Skip to content

¿Cómo mantenerte sano durante tus viajes?: Consejos para disfrutar de las vacaciones de verano 

 

Cómo vencer tu miedo a volar

Con el regreso de los viajes en avión, los pasajeros con miedo a volar vuelven a enfrentar esta fobia tan común.

Una mujer, con mascarilla, dentro de un avión

XAVIERARNAU/GETTY IMAGES

In English | En febrero, justo después de vacunarse completamente contra la COVID-19, la escritora Molly Jong-Fast voló por primera vez desde marzo del 2020. Y, por si acaso, se llevó a su terapeuta de acompañante.

Jong-Fast, de 42 años y residente de Nueva York, ha tenido miedo a volar durante toda su vida. Asegura que hace años logró vencer este temor haciendo frente a la ansiedad y volando con frecuencia. Pero durante el intervalo de once meses, vivió preocupada de que se volvieran a descontrolar sus ansiedades.

A medida que las restricciones por la COVID-19 van flexibilizándose y los aviones se llenan de nuevo, muchos viajeros se sienten así, afirman los terapeutas. Y tampoco ayuda, agregan, que los viajeros regresen a los aviones precisamente en un momento en el que los pasajeros rebeldes están muy presentes en las noticias, a veces debido a conflictos por el uso de mascarillas a bordo (obligatorias por ley).

El regreso a los cielos es especialmente tenso para los que ya tenían pánico a volar.

Tras pasar tantos meses sin volar debido a la pandemia, "las personas que antes tenían miedo a volar se están dando cuenta de que sus temores son ahora más intensos", afirma Martin Seif, psicólogo especializado en trastornos de ansiedad que ejerce en la ciudad de Nueva York y en Greenwich, Connecticut. "Llevan un tiempo sin hacerlo, y cuando llevas un tiempo sin hacer algo, la imaginación se apodera de ti".


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Seif y otros terapeutas afirman que les dicen a esos viajeros temerosos que cada vuelo que toman puede hacer más fácil el siguiente. "El barómetro para determinar lo cómodos que estamos al hacer algo es la frecuencia con la que lo hacemos", señala.

Los terapeutas aseguran que los motivos a los que se debe esta ansiedad varían bastante de una persona a otra. "Solemos pensar que el miedo a volar tiene que ver con el miedo a morir en un accidente de avión", pero esa es solo una de las variaciones, dice el psicólogo Reid Wilson, director del Anxiety Disorders Treatment Center en Chapel Hill, Carolina del Norte. Las personas que temen volar en avión también pueden tener miedo a otras cosas, como las alturas, las multitudes, los espacios cerrados o estar lejos de casa. O pueden temer las sensaciones específicas del despegue, el aterrizaje o las turbulencias, o la idea de volar sobre el agua, explica.

Según los terapeutas, muchas personas que tienen miedo de los aviones padecen un trastorno de pánico más amplio, y lo que temen en realidad es sufrir un ataque de pánico dentro de un avión. Temen los síntomas, como las palpitaciones cardíacas, tener el estómago revuelto o la abrumadora sensación de que van a morir. Y temen también avergonzarse por el hecho de perder el control en público.

No existe ningún estudio concluyente sobre cuántas personas tienen miedo a volar, pero la estimación más común es que ronda el 20% de los pasajeros, asegura Seif. No todos necesitan acudir a un terapeuta, aunque puede ser muy útil para muchos de los que experimentan una ansiedad extrema ante los viajes en avión.

Cómo puede ayudar la terapia

Dominika, una mujer de 31 años de Carolina del Norte que prefiere no revelar su apellido, cuenta que inicialmente intentó controlar su miedo a volar con pastillas contra la ansiedad. Pero decidió empezar una terapia después de que un vuelo reciente (el primero en más de un año) la dejara tan conmocionada que, tras el aterrizaje, vomitó en la pista. "A punto estuve de convencer a mi esposo para tomar un ferry de las Bahamas a Florida para regresar a casa", recuerda.

Después de un par de sesiones con Wilson, ha practicado formas de gestionar sus miedos a la catástrofe inminente en otras situaciones, como al caminar por un muelle sobre el mar o al subir a un tejado. Ejercicios como estos son habituales en la terapia cognitivo-conductual (TCC), el enfoque estándar para las personas con miedo a volar, dice Wilson. La TCC se enfoca en identificar, comprender y cambiar los patrones de pensamiento y comportamiento. Las personas que tienen miedo a volar, dice Wilson, aprenden viendo que su malestar puede ser fugaz y controlable.

Si sufres mucho en cada vuelo o te pierdes un viaje que realmente te habría gustado hacer, ha llegado el momento de considerar la terapia, sugieren los expertos. "Esto es perfectamente tratable, así que no desesperes", dice Cornelia Tietke, trabajadora social clínica acreditada de The Center for Travel Anxiety, de Washington D.C. "No tienes por qué pasarlo mal".

En el sitio web de la Anxiety & Depression Association of America (adaa.org) encontrarás terapeutas que ayudan a pacientes que sufren ansiedad de volar.

Algunos terapeutas ofrecen clases grupales y pueden incluso acompañar a sus participantes en los vuelos. Pero las clases que solían impartirse en los aeropuertos de Estados Unidos, y que solían estar patrocinadas por las compañías aéreas, son en gran medida cosa del pasado, explican Seif y Wilson. Una excepción es el programa Fearless Flight (fearlessflight.com, en inglés), con sede en Sky Harbor Airport de Phoenix, donde, tras una pausa de 14 meses, se acaban de reanudar las clases presenciales impartidas por Ron Nielsen, expiloto comercial con una maestría en asesoramiento. Las clases son gratuitas y se imparten a bordo de un Boeing 737 estacionado. Nielsen también ofrece clases y asesoramiento en línea, al igual que Tom Bunn, otro piloto convertido en terapeuta, que dirige un programa llamado SOAR (fearofflying.com, en inglés).

Pero la mejor terapia es volar, insiste Jong-Fast, la hija de Erica Jong, autora de la novela de 1973 Fear of Flying. Jong-Fast asegura que superó sin problemas su primer vuelo desde la pandemia y que ha vuelto a volar tan a menudo como puede, ya sin su terapeuta.

"Nunca más quiero sentirme incapaz de viajar", dice.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


Cómo manejar la ansiedad durante el vuelo

Aun cuando optes por no hacer terapia, puedes tener en cuenta estas estrategias recomendadas por terapeutas para reducir tu nivel de ansiedad durante los viajes en avión.

  • Conoce qué desencadena tus miedos. ¿Empiezas a ponerte ansioso en cuanto compras el boleto, cuando llegas a la puerta de embarque, o no te entra el pánico hasta que te abrochas el cinturón de seguridad? ¿Tus miedos se deben al hecho de estar encerrado con extraños o de tener que pasar por el despegue y el aterrizaje? El simple hecho de aprender a percibir cuándo empieza a manifestarse la ansiedad puede ayudarte a afrontarla, dice Tietke: "Es más fácil apagar un fósforo que apagar un incendio forestal".

  • Infórmate. Si tienes miedo a los accidentes, es útil informarse sobre cómo funcionan los aviones y lo seguros que son, dice Wilson. Volar no solo es mucho más seguro que ir en auto, sino que los aviones son menos letales que los perros, los rayos o incluso que atragantarse con la comida, señala. Seif afirma que también es útil saber que el temor a una actividad que nos da miedo, como volar, suele desencadenarse antes del acontecimiento en sí, lo que significa que es probable que los peores síntomas hayan pasado ya antes de que el avión despegue.

  • Prepárate para sentir la ansiedad. "Cuando empieces a notar los síntomas” sugiere Wilson, "piensa: 'No pasa nada porque me sienta así. Ya esperaba estar nervioso en este momento. Puedo manejarlo'". Tanto él como otros terapeutas dicen que es mejor esperar y aceptar la ansiedad que resistirse a ella y negarla.

  • Respira. Cuando empieces a sentir ansiedad, Wilson sugiere hacer ejercicios de "respiración calmante". Te contamos cómo hacerlo: exhala hasta que te quedes sin aire, luego inhala lenta y profundamente, contén el aliento y cuenta hasta tres. Vuelve a exhalar lentamente mientras dices "relájate" en voz baja. Descansa quince segundos y deja que tus músculos se relajen. Repite el ejercicio dos veces más.

  • Distráete. Una vez que hayas identificado tu ansiedad, intenta dirigir tu atención hacia una distracción de bajo esfuerzo, como por ejemplo una revista tonta, un libro para colorear para adultos, o un pódcast entretenido, sugiere Tietke. Asegúrate de incluir varias opciones en tu maleta de mano.

  • Cuidado con el alcohol y los medicamentos. Aunque hay personas a quienes una o dos bebidas pueden ayudar, hay muchos viajeros que toman demasiado, dice Seif. (Atención: varias aerolíneas estadounidenses están prohibiendo o reduciendo el servicio de bebidas alcohólicas en estos momentos, en parte debido a los viajeros revoltosos). Algunos médicos recetan un pequeño número de píldoras, normalmente benzodiacepinas como el Valium o el Xanax, para ayudar a los viajeros ansiosos durante el viaje. Pero estas tienen efectos secundarios, como somnolencia o inestabilidad nerviosa, que pueden persistir después de bajar del avión.

Kim Painter es una autora especializada en salud y psicología. Colabora con frecuencia con el programa Staying Sharp de AARP y anteriormente trabajó como reportera y columnista de salud para USA Today.

¿Qué opinas?

0 %{widget}% | Add Yours

Debe registrarse para comentar.