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Últimas actualizaciones sobre el coronavirus

Las personas en riesgo deben tomar precauciones a medida que el coronavirus sigue en circulación.

Teleasamblea sobre el coronavirus

Cómo sobrellevar el invierno y permanecer seguros

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Últimos detalles

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  • Estados Unidos está viendo un pico récord en la cantidad de casos de coronavirus y en las hospitalizaciones y muertes causadas por el virus. El 3 de diciembre se reportaron casi 220,000 nuevos casos de COVID-19, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC); la cantidad más alta desde el comienzo de la pandemia, y más de 100,000 personas en Estados Unidos están hospitalizadas a causa de infecciones por coronavirus. Al día de hoy, casi 277,000 personas en el país han fallecido a causa de la COVID-19, y los CDC  predicen que miles más sucumbirán al virus en las próximas semanas, con 9,500 a 19,500 nuevas muertes probables a semana de Navidad. Robert Redfield, director de los CDC, ha advertido que los meses de invierno serán difíciles para la lucha de la población contra la pandemia. Los expertos enfatizan que las mascarillas, el distanciamiento social, el lavado frecuente de las manos y mantenerse alejado de las multitudes pueden ayudar a reducir la propagación del virus. 
  • El miércoles, funcionarios de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) redujeron el período de tiempo de cuarentena recomendado de 14 a 10 días si no se presentan síntomas de COVID-19. Según la agencia, si la persona en cuarentena recibe un resultado negativo de una prueba después de siete días de mantenerse aislada de otros, también se considera una alternativa admisible. La cuarentena ayuda a prevenir la propagación de la COVID-19 que se puede dar antes de que la persona sepa que se infectó con el virus. "Las personas deben estar pendientes de los síntomas durante los 14 días de cuarentena después de haberse expuesto, particularmente si la cuarentena se abandona antes de tiempo", comentó el Dr. Henry Walke, gestor de incidentes del equipo de respuesta contra la COVID-19, de los CDC. El período más corto de tiempo facilita el que las personas cumplan con la cuarentena, especialmente aquellas que no pueden trabajar mientras están en aislamiento.
  • En un esfuerzo por controlar el actual auge del coronavirus, los CDC ahora recomiendan el "uso universal de mascarillas" en lugares interiores (que no sean su propia casa, siempre que nadie esté enfermo con el virus) y al aire libre cuando no se pueda mantener el distanciamiento físico de 6 pies de otras personas.  Los CDC actualizaron recientemente su guía para el uso de mascarillas para indicar que las mascarillas de tela ayudan a proteger a quien las usa de las infecciones por coronavirus, además de ayudar a proteger a otros de ser infectados por quien las usa. “El beneficio comunitario del uso de mascarillas para controlar el SARS-CoV-2 se debe a la combinación de estos efectos; el beneficio de prevención individual aumenta mientras más personas usen mascarillas de forma consistente y correcta”, de acuerdo con los CDC. Los CDC recomiendan particularmente el uso de mascarillas de varias capas, sin válvulas. Se ha comprobado que estas reducen la transmisión de gotitas respiratorias y partículas finas.
  • El grupo de asesoramiento federal ACIP (Advisory Committee on Immunization Practices), integrado por expertos médicos y de salud pública, dijo el 1.º de diciembre que una vez que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) autorice el uso de una vacuna contra el coronavirus y el ACIP la recomiende, las primeras vacunas deberán distribuirse entre el personal del cuidado de la salud y los residentes y empleados de los establecimientos de cuidados a largo plazo. La FDA está considerando dos vacunas candidatas para el otorgamiento de una autorización de uso de emergencia y los expertos predicen que al menos una de ellas recibirá la luz verde del organismo regulador antes de fin de año. Sin embargo, la disponibilidad inicial será limitada. Para que las recomendaciones sean oficiales, se requiere la aprobación del director de los CDC, el Dr. Robert Redfield. 
  • Se acercan las festividades del invierno, y los CDC están recomendando de nuevo que las personas permanezcan en su hogar y eviten los viajes. Si decides viajar, la agencia aconseja que te hagas una prueba uno a tres días antes del viaje, y otra tres a cinco días después. "Y esto debe combinarse con la reducción de las actividades no esenciales por siete días completos después de viajar", o 10 días si no te haces una prueba después de regresar, dijo Walke de los CDC en una conferencia de prensa. "Realizarse pruebas no elimina todos los riesgos, pero cuando también se reducen las actividades no esenciales, se evalúan los síntomas y se continúa tomando medidas como el uso mascarillas, el distanciamiento social y el lavado de manos, eso puede hacer que viajar sea más seguro", agregó.
  • Dos candidatas a vacunas contra el coronavirus —una de la firma de biotecnología Moderna y otra de Pfizer/BioNTech— están siendo evaluadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) para su autorización para uso de emergencia. Moderna anunció el 30 de noviembre que su candidata a vacuna contra la COVID-19 tuvo un 94.1% de eficacia en los ensayos clínicos de fase 3; la eficacia fue de un 100% contra casos graves de COVID-19 y no se observaron problemas serios de seguridad entre los 30,000 participantes. Una semana antes, Pfizer y BioNTech habían presentado su vacuna candidata ante la FDA para la autorización de uso de emergencia. Esta vacuna, que se administra en dos dosis, tuvo una eficacia del 95% contra la COVID-19 y fue "coherente entre todas las edades, sexos, razas y orígenes étnicos", incluso en los adultos mayores de 65 años (para quienes la vacuna fue un 94% eficaz).
  • Hay otra vacuna contra el coronavirus que también se presentará ante la FDA para la autorización de uso de emergencia. Moderna, una empresa de biotecnología, anunció el 30 de noviembre que su candidata a vacuna contra la COVID-19 tuvo un 94.1% de eficacia en los ensayos clínicos de fase 3; la eficacia fue de un 100% contra casos graves de COVID-19 y no se observaron problemas serios de seguridad entre los 30,000 participantes. Una semana antes, Pfizer y BioNTech habían presentado su vacuna candidata ante la FDA para la autorización de uso de emergencia. Esta vacuna, que se administra en dos dosis, tuvo una eficacia del 95% contra la COVID-19 y fue "coherente entre todas las edades, sexos, razas y orígenes étnicos", incluso en los adultos mayores de 65 años (para quienes la vacuna fue un 94% eficaz).
  • Un nuevo informe de la National Poll on Healthy Aging, una encuesta nacional sobre el envejecimiento saludable realizada por University of Michigan, indica que algunos adultos mayores están indecisos sobre vacunarse o no contra el coronavirus tan pronto como la vacuna esté disponible. Uno de cada cinco adultos de entre 50 y 80 años dijeron que quieren vacunarse tan pronto como sea posible para protegerse de la COVID-19,  pero casi la mitad (el 46%) dijeron que prefieren esperar hasta que otros se hayan vacunado. Los adultos mayores constituyen uno de los grupos con mayor riesgo de hospitalización y muerte a causa de la COVID-19. Muchos expertos predicen que antes de que termine el 2020 habrá una vacuna lista para la distribución, si bien en cantidades limitadas.
  • Nuevas investigaciones publicadas en la revista Nature hallaron que los restaurantes, gimnasios, hoteles y las cafeterías pueden convertirse en puntos con altos índices de contagio de infecciones por coronavirus. Los investigadores analizaron datos de aplicaciones para celulares, con lo que establecieron un mapa de cómo las personas se trasladan entre vecindarios y otras ubicaciones. Según los datos, los investigadores prevén que los casos se podrían reducir considerablemente si se limita la capacidad en los establecimientos que han vuelto a abrir. 

Lo que necesitas saber sobre el coronavirus.

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¿Qué pueden hacer los adultos mayores para reducir el riesgo de enfermarse? 

Los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas subyacentes tienen más probabilidades que las personas más jóvenes y saludables de experimentar complicaciones graves a causa de la COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus. Por complicaciones graves se entiende que la persona con COVID-19 puede necesitar ingresar al hospital, recibir cuidados intensivos o requerir asistencia respiratoria a fin de superar la enfermedad. No hay una edad específica en la que el riesgo aumenta. Por el contrario, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dicen que “el riesgo aumenta en forma constante con la edad”, y el mayor riesgo de enfermar gravemente corresponde a las personas de 85 años o más. Ocho de cada diez muertes reportadas en Estados Unidos por COVID-19 han sido de adultos de 65 años o más.

Parte de la razón por la que el riesgo aumenta con la edad es que las personas son más propensas a tener otros problemas de salud con el paso de los años, y las enfermedades subyacentes son un impulsor importante de complicaciones a causa de la COVID-19. Un informe de los CDC (en inglés) publicado en junio halló que las hospitalizaciones de personas con COVID-19 fueron seis veces más numerosas entre pacientes con problemas de salud crónicos en comparación con personas sanas, y las muertes entre el primer grupo fueron doce veces más elevadas.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las personas de cualquier edad con los siguientes problemas o estados de salud tienen mayor riesgo de enfermar gravemente de COVID-19:

  • Trastornos cardiacos graves, como insuficiencia cardiaca, enfermedad coronaria o cardiomiopatías.
  • Cáncer
  • Enfermedad renal crónica 
  • EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
  • Obesidad (índice de masa corporal de 30 o superior) 
  • Enfermedad de células falciformes
  • Inmunodepresión a causa del trasplante de órganos sólidos 
  • Diabetes tipo 2

Las personas con los siguientes problemas o estados de salud tienen mayor riesgo de enfermar gravemente de COVID-19:

  • Asma (moderada o intensa)
  • Enfermedad cerebrovascular
  • Fibrosis quística 
  • Hipertensión o presión arterial alta
  • Trastornos neurológicos, como la demencia 
  • Enfermedad hepática
  • Embarazo
  • Fibrosis pulmonar (tejido pulmonar dañado o cicatrizado)
  • Consumo de tabaco
  • Talasemia (un trastorno de la sangre)
  • Diabetes tipo 1
  • Sistema inmunitario debilitado debido a transfusión sanguínea o trasplante de médula, deficiencias inmunitarias, VIH, uso de corticosteroides o de otros medicamentos inmunodepresores

Los CDC han emitido guías específicas para los adultos mayores y otras personas con mayor riesgo de complicaciones graves. Estas son las recomendaciones de los CDC:

Evita el contacto cercano con otras personas

La mejor manera de no contraer una infección de coronavirus es evitar la exposición al virus. Se recomienda que los adultos mayores y las personas con enfermedades subyacentes limiten su interacción con no miembros de su hogar tanto como sea posible, y que tomen medidas preventivas cuando esas interacciones sucedan. Mantén una distancia de al menos 6 pies de otras personas; lávate las manos con agua y jabón frecuentemente (o usa un desinfectante para manos a base de alcohol si no hay agua y jabón disponible); cúbrete al toser o estornudar y desinfecta las superficies que se tocan con frecuencia.

Nuevas pautas de los CDC definen el contacto cercano como estar a 6 pies de distancia de una persona infectada por un total acumulado de 15 minutos o más en un período de 24 horas. Se aconseja que las personas que entren en contacto con alguien con COVID-19 se sometan a una cuarentena por dos semanas, idealmente. Los CDC recientemente actualizaron sus pautas, que ahora dicen que una cuarentena de 10 días es una alternativa aceptable si no se notan síntomas, al igual que una cuarentena de siete días si la persona en cuarentena da negativo al virus después de siete días de haberse mantenido lejos de otras personas. 

Los CDC también recomiendan usar un recubrimiento facial que cubra la nariz y la boca en público para frenar la propagación del virus. El uso generalizado de mascarillas puede ayudar a ralentizar o detener la transmisión del virus en las comunidades.

Es buena idea tener un plan en caso de que te enfermes, dicen los expertos. Designa una habitación en tu hogar que pueda ser utilizada para aislar de los demás a un miembro de la familia enfermo. Identifica también las organizaciones de tu comunidad que puedes contactar en caso de necesitar ayuda.

Los adultos mayores que toman medicamentos regularmente deben asegurarse de tener una provisión de medicamentos recetados para al menos 30 días a fin de reducir la cantidad de viajes que deben hacer a la farmacia. También es importante tener medicamentos de venta libre en el hogar para tratar la fiebre, la tos y otros síntomas, así como pañuelos desechables y otros suministros médicos comunes.

Si necesitas salir para comprar artículos de necesidades básicas, los CDC tienen consejos para hacerlo de manera segura. Por ejemplo:

  • Usa una mascarilla.
  • Mantén al menos seis pies de distancia de otras personas al hacer las compras y mientras esperas en la fila.
  • Considera realizar tus mandados temprano en la mañana o al final de día, cuando posiblemente haya menos personas en las tiendas. Algunas tiendas establecieron horarios especiales para las personas de alto riesgo. 
  • Limpia el carrito o la canasta de compras con paños desinfectantes.
  • Usa gel desinfectante para las manos inmediatamente después de usar dinero en efectivo, una tarjeta o el teclado de pago.
  • Lávate las manos cuando llegues a casa.
  • Al surtir gasolina, limpia las agarraderas y los botones con paños desinfectantes antes de tocarlos; usa gel desinfectante inmediatamente después.
  • ¿Tienes que ir al banco? Usa la ventanilla desde el auto, un cajero automático o las aplicaciones de banca móvil para las transacciones de rutina que no requieren interacción personal siempre que sea posible.

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Vacunas, tratamientos, fraudes y más.

¿Y los viajes? 

Antes de hacer planes de viaje, verifica todas las reglas que se aplican a tu lugar de destino y al medio de transporte. Varios países y estados tienen restricciones de viaje o normas que pueden afectar tu viaje. Lo mismo ocurre con las aerolíneas. También es importante notar que “los viajes aumentan la probabilidad de infección y propagación de COVID-19” y que “quedarse en casa es la mejor manera de protegerse y proteger a otros” del virus, según los CDC.

Si decides viajar, los CDC recomiendan a los viajeros evaluar la situación antes de programar sus viajes para "saber si el coronavirus se está propagando en el área local o cualquiera de los lugares donde se va a viajar". 

Para los adultos mayores y otras personas con alto riesgo de consecuencias serias de salud a causa de una infección de coronavirus, viajar puede ser peligroso, particularmente si van a entrar en contacto cercano con otras personas. "Quienes tienen mayor riesgo de enfrentar enfermedades severas deben tomar precauciones adicionales", dicen los CDC. 

Hay varias preguntas que debes formular si estás pensando en viajar; los CDC tienen medidas que puedes tomar a fin de reducir la probabilidad de enfermarte si efectivamente decides viajar:

  • Evita el contacto con otras personas y mantén al menos 6 pies de distancia.
  • Evita tocarte los ojos, la nariz o la boca sin haberte lavado las manos.
  • Lávate las manos a menudo con agua y jabón durante al menos 20 segundos o usa un desinfectante de manos con un contenido de un 60% de alcohol, como mínimo.
  • Cubre tu rostro con una mascarilla de tela en lugares públicos.
  • Evita el contacto con una persona enferma.

Algunas actividades relacionadas con los viajes se consideran de más alto riesgo que otras. Por ejemplo: asistir a reuniones sociales con muchas personas, como bodas o funerales; ir a eventos grandes, como conciertos; y viajar en un crucero o crucero fluvial. Si participaste en una actividad de alto riesgo, tal vez sea conveniente que te realices una prueba de detección de COVID-19 y tomes precauciones adicionales para proteger a aquellos a tu alrededor. 

Los CDC también recomiendan asegurarte de que estás al día con tus vacunas de rutina antes de viajar, incluidas la vacuna contra el sarampión-paperas-rubéola (MMR) y la de la gripe estacional. Se recomienda no viajar si estás enfermo o si has estado en contacto con alguien con COVID-19 en los pasados 14 días.

Los CDC, el Departamento de Estado de Estados Unidos (en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS —en inglés) tienen información actualizada sobre las restricciones de viajes.

¿Cómo se está propagando el coronavirus?

Se piensa que el coronavirus se propaga principalmente entre personas que están en contacto cercano entre sí, por medio de gotitas respiratorias que se producen cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, según los CDC. Esas gotitas pueden caer en la boca o nariz de las personas que se encuentran cerca o pueden inhalarse en los pulmones. Y nuevas investigaciones muestran que la transmisión de aerosol (partículas diminutas exhaladas que pueden permanecer en el aire en ambientes cerrados) puede desempeñar un papel importante en la propagación del virus, lo que refuerza la importancia de usar mascarillas, dicen los expertos.

De acuerdo con los CDC, “el virus se puede propagar de otras maneras”, incluso al tocar una superficie o un objeto contaminado y luego tocarse la boca, la nariz o los ojos. Sin embargo, la agencia sostiene que esa no parece ser la forma principal de propagación.

Cada vez más estudios demuestran que las personas pueden propagar la COVID-19 antes de presentar síntomas (personas presintomáticas) o incluso si nunca presentan síntomas (personas asintomáticas). De todas formas, los CDC dicen que el coronavirus se propaga “muy fácilmente entre las personas” y “mientras más cerca interactúen unas con otras, y mientras más tiempo dure la interacción, aumenta el riesgo de propagar la COVID-19”.

¿Cuáles son los síntomas?

Las personas con COVID-19 han reportado una amplia variedad de síntomas que típicamente aparecen de dos a 14 días luego de la exposición al virus. Esta es la lista más reciente de los síntomas, según los CDC.

  • Fiebre o escalofríos
  • Tos
  • Falta de aire o dificultad para respirar
  • Fatiga
  • Dolor corporal o muscular
  • Dolor de cabeza
  • Nueva pérdida del sentido del gusto o del olfato
  • Dolor de garganta
  • Congestión o secreción nasal
  • Náuseas o vómitos
  • Diarrea

Los CDC reconocen que esta lista no es exhaustiva; las erupciones o lesiones en la piel también pueden ser una señal del virus.

Los expertos en salud les solicitan a aquellas personas con síntomas que llamen a su proveedor de cuidados de salud o a su departamento de salud local para instrucciones sobre qué hacer antes de acudir a un centro y transmitir gérmenes a otras personas. Quienes se sienten enfermos y no están seguros de sus síntomas pueden también verificar la guía interactiva de los CDC, que ofrece consejos sobre la atención médica adecuada.  

Sin embargo, si presentas señales de advertencia de emergencia: dolor o presión en el pecho, desorientación o confusión, color azulado en el rostro o los labios, dificultad para respirar o incapacidad para despertarte o permanecer despierto, busca atención médica de inmediato, advierten los funcionarios de salud. 

Los CDC también tienen consejos (en inglés) sobre qué hacer en caso de recibir un diagnóstico de COVID-19.

¿Qué sabemos sobre las poblaciones minoritarias?

Las comunidades de color se están viendo afectadas en forma desproporcionada por el virus y la enfermedad que causa.

Por ejemplo, las personas afroamericanas, indoamericanas, nativas de Alaska e hispanas tienen cinco veces más probabilidades de ser hospitalizadas con COVID-19 que las personas blancas, de acuerdo con los CDC. Además, estos grupos también están experimentando índices más altos de mortalidad por coronavirus.

Los expertos señalan varios factores para explicar estas tendencias preocupantes. Las poblaciones minoritarias tienen más probabilidades de que sus empleos los pongan en riesgo de exponerse al virus, y las enfermedades crónicas aumentan su riesgo de sufrir complicaciones de la COVID-19. También tienen más barreras para acceder al cuidado de la salud y a las pruebas de detección y es más probable que enfrenten discriminación, lo que aumenta el riesgo de COVID-19, señalan los CDC. 

¿Cómo se trata el virus?

Los investigadores continúan estudiando posibles tratamientos eficaces para la COVID-19. Ha habido varios avances prometedores, entre ellos la aprobación el 22 de octubre del fármaco antiviral remdesivir para pacientes hospitalizados con COVID-19. Remdesivir es el primer tratamiento contra la COVID-19 —y hasta ahora, el único— autorizado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA).

Además, la FDA autorizó el uso de emergencia de varios tratamientos, incluido el plasma de convaleciente en algunos pacientes hospitalizados. Este tratamiento consiste en inyectar en un paciente enfermo de COVID-19 un componente de la sangre que contiene anticuerpos de personas que se han recuperado de una infección del coronavirus. Otra opción de tratamiento para los pacientes hospitalizados con COVID-19 es el baricitinib combinado con remdesivir. La FDA autorizó el acceso al medicamento comúnmente utilizado para la artritis el 19 de noviembre, después de que estudios demostraran que cuando se administró con remdesivir, el tratamiento ayudó a acelerar la recuperación de los pacientes que requerían oxígeno. (Es importante destacar que el baricitinib no está autorizado ni aprobado como tratamiento independiente de la COVID-19).

El fármaco bamlanivimab, de Eli Lilly, también recibió autorización para el uso de emergencia en el tratamiento de casos de COVID-19 leves a moderados en pacientes no hospitalizados con alto riesgo de enfermar de gravedad, incluidas las personas mayores de 65 años y quienes sufren de enfermedades crónicas. Este tratamiento de anticuerpos monoclonales está diseñado para bloquear la adhesión del coronavirus a las células y evitar que las invada. El bamlanivimab, que se administra en una dosis única por vía endovenosa, ha demostrado en pruebas preliminares ser eficaz para reducir las hospitalizaciones y las visitas a las salas de emergencia relacionadas con la COVID-19. El fármaco todavía no está autorizado para el tratamiento de pacientes hospitalizados.

El 21 de noviembre, el cóctel de anticuerpos monoclonales de Regeneron (casirivimab e imdevimab) recibió autorización de la FDA para el tratamiento de la COVID-19 leve a moderada en personas de 12 años o más que están en riesgo de presentar una enfermedad más grave. En un ensayo clínico de pacientes con COVID-19, ambos medicamentos, cuando se administraron juntos, mostraron reducir las hospitalizaciones o las visitas a la sala de emergencias relacionadas con la COVID-19, dice la FDA. Se continúa evaluando la seguridad y la eficacia del tratamiento.

Finalmente, el 2 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas pautas que recomiendan enfáticamente el uso de corticosteroides comunes asequibles, como la hidrocortisona y la dexametasona, para el tratamiento de pacientes “con casos graves y críticos de COVID-19”. Las pautas llegan después de que un análisis de varios ensayos clínicos distintos halló que los corticosteroides reducen el riesgo de muerte de los pacientes hospitalizados con COVID-19. Los datos se publicaron el 2 de septiembre en la revista Journal of the American Medical Association (en inglés). Las nuevas pautas enfatizan que los esteroides no se deben usar para tratar a pacientes con síntomas leves de la enfermedad. 

¿Cuáles son las perspectivas de tener una vacuna?

Se están realizando varios ensayos clínicos para determinar la seguridad y eficacia de posibles vacunas, y cuatro candidatas prometedoras se encuentran en la fase 3 de ensayos clínicos en EE.UU.: una vacuna de Moderna y los Institutos Nacionales de la Salud (NIH); una de BioNTech y Pfizer; una de AstraZeneca y University of Oxford; y una de Johnson & Johnson. La fase 3 de un ensayo clínico es cuando los investigadores estudian la seguridad y la eficacia de las posibles vacunas en comparación con un placebo en una gran población.

Tanto Pfizer/BioNTech como Moderna han presentado sus candidatas a vacuna ante la FDA para una revisión sobre la autorización de uso de emergencia. Se espera que la agencia tome una decisión a mediados de diciembre acerca de si las vacunas recibirán autorización. Ambas compañías reportaron que sus vacunas son aproximadamente un 90% eficaces en la prevención de la COVID-19 en decenas de miles de voluntarios que participan en sus ensayos.

A través del proyecto Operation Warp Speed, el Gobierno de Estados Unidos hasta el momento ha invertido miles de millones de dólares para asegurar que, llegado el caso de la aprobación de una vacuna, cientos de millones de dosis estén disponibles para su distribución al público. Eso no significa que todos quienes quieran una vacuna podrán obtenerla inmediatamente. En una audiencia ante un comité del Senado a mediados de septiembre, el director de los CDC Robert Redfield predijo que llevará entre seis y nueve meses vacunar a la población.

Un grupo asesor de los CDC compuesto por especialistas médicos y expertos en salud pública, conocido como el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP), recomendó recientemente que los trabajadores de salud, y los residentes y el personal de centros de cuidados a largo plazo reciban las primeras dosis de la vacuna mientras los suministros sean limitados. A medida que la disponibilidad de la vacuna aumente, el ACIP hará recomendaciones adicionales para los grupos de prioridad. Los trabajadores esenciales, los adultos mayores y las personas con enfermedades subyacentes se encuentran entre quienes se están considerando para la vacunación temprana.

¿Me protegerá la vacuna contra la gripe?

No existen pruebas de que la vacuna contra la gripe o la vacuna antineumocócica brinden algún tipo de protección contra el coronavirus. Sin embargo, ambas mejorarán tus probabilidades de mantenerte saludable y fuera del hospital durante la pandemia. Esa es una de las razones por las que los expertos en salud pública aconsejan enérgicamente la vacunación contra la gripe este otoño.

¿Necesitas otra razón? Es posible enfermarte de COVID-19 y gripe al mismo tiempo, dado que ambas enfermedades son ocasionadas por dos virus diferentes, y eso probablemente significa que "la insuficiencia respiratoria sería mucho más grave", afirma el Dr. Michael Matthay, profesor de Medicina en University of California San Francisco.    

Y es importante recordar que, al igual que la COVID-19, la gripe también puede ser letal. Los CDC estiman que la gripe fue responsable de 34,200 muertes en la temporada del 2018-19.

¿Necesitas la vacuna contra la gripe este año? Las farmacias, los consultorios médicos y los departamentos de salud de todo el país las ofrecen este año, y según los expertos, el momento óptimo para vacunarse es desde mediados de septiembre hasta fines de octubre. 

¿Puedo cuidar de un amigo enfermo?

Los funcionarios de la salud enfatizan que es importante cuidar de nuestros amigos y vecinos enfermos en la comunidad, y que hay una manera segura de hacerlo. Si llevas comida a un vecino, considera dejarla en la puerta. Dado que lo más probable es que la COVID-19 se transmite a través de las gotitas de la respiración, esto eliminará las posibilidades de propagación del virus.

Mantén tu distancia si cuidas de alguien que tiene COVID-19. Lávate las manos a menudo, limpia las superficies que reciben mucho contacto y recuérdale a la persona enferma que utilice una mascarilla. Se recomienda que quien proporciona los cuidados también use una mascarilla. De ser posible, ofrece ayuda para comprar alimentos y hacer mandados. 

Por último: debes estar atento a las señales de alerta de enfermedades severas. Llama al médico si el estado de la persona empeora, y busca atención médica inmediata si tiene problemas para respirar, dolor o presión en el pecho, signos nuevos de confusión, inhabilidad para despertarse o mantenerse despierto, o un color azulado en los labios o la cara. 

"Creo que es excelente que nos ayudemos unos a otros, y hay precauciones sensatas que te protegerán", comentó Nancy Messonnier, funcionaria de los CDC, a AARP en una teleasamblea.


Para información sobre pruebas de COVID-19 y telemedicina, visita aarp.org/MiMedicare


¿Qué pasa si uno de mis seres queridos vive en un hogar de ancianos?

Los adultos mayores que viven en hogares de ancianos y centros de cuidados a largo plazo están en alto riesgo de enfermar gravemente si se contagian de coronavirus, por lo que muchos establecimientos en todo el país continúan limitando las visitas. (Puedes ver la normativa de visitas a hogares de ancianos en tu estado en AARP.org).

Si tu ser querido vive en un hogar de ancianos o un centro de cuidados a largo plazo, puedes hacer una visita virtual: mantén la comunicación a través de videoconferencias, correos electrónicos o llamadas. Envía fotografías, cartas o llévales un regalo apropiado (tal vez no todos los establecimientos permitan esto, debes consultar primero).

Recuerda: identifica a un integrante del personal con quien puedas comunicarte cuando tengas preguntas o inquietudes. El Gobierno federal exige que las instalaciones les comuniquen a los residentes, a sus familias y a los CDC dentro de 12 horas si se confirma un caso de COVID-19. 

AARP tiene una lista de seis preguntas clave que debes hacer sobre la situación de tu ser querido en un hogar de ancianos y preguntas para un centro de vida asistida, además de una amplia cobertura de la crisis en los hogares de ancianos. También puedes rastrear los casos de coronavirus y las muertes en hogares de ancianos específicos en el sitio web presentado por el Gobierno federal el 4 de junio. AARP también está haciendo el seguimiento de estos datos

¿Cuál es la recomendación sobre el uso de mascarillas?

Los CDC recomiendan que todas las personas usen mascarillas de tela o una cobertura facial hecha en casa cuando estén en entornos públicos y lugares donde haya personas con quienes no conviven, especialmente en situaciones donde es difícil mantener la distancia física, a fin de ayudar a reducir la propagación del coronavirus. No se recomiendan las mascarillas con válvulas unidireccionales que permiten que el aire que se exhala sea expulsado a través de orificios en el material, ya que pueden facilitar la propagación del virus. Tampoco se recomiendan las mascarillas quirúrgicas ni las N95, que deben reservarse para los profesionales del cuidado de la salud. Según los CDC, las mascarillas de tela ayudan a prevenir que quienes las usan propaguen el coronavirus, y ayudan a proteger a los usuarios contra infecciones.    

AARP tiene instrucciones para hacer una mascarilla en casa.

¿Qué es exactamente el coronavirus?

Los coronavirus, llamados así porque tienen forma de corona, son una familia amplia de virus comunes en muchas especies de animales. También hay tipos de coronavirus humanos, entre ellos algunos comunes que causan síntomas de resfriado.

Los funcionarios de salud hacen referencia al virus en el centro de este último brote como a un nuevo (novel) coronavirus, ya que es algo que no habían visto antes.

Esta historia se actualizará periódicamente con nuevos desarrollos sobre el brote global. Consulta regularmente esta página.

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