Skip to content

¿Cómo mantenerte sano durante tus viajes?: Consejos para disfrutar de las vacaciones de verano 

 

Comidas para llevar en los largos viajes de verano

Los viajes por carretera no tienen por qué significar días de comida rápida. Aquí tienes opciones saludables para alimentarte durante tu excursión.

Una pareja acomoda una nevera portatil y bultos en el baúl de su auto

GETTY IMAGES

In English | ¿Un reto importante de los viajes por carretera? Qué comer y cómo empacarlo. (Comer comida rápida todos los días no es del gusto de casi nadie mayor de 10 años). No obstante, con un poco de previsión, la hora de comer en la carretera puede ser satisfactoria y energizante.

Carga la nevera

En primer lugar, algunos consejos para empacar: por lo general, es mejor que empaques los alimentos que necesitan permanecer más fríos (carnes, lácteos) en la parte inferior y que mantengas la nevera cerrada tanto como puedas. Resiste el impulso de abrir y cerrar para sacar bebidas frías y, en su lugar, agrega hielo a una botella térmica de agua. También merece la pena invertir en bloques de hielo recongelables, ya que se mantienen fríos durante más tiempo que el hielo y no hay que preocuparse de que se derritan. Por último, es mejor mantener los condimentos de la comida separados y mezclarlos cuando vayas a comer, para que nada se ablande ni se marchite.

Elabora un plato portátil

Comer en carretera no tiene por qué ser algo poco refinado: un plato de antipasto lleno de crudités, salsas, embutidos, queso, frutos secos y galletas saladas es una comida sublime y saciante, que puede tomarse para el almuerzo o la cena, y que no requiere demasiada preparación en el momento ni refrigeración profunda. Además, es una forma fácil de incluir todos los grupos de alimentos. Añade gran cantidad de verduras, como zanahorias, frijoles verdes, rábanos o guisantes dulces, para que sea saludable. (Considera escaldar las verduras con antelación, ya que las mantiene crujientes, pero no totalmente crudas).


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Después, elige unas cuantas onzas de diferentes tipos de queso (tal vez un cheddar blanco o un manchego y alguno más suave, como un azul o un brie) y añade un poco de salami o prosciutto de alta calidad (pero ten en cuenta que estas no serán las opciones saludables de este plato). Aunque es muy fácil comprar un envase de salsa, también puedes hacer fácilmente algo, como tu propio baba ghanoush repleto de proteína. Hay muchas recetas en internet, y la única parte que requiere tiempo es asar la berenjena antes de sacar la pulpa y mezclarla con algunos ingredientes, como limón y tahini.

A continuación, guarda en unos cuantos recipientes pequeños meriendas divertidas: almendras Marcona, mermelada de higos, baguette o galletas saladas, aceitunas y verduras marinadas (como pimientos asados o alcachofas). Lleva un plato grande de plástico y, cuando encuentres algún parque durante tu trayecto, podrás tener la sensación de encontrarte en tu bistró favorito.

Dos jarras con ensalada y un envase con aderezo de vinagre y aceite

GETTY IMAGES

Sándwiches de pollo asado, ensalada en tarro o gazpacho en termo

Si resulta que vas a hacer la mayor parte del viaje durante el día, hay muchas opciones de sándwiches que van más allá de la mantequilla de maní con mermelada. La ensalada de pollo casera sabe aún mejor (y es más nutritiva) si se le añade fruta, frutos secos y hierbas frescas. Escalfar u hornear el pollo no es difícil, pero comprar pollo asado en la tienda es una buena opción para no cocinar. Ponlo en un croissant y añade un aguacate para que te sacie y le aporte grasas saludables. (Mantén el aguacate entero hasta que esté listo para comer; no olvides llevar un cuchillo).

También puedes preparar un delicioso sándwich BLT (tocino, lechuga y tomate) mientras estás de viaje. Cocina un poco de tocino de pavo esa mañana —puede permanecer crujiente durante horas sin refrigeración— y marina los tomates la noche anterior. (Basta con rociar las rodajas de tomate con un chorrito de vinagre de vino tinto y aceite de oliva, y guardarlas en un recipiente en el refrigerador). Consigue pan fresco, lechuga y mayonesa o un aguacate y prepáralo cuando estés listo para comer.

Si también tendrás que cenar, aprovecha el tiempo que pasas en el automóvil: prepara una ensalada que mejore cuanto más tiempo se marine, como una ensalada asiática que puedes mezclar con pollo asado ya preparado, camarones cocidos o castañas de cajú antes de servir. Otra forma creativa de consumir verduras es preparar una ensalada en un tarro para guardarla en la nevera. Estas ganan muchos puntos para los viajes por ser fáciles de guardar y comer, y las capas mantienen los ingredientes más frescos y crujientes.

Puedes añadir lo que quieras —quizás queso azul y tocino para una ensalada Cobb, o camarones y frijoles para darle un sabor a taco— y luego solo tienes que agitar para aderezarlo todo. Este método también funciona para las ensaladas de pasta. Puedes probar algo tan sencillo como mezclar garbanzos enlatados con cebolla, aceite y vinagre, y colocarlos encima de pasta en espiral, un puñado de rúcula y un par de cucharadas de aceitunas y de queso feta. Cuando estés listo para comer, simplemente mézclalo.

Por último, considera una comida o una cena ligera de sopa para beber, como el gazpacho. La receta que presentamos a continuación es sabrosa, fresca y se guarda bien en una taza de viaje térmica.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


Gazpacho verde para sorber

Rinde: 6 tazas

Ingredientes

2 libras de pepinos ingleses de invernadero (aproximadamente 2 grandes), picados

2 dientes de ajo machacados

2 tazas de rúcula cortada en trozos grandes

2 tazas de hierbas tiernas mixtas, picadas gruesas (como albahaca, perejil, cilantro o menta)

3 cucharadas (o más) de vinagre de jerez o de vino tinto

Sal kosher

3/4 de taza (o más) de aceite de oliva

Instrucciones

1. Licúa los pepinos, el ajo y 1/2 taza de agua hasta que estén suaves. Añade la rúcula, las hierbas, el vinagre y una pizca de sal, y licúa hasta que estén muy suaves; apaga la licuadora para raspar los lados cuando sea necesario. Con el motor en marcha, añade el aceite poco a poco; mezcla hasta que se emulsione. (La mezcla se volverá de color verde pálido y tendrá un aspecto cremoso, casi como un aderezo de ensalada; añade más aceite o agua si es necesario). Prueba el gazpacho y sazona con más sal y vinagre, a tu gusto. Debe estar al límite de lo salado y lo ácido a temperatura ambiente. Pasa el gazpacho a un recipiente hermético. Tapa y enfríalo hasta que esté bien frío, de 4 a 12 horas.

2. Prueba el gazpacho y ajusta con un poco más de sal o vinagre, si es necesario, justo antes de verterlo en vasos fríos.

¿Qué opinas?

0 %{widget}% | Add Yours

Debe registrarse para comentar.