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Noticias en Internet

Adultos mayores que luchan por adaptarse a la nueva tecnología.

Ron Pampreen golpetea las teclas con su dedo índice, mientras navega por la página digital del Detroit Free Press, en un centro para adultos mayores en Birmingham, Michigan. Aquí, en la sesión de capacitación, no siente preocupación por volcar el cereal o jugo de naranja sobre el teclado; pero esta posibilidad asoma a su mente mientras considera el ponerse al día con las noticias, durante el desayuno, en su hogar y sin el periódico del día.

“Leer los periódicos en línea es extraño y nuevo”, afirma Pampreen, de 77 años, quien llegó con la esperanza de enseñarle a su esposa, Pat, los trucos del periodismo en línea. Por casi 50 años, esta pareja ha compartido fragmentos de las noticias diarias durante el desayuno, y no piensan arrastrar la computadora a la cocina y arriesgarse a hacer un lío mayor. Sin embargo, nuevos hábitos deben surgir.

Este mes, los periódicos que lee Pampreen —Detroit News y Free Press, con una circulación diaria combinada de casi medio millón de ejemplares— redujeron la entrega a domicilio a tres días a la semana, y, actualmente, están publicando una edición electrónica diaria. La pareja, como muchos vecinos y amigos, están ajustando sus arraigados hábitos de lectura para no perderse las noticias del día.

Un medio cambiante

Muchos estadounidenses mayores están, o pronto estarán, en la misma situación, luchando por adoptar la nueva tecnología a medida que los cambios económicos fuerzan a los periódicos a publicar sus contenidos única o parcialmente en línea, o a cerrar. “Durante el 2008 y en un período de seis meses, la circulación diaria cayó un 4,6% en todo el país, la mayor caída observada en los últimos 20 años”, señala Neal Lulofs, vicepresidente senior de Audit Bureau of Circulations, una asociación que estudia la circulación de diarios y revistas. Los ingresos provenientes de la publicación de avisos en periódicos también cayeron un 17% del 2007 al 2008, lo que representa una pérdida de $7.500 millones.

Como consecuencia, más de 80 periódicos estadounidenses han dejado de publicar al menos por un día, desde el 1° de enero, según cuentan los informativos. Algunos de los diarios más prestigiosos, como el Seattle Post-Intelligencer, un periódico de 140 años de antigüedad, ahora publican todos sus contenidos en línea. Otros, han dejado de imprimir por completo; entre ellos, el Rocky Mountain News, Baltimore Examiner, Albuquerque Tribune y San Juan Star.

Estos cambios no son fáciles de absorver, en especial entre los ávidos lectores de periódicos. La gente puede ver los noticieros, escuchar una charla o la radio pública, pero los periódicos impresos llenan un nicho distintivo y constituyen un rito. Un periódico diario trae información que difícilmente se encuentre en otro lado: historias de la junta de la escuela local, tiras cómicas, anuncios, crucigramas y juegos de Sudoku, listas de películas, avisos clasificados y avisos fúnebres.

La desaparición de este tipo de noticias puede resultar perturbadora para quienes ya no cuenten con su periódico. David Techner, director de funeral de la Capilla Ira Kaufman, de Southfield, Michigan, señaló que la pérdida de medios impresos representa un problema muy grande para los adultos mayores, quienes temen no enterarse de la muerte de amigos, vecinos o miembros de su comunidad religiosa.

Para ayudarlos, Techner inició una edición por correo electrónico, que sale todos los días a las cinco de la mañana, para notificar a los suscritores de los fallecimientos, las disposiciones y el lugar adonde la familia prefiere que se envíen las contribuciones. Los suscritores pueden hacer un clic en el sitio de internet de Techner y tener acceso a los periódicos digitales de Detroit, y así enterarse de otros fallecimientos de la región. “Es notable la cantidad de gente que se está suscribiendo al servicio —afirma Techner—. Estas personas han seguido los avisos de nacimientos y fúnebres durante toda su vida, y no quieren dejar de hacerlo ahora”.

Hacer el cambio

Una vez que un periódico migra parcial o totalmente a internet, los lectores necesitarán acceso a una computadora con conexión a internet con una banda lo suficientemente ancha para exhibir con claridad los titulares y las historietas. También tendrán que aprender a utilizarla.

Existen varias maneras para que los lectores se acostumbren a leer las noticias en internet. Por ejemplo, empleados de Detroit Media Partnership viajaron a centros comunitarios de los alrededores del área metropolitana para enseñarle a la gente a utilizar las nuevas versiones electrónicas. Ron Pampreen y 16 de sus contemporáneos asistieron a estos seminarios de capacitación, invirtiendo una hora con entrenadores en línea, aprendiendo cómo cambiar la vista de las ventanas, establecer una contraseña, aumentar el tamaño del texto y descargar los obituarios y los crucigramas.

“Se puede utilizar el botón de búsqueda para encontrar la receta de un pastel de cerezas del periódico del domingo, se puede ver el diario en su totalidad o aumentar el tamaño de un obituario para facilitar la lectura”, señala Debora Scola, directora de asuntos comunitarios de Detroit Media Partnership, quien está participando como instructora.

Con una suscripción a uno o ambos periódicos, hasta tres usuarios pueden ingresar en un sitio de internet que sube un PDF del periódico que se vende, completo, en los puestos de diarios. Luce parecido a un periódico —hasta se pueden dar vuelta las páginas— y permite una variedad de opciones de lectura. A diferencia de otros periódicos en línea, esta versión no tiene imágenes intermitentes y molestos avisos que aparecen abruptamente en el centro del ejemplar.

Otra ventaja para los suscritores en línea es la notificación electrónica, que les envía correos electrónicos, automáticamente, cada vez que personas, lugares o temas de su interés aparecen en el diario. Una función de búsqueda permite a los lectores interesados ponerse al día con los jugadores y los puntajes de su equipo deportivo favorito, y también se pueden ver anuncios de ofertas y cupones durante toda la semana. ¿Algún problema? Oprima el botón de ayuda y encuentre la respuesta en línea.

Plan B

Sin embargo, ¿qué pasa si un lector no tiene computadora o no tiene fácil acceso a una? Detroit Media Partnership también está explorando la posibilidad de alquilar lectores electrónicos, de un tamaño y forma similar al Kindle, de Amazon, que proporcionaría a la gente acceder a ejemplares de periódicos en donde se encuentren.

Plastice Logic —una compañía con sedes en Cambridge, Inglaterra y en Mountain View, California—se está asociando con Detroit News y Free Press para lograr que los periódicos estén disponibles en un delgado lector electrónico que pesa menos que una revista de moda. En menos de un año, nuevos adictos podrán leer este dispositivo en línea, a la hora del desayuno, por un precio de compra o arrendamiento mucho menor que el de una computadora.

“Lo que está previsto es que se pueda recibir el ‘periódico’ de la mañana alrededor de las 5:30 a.m. y que las páginas ya lo estén esperando para poder leerlas con el café de la mañana —explica Ron Dzwonkowski, columnista redactor del Free Press, haciendo notar que este periódico es uno de los primeros en el país en poner a prueba los nuevos lectores electrónicos—. Se pueden voltear las páginas mediante controles que se tocan en la pantalla, lo que simula la experiencia de moverse rápidamente por el periódico”, finaliza.

Este dispositivo de The Plastic Logic también cuenta con asociados para distribuir y vender los contenidos del Financial Times, USA Today y otros periódicos. Todavía no se ha fijado un precio.

Según Nicholas Carlson, blogger de medios de comunicación, de BusinessInsider.com, los lectores electrónicos podrían representar beneficios económicos. Carlson hizo los cálculos y descubrió que al New York Times le cuesta casi el doble de dinero imprimir y distribuir el periódico en un año que lo que le costaría enviar a cada uno de sus suscritores un Kindle nuevo, a $359.

Una valla más alta para los discapacitados visuales

Sin embargo, a quienes padecen una discapacidad visual importante o son ciegos les costará más trabajo llegar a las noticias. Según Bill Pasco, de 56 años, ex presidente de International Association of Audio Information Services (Asociación Internacional de servicios de información en audio) y director de Sun Sounds of Arizona, adaptar una computadora para que la utilice una persona legalmente ciega podría duplicar o triplicar su costo. Los software de lectura para disminuidos visuales pueden llegar a superar los $1.000, y algunos usuarios tienen problemas para entender las voces digitalizadas. “Estamos ante una situación verdaderamente complicada”, afirma Pasco.

Una solución para las personas legalmente ciegas es recibir una versión grabada del periódico a través de una radio FM de banda baja o teléfono. Voluntarios de Sun Sounds of Arizona y de otras 100 organizaciones similares en el país leen todos los días los periódicos, revistas incluso  guías para votantes, en estudios de grabación especialmente equipados, que almacenan la información electrónicamente.

Sin embargo, resulta complicado adaptar estos estudios de grabación. Los voluntarios deben contar con una o dos computadoras a su disposición, con acceso inalámbrico adecuado. También deben practicar cómo evitar los tiempos muertos cada vez que aparezcan las ventanas emergentes (pop-up windows) que interrumpen la lectura, así como cuando la computadora recarga los contenidos. Los lectores pueden imprimir todo el contenido para leerlo, pero “no podemos costear el papel que implica bajar cada historia —continúa Pasco—. Estamos trabajando para resolver estas cuestiones”.

A aquellas personas que simplemente se cansan de mirar las computadoras por un tiempo prolongado, la oftalmóloga Ruth D. Williams, especialista en glaucoma y socia de la Clínica Wheaton Eye, de los suburbios de Chicago, les aconseja tener cerca una botella de gotas lubricante para ojos. Muchas mujeres menopáusicas y algunos hombres sufren del síndrome del ojo seco, que hace que los ojos ardan y se sequen durante una lectura prolongada.

Sin embargo, para otros pacientes con problemas oculares, la computadora puede mejorar las oportunidades de lectura, sugiere Williams. También sostiene que “si el periódico en línea ofrece la posibilidad de aumentar el tamaño de la letra y los gráficos, puede proporcionar una mejor resolución de lectura que los diarios tradicionales”.

Adaptación

De vuelta frente a una computadora en la sesión de capacitación del centro comunitario, Lionel Robbins, de 80 años, ingeniero jubilado de Bloomfield Township, Michigan, está aprendiendo todo lo que la versión en línea de su periódico cotidiano tiene para ofrecerle, como pulsar a través del contenido y encontrar enlaces a historias similares. Robbins se destaca en las sesiones de capacitación. A su lado, su esposa, Dolores, de 76 años, dice, bromeando sólo a medias: “yo era su motor de búsqueda"; ahora está a millas por delante de mí”.

También está por delante de muchos otros leales lectores de periódicos que están intentando encontrar su camino en el nuevo mundo de la información cotidiana. Y, al menos en este caso, los meses de investigación de los periódicos para crear una edición electrónica parecen estar dando buenos resultados. “Creo que le resultará más sencillo a la gente aceptar esta versión para computadora cuando se den cuenta de que estamos intentando lo mejor que podemos para salvar los periódicos”, afirma la instructora Debora Scola.

“Esta no es la muerte del periódico —señala David Hunde, director ejecutivo de Detroit Media Partnership—. Es su salvación”.

Maureen McDonald es una periodista de negocios de Michigan.

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