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8 consejos para ayudar a adaptarte a los audífonos

Cómo entrenar el cerebro para acostumbrarte a tus nuevos audífonos.

Una mujer se alista para colocarse un audífono
Getty Images

El oído es uno de los cinco sentidos que nos conectan con lo que nos rodea. Junto con los otros sentidos tradicionales —la vista, el olfato, el gusto y el tacto—, el oído nos permite orientarnos por el mundo. Si se pierde la capacidad de oír, el mundo podría convertirse en un lugar más confuso y solitario. Los audífonos ofrecen una solución efectiva y, ahora que pueden comprarse sin receta, son incluso más económicos y accesibles.

Pero ya sea con los audífonos recetados o los de venta libre, lleva un tiempo habituarse a ellos. Las partes del oído y del cerebro que normalmente detectan sonidos se vuelven inactivas con la pérdida de la audición, escriben el Dr. Frank Lin, profesor de Otorrinolaringología de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins, y el audiólogo Nicholas Reed, profesor adjunto de Epidemiología de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins, en el libro Hearing Loss for Dummies, de AARP. Según los autores, cuando usas audífonos por primera vez, esas regiones del oído y el cerebro que estaban inactivas se pueden sobreestimular, lo cual puede percibirse como una sensación estridente. Es posible que el cerebro necesite de dos a cuatro semanas para acostumbrarse a la nueva manera de percibir los sonidos. Aquí presentamos algunos consejos para adaptarte a tus nuevos audífonos. 

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1. Acostúmbrate a tus nuevos audífonos

Empieza poco a poco. Cuando te los pones por primera vez, tu propia voz te sonará extraña. El sonido ya no viaja por el aire y entra en los oídos, sino que un micrófono capta el sonido, un amplificador lo hace más fuerte y un receptor lo envía a tu oído. Es común que lleve cierto tiempo acostumbrarte a este nuevo proceso. “Muchas personas se sienten desanimadas cuando empiezan a usar audífonos porque todos los sonidos son demasiado fuertes”, señala Sarah Hesseltine, audióloga de Massachusetts Eye and Ear en Boston. “Hasta los sonidos suaves como las pantuflas sobre la alfombra se sienten como algo nuevo”, dice. Los ruidos y sonidos de fondo se notan mucho más y “el cerebro tiene que volver a aprender a cuáles prestar atención y cuáles ignorar”.

Hearing Loss for Dummies

Los autores, el Dr. Frank Lin y el audiólogo Nicholas Reed de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins, describen los pasos para la salud auditiva, que incluyen cómo conseguir audífonos nuevos y consejos de limpieza y mantenimiento (enlace en inglés).

2. Familiarízate con tu propia voz

Una manera de lograrlo es leer en voz alta un libro o revista favoritos unos minutos por día, desde un sillón cómodo y en una sala silenciosa. Usa tus nuevos audífonos el día entero todos los días durante una o dos semanas, aconseja Hesseltine, para que te acostumbres a los sonidos a los que antes no prestabas atención. Ten en cuenta que habituarte a audífonos nuevos, ya sea recetados o de venta libre, puede ser agotador. Si te resulta demasiado cansado usarlos de la mañana a la noche, quítatelos periódicamente y disfruta los momentos de silencio.

3. Elimina el silbido

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Un acto tan común como ponerte una bufanda o abrazar a alguien puede causar el silbido de tu audífono, un fenómeno que se conoce como retroalimentación del audífono, según la Hearing Industries Association (HIA). El sonido que supuestamente debe entrar en el canal auditivo, sale del oído y es captado por el micrófono, lo cual produce el silbido molesto. Según la HIA, muchos audífonos ahora vienen con una función que ayuda a suprimir el silbido, pero su eficacia depende de la situación.

4. No aguantes las incomodidades

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Hasta el aumento o la pérdida de peso puede afectar el ajuste del audífono, así que asegúrate de que esté calzado correctamente en tu oído. Consulta con tu médico o audiólogo para ver si hay demasiada cera bloqueando el canal auditivo; con la edad, la cera de los oídos se endurece y se acumula, explica Jennifer Clays, audióloga de Thames Hearing Services en East Lyme, Connecticut. Dos signos comunes de la acumulación de cera son dolor y picazón en el oído. Examina el tubo que se conecta al molde para ver si está endurecido. Si lo está, es posible que ya no calce bien.

Por último, fíjate que el micrófono no se haya aflojado o desplazado. Aunque tus audífonos no sean recetados, un audiólogo puede ayudarte con las molestias o los problemas. “Muchas personas piensan que deben elegir entre los audífonos de venta libre e ir a un audiólogo y pedir audífonos recetados. Pero no es así”, señaló Lin en un evento virtual del AARP Hearing Center (Centro para la pérdida de audición, de AARP). Lo más probable es que debas pagar la visita al audiólogo, pero podría valer la pena para asegurarte de que los audífonos funcionen bien.

5. Aprende a controlar el nivel de ruido que oyes

Los audífonos no pueden bloquear por completo los ruidos indeseados, como el chirrido de los frenos, el ruido metálico de los cubiertos, el crujido de un papel y los bebés malhumorados. Este tipo de ruidos desagradables molestan incluso a las personas sin pérdida de la audición. Los audífonos más nuevos tienen sensores que reducen el nivel de los sonidos fuertes repentinos. Algunos también pueden controlar el nivel de ruido constante durante los partidos deportivos o festivales de música. Y otros pueden identificar la presencia del viento y reducir activamente el volumen. Si te molestan estos tipos de ruidos de fondo, consulta con tu audiólogo o especialista en audífonos para ver si los que compraste o planeas comprar tienen esas funciones.

6. Conecta lo que oyes con lo que ves

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Escuchar y leer palabras al mismo tiempo vuelve a entrenar a tu cerebro para conectar los sonidos con el lenguaje. Estas son tres maneras simples de hacerlo: cuando mires televisión, enciende los subtítulos y léelos mientras miras y escuchas el programa; escucha un audiolibro mientras lees el libro impreso; pídele a alguien que lea un artículo del periódico o de una revista mientras tú lo sigues en tu propia copia.

7. Mantén tu dispositivo limpio y seco

Limpia los componentes de tu audífono con el kit de limpieza, que suele incluir un cepillito con cerdas suaves. El mejor momento para limpiarlos es por la mañana una vez que se haya secado la cera, escriben Lin y Reed en Hearing Loss for Dummies. Considera invertir en un deshumidificador o en un secador electrónico para secar los audífonos por la noche porque “la humedad es el enemigo de todo aparato electrónico”, según se explica en Hearing Loss for Dummies. Nunca uses un paño muy mojado, productos de limpieza doméstica ni sustancias limpiadoras fuertes.

8. Protégete los oídos

Tus audífonos te permiten escuchar los sonidos suaves así como los fuertes, lo cual no debería ser incómodo. Pero algunas personas que usan audífonos a menudo descubren que los sonidos fuertes son dolorosos. En ese caso, lleva los audífonos de vuelta al audiólogo o a la tienda que te los vendió. La Hearing Loss Association of America recomienda comprar audífonos que detallen una amplia política de devolución en la caja (en inglés). El volumen puede ajustarse para que puedas soportar los sonidos fuertes y aun así poder escuchar los suaves.

Uso de audífonos si tienes tinnitus

Ese zumbido constante en tu oído solo tú lo puedes oír. Se llama tinnitus y afecta a más de 50 millones de personas en EE.UU., según la Cleveland Clinic. El tinnitus es especialmente común entre los adultos mayores y puede manifestarse de diversas maneras. También puede sentirse como un timbre, chasquido, zumbido o siseo. Hesseltine señala que muchas personas creen que los audífonos empeoran el tinnitus, pero no es verdad. Los audífonos amplifican solo los sonidos externos. El tinnitus tiende a empeorar cuanto más piensas en el zumbido, así que si puedes sustituirlo concentrándote en un audiolibro o tu música favorita, en vez de oír el ruido en tu cabeza, lo notarás mucho menos. “Una vez que los audífonos surten efecto y tratan tu pérdida de la audición”, dice Hesseltine, “el tinnitus dejará de ser el ruido más fuerte a tu alrededor”.

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