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Signos iniciales de la artritis que nunca debes ignorar

Cómo se ven y se sienten los síntomas, y lo que puedes hacer si no logras aliviar el dolor.

Un hombre se agarra una rodilla con ambas manos

IGOR VERSHINSKY/GETTY IMAGES

In English | No es raro sentir dolor en las articulaciones de vez en cuando, en particular si eres activo y participas en actividades de alto impacto, como correr. Esa molestia inoportuna puede responder a lesiones en los músculos, los tendones y los ligamentos que rodean las articulaciones, por tendinitis, un esguince o una distensión.

Sin embargo, si comienzas a sentir dolor y rigidez de forma habitual, y en particular si el dolor se localiza exactamente en la articulación, tal vez puedan ser los inicios de artritis, según la reumatóloga Uzma Haque, directora adjunta de operaciones clínicas en John Hopkins Arthritis Center, en Baltimore.

“La característica principal de la artritis es la hinchazón de las articulaciones”, señala Haque. “Sin embargo, el dolor, la molestia y rigidez pueden ser signos iniciales”.

Haque recomienda prestar atención a los desencadenantes de los síntomas: “Si caminas una cuadra y siempre tienes dolor en la rodilla derecha que mejora cuando te sientas, debes pensar ¿necesito una evaluación médica?

Y sí, tal vez necesites hacer la cita aunque estés lejos de los 50 años. La artritis no afecta únicamente a las personas mayores. Si bien el riesgo aumenta con la edad, más de la mitad de los pacientes de artritis tienen menos de 65 años, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). En Estados Unidos es una de las causas principales de discapacidad (en inglés) y afecta a cerca de 54 millones de personas.


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Artritis inflamatoria vs. osteoartritis: causas y síntomas

En realidad, la artritis incluye más de cien trastornos distintos que afectan las articulaciones y los tejidos que las rodean. Se dividen en dos categorías principales: artritis inflamatoria y osteoartritis (OA).

La artritis inflamatoria es una enfermedad sistémica en la que los mecanismos que normalmente protegen el organismo en cambio atacan tus propias articulaciones y tejidos. El ejemplo más conocido es la artritis reumatoide (AR), y sus síntomas principales son la rigidez y el dolor prolongados al levantarse por la mañana. La artritis reumatoide tiende a ser simétrica, es decir que los problemas afectan las mismas articulaciones de ambos lados del cuerpo, como por ejemplo ambas muñecas o ambas rodillas.

El segundo tipo de artritis, que es el más común, es la osteoartritis. Se trata de un trastorno degenerativo que se produce por un traumatismo o por el desgaste de las articulaciones que sucede con el tiempo por la edad. En general, la osteoartritis afecta más las articulaciones que soportan peso, como las rodillas, la cadera, la columna lumbar o el dedo gordo del pie, pero también puede causar dolor y rigidez en las articulaciones del pulgar o de otros dedos.

Signos iniciales de la artritis

  • Dolor localizado en la articulación (en general en la rodilla, la cadera, la columna o el dedo gordo del pie)
  • Hinchazón alrededor de la articulación (pero NO calor en la articulación, que sugiere una infección o gota)
  • Dolor, molestia o rigidez (que puede producirse con la actividad)

Cuándo debes ver al médico por los signos iniciales de la artritis

Debes visitar al médico de inmediato si de repente tienes hinchazón, enrojecimiento o calor al tacto en una articulación, o si no puedes soportar peso sobre ella en absoluto, dado que estos pueden ser signos de gota o de una infección grave, según Haque.

La artritis no tiene cura, pero hay medidas que puedes tomar para disminuir el dolor y la rigidez, indica Rochelle Rosian, reumatóloga de Cleveland Clinic Department of Rheumatologic and Immunologic Diseases. “Hay mucho que podemos hacer para ayudarte a sentirte mejor”, señala. “Puedes vivir una vida larga y saludable con artritis”.

Según los síntomas y la localización del problema, tal vez tu médico primario pueda brindarte tratamiento para los síntomas si son leves, o pueda derivarte a un reumatólogo, a un médico especialista en medicina del deporte, un ortopédico o un podiatra.

Puedes anticipar que el médico te preguntará sobre los factores que alivian y empeoran el dolor, el tiempo que hace que tienes el dolor y la rigidez, y si has tenido algún traumatismo en la zona. No es raro que una lesión deportiva que sufrimos en la escuela secundaria se manifieste décadas después como artritis en una articulación, según Rosian.

Aquí incluimos algunas medidas que tu médico puede recomendar para ayudarte a aliviar el dolor:

Bajar de peso: puede que no quieras oírlo, pero las libras de más que cargas ejercen presión en las articulaciones. “Por cada libra que cargas, la presión en la rodilla se multiplica por tres”, señala Rosian. “Si subes diez libras, la rodilla siente treinta libras de presión. Mantener un peso corporal ideal es fundamental para controlar la artritis.”

Ejercicio: si tienes dolor tal vez quieras moverte menos, pero los estudios demuestran que la actividad física ayuda a disminuir el dolor y mejorar el movimiento de los pacientes que tienen artritis. “Para proteger y estabilizar la articulación es esencial mantener activos y fuertes los músculos que la rodean”, indica Haque. Para las articulaciones son más favorables las actividades de bajo impacto, como andar en bicicleta y nadar.

Terapia física: un fisioterapeuta te puede enseñar ejercicios especiales para fortalecer los músculos que rodean la articulación, según Haque. También puede trabajar contigo para corregir las anormalidades de la marcha que ejercen más presión sobre las rodillas, los pies o la cadera.

Medicamentos: si tienes osteoartritis, el acetaminofén (Tylenol) es el analgésico de venta libre más seguro para tomar a largo plazo, indica Rosian, pero los AINE (antiinflamatorios no esteroides) como Advil o Motrin pueden ser más eficaces si las articulaciones están hinchadas o calientes al tacto. Algunos medicamentos AINE también están disponibles en líquido o gel, que puedes frotar sobre las articulaciones. Para los pacientes de artritis reumatoide, el tratamiento inicial con medicamentos específicos puede mejorar el resultado a largo plazo.

Tratamientos tópicos: las pomadas y cremas de venta con o sin receta para actividades deportivas pueden ayudar a aliviar el dolor. Algunos pacientes también han reportado la eficacia de los aceites y las cremas de cannabidiol (CBD), según Rosian.

Soportes o férulas articulares: una férula o soporte puede ayudar a sustentar y proteger una articulación dañada. Algunas inmovilizan y dejan descansar la articulación en la posición ideal para disminuir la tensión. Otras ofrecen apoyo mientras haces alguna actividad. Entre los ejemplos se cuentan las férulas para las muñecas, los soportes para las rodillas y las órtesis.

Inyecciones: si todavía sientes dolor a pesar de probar otros tratamientos, tal vez tu médico sugiera inyecciones de cortisona (o ácido hialurónico) para tener un alivio temporal. Sin embargo, dos estudios recientes sugieren que las inyecciones reiteradas de cortisona pueden causar más daño y dolor en las articulaciones. Algunos médicos han comenzado a ofrecer plasma enriquecido con plaquetas (PRP) o células madre como alternativa, pero hasta ahora no hay datos concluyentes de su eficacia, según Haque.

Cirugía: finalmente, tu médico puede recomendar una operación para reemplazar o estabilizar la articulación. Existen muchas opciones quirúrgicas según la localización y la intensidad del dolor. En los casos más graves puede ser necesario hacer un reemplazo total de la articulación.

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