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Últimas actualizaciones sobre el coronavirus: se le aconseja a la población mayor del país practicar el "distanciamiento"

Las personas de mayor riesgo deben tomar precauciones a medida que el coronavirus sigue en circulación.

Últimos detalles

In English

  • Un nuevo informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reveló que desde finales de enero, casi 300,000 estadounidenses más han muerto en comparación con el mismo período hace dos años. Dos de cada tres de estas muertes pueden atribuirse a la COVID-19. El mayor aumento porcentual de estas muertes se produjo entre los hispanos y los adultos de 25 a 44 años.
  • Los casos de coronavirus están aumentando en Estados Unidos; el 16 de octubre se reportaron más de 70,000 casos nuevos, según la información de los CDC. Los estados en el oeste medio del país han reportado los índices más altos de infección la última semana. Hasta la fecha, el virus ha infectado a más de 8.2 millones de personas en Estados Unidos y más de 220,000 han muerto, según indican las últimas cifras de Johns Hopkins University.
  • Los CDC lanzaron una nueva página dedicada a las tareas de planificación de vacunas. Se están considerando cuatro grupos para la vacunación temprana en caso de que el suministro de vacunas sea limitado una vez hayan sido aprobadas. En la lista de posibles candidatos se cuentan el personal de atención médica, los trabajadores en industrias esenciales y críticas, las personas con riesgo elevado de enfermar gravemente por COVID-19 debido a trastornos de salud subyacentes y las personas de 65 años o más.
  • El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) anunció el viernes que coordinará con las cadenas de farmacias CVS y Walgreens el suministro y la administración de las vacunas contra el coronavirus, una vez aprobadas, a los residentes y al personal de los centros de cuidados a largo plazo del país, sin ningún costo de bolsillo. Más de 84,000 residentes y empleados de centros de atención a largo plazo han muerto de COVID-19 desde enero, según la Kaiser Family Foundation; un análisis de AARP halló que casi la mitad de los hogares de ancianos de Estados Unidos tienen personal infectado de COVID-19.
  • Un nuevo informe de los CDC muestra que los adultos mayores y las personas negras e hispanas continúan siendo desproporcionadamente afectados por la COVID-19. Entre mayo y agosto, las personas negras representaron el 18.7% del total de muertes por coronavirus, a pesar de que componen solo el 12.5% de la población de Estados Unidos. El porcentaje de hispanos fallecidos aumentó del 16.3% en mayo al 26.4% en agosto, a pesar de que los hispanos componen el 18.5% de la población del país. En total, el 78.2% de las personas fallecidas tenían 65 años o más.
  • A raíz del aumento de los casos de coronavirus en Estados Unidos, Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas del país, emitió una advertencia sobre reunirse con amigos y familiares que no viven en el mismo hogar para el Día de Acción de Gracias este año. “Dada la naturaleza dinámica y fluida de lo que está sucediendo en este momento en la propagación y el aumento de las infecciones, creo que las personas deben ser muy cuidadosas y prudentes con respecto a las reuniones sociales, particularmente cuando hay miembros de la familia que pueden correr riesgos debido a su edad o a trastornos subyacentes”, dijo Fauci en una entrevista con CBS News. Los CDC publicaron un conjunto de consideraciones de seguridad para el público que incluyen las actividades que la agencia considera de bajo, moderado o alto riesgo durante la celebración de Halloween, el Día de los Muertos y el Día de Acción de Gracias.
  • Eli Lilly detuvo la inscripción de su ensayo clínico que prueba la seguridad y la eficacia de un tratamiento de anticuerpos para los pacientes hospitalizados con la COVID-19. La pausa viene por recomendación de la junta independiente de monitoreo de seguridad de datos, anunció la compañía en una declaración este 13 de octubre.
  • Johnson & Johnson ha suspendido temporalmente la fase 3 de ensayos clínicos de su vacuna contra el coronavirus, en la que participan 60,000 personas, debido a una enfermedad inexplicada en uno de los participantes. La pausa es "para que pueda hacerse una revisión cuidadosa de toda la información médica antes de decidir si se reanuda el estudio", dijo la compañía el 12 de octubre en una declaración. “Los eventos adversos —enfermedades, accidentes, etc.—, incluso los que son graves, son un componente anticipado en todo ensayo clínico, particularmente en los ensayos grandes”. De los cuatro ensayos de fase 3 de la vacuna que se realizan en Estados Unidos, este es el segundo que se suspende. AstraZeneca suspendió el suyo el mes pasado para evaluar una reacción adversa. Todavía no lo ha reanudado en Estados Unidos. 
  • Los CDC han actualizado una vez más su lista de condiciones de salud subyacentes, las cuales aumentan el riesgo de una persona de padecer una enfermedad grave a causa de la COVID-19. Fumar es ahora uno de los comportamientos y condiciones que ponen a una persona en mayor riesgo de hospitalización por una infección de coronavirus. El sobrepeso (un índice de masa corporal entre 25 y 30) también se agregó a la lista de condiciones de los CDC que pueden aumentar el riesgo de enfermedades graves.
  • El 5 de octubre, los CDC cambiaron las directrices en cuanto a la manera en que el coronavirus se propaga. Si bien la COVID-19 se transmite más comúnmente a través de las gotitas respiratorias entre personas que están en contacto cercano, la agencia ahora agregó que "algunas infecciones se pueden propagar al exponerse al virus mediante pequeñas gotitas y partículas que permanecen en el aire durante minutos o hasta horas", lo que se conoce como transmisión aérea. "Hay pruebas de que, bajo ciertas condiciones, las personas con COVID-19 parecen haber contagiado a otros aun cuando permanecieron a más de 6 pies de distancia. Estas transmisiones ocurrieron dentro de espacios cerrados con ventilación inadecuada. Por ejemplo, cuando la persona infectada respira fuertemente al cantar o ejercitarse", indican los CDC.
  • Los expertos dicen que las centros de vida asistida de Estados Unidos, que albergan a más de 800,000 adultos, están siendo ignorados en la crisis provocada por la pandemia de coronavirus. Informes recientes muestran que el número de casos de COVID-19 y las muertes en estos centros han aumentado en los últimos meses. Aun así, faltan datos a nivel nacional.
  • Los adultos más jóvenes que contraen COVID-19 probablemente estén transmitiendo la infección a los adultos mayores, indica un informe de los CDC. En las áreas donde se produjeron brotes este verano, los aumentos en el porcentaje de pruebas positivas de coronavirus entre personas de 20 a 39 años precedieron el aumento en los casos positivos en adultos de 60 años o más con una anticipación promedio de 8.7 días, “lo que sugiere que los adultos más jóvenes probablemente contribuyeron a la transmisión comunitaria de COVID-19”. Los autores del informe indican que “la adherencia estricta a las estrategias comunitarias de mitigación y el comportamiento personal preventivo por parte de los adultos más jóvenes son necesarios para ayudar a reducir su riesgo de infección y minimizar la subsecuente transmisión del SARS-CoV-2 a personas con mayor riesgo de enfermar gravemente por COVID-19”.   

Lo que necesitas saber sobre el coronavirus.

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¿Qué pueden hacer los adultos mayores para reducir el riesgo de enfermarse? 

Los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas subyacentes tienen más probabilidades que las personas más jóvenes y saludables de experimentar complicaciones graves a causa de la COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus. Por complicaciones graves se entiende que la persona con COVID-19 puede necesitar ingresar al hospital, recibir cuidados intensivos o requerir asistencia respiratoria a fin de superar la enfermedad. No hay una edad específica en la que el riesgo aumenta. Por el contrario, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dicen que “el riesgo aumenta en forma constante con la edad”, y el mayor riesgo de enfermar gravemente corresponde a las personas de 85 años o más. Ocho de cada diez muertes reportadas en Estados Unidos por COVID-19 han sido de adultos de 65 años o más.

Parte de la razón por la que el riesgo aumenta con la edad es que las personas son más propensas a tener otros problemas de salud con el paso de los años, y las enfermedades subyacentes son un impulsor importante de complicaciones a causa de la COVID-19. Un informe de los CDC (en inglés) publicado en junio halló que las hospitalizaciones de personas con COVID-19 fueron seis veces más numerosas entre pacientes con problemas de salud crónicos en comparación con personas sanas, y las muertes entre el primer grupo fueron doce veces más elevadas.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las personas de cualquier edad con los siguientes problemas o estados de salud tienen mayor riesgo de enfermar gravemente de COVID-19:

  • Trastornos cardiacos graves, como insuficiencia cardiaca, enfermedad coronaria o cardiomiopatías.
  • Cáncer
  • Enfermedad renal crónica 
  • EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
  • Obesidad (índice de masa corporal de 30 o superior) 
  • Enfermedad de células falciformes
  • Inmunodepresión a causa del trasplante de órganos sólidos 
  • Diabetes tipo 2

Las personas con los siguientes problemas o estados de salud tienen mayor riesgo de enfermar gravemente de COVID-19:

  • Asma (moderada o intensa)
  • Enfermedad cerebrovascular
  • Fibrosis quística 
  • Hipertensión o presión arterial alta
  • Trastornos neurológicos, como la demencia 
  • Enfermedad hepática
  • Embarazo
  • Fibrosis pulmonar (tejido pulmonar dañado o cicatrizado)
  • Consumo de tabaco
  • Talasemia (un trastorno de la sangre)
  • Diabetes tipo 1
  • Sistema inmunitario debilitado debido a transfusión sanguínea o trasplante de médula, deficiencias inmunitarias, VIH, uso de corticosteroides o de otros medicamentos inmunodepresores

Los CDC han emitido guías específicas para los adultos mayores y otras personas con mayor riesgo de complicaciones graves. Estas son las recomendaciones de los CDC:

Evita el contacto cercano con otras personas

La mejor manera de no contraer una infección de coronavirus es evitar la exposición al virus. Se recomienda que los adultos mayores y las personas con enfermedades subyacentes limiten su interacción con no miembros de su hogar tanto como sea posible, y que tomen medidas preventivas cuando esas interacciones sucedan. Mantén una distancia de al menos 6 pies de otras personas; lávate las manos con agua y jabón frecuentemente (o usa un desinfectante para manos a base de alcohol si no hay agua y jabón disponible); cúbrete al toser o estornudar y desinfecta las superficies que se tocan con frecuencia.

Los CDC también recomiendan usar un recubrimiento facial que cubra la nariz y la boca en público para frenar la propagación del virus. El uso generalizado de mascarillas puede ayudar a ralentizar o detener la transmisión del virus en las comunidades.

Es buena idea tener un plan en caso de que te enfermes, dicen los expertos. Designa una habitación en tu hogar que pueda ser utilizada para aislar de los demás a un miembro de la familia enfermo. Identifica también las organizaciones de tu comunidad que puedes contactar en caso de necesitar ayuda.

Los adultos mayores que toman medicamentos regularmente deben asegurarse de tener una provisión de medicamentos recetados para al menos 30 días a fin de reducir la cantidad de viajes que deben hacer a la farmacia. También es importante tener medicamentos de venta libre en el hogar para tratar la fiebre, la tos y otros síntomas, así como pañuelos desechables y otros suministros médicos comunes.

Si necesitas salir para comprar artículos de necesidades básicas, los CDC tienen consejos para hacerlo de manera segura. Por ejemplo:

  • Usa una mascarilla.
  • Mantén al menos seis pies de distancia de otras personas al hacer las compras y mientras esperas en la fila.
  • Considera realizar tus mandados temprano en la mañana o al final de día, cuando posiblemente haya menos personas en las tiendas. Algunas tiendas establecieron horarios especiales para las personas de alto riesgo. 
  • Limpia el carrito o la canasta de compras con paños desinfectantes.
  • Usa gel desinfectante para las manos inmediatamente después de usar dinero en efectivo, una tarjeta o el teclado de pago.
  • Lávate las manos cuando llegues a casa.
  • Al surtir gasolina, limpia las agarraderas y los botones con paños desinfectantes antes de tocarlos; usa gel desinfectante inmediatamente después.
  • ¿Tienes que ir al banco? Usa la ventanilla desde el auto, un cajero automático o las aplicaciones de banca móvil para las transacciones de rutina que no requieren interacción personal siempre que sea posible.

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¿Y los viajes? 

Antes de hacer planes de viaje, verifica todas las reglas que se aplican a tu lugar de destino y al medio de transporte. Varios países y estados tienen restricciones de viaje o normas que pueden afectar tu viaje. Lo mismo ocurre con las aerolíneas. También es importante notar que “los viajes aumentan la probabilidad de infección y propagación de COVID-19” y que “quedarse en casa es la mejor manera de protegerse y proteger a otros” del virus, según los CDC.

Si decides viajar, los CDC recomiendan a los viajeros evaluar la situación antes de programar sus viajes para "saber si el coronavirus se está propagando en el área local o cualquiera de los lugares donde se va a viajar". 

Para los adultos mayores y otras personas con alto riesgo de consecuencias serias de salud a causa de una infección de coronavirus, viajar puede ser peligroso, particularmente si van a entrar en contacto cercano con otras personas. "Quienes tienen mayor riesgo de enfrentar enfermedades severas deben tomar precauciones adicionales", dicen los CDC. 

Hay varias preguntas que debes formular si estás pensando en viajar; los CDC tienen medidas que puedes tomar a fin de reducir la probabilidad de enfermarte si efectivamente decides viajar:

  • Evita el contacto con otras personas y mantén al menos 6 pies de distancia.
  • Evita tocarte los ojos, la nariz o la boca sin haberte lavado las manos.
  • Lávate las manos a menudo con agua y jabón durante al menos 20 segundos o usa un desinfectante de manos con un contenido de un 60% de alcohol, como mínimo.
  • Cubre tu rostro con una mascarilla de tela en lugares públicos.
  • Evita el contacto con una persona enferma.

Algunas actividades relacionadas con los viajes se consideran de más alto riesgo que otras. Por ejemplo: asistir a reuniones sociales con muchas personas, como bodas o funerales; ir a eventos grandes, como conciertos; y viajar en un crucero o crucero fluvial. Si participaste en una actividad de alto riesgo, tal vez sea conveniente que te realices una prueba de detección de COVID-19 y tomes precauciones adicionales para proteger a aquellos a tu alrededor. 

Los CDC también recomiendan asegurarte de que estás al día con tus vacunas de rutina antes de viajar, incluidas la vacuna contra el sarampión-paperas-rubéola (MMR) y la de la gripe estacional. Se recomienda no viajar si estás enfermo o si has estado en contacto con alguien con COVID-19 en los pasados 14 días.

Los CDC, el Departamento de Estado de Estados Unidos (en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS —en inglés) tienen información actualizada sobre las restricciones de viajes.

¿Cómo se está propagando el coronavirus?

Se piensa que el coronavirus se propaga principalmente entre personas que están en contacto cercano entre sí, por medio de gotitas respiratorias que se producen cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, según los CDC. Esas gotitas pueden caer en la boca o nariz de las personas que se encuentran cerca o pueden inhalarse en los pulmones. Y nuevas investigaciones muestran que la transmisión de aerosol (partículas diminutas exhaladas que pueden permanecer en el aire en ambientes cerrados) puede desempeñar un papel importante en la propagación del virus, lo que refuerza la importancia de usar mascarillas, dicen los expertos.

De acuerdo con los CDC, “el virus se puede propagar de otras maneras”, incluso al tocar una superficie o un objeto contaminado y luego tocarse la boca, la nariz o los ojos. Sin embargo, la agencia sostiene que esa no parece ser la forma principal de propagación.

Cada vez más estudios demuestran que las personas pueden propagar la COVID-19 antes de presentar síntomas (personas presintomáticas) o incluso si nunca presentan síntomas (personas asintomáticas). De todas formas, los CDC dicen que el coronavirus se propaga “muy fácilmente entre las personas” y “mientras más cerca interactúen unas con otras, y mientras más tiempo dure la interacción, aumenta el riesgo de propagar la COVID-19”.

¿Cuáles son los síntomas?

Las personas con COVID-19 han reportado una amplia variedad de síntomas que típicamente aparecen de dos a 14 días luego de la exposición al virus. Esta es la lista más reciente de los síntomas, según los CDC.

  • Fiebre o escalofríos
  • Tos
  • Falta de aire o dificultad para respirar
  • Fatiga
  • Dolor corporal o muscular
  • Dolor de cabeza
  • Nueva pérdida del sentido del gusto o del olfato
  • Dolor de garganta
  • Congestión o secreción nasal
  • Náuseas o vómitos
  • Diarrea

Los CDC reconocen que esta lista no es exhaustiva; las erupciones o lesiones en la piel también pueden ser una señal del virus.

Los expertos en salud les solicitan a aquellas personas con síntomas que llamen a su proveedor de cuidados de salud o a su departamento de salud local para instrucciones sobre qué hacer antes de acudir a un centro y transmitir gérmenes a otras personas. Quienes se sienten enfermos y no están seguros de sus síntomas pueden también verificar la guía interactiva de los CDC, que ofrece consejos sobre la atención médica adecuada.  

Sin embargo, si presentas señales de advertencia de emergencia: dolor o presión en el pecho, desorientación o confusión, color azulado en el rostro o los labios, dificultad para respirar o incapacidad para despertarte o permanecer despierto, busca atención médica de inmediato, advierten los funcionarios de salud. 

Los CDC también tienen consejos (en inglés) sobre qué hacer en caso de recibir un diagnóstico de COVID-19.

¿Qué sabemos sobre las poblaciones minoritarias?

Las comunidades de color se están viendo afectadas en forma desproporcionada por el virus y la enfermedad que causa.

Por ejemplo, las personas afroamericanas, indoamericanas, nativas de Alaska e hispanas tienen cinco veces más probabilidades de ser hospitalizadas con COVID-19 que las personas blancas, de acuerdo con los CDC. Además, estos grupos también están experimentando índices más altos de mortalidad por coronavirus.

Los expertos señalan varios factores para explicar estas tendencias preocupantes. Las poblaciones minoritarias tienen más probabilidades de que sus empleos los pongan en riesgo de exponerse al virus, y las enfermedades crónicas aumentan su riesgo de sufrir complicaciones de la COVID-19. También tienen más barreras para acceder al cuidado de la salud y a las pruebas de detección y es más probable que enfrenten discriminación, lo que aumenta el riesgo de COVID-19, señalan los CDC. 

¿Cómo se trata el virus?

Investigadores continúan estudiando posibles tratamientos eficaces para la COVID-19. Sin embargo, se han producido varios acontecimientos prometedores: 

El 2 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas pautas que recomiendan enfáticamente el uso de corticosteroides comunes asequibles, como la hidrocortisona y la dexametasona, para el tratamiento de pacientes “con casos graves y críticos de COVID-19”. Las pautas llegan después de que un análisis de varios ensayos clínicos distintos halló que los corticosteroides reducen el riesgo de muerte de los pacientes hospitalizados con COVID-19. Los datos se publicaron el 2 de septiembre en la revista Journal of the American Medical Association (en inglés). Las nuevas pautas enfatizan que los esteroides no se deben usar para tratar a los pacientes con síntomas leves de la enfermedad. Asimismo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) ha otorgado autorizaciones para el uso de emergencia de unos pocos tratamientos en ciertos pacientes hospitalizados con COVID-19.

El fármaco antivírico de Gilead Sciences remdesivir recibió autorización de la FDA para el uso de emergencia el 1.º de mayo, al poco tiempo de que los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) anunciaran los resultados preliminares de un ensayo clínico internacional de remdesivir como posible tratamiento para la COVID-19. Los investigadores hallaron que los pacientes enfermos de gravedad que recibieron el fármaco se recuperaron más rápidamente que los pacientes que recibieron un placebo. “Los resultados también sugieren un beneficio de supervivencia”, dijeron los NIH en un comunicado de prensa. El índice de mortalidad para el grupo que recibió remdesivir fue más bajo que el del grupo que recibió el placebo.

La autorización de uso de emergencia —que no es lo mismo que la aprobación oficial de la FDA— se amplió el 28 de agosto para incluir el tratamiento de todos los pacientes adultos y pediátricos hospitalizados con COVID-19, sean casos sospechados o confirmados por laboratorio, independientemente de la severidad de la enfermedad. “Los datos muestran que este tratamiento tiene el potencial de ayudar a aún más pacientes hospitalizados que sufren de los efectos de este devastador virus”, dijo el comisionado de la FDA, el Dr. Stephen M. Hahn, en el anuncio más reciente.  

La segunda autorización para el uso de emergencia que otorgó la FDA se emitió el 23 de agosto para la utilización de plasma de convaleciente en ciertos pacientes hospitalizados. Este tratamiento consiste en inyectar en un paciente enfermo de COVID-19 un componente de la sangre que contiene anticuerpos de personas que se han recuperado de una infección del coronavirus. 

“La FDA determinó que es razonable creer que el plasma de convaleciente de COVID-19 puede ser eficaz para reducir la gravedad o la duración de la enfermedad en ciertos pacientes hospitalizados”, dijo la agencia en una declaración sobre la autorización para el uso de emergencia. La FDA agregó que también “determinó que los beneficios conocidos y potenciales del producto, cuando se emplea en el tratamiento de la COVID-19, superan los riesgos conocidos y potenciales”.

¿Cuáles son las perspectivas de tener una vacuna?

Se están realizando varios ensayos clínicos de fase 3 para determinar la seguridad y eficacia de posibles vacunas: una de Moderna y los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), una de BioNTech y Pfizer y una de AstraZeneca y University of Oxford. La fase 3 de un ensayo clínico es cuando los investigadores estudian la seguridad y la eficacia de las posibles vacunas en comparación con un placebo en una gran población. 

Es difícil determinar con exactitud cuándo una vacuna recibirá el visto bueno de la FDA; todo depende de cuándo los científicos puedan recopilar suficientes datos de la fase 3 de los ensayos clínicos para saber con seguridad si la vacuna es segura y eficaz para prevenir una infección por coronavirus o disminuir su gravedad en al menos el 50% de quienes reciben la vacuna. (Como comparación, la vacuna contra la gripe tiene una eficacia de entre el 40 y el 60%). Dicho esto, la mayoría de los expertos en salud dicen que es razonable que la vacuna sea aprobada a finales del 2020 o principios del 2021.

A través del proyecto Operation Warp Speed, el Gobierno de Estados Unidos hasta el momento ha invertido miles de millones de dólares para asegurar que, llegado el caso de la aprobación de una vacuna, cientos de millones de dosis estén disponibles para su distribución al público. Eso no significa que todos quienes quieran una vacuna podrán obtenerla inmediatamente. En una audiencia ante un comité del Senado a mediados de septiembre, el director de los CDC Robert Redfield predijo que llevará entre seis y nueve meses vacunar a la población. Los expertos en salud pública y los líderes gubernamentales están trabajando en los planes de distribución y asignando prioridades; se anticipa que las personas mayores serán de las primeras en recibir la vacuna. 

¿Me protegerá la vacuna contra la gripe?

No existen pruebas de que la vacuna contra la gripe o la vacuna antineumocócica brinden algún tipo de protección contra el coronavirus. Sin embargo, ambas mejorarán tus probabilidades de mantenerte saludable y fuera del hospital durante la pandemia. Esa es una de las razones por las que los expertos en salud pública aconsejan enérgicamente la vacunación contra la gripe este otoño.

¿Necesitas otra razón? Es posible enfermarte de COVID-19 y gripe al mismo tiempo, dado que ambas enfermedades son ocasionadas por dos virus diferentes, y eso probablemente significa que "la insuficiencia respiratoria sería mucho más grave", afirma el Dr. Michael Matthay, profesor de Medicina en University of California San Francisco.    

Y es importante recordar que, al igual que la COVID-19, la gripe también puede ser letal. Los CDC estiman que la gripe fue responsable de 34,200 muertes en la temporada del 2018-19.

¿Necesitas la vacuna contra la gripe este año? Las farmacias, los consultorios médicos y los departamentos de salud de todo el país las ofrecen este año, y según los expertos, el momento óptimo para vacunarse es desde mediados de septiembre hasta fines de octubre. 

¿Puedo cuidar de un amigo enfermo?

Los funcionarios de la salud enfatizan que es importante cuidar de nuestros amigos y vecinos enfermos en la comunidad, y que hay una manera segura de hacerlo. Si llevas comida a un vecino, considera dejarla en la puerta. Dado que lo más probable es que la COVID-19 se transmite a través de las gotitas de la respiración, esto eliminará las posibilidades de propagación del virus.

Mantén tu distancia si cuidas de alguien que tiene COVID-19. Lávate las manos a menudo, limpia las superficies que reciben mucho contacto y recuérdale a la persona enferma que utilice una mascarilla. Se recomienda que quien proporciona los cuidados también use una mascarilla. De ser posible, ofrece ayuda para comprar alimentos y hacer mandados. 

Por último: debes estar atento a las señales de alerta de enfermedades severas. Llama al médico si el estado de la persona empeora, y busca atención médica inmediata si tiene problemas para respirar, dolor o presión en el pecho, signos nuevos de confusión, inhabilidad para despertarse o mantenerse despierto, o un color azulado en los labios o la cara. 

"Creo que es excelente que nos ayudemos unos a otros, y hay precauciones sensatas que te protegerán", comentó Nancy Messonnier, funcionaria de los CDC, a AARP en una teleasamblea.


Para información sobre pruebas de COVID-19 y telemedicina, visita aarp.org/MiMedicare


¿Qué pasa si uno de mis seres queridos vive en un hogar de ancianos?

Los adultos mayores que viven en hogares de ancianos y centros de cuidados a largo plazo están en alto riesgo de enfermar gravemente si se contagian de coronavirus, por lo que muchos establecimientos en todo el país continúan limitando las visitas. (Puedes ver la normativa de visitas a hogares de ancianos en tu estado en AARP.org).

Si tu ser querido vive en un hogar de ancianos o un centro de cuidados a largo plazo, puedes hacer una visita virtual: mantén la comunicación a través de videoconferencias, correos electrónicos o llamadas. Envía fotografías, cartas o llévales un regalo apropiado (tal vez no todos los establecimientos permitan esto, debes consultar primero).

Recuerda: identifica a un integrante del personal con quien puedas comunicarte cuando tengas preguntas o inquietudes. El Gobierno federal exige que las instalaciones les comuniquen a los residentes, a sus familias y a los CDC dentro de 12 horas si se confirma un caso de COVID-19. 

AARP tiene una lista de seis preguntas clave que debes hacer sobre la situación de tu ser querido en un hogar de ancianos y preguntas para un centro de vida asistida, además de una amplia cobertura de la crisis en los hogares de ancianos. También puedes rastrear los casos de coronavirus y las muertes en hogares de ancianos específicos en el sitio web presentado por el Gobierno federal el 4 de junio. AARP también está haciendo el seguimiento de estos datos

¿Cuál es la recomendación sobre el uso de mascarillas?

Los CDC recomiendan que todas las personas usen mascarillas de tela o una cobertura facial hecha en casa cuando estén en entornos públicos y lugares donde haya personas con quienes no conviven, especialmente en situaciones donde es difícil mantener la distancia física, a fin de ayudar a reducir la propagación del coronavirus. No se recomiendan las mascarillas con válvulas unidireccionales que permiten que el aire que se exhala sea expulsado a través de orificios en el material, ya que pueden facilitar la propagación del virus. Tampoco se recomiendan las mascarillas quirúrgicas ni las N95, que deben reservarse para los profesionales del cuidado de la salud.

AARP tiene instrucciones para hacer una mascarilla en casa.

¿Qué es exactamente el coronavirus?

Los coronavirus, llamados así porque tienen forma de corona, son una familia amplia de virus comunes en muchas especies de animales. También hay tipos de coronavirus humanos, entre ellos algunos comunes que causan síntomas de resfriado.

Los funcionarios de salud hacen referencia al virus en el centro de este último brote como a un nuevo (novel) coronavirus, ya que es algo que no habían visto antes.

Esta historia se actualizará periódicamente con nuevos desarrollos sobre el brote global. Consulta regularmente esta página.

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