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6 síntomas de coágulos sanguíneos que no deberías ignorar

La edad, la obesidad, las enfermedades cardíacas y otros factores aumentan el riesgo de coágulos peligrosos. Aprende a detectar los signos.

Un hombre en un avión usando mascarilla

MONGKOL CHUEWONG/GETTY IMAGES

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¿Escuchaste alguna vez ese consejo que dice que cuando viajas en avión debes levantarte y caminar? Probablemente haya llegado la hora de hacerlo. Con la edad aumenta exponencialmente el riesgo de trombosis venosa profunda —una afección peligrosa en la que se forman coágulos de sangre cuando no son necesarios—, dice el Dr. Geoffrey Barnes, especialista en medicina vascular del Centro Cardiovascular Frankel de University of Michigan Health.

Esos coágulos, que suelen presentarse en la parte inferior de las piernas, pueden impedir que la sangre llegue a órganos vitales como el corazón y el cerebro. Los coágulos también pueden desprenderse y desplazarse por la corriente sanguínea hasta los pulmones, lo que crea un bloqueo llamado embolia pulmonar que puede ocasionar graves daños o la muerte.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), cada año en el país mueren hasta 100,000 personas debido a los coágulos sanguíneos.


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También corres un riesgo mayor si padeces obesidad; tienes enfermedad pulmonar, enfermedad cardíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, cáncer reciente o recurrente; o si tomas un medicamento a base de estrógeno como píldoras anticonceptivas o terapia de reemplazo hormonal.

Los científicos también descubrieron una relación entre la COVID-19 y los coágulos sanguíneos anormales, que posiblemente sean desencadenados por los altos niveles de inflamación generada por la enfermedad.

La inactividad fomenta el riesgo

Los coágulos sanguíneos tienen su función útil, por supuesto, como detener el sangrado después de una lesión, por ejemplo. Pero pueden ocurrir en cualquier momento y son preocupantes en particular si llevas una vida sedentaria o inmóvil durante un período prolongado.

“Dependemos de los músculos de las piernas para ayudar a empujar la sangre desde las piernas hasta el corazón para volver a iniciar ese circuito”, explica Barnes. Cuando no estás caminando, “las piernas no bombean sangre con la misma eficacia”.

Los expertos dicen que, en particular, deberías mantenerte alerta a los síntomas de coágulos en estos momentos:

  • después de una operación, especialmente si fue del abdomen, la pelvis, la cadera o las piernas. Alrededor de la mitad de los coágulos sanguíneos ocurren al poco tiempo o durante la hospitalización o la operación, según los CDC.
  • si has pasado por un traumatismo reciente (como una caída o un accidente vehicular) o una fractura de hueso
  • cuando estás confinado en cama por algún motivo
  • durante o al poco tiempo de un viaje largo en automóvil o avión

Por qué no es conveniente esperar

Los pacientes mayores con trombosis venosa profunda suelen atribuir sus síntomas a otras dolencias, lo que demora peligrosamente el diagnóstico, dice el Dr. Lee Kirksey, cirujano vascular de Cleveland Clinic. “Al envejecer, tenemos más dolores y molestias”, explica Kirksey. “Piensas que si esperas, van a desaparecer”.

Pero si bien algunos coágulos sanguíneos pequeños desaparecen por sí solos, rara vez ocurre lo mismo con los más grandes, señala Barnes. Él y otros expertos dicen que debes consultar al médico si tienes algunos de estos signos y señales comunes de coágulo sanguíneo:

  1. Dolor o sensibilidad en una pierna. El dolor se suele manifestar en la pantorrilla o en el muslo, pero también puede extenderse por toda la pierna. “El coágulo sanguíneo está casi siempre en una sola pierna y no en las dos”, advierte Barnes.
  2. Inflamación y enrojecimiento de la pierna. La inflamación es un síntoma común del coágulo y típicamente afecta a toda la pierna o desde la rodilla para abajo. “Estamos hablando de una inflamación grande y no solo del tobillo” como cuando hay retención de líquido, aclara Barnes. También podrías notar enrojecimiento o que la pierna se siente caliente al tacto.
  3. Espasmo o calambre muscular que no puedes calmar. El Dr. Kirksey dice que los pacientes describen de distintas formas lo que termina siendo una trombosis venosa profunda, pero algunos comentan que el dolor se parece al calambre muscular doloroso de pantorrilla o de pierna. No obstante, a diferencia del calambre común, el dolor no fluctúa. “Una vez que el dolor empieza, en general es constante y no disminuye”, explica Kirksey.
  4. Dolor o hinchazón en un brazo. La mayoría de los coágulos sanguíneos se forman en la pierna, pero también pueden aparecer en los vasos sanguíneos del brazo, en especial si tienes puesto un catéter médico o si hace poco te hicieron una operación en el brazo, cuello o pecho.
  5. Dolor o molestia de pecho. El dolor puede empeorar cuando respiras hondo o puede estar acompañado de la sensación de que tu corazón está acelerado. Estos son síntomas graves que indican que el coágulo puede haberse desplazado hasta los pulmones o el corazón. Es un caso de emergencia, dice Barnes, así que llama al 911 o acude de inmediato al hospital.
  6. Dificultad para respirar, mareos o tos inexplicable. Estos también son síntomas de una embolia pulmonar que bloquea la circulación del oxígeno. Llama al 911 o ve al hospital, en particular si también tienes otros de los síntomas de la lista.

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Qué hacer si tienes síntomas

Si tienes los síntomas iniciales de un coágulo, como dolor o hinchazón de pierna sin dificultad para respirar o dolor de pecho, llama a tu médico de atención primaria. Es posible que ordene un ultrasonido para ver si hay un coágulo, explica Kirksey.

“Algo importante que deben entender los pacientes es que es posible diagnosticar un coágulo sanguíneo en la pierna con una prueba muy sencilla”, señala Kirksey. “Es con un ultrasonido indoloro, que tarda unos 15 minutos y puede hacerse en el consultorio del médico o en el hospital. Pero puede identificar una trombosis venosa profunda catastrófica y permitirnos iniciar el tratamiento para evitar complicaciones graves".

Si se encuentra un coágulo, normalmente se trata a los pacientes con un medicamento anticoagulante. También podrían recetarse medicamentos especiales para deshacer el coágulo. En casos poco comunes se recurre a una operación.

Los doctores Kirksey y Barnes dicen que lo más importante que recordar es que si se forma un coágulo, diagnosticarlo y tratarlo pronto reducirá la probabilidad de padecer lesiones y discapacidad a largo plazo.

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