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¿Puede causar problemas de la vista la luz azul del celular?

Según un especialista, quienes usan dispositivos electrónicos deberían preocuparse más por la fatiga ocular.

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In English | Consultar los correos electrónicos en el teléfono inteligente, ver una película en la tableta o devorarse un libro muy exitoso en el lector electrónico. Muchos nos pasamos horas todos los días mirando las pantallas de nuestros dispositivos, las cuales emiten luz azul, esa luz de alta energía y longitud de onda corta que también emite el sol.

Algunos dicen que esta luz es mala para los ojos. De hecho, una rápida búsqueda en internet muestra informes inquietantes según los cuales la luz azul de las pantallas puede causar varias enfermedades malas en los ojos, o hasta ceguera. Además, en mayo, la Agencia Francesa para la Seguridad y la Salud Alimentaria, Ambiental y Ocupacional publicó un estudio (en inglés) en el que sugiere que estar expuesto de manera continua a la luz azul puede “acelerar el envejecimiento del tejido de la retina” y aumentar el riesgo de padecer degeneración macular relacionada con la edad.

Entonces, ¿cuánto deberíamos preocuparnos? No demasiado, según Karl Citek, profesor de optometría en la Facultad de Optometría de Pacific University en Oregón y miembro de la Comisión de Normas de Oftalmología de la Asociación Estadounidense de Optometría (AOA). “La cantidad de luz azul emitida por un teléfono inteligente, una tableta, la pantalla de una computadora u otro dispositivo parecido ni siquiera se acerca a la intensidad necesaria para causar daños en la retina”, explica Citek. “Vi una publicación de blog que decía: ‘¡Mi computadora me está dejando ciego!’. No es cierto. Es potencialmente muy lejos de ser así”.

Citek menciona que la luz azul proveniente del sol es mucho más potente que la que emiten los dispositivos tecnológicos y agrega que “bajo condiciones normales de visualización, la gente no se ha quedado ciega por estar al aire libre”.

Las fuentes muy intensas de luz azul —como las linternas tácticas y algunos poderosos faros delanteros LED de automóviles— pueden ser perjudiciales, afirma Mariana Figueiro, directora del Centro de Investigación sobre Luz en el Rensselaer Polytechnic Institute en Troy, Nueva York. Pero para que nos cause daño, tendríamos que mirar directamente la luz por mucho tiempo. Es más, “por lo general, nos rehusamos a hacerlo debido a un instinto natural”, comenta Figueiro. “La luz es tan fuerte que entrecerramos los ojos o desviamos la vista, y no miramos esa fuente por suficiente tiempo para que sea perjudicial”.

Después de mirar pantallas durante mucho tiempo, la gente empieza a notar incomodidad y fatiga en los ojos, y eso motiva algunas de las preocupaciones sobre los dispositivos tecnológicos, dice Rahul Khurana, oftalmólogo y cirujano vitreorretiniano en el norte de California y portavoz de la American Academy of Ophthalmology (Academia Estadounidense de Oftalmología). “Por eso piensan que sufren algún daño. ¡Dios mío! Estoy expuesto a toda esa luz azul y ahora tengo problemas en los ojos. La realidad es que lo que sienten es fatiga ocular”.


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Una mujer acostada en su cama usando su teléfono

PHOTOALTO/FREDERIC CIROU/PHOTOALTO AGENCY RF COLLECTIONS/GETTY IMAGES

Según el Vision Council (Consejo de la Vista), aproximadamente un 80% de los adultos dicen que usan dispositivos digitales por más de dos horas diarias y el 59% tienen síntomas de fatiga ocular por usarlos. Otros se quejan de un dolor sordo detrás de los ojos.

Pero existen más síntomas. “Cuando te concentras en mirar algo, el reflejo de parpadeo disminuye”, dice Khurana. De hecho, en estudios se demostró que parpadeamos unas 15 veces por minuto, pero que esta frecuencia disminuye a la mitad o a la tercera parte cuando usamos computadoras y otros dispositivos digitales. Esto puede causar sequedad ocular y una sensación de irritación e incomodidad en los ojos. Muchas personas también terminan teniendo borrosa la vista; algunas se inclinan hacia adelante para intentar compensar esto o, si usan bifocales, bajan la barbilla para mirar a través de la parte inferior de sus anteojos, lo que causa dolores de cuello, hombros y espalda.

Sin embargo, hay una manera en la que la luz azul puede ser problemática: interfiere con nuestra capacidad de dormir bien por la noche. “La luz azul es un arma de doble filo”, señala el Dr. David Blask, subdirector del Centro de Biología Circadiana de Tulane University. Durante el día, cuando hay sol, esta luz nos estimula. Pero de noche, estar demasiado expuesto a la luz azul tiene el mismo efecto, pues “altera el sistema circadiano y suprime la producción de melatonina, lo que puede causar problemas de sueño graves”. Por eso, es aconsejable que limites —o evites— el tiempo que pasas frente a pantallas una o dos horas antes de irte a dormir.

Consejos para prevenir la fatiga ocular

Parpadea a menudo: si pasas mucho tiempo frente a una pantalla, parpadea despacio de vez en cuando para combatir la sequedad en los ojos. “Esto permite que los ojos vuelvan a cubrir su superficie con lágrimas, lo cual por lo general ayuda a mejorar la fatiga ocular causada por los dispositivos digitales”, explica Khurana. Además, quizás quieras usar gotas lubricantes para los ojos.

Usa la regla 20-20-20: para reducir el riesgo de cansancio en los ojos por enfocarte continuamente en una pantalla, desvía la vista de tu computadora al menos cada 20 minutos y mira algo que se encuentre a unos 20 pies de distancia por un mínimo de 20 segundos.

Mantén la distancia: sostener los dispositivos electrónicos demasiado cerca de la cara —algo que muchos hacemos— puede causar fatiga ocular. “Sujeta los dispositivos portátiles a una distancia normal de lectura, que para la mayoría de la gente es más o menos a un brazo de distancia”, recomienda Citek. Coloca la pantalla de tu computadora a unas 25 pulgadas de los ojos, a una altura en la que la mires un poco hacia abajo.

Ajusta la configuración de la pantalla: “Asegúrate de que el brillo de la pantalla que estás viendo se parezca lo más posible al brillo de tu entorno”, aconseja Citek. (Recomendación: si la pantalla que lees ahora parece una fuente de luz, está demasiado brillante). Si miras tu pantalla en un cuarto oscuro de noche, bájale el brillo. Muchos teléfonos inteligentes lo bajarán automáticamente (si tienes un dispositivo de Apple, prueba la configuración “Night Shift” o turno nocturno).

Elimina el resplandor: cuando la luz cae sobre la pantalla de tu computadora portátil, puede producir un reflejo fastidioso. Este problema empeora a medida que envejecemos. “El cristalino del ojo se ensancha y la estructura de sus proteínas cambia, lo que aumenta la dispersión de luz azul”, explica Figueiro, quien lo compara con ver una película en el cine con las luces encendidas. Si al usar un teléfono inteligente o lector electrónico necesitas bloquear el resplandor con la mano para leer las palabras, ajusta los niveles de contraste o brillo del dispositivo.

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