”, dice Keith Watson, un biólogo que anteriormente trabajó para el Servicio de Parques Nacionales y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, quien encabeza caminatas de observación de aves en el área e interpreta música tradicional de los Apalaches junto con su esposa, Ruth Barber. “En estas montañas puedes retroceder en el tiempo y hacerte una idea de cómo pudo haber sido la vida en épocas más simples”.

De modo que, ya sea que explores los miles de esplendores del Parque Nacional de las Grandes Montañas Humeantes o te dirijas a Dollywood, tendrás la sensación de haber viajado al pasado cuando visites Gatlinburg y Pigeon Forge.

Estos son algunos consejos para planear una visita a esta región.

Cómo llegar

Para dos tercios de la población que vive al este del río Mississippi, ambas localidades son fácilmente accesibles por carretera en un solo día, lo que significa que muchos visitantes llegan en automóvil. Si prefieres viajar en avión, el aeropuerto McGhee Tyson cerca de Knoxville, Tennessee, está a aproximadamente una hora en auto hacia el noroeste. Si buscas aeropuertos más grandes con mayor cantidad de vuelos, Atlanta, al sur, está a cuatro horas en automóvil, y Charlotte, Carolina del Norte, está a unas cuatro horas hacia el este.

Opciones para desplazarse

Las calles del centro de Gatlinburg pueden congestionarse, por lo que los visitantes precavidos dejan el auto en el sitio en el que se alojan y toman el tranvía color naranja brillante del sistema de transporte gratuito (Gatlinburg Trolley System), que conecta puntos importantes con el centro de transporte público en el acuario Ripley’s Aquarium of the Smokies. El sistema de tranvías también conecta con un estacionamiento ubicado en el Centro de bienvenida a Gatlinburg (1011 Banner Road) apenas a la salida del pueblo, donde puedes estacionar tu auto y usar el transporte público.

Pigeon Forge cuenta con su propio sistema de tranvías color verde bosque, con cinco rutas que conectan las carreteras North Parkway y South Parkway del pueblo, Dollywood, el Centro de bienvenida de Gatlinburg y la calle Wears Valley Road (todas las rutas comienzan y terminan en la estación de tranvías en Old Mill Drive, en el distrito Old Mill).

Una observación sobre la navegación: en el parque nacional y en las áreas cercanas a los dos pueblos, el servicio celular prácticamente desaparece, y la navegación (y los cambios de planes) pueden ser complicados. Busca un mapa de rutas tradicional, impreso en papel, para no tener problemas, e incluso para divertirte más.

Cuándo ir

No hay una estación mala para visitar estos pueblos: ambos cuentan con numerosos espectáculos, eventos, festivales y tiendas todo el año, y el parque nacional y las áreas naturales de la región son bellas en todas las épocas del año. Estos son algunos aspectos importantes para considerar según la estación.

En primavera: las abundantes floraciones en las Montañas Humeantes, donde hay más de 1,500 variedades de plantas florales, convierten el parque nacional en una maravillosa explosión de colores (visita el peregrinaje de flores silvestres (Spring Wildflower Pilgrimage) de Gatlinburg en abril para comprobarlo). En Pigeon Forge, el parque Dollywood abre en marzo, y el Flower and Food Festival (Festival de Flores y Comida) tiene lugar desde abril hasta junio.

En verano: ahora es cuando empieza el tiempo caluroso y húmedo (las temperaturas máximas en julio y agosto generalmente superan los 85 °F, por lo que las pozas para nadar, los ríos y los arroyos son lugares ideales donde pasar tiempo el aire libre. Además, las luciérnagas se encienden a un ritmo sincrónico (relacionado con el apareamiento) durante varias semanas cada año, por lo general entre fines de mayo y principios de junio (con algunas variaciones). Para ingresar a la sección Elkmont del parque nacional, donde puedes observar y maravillarte con las luciérnagas, debes inscribirte para un sorteo.

En otoño: todo se centra en el espectacular cambio de colores de las hojas. Haz planes con mucha anticipación para reservar alojamiento y prepárate para manejar en tráfico lento. Consejo de expertos: muchas personas hacen planes para viajar en octubre; es preferible ir en septiembre o noviembre, cuando todavía puedes ver muchos colores, pero encontrarás menos multitudes.

En invierno: ambos pueblos se engalanan para las fiestas. El parque SkyLift, en la cima de la montaña en Gatlinburg, no escatima esfuerzos con el espectáculo de luces Lights Over Gatlinburg, que se realiza entre principios de noviembre y el 31 de enero (¡hasta hay árboles iluminados que bailan!). Para no ser menos, el festival Pigeon Forge Winterfest cuenta con más de 5 millones de luces de Navidad en alegres exhibiciones, además de espectáculos, eventos sociales y desfiles. Y el evento Smoky Mountain Christmas en Dollywood brilla con millones de luces, espectáculos especiales y fuegos artificiales para las fiestas.

Dónde alojarte

La región de las Montañas Humeantes ofrece una amplia variedad de opciones de alojamiento, desde acogedoras cabañas hasta posadas, hosterías y campamentos de lujo. También hay muchas cadenas de hoteles de precios módicos. Las siguientes son algunas buenas opciones.

Hoteles y posadas: The Buckhorn Inn, que ha estado recibiendo a viajeros que visitan Gatlinburg desde 1938, es una elegante y romántica posada con servicio de desayuno y magníficas vistas desde su salón principal con chimenea y su terraza. Cuenta con nueve habitaciones para huéspedes, siete chalés privados y tres casas de huéspedes, por lo que es una opción ideal para parejas, familias o personas que viajan solas. Tarifas desde $125.

Directamente en el centro del pueblo y a una distancia cómoda a pie de las atracciones y las tiendas, el Historic Gatlinburg Inn ofrece precios razonables con desayuno incluido. Tarifas desde $104.

Justo sobre la carretera Parkway, el Appy Lodge (que debe su nombre al sendero Appalachian Trail, que atraviesa el parque) es una alternativa asequible con estilo rústico y descuento para adultos mayores. Tarifas desde $109.

Complejos turísticos: ¿hay algo que Dolly Parton no pueda hacer? La respuesta es no, por lo que debes probar su DreamMore Resort & Spa en Dollywood, en Pigeon Fort, donde encontrarás todas las comodidades de un gran complejo (299 habitaciones, piscina, spa y restaurantes dentro del hotel). Tarifas desde $150.

Hosterías: LeConte Lodge, el único alojamiento dentro del parque, tiene capacidad para 60 personas en siete cabañas rústicas y tres alojamientos de múltiples habitaciones en la cima de la montaña del mismo nombre. Pero debes subir a pie, y es un sendero empinado de entre 5 y 9 millas (según el camino que escojas) que puede llevar gran parte del día. ¡Pero las recompensas valen la pena! Disfrutarás de vistas panorámicas, cenas y desayunos suculentos, y de la camaradería de los otros huéspedes que también se ganaron un lugar a la mesa. Una advertencia: las habitaciones se agotan con mucha anticipación, por lo que debes reservar temprano. Y ablanda las botas de senderismo antes de salir de casa. Tarifas desde $162.

Alquiler de cabañas: hay muchas cabañas para alquilar, tanto cerca de los pueblos como arropadas en las colinas cercanas, y a menudo tienen vistas espectaculares. Las cabañas Stony Brook Cabins, un negocio familiar, tienen opciones que van de uno a 15 dormitorios de estilo rústico o tipo chalé. Algunas tienen jacuzzi, chimenea o porche con sillas mecedoras. Los huéspedes reciben un pase de entretenimiento familiar que contiene un boleto gratuito por día para una variedad de atracciones en ambos pueblos, desde museos hasta tirolesas y montañas rusas en la montaña. Las tarifas comienzan en aproximadamente $150. 

Campamentos para casas rodantes y tiendas de campaña de lujo: el complejo Ridge Outdoor Resort en Sevierville es un sitio popular para casas rodantes (alrededor de $90). También cuenta con casas miniatura (desde $170) y tiendas de lona con cómodas camas, baños privados y duchas calientes (desde $159).


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Dónde comer y beber

Algunas de las actividades clásicas de los turistas en las Montañas Humeantes: ir a un restaurante de panqueques, comprar fudge (caramelos de dulce de leche) y probar licores de destilerías locales. Y algo más: disfruta de la gran variedad de sitios relajados y divertidos donde comer, beber y pasarlo bien. Luego, quema las calorías haciendo senderismo, recorriendo las tiendas en las calles principales o participando en una carrera de karts en Dollywood. A continuación, algunos sitios favoritos de los lugareños.

Desayuno: Pancake Pantry, en el centro de Gatlinburg, ha estado preparando panqueques para sus ávidos comensales desde 1960 (ve temprano para evitar las largas colas; abre a las 7 a.m. todos los días). Otros buenos sitios para comer suculentos desayunos de estilo casero en Gatlinburg son Crockett’s Breakfast Camp (no te pierdas los panecillos de canela) y Little House of Pancakes, un establecimiento sencillo famoso entre los lugareños.

En Sevierville, Elvira’s Cafe sirve el Tennessee Haystack, un sándwich abierto que consiste en un panecillo con tocino, jamón, dos huevos cocidos a tu gusto y salsa casera con salchichas.

Almuerzo y cena: las opciones son interminables. En Pigeon Forge, fortalécete en el Old Mill Pottery House and Cafe con sopas, ensaladas, sándwiches y comidas tradicionales, como pollo frito rebozado con nueces, y luego recorre las encantadoras tiendas cercanas. (El pan del restaurante se hornea con grano usado de la destilería ubicada al otro lado de la calle, y todo se sirve en vajilla de cerámica fabricada en el local contiguo). También en Pigeon Forge, Huck Finn’s Catfish es el mejor lugar para comer bagre en todo el estado, según los lectores de la revista Tennessee, y Mama’s Farmhouse llena tu mesa con clásicos de la cocina sureña, como bizcochos caseros con suero de leche, bistec empanado frito y budín de banana, todo servido al estilo familiar.

En Gatlinburg, saborea falda de res ahumada al nogal, pollo, costillas de cerdo o cerdo desmenuzado en Bennett’s Pit Bar-B-Que, o prueba la trucha arcoíris de Smoky Mountain Trout House, donde los cocineros preparan este sabroso pescado en diez formas diferentes. Más lejos de las áreas populares, en la maravillosa comunidad artística de Gatlinburg, Arts and Crafts Community, el salón de té Wild Plum Tea Room, de inspiración austríaca, está dentro de una cabaña rústica y ofrece platos favoritos familiares y estacionales, como pastel de langosta, además de su famosa salsa de queso y pimientos picantes.

Cervecerías: las cervecerías artesanales, que han surgido en las Montañas Humeantes como las flores silvestres de abril, son sitios excelentes para relajarse después de un día de mucha actividad o para almorzar o cenar. Visita la Smoky Mountain Brewery (dos ubicaciones: una en Gatlinburg y otra en Pigeon Forge) o la Gatlinburg Brewing Company.

Dulces y licores: si visitas las Montañas Humeantes y no pasas tiempo explorando (y comprando) caramelo de dulce de leche, caramelos masticables y otros dulces deliciosos empacados al estilo antiguo en la tienda Ole Smoky Candy Kitchen —de alrededor de la década de 1950, en el centro de Gatlinburg—, deberías volver para asegurarte de hacerlo. En cuanto al moonshine, un licor producido localmente de alta graduación, vale la pena probarlo (el producto comercial no es tan fuerte como el producto casero hecho en el campo). Para agradables degustaciones y compras, visita la destilería Ole Smoky Tennessee Distillery (tres ubicaciones en Gatlinburg y Pigeon Forge) o, en Pigeon Forge, la Old Forge Distillery o la más elegante Junction 35 Spirits.

Entrada a Dollywood

George Rose/Getty Images

Cosas que hacer

Tienes dos opciones y ambas son placenteras: puedes ingresar al Parque Nacional de las Grandes Montañas Humeantes y explorar el vasto mundo natural que ofrece (consulta aquí nuestra guía completa del parque), o explorar cualquiera de los dos pueblos, con mucho para hacer en ambos.

Gatlinburg: comienza recorriendo el pequeño centro del pueblo y visitando sus muchas tiendas. De allí, considera las atracciones de montaña, como el deslizamiento alpino y las tirolesas en Rowdy Bear Mountain, Anakeesta y SkyLift Park (en inglés). Para divertirte al estilo Pigeon Forge, visita el acuario Ripley’s Aquarium of the Smokies (en inglés) y el museo de autos Hollywood Star Cars Museum (en inglés), donde podrás admirar autos de programas de televisión y películas exitosas —como las franquicias de Batman y Ghostbusters—, ver el Thunderbird 1955 de los Beach Boys y mucho más.

Ahora, toma tu auto y explora el verdadero tesoro de Gatlinburg: el circuito comunitario de artes y artesanías, Arts and Crafts Community Loop, una carretera rural de 8 millas que conecta 100 tiendas de arte y artesanías locales. Tómate tu tiempo (puedes pasarte fácilmente el día entero) comprando de todo, desde cerámicas y objetos tallados de madera hasta artesanías de cuero y especialidades culinarias. No te pierdas las tablas de cortar y los cuchillos serrados Tennessee Mountain en Foxcreek Woodworking ni las llamativas cerámicas rústicas esmaltadas de Fowler’s Clay Works. No saldrás con las manos vacías (y no deberías hacerlo).

Pigeon Forge: ¿por dónde comenzar? En Dollywood (en inglés), por supuesto, donde puedes rendirle homenaje a una figura legendaria de Estados Unidos y a su visión de entretenimiento al estilo familiar. Disfruta de los muchos espectáculos del parque, detente en las áreas para niños pequeños y disfruta de la máxima emoción en el Lightning Rod, una montaña rusa híbrida de madera y acero con una velocidad máxima de 73 millas por hora. Deja tiempo también para visitar Craftsman’s Valley (el valle de los artesanos) para ver marroquineros, herreros y otros artesanos regionales en acción. Para comprender por qué todo lo que Dolly Parton toca es magia pura, visita Chasing Rainbows, el museo sobre su vida y su carrera, que incluye una réplica del hogar de dos habitaciones donde se crio.

Para divertirte en un parque acuático mientras visitas Dollywood, agrega una parada en Splash Country, donde puedes refrescarte y escalar la Bear Mountain Fire Tower para deslizarte por siete toboganes. Si añoras los karts con pistas elevadas de los viejos tiempos (o viajas con tus nietos), ponte un casco y conduce en la pista del Xtreme Racing Center. Si deseas algo menos vertiginoso, puedes jugar al minigolf en Professor Hacker’s Lost Treasure Golf.

Pero no todo es entretenimiento en Pigeon Forge. Si buscas un paseo agradable y buenas compras, dirígete al distrito comercial del Old Mill Restaurant, donde encontrarás la tienda Old Mill General Store, el almacén Old Mill Farmhouse Kitchen, las cerámicas de Pigeon River Pottery (el primer negocio para turistas en Pigeon Forge) y la fábrica de golosinas Old Mill Candy Kitchen. Además, si te interesan los utensilios de cocina de hierro fundido (y deberían interesarte), no te pierdas la Lodge Cast Iron Factory Store, la tienda de la famosa empresa de artículos de cocina del estado que ha fabricado sartenes, planchas y más desde 1896 en South Pittsburg, cerca de Chattanooga.

Los espectáculos en restaurantes a la hora de la cena también son populares en Pigeon Forge. Una opción divertida: el Hatfield & McCoy Dinner Feud, una noche de comedia chistosa y melodramática, actuaciones exageradas y mucha acción acrobática. Es anticuado al máximo y le encantará a toda la familia.

Montañas con niebla en el Parque Nacional de las Grandes Montañas Humeantes

Tony Sweet/Getty Images

Parque Nacional de las Grandes Montañas Humeantes: no olvides consultar nuestra guía de los parques nacionales más populares de Estados Unidos. Mientras tanto, este es el consejo de Dana Soehn, vocera del Parque Nacional de las Grandes Montañas Humeantes, sobre cómo evitar los puntos más concurridos del parque: Alum Cave Trail, Cades Cove y Clingman Dome. “En general, si eliges un sendero que no lleva a una cascada o a un pico icónico, en cuanto te internas una milla en el campo desaparecen las vistas y los sonidos que experimentaste antes en la carretera”, dice Soehn. Su consejo adicional, especialmente para las épocas muy concurridas: “Ten dos o tres ideas para ese día. Si llegas a un sitio y no hay lugar para estacionar o está realmente muy concurrido, recurre al plan alternativo”.

Y recuerda: en las Montañas Humeantes puedes hacer senderismo, montar bicicleta, pasear, practicar pesca con mosca, observar aves, flotar en un neumático por un arroyo, practicar canotaje en el río o simplemente sentarte en silencio a contemplar la naturaleza. Todo ello está a tu alcance, y has tomado la excelente decisión de elegir los pueblos de Tennessee que sirven de acceso al parque nacional como base para tus vacaciones.

Tracey Minkin es una redactora galardonada que vive el valle del Hudson, en el estado de Nueva York. Es jefa de redacción de viajes en la revista Coastal Living; sus artículos aparecen regularmente en publicaciones como Food & WineSouthern LivingTravel + Leisure y Veranda.