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La vacuna contra la COVID-19: ¿Dónde vacunarte? Encuentra información en tu estado

 

¿Cuándo terminará la pandemia y volveremos a la normalidad?

Estos cuatro factores influirán en cuán rápido se alcanzará la inmunidad colectiva en el país.

Varios comensales en un restaurante

JOHNER IMAGES/GETTY IMAGES

In English | ¿Cuándo podremos volver a la normalidad?

Esta es la pregunta que se hacen muchas personas a medida que avanza la vacunación contra la COVID-19. Desafortunadamente, la respuesta no es muy clara.

Los expertos afirman que primero hay que lograr inmunidad colectiva, que se consigue cuando una proporción significativa de la población se hace inmune, especialmente a través de la vacunación, de modo que el coronavirus ya no puede propagarse fácilmente.


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El Dr. Anthony Fauci, asesor médico principal de la Casa Blanca, estima que es necesario vacunar a entre el 70 y el 85% de la población de Estados Unidos para que haya "un manto de protección sobre el país y muy poca actividad viral".

La Dra. Monica Gandhi, especialista en enfermedades infecciosas y profesora de Medicina en University of California en San Francisco, afirma que sabremos que estamos en camino hacia la normalidad en función de lo que ocurra en los hospitales y en la comunidad.

"Lo sabremos cuando lo veamos", dice. "En primer lugar, el número de hospitalizaciones disminuirá en gran medida, ya que las personas no pueden contraer una enfermedad grave después de haber sido vacunadas. En segundo lugar, el número de casos será tan bajo que incluso cuando una persona [tenga síntomas respiratorios y] se haga la prueba, no tendrá el virus".

Las estimaciones sobre cuándo llegaremos a ese punto varían mucho. Algunos expertos pronostican el regreso a la normalidad tan pronto como abril o mayo, mientras que otros dicen que tal vez no ocurra hasta el 2022.

La enorme discrepancia refleja la realidad de que una serie de factores complejos podrían afectar el cronograma, tanto positiva como negativamente. Estas son cuatro de las principales variables que determinarán cuándo podremos volver a algo parecido a la normalidad.

1. El ritmo de vacunación

Probablemente el factor más importante sea la velocidad de distribución de las vacunas. Si en Estados Unidos se administran 1.9 millones de dosis al día —la tasa media de vacunación a principios de marzo—, se calcula que se necesitarían siete meses para cubrir al 75% de la población del país con una vacuna de dos dosis, según una proyección de Bloomberg.

Pero probablemente no tardará tanto, dicen los expertos, porque los fabricantes de vacunas están aumentando la producción, con el potencial de incrementar significativamente el número de vacunas administradas por día. El presidente Joe Biden anunció el 2 de marzo que esperaba que hubiera suficientes dosis de vacunas contra el coronavirus para toda la población adulta del país para fines de mayo, aunque dice que se necesitará más tiempo para administrar esas vacunas.

"Nos estamos moviendo en la dirección correcta, pero si se hace un mapa de las estimaciones de cuándo podremos vacunar a suficientes personas [para volver a la normalidad], todavía estamos en bien entrado el verano", dice el Dr. Cameron Wolfe, especialista en enfermedades infecciosas y copresidente del equipo de trabajo clínico sobre la COVID-19 en la Facultad de Medicina de Duke University en Durham, Carolina del Norte.

La otra incógnita es cuándo tendremos una vacuna aprobada para los niños, dice el Dr. Christopher Murray, director del Institute for Health Metrics and Evaluation de University of Washington en Seattle. La vacuna de Pfizer-BioNTech está autorizada para su uso en personas de 16 años o más, mientras que las vacunas de Moderna y Johnson & Johnson están autorizadas para adultos de 18 años o más. Aunque las pruebas en niños ya han comenzado, las autoridades de salud prevén que las vacunas no estarán disponibles para ellos hasta fines del 2021 o el 2022.

Los niños "son una cuarta parte de la población", señala Murray. Para alcanzar la inmunidad colectiva, Murray cree que "primero tenemos que conseguir una vacuna para los niños, y luego vacunar al 80% de los niños y adultos".

2. La duración de la inmunidad natural

Si se tienen en cuenta las personas que tienen inmunidad por una infección previa por coronavirus, el país podría alcanzar la inmunidad colectiva más rápido, dicen algunos expertos.

El Dr. Marty Makary, de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins y la Facultad de Salud Pública Bloomberg en Baltimore, escribió recientemente en el Wall Street Journal que alrededor del 55% de la población de Estados Unidos tiene alguna inmunidad natural. Cuando eso se combina con el ritmo de las vacunaciones, Makary predijo que las infecciones por coronavirus descenderían a un nivel extremadamente bajo para esta primavera.

"A medida que se han ido infectando más personas, la mayoría de las cuales tienen síntomas leves o no los tienen, quedan menos personas en el país que podrían infectarse", escribió Makary. "Con la trayectoria actual, anticipo que la COVID habrá desaparecido en su mayor parte en abril, lo que permitirá que las personas retomen su vida normal".

Otros dicen que eso es demasiado optimista y señalan que el número de personas que tienen inmunidad natural puede no ser tan alto y que, además, nadie sabe cuánto dura esa inmunidad.

"Hay datos que indican que aunque te hayas infectado, puedes volver a infectarte", dice el Dr. Louis Mansky, director del Institute for Molecular Virology de University of Minnesota en Minneapolis. "El tipo de inmunidad que se obtiene de una infección no es tan bueno como la inmunidad que se obtiene con la vacuna".

3. Variantes del virus más contagiosas

Mansky y Murray dicen que creen que las variantes —nuevas cepas del coronavirus que son más contagiosas— son el factor más importante que podría demorar el retorno a la normalidad.

Las vacunas actuales contra la COVID-19 han demostrado ser eficaces contra algunas variantes, incluida la B.1.1.7 que se encontró por primera vez en el Reino Unido y ahora se encuentra en al menos 44 estados de Estados Unidos. Pero otras, como una variante identificada por primera vez en Sudáfrica, parecen ser más capaces de evadir la protección de la vacuna y la inmunidad natural. Los fabricantes de vacunas están trabajando en refuerzos para proteger contra las cepas.


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Mansky dice que, mientras tanto, estamos en una carrera para vacunar al mayor número posible de personas rápidamente antes de que las variantes ganen terreno. Por eso también es tan importante seguir tomando precauciones como el distanciamiento social y el uso de mascarillas, añadió.

Si las variantes se propagan más rápido de lo que se producen las vacunas, nos enfrentamos a la posibilidad de un nuevo aumento de los casos esta primavera, lo que dificultará mucho más la inmunidad colectiva. Con una variante más contagiosa se necesitan niveles más altos de inmunidad colectiva, dice Murray.

Sin embargo, si llegamos a mayo y no hemos visto un pico, estaremos "en una mejor posición para tener un camino más predecible hacia la normalidad", dice Mansky.

4. Dudas sobre las vacunas

Alcanzar la inmunidad colectiva depende de que una gran parte de la población esté vacunada. Las encuestas muestran que el porcentaje que está dispuesto a vacunarse contra la COVID-19 ha aumentado gradualmente desde el verano pasado, pero alrededor del 40% siguen siendo al menos algo reacios.

En una encuesta de la Kaiser Family Foundation realizada en febrero, el 22% de los encuestados dijeron que querían "esperar y ver" cómo funciona la vacuna, el 15% dijeron que definitivamente no se vacunarían y el 7% dijeron que se vacunarían "solo si es necesario para el trabajo, la escuela u otras actividades".

Para convencer a esas personas de que se vacunen, "habrá que hacer muchas campañas de información pública y los médicos tendrán que hablar con sus pacientes sobre lo importante que es", dice Murray.

Otros factores que pueden influir en nuestra búsqueda de la inmunidad colectiva son la eficacia de las vacunas para detener la propagación de la infección (algo que aún no sabemos) y la duración de la inmunidad inducida por la vacuna.

"Lo que no queremos es que se tarde tanto en vacunar a algunas personas que las que se vacunaron primero empiecen a perder la inmunidad para cuando se comience a vacunar al resto de la población", dice Wolfe.

Es probable que la nueva normalidad incluya al coronavirus

Wolfe, Gandhi, Mansky y Murray tienen la esperanza de que se reanude algún tipo de vida normal para todos en el otoño del 2021 o, como muy tarde, a principios del 2022.

Pero insisten en que el coronavirus nunca se erradicará del todo. Ya se ha extendido demasiado y está mutando demasiado rápido. En cambio, dijeron, el objetivo de los esfuerzos de salud pública es convertirlo en un virus manejable, como la gripe estacional. Las vacunas autorizadas para su uso en Estados Unidos han demostrado ser muy eficaces para reducir el número de casos graves y las hospitalizaciones por COVID-19.

Dependiendo de la duración de la inmunidad de las vacunas, puede ser necesario vacunarse contra el coronavirus cada año, o una vez cada tres años.

"El coronavirus estará entre nosotros, pero no será terrible", dice Gandhi. "Lo importante es que no queremos que la enfermedad sea grave. Las vacunas significan que podemos hacer que el virus sea inofensivo y pase de causar una enfermedad grave a causar solo un resfriado".

Michelle Crouch es una escritora colaboradora que ha cubierto temas de salud y finanzas personales para algunas de las principales publicaciones para consumidores del país. Su trabajo se publicó en Reader's Digest, Real Simple, Prevention, The Washington Post y The New York Times.

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