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Seis maneras de cumplir con las resoluciones de año nuevo

Regenere las conexiones de su cerebro para dejar de fumar o comenzar una dieta.

In English | El cerebro humano literalmente posee conexiones por las cuales se desarrollan los hábitos. Las costumbres placenteras —tomar bebidas alcohólicas, fumar, ingerir comidas sabrosas— hacen que el cerebro emita dopamina, una sustancia química que a su vez inunda el cuerpo de sensaciones agradables. Los surcos neurológicos cerebrales se hacen más profundos a medida que se repiten los comportamientos, lo que hace extremadamente difícil romper los hábitos.

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Cumpla sus resoluciones de año nuevo. Cómo dejar de fumar o comenzar una dieta.

Foto: Getty Images; Leo Torri/age fotostock

Sea fuerte frente a las tentaciones y rompa con los malos hábitos.

"Cada vez que practicamos un hábito, lo grabamos en la memoria", dice Omar Manejwala, director médico de los programas para el tratamiento de adicciones en Hazelden, la renombrada clínica de recuperación en Minnesota. "Con el tiempo, los surcos se hacen tan profundos que son muy difíciles de borrar". De hecho, dice, el cerebro humano prefiere los comportamientos habituales, porque son cómodos y conocidos.

Esta época del año se nos hace tan difícil porque es cuando tantas personas intentan romper con los malos hábitos y desarrollar otros buenos. Con demasiada frecuencia, el cerebro sabotea nuestras más fuertes resoluciones. A continuación, médicos que ayudan a los adictos a superar sus vicios —hábitos poderosos y destructivos— ofrecen sugerencias para renovar las conexiones cerebrales y romper con los malos hábitos para siempre.

1. Identifique qué es lo que causa la acción. Hay una razón por la cual usted toma demasiado en las fiestas o se sienta a comer media pinta de helado todas las noches: le hace sentir bien. Sea para disminuir la ansiedad (los tragos) o aliviar la soledad (el helado), "los hábitos se forman cuando un comportamiento se asocia con una emoción", dice Virgilio Arenas, médico especialista en la psiquiatría de la adicción en el Northwestern Memorial Hospital en Chicago. Pruebe mantener un registro diario de exactamente cuál emoción o acontecimiento provoca cada hábito, y a qué hora del día.

2. Busque un hábito de repuesto.  Las personas en realidad no rompen los malos hábitos; simplemente los reemplazan. Así que, para romper un mal hábito, busque uno nuevo y saludable con que reemplazarlo. Tras terminar la cena, camine, en vez de sentarse a ver tres horas de televisión. Haga un crucigrama en vez de morderse las uñas. Cómase una banana, no una caja de galletitas, antes de acostarse. "Repetir los comportamientos saludables", dice Manejwala, de Hazelden, es la mejor manera de renovar las conexiones cerebrales.

3. Mire hacia el futuro. No se deje desanimar. Reconozca que la recompensa inmediata que recibe del mal hábito puede ser más fuerte que la gratificación aplazada que disfrutará al superarlo. ¿Es de extrañar que se frustren sus esfuerzos para erradicar una mala costumbre? "Es más poderoso sentirse bien ahora que pensar 'si no fumo ahora, en pocos meses podré respirar mejor'", dice Joseph Baschnagel, profesor adjunto de psicología en el Rochester Institute of Technology en Nueva York, que estudia la adicción a la nicotina. Romper un hábito con éxito significa entrenar la mente a pensar no en la gratificación instantánea, sino en los beneficios que recibirá en el futuro.

Dese tiempo. Investigaciones demuestran que mientras más veces intenten los fumadores dejar de fumar, más probable es que logren dejar de fumar para siempre. Su consejo: siga tratando, y no piense que ha fracasado si reincide. Considérelo un "descuido" o un "lapso", dice Baschnagel.  “No lo considere un fracaso. Si las personas piensan que han fracasado, se dan por vencidas".

Siguiente: Solicite el apoyo de sus amistades para erradicar esa mala costumbre. »

4. Practique el buen hábito por tres semanas. Un hábito nuevo y reciente puede resultar fácil de practicar por dos semanas. Pero entonces usted se aburre, y siente la tentación de reincidir. "Empezamos a racionalizar, encontramos razones para no ir al gimnasio porque todavía no se ha formado el nuevo hábito", explica Coral Arvon, directora de salud y bienestar conductual en el Pritikin Longevity Center en Miami. Siga adelante con la disciplina de un soldado después de las primeras dos semanas, y no permita que los contratiempos (fumar un cigarrillo a escondidas, comer demasiada torta de cumpleaños) justifiquen abandonar sus buenas intenciones. Considérelos sólo lapsos. Vuelva a practicar el nuevo hábito. Según Arvon, después de tres semanas, o 21 días, las nuevas costumbres deben volverse automáticas.

5. Busque apoyo. Los adictos sufren lapsos cuando carecen de apoyo, dice Kevin Kappler, un psicólogo localizado en California que se especializa en el alcoholismo y la adicción a las drogas. Busque apoyo profesional para ayudarle a romper un mal hábito —un médico, un programa para perder peso, hasta la terapia— y pida el apoyo de amistades y familiares "que le animen y refuercen los cambios positivos", dice él.

6. Haga ejercicio. Según investigaciones, hacer ejercicio con regularidad aumenta los niveles de una proteína clave conocida como BDNF, que estimula el crecimiento de nuevas neuronas cerebrales. Y nuevas neuronas son imprescindibles para regenerar las conexiones cerebrales y crear los hábitos saludables, dice Subhash Pandey, director de investigaciones neurocientíficas del alcoholismo en la University of Illinois en Chicago. Efectivamente, según Pandey, bajos niveles de esta proteína clave están relacionados con el alcoholismo y otras costumbres destructivas.  Pero ahora, las buenas noticias. Para crear esas nuevas neuronas, el ejercicio "no tiene que ser un maratón", dice él. Solo es necesario caminar con regularidad.

Lisa Bertagnoli es una escritora independiente que vive en Chicago.

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