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7 maneras de evitar las multitudes en los parques nacionales

Los autores de una guía ofrecen consejos para encontrar paraísos tranquilos y tesoros ocultos.

Una excursionista en el Parque Nacional Grand Teton

Mario Tama/Getty Images

Parque Nacional Grand Teton.

In English | Por su asombrosa belleza y riqueza, no nos sorprende que los 63 parques nacionales de Estados Unidos sean lugares muy concurridos. En el 2020, los parques acogieron a 237 millones de visitantes, solo un 28% menos que en el año anterior, a pesar de los cierres en general y la interrupción de la mayoría de los viajes a causa de la pandemia. Este año seguramente llegarán muchas más personas en busca de excursiones al aire libre en lugares que no les queden muy lejos de donde viven.

Aquí ofrecemos algunos consejos —en función de lo observado en el transcurso de los años— para los que buscan lugares hermosos pero menos concurridos, así como inolvidables momentos de paz, sobre todo en los lugares más populares.


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1. Visita los parques nacionales menos conocidos

Todo amante de los parques nacionales debe visitar en algún momento Yellowstone, Yosemite y el Gran Cañón, pero ten en cuenta también los parques menos conocidos. Entre los parques menos célebres, uno de nuestros favoritos es el Parque Nacional del Bosque Petrificado en Arizona. Aquí encontrarás los restos de un colorido bosque prehistórico, donde algunos leños miden más de 100 pies de largo y hasta 10 pies de diámetro. Pero hay mucho más que eso: objetos de los antiguos indígenas que habitaban esta zona, incluidos los restos de grandes pueblos y gigantescos paneles de arte rupestre; fósiles de plantas y animales que datan de finales del Triásico (el período en que aparecieron los primeros dinosaurios); un impresionante e inmenso desierto pintado (una tierra baldía cubierta de colores pastel); una zona silvestre de más de 50,000 acres donde puedes encontrar naturaleza, belleza y tranquilidad, y un remanente de la histórica Ruta 66, acompañado de un auto Studebaker ¡del año 1932! Entre otros parques favoritos, cabe mencionar el Parque Nacional de las Montañas de Guadalupe en Texas (donde puedes subir hasta la cima de la montaña más alta del estado), el Parque Nacional Channel Islands (donde se puede apreciar cómo se veía California antes de la llegada de los exploradores europeos) y el Parque Nacional Isle Royale, ubicado en una región remota de Míchigan, donde encontrarás esa paz solitaria que caracteriza más bien a los parques nacionales de Alaska.

2. Encuentra los paraísos menos conocidos dentro del parque

En su mayoría, los parques nacionales son bastante amplios, pero los visitantes generalmente se congregan en algunos de los puntos más conocidos y emblemáticos, por lo que en otras áreas reina una sublime tranquilidad. Por ejemplo, el valle de Yosemite contiene algunas de las atracciones más famosas del parque, pero el valle representa apenas una diminuta porción de este. Visita la zona de Hetch Hetchy, muchas veces descrita como el gemelo del valle de Yosemite, y haz senderismo hasta llegar a las cataratas de Wapama o de Rancheria. O bien, viaja en auto hasta el rincón noroeste de Yellowstone, donde llegan menos visitantes, y recorre el sendero Bighorn Pass Trail, que se ciñe al vistoso río Upper Gallatin; aquí el paisaje es espectacular, y en nuestra más reciente visita vimos solo otros dos grupos de senderistas (¡a mediados del verano!). En el Parque Nacional de las Montañas Rocosas, evita la concurrida zona de Bear Lake Corridor y recorre el dramático sendero Ute Trail por la tundra alpina, o recorre el hermoso sendero Colorado River Trail, ubicado en la cordillera del parque conocida como Never Summer Range.

Vista del lago Jordan

Anand Goteti/Getty Images

Parque Nacional Acadia.

3. Visita los parques en la temporada baja

Muchos parques acogen a la mayoría de sus visitantes en los tres meses del verano, por lo que el resto del año es relativamente menos activo (si bien estas temporadas más bajas se han vuelto más cortas a medida que más personas emplean esta estrategia). Las cataratas de Yosemite generalmente están en su momento óptimo en mayo, cuando llega el 10% de las visitas anuales al parque, frente al 16% en agosto; el follaje en Acadia alcanza su estado más colorido en octubre, cuando llega el 13% de los visitantes anuales, en comparación con un 22% en agosto; y las flores silvestres del Gran Cañón suelen alcanzar su máxima proliferación en abril (9% de sus visitas anuales, frente al 13% en julio). Para disfrutar de una paz aún más solitaria, prueba la temporada más baja —el invierno, generalmente—, cuando muchos parques, como el de Yellowstone, están tranquilos y hermosos, aunque a veces menos accesibles por la nieve.

4. Baja del auto y camina

Según la ley natural de los parques, la cantidad de gente disminuye drásticamente cuanto más se aleja uno de la entrada del sendero. Además, caminando se puede conocer el parque más a fondo. Si recorres el parque a pie podrás apreciarlo con todos los sentidos: ver las huellas de los huidizos leones de montaña en el Parque Nacional de los Glaciares, oír el característico canto del pájaro cucarachero barranquero al hacer senderismo en el Gran Cañón, oler la dulce corteza de los pinos ponderosa que se calientan bajo el sol de Yosemite, saborear el aire salado al recorrer el sendero Ocean Path en Acadia o sentir el firme granito debajo de los pies al explorar los senderos de Isle Royale.

Autobús en una parada en el Parque Nacional Zion

pierre rochon / Alamy Stock Photo

Parque Nacional Zion.

5. Usa el transporte público

Ante el congestionamiento y la falta de estacionamiento en muchos parques, el Servicio de Parques Nacionales ofrece servicios de transporte público, generalmente con autobuses contratados, en destinos concurridos como Zion, las Montañas Rocosas, Yosemite, Acadia y Denali. Usa estos medios de transporte (gratuitos en muchos casos) para evitar los dolores de cabeza ocasionados por el congestionamiento y el estacionamiento que muchos sufrimos en la vida cotidiana.

6. Empieza la visita temprano o quédate hasta tarde

Si llegas a las atracciones y los senderos a primera hora del día, o si haces senderismo tarde en el día, encontrarás más fácilmente un lugar para estacionar el auto y disfrutarás del parque a esas "horas doradas", cuando la luz está en condiciones óptimas —suave y rica— para apreciar la vista y sacar fotografías; además, la fauna se deja ver con mayor frecuencia a esas horas. Escucha el coro matinal de los pájaros —que figura entre los grandes fenómenos naturales del mundo— y disfrútalo en un ambiente de relativa paz solitaria.

7. Compra las entradas al parque y los suministros antes de llegar

Casi todos los parques nacionales exigen la compra de un pase de entrada o el pago de una cuota. Desde luego, se pueden obtener los pases al llegar al parque, pero para ello es probable que tengas que hacer fila en la entrada al parque o en el centro de visitantes. Se puede adquirir las entradas anticipadamente en el sitio web del Servicio de Parques Nacionales (en inglés), y algunos parques cuentan con carril expreso para los visitantes que ya tienen su pase. Además, se puede ahorrar tiempo, y generalmente también dinero, comprando los bienes y servicios necesarios para tu visita (alimentos, combustible, suministros para acampar) antes de llegar al parque. En muchos casos, estos artículos se venden dentro del propio parque, pero únicamente en ciertos lugares, y probablemente tengas que hacer fila con otros visitantes para comprarlos.

Bob y Martha Manning son los autores de Walks of a Lifetime in America's National Parks del 2020, una guía que ofrece recomendaciones y descripciones de las mejores excursiones de senderismo del Sistema de Parques Nacionales.