Skip to content

AARP reafirma su compromiso de ayudar a aquellos con demencia al hacer importante inversión. Entérate.

 

 

7 objetos que no deben faltarte al viajar

Experta en viajes recomienda empacar melatonina, medias cómodas y otros artículos.

Mujer durmiendo en un avión

Foto: Alamy

Un simple antifaz puede hacer maravillas por usted en cualquier viaje.

In English | Está lo habitual: computadora portátil, teléfono inteligente, desodorante, cepillo de dientes, es lo que llevo no importa dónde vaya. Es probable que la mayor parte de esas cosas de todos los días también estén incluidas en tu lista de cosas a empacar (en inglés). Pero hay algunas otras que siempre incluyo,  y que quizás no están entre las que tú sueles empacar.

La próxima vez que te apures para un viaje en avión, considera poner en tu lista estos objetos útiles.

1. Tapones para los oídos

Me encantaban mis  audífonos de ruido de $250, pero cuando me los robaron, los cambié por los tapones esponjosos que costaban unos 20 centavos y que son los favoritos de los trabajadores de la construcción de todo el mundo. Es cierto que no bloquean todo el ruido (siempre hay algo que hay que escuchar), pero lo atemperan cuando uno está cerca de niños que chillan, operadores enloquecidos y 37 anuncios que no nos conciernen en las terminales.

2. Antifaz

La luz solar, enemiga del sueño, puede bloquearse con un simple antifaz, que además hace una suave presión sobre los párpados. El antifaz le permite a uno dormir en algunas de las situaciones más difíciles: aviones bien iluminados, trenes ruidosos y cuartos de hotel que no tienen cortinas o persianas totalmente opacas. Simplemente, asegúrate de que no te quede demasiado apretado; de lo contrario, al despertar, resaltarán vergonzosas arrugas de tu rostro.

3. Melatonina

El antifaz no es la única ayuda para dormir que viaja conmigo. En mi equipaje, siempre ha habido lugar para un frasco de melatonina (en inglés) para el que no se necesita prescripción y, honestamente, no sé qué haría sin él. La melatonina, hormona que el organismo produce naturalmente, no te deja completamente fuera de juego, como lo haría un somnífero. Solamente te relaja, como si acabaras de tomarte un buen baño caliente.

4. Bolas ‘Pinky’

¿Quieres sentirte como si hubieras disfrutado de un masaje de $100 por apenas $4? ¡Bolas ‘Pinky’! Estos juguetes, convertidos en instrumentos de masajes, los venden en las jugueterías, pero si no los puedes encontrar, será suficiente con unas pelotas de tenis. Cuando cada músculo de mi cuerpo duele después de pasar todo el día de pie, ubico las bolas en el suelo, apoyo mi dolorida espalda sobre ellas, y empujo con mis rodillas para que mi peso haga presión sobre las rosadas esferas de goma. Las hago rodar por mi espalda y bajar por mis piernas y pantorrillas, trabajando lentamente todos los nudos.

5. Medias cómodas

En cuanto subo al avión, me saco zapatos y medias (discretamente, para que mi compañero de asiento no salga disparado), ¡y me pongo unas pantuflas afelpadas! Sin duda, tus pies se hincharán durante el vuelo, así que te hará bien algo de espacio. Por supuesto, nunca vayas al baño de la cabina sin tus zapatos... el piso del baño es bastante repugnante.

6. Un frasco de mantequilla de maní

Parecería que siempre llego tarde a destino, cuando los restaurantes están cerrados y no hay servicio de cuarto. Pero, sin duda, siempre se puede encontrar algo que se coma con la mantequilla de maní, y si estás desesperado, hasta puedes hundir tu dedo en el frasco y comerla directamente. Fuera de Estados Unidos, en general no se conoce la mantequilla de maní, pero siempre logro encontrar mermelada. Una anécdota divertida: cuando filmaba mi serie de viajes para televisión en China y en Perú, si necesitaba romper el hielo con nuestro equipo, formado en su mayor parte por extranjeros, les hacía a todos sándwiches de mantequilla de maní y mermelada. Les contaba que en EE.UU. todos crecemos comiendo ‘PB&Js’. Al principio, la mezcla les parecía desagradable, pero cuando la comían, realmente les gustaba. Después de comer nos encontrábamos riendo y compartiendo anécdotas de los bocaditos favoritos de nuestra niñez. ¿Quién hubiera dicho que un simple sándwich de mantequilla de maní podría transformarse en un instrumento diplomático tan útil?

7. Un obsequio

Cuando viajes, a menudo dependerás de la amabilidad de extraños. Habrá veces en que querrás dar las gracias, pero una propina no resultará el gesto adecuado. Para estos casos, siempre lleva algunos obsequios desde casa. No lleves nada muy pesado o que ocupe mucho lugar en tu equipaje: tal vez una camiseta o algún dulce del lugar. Cuando viajo a otros países, me inclino a obsequiar una camiseta con la inscripción “I love NY”. Es una frase que conoce todo el mundo y, si mi avión parte de Nueva York, siempre puedo conseguirlas en el aeropuerto.

 

También te puede interesar:

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTÍCULO