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Es el momento de reevaluar tu cobertura de Medicare: Revisa esta guía sobre el período de inscripción abierta.

 

Últimas actualizaciones sobre el coronavirus

Los casos aumentan entre los no vacunados a medida que se extiende la variante delta.

Últimos detalles

In English

  • Los refuerzos de Moderna y J&J ahora están disponibles para millones. Las vacunas de refuerzo contra la COVID-19 de Moderna y J&J ahora están disponibles para decenas de millones de personas en Estados Unidos después de obtener la autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) y el respaldo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). El refuerzo de Moderna —la mitad de la dosis de las dos primeras inyecciones— está disponible al menos 6 meses después de la serie inicial para la misma población que reúne los requisitos para el refuerzo de Pfizer. Es decir, los adultos de 65 años o más y las personas de 18 años o más con enfermedades subyacentes o un empleo que los ponga en riesgo de exposición a la COVID. Las personas de 18 años o más que recibieron la vacuna de J&J pueden recibir una dosis de refuerzo al menos dos meses después de la primera dosis. La aprobación oficial de los CDC también dio luz verde para mezclar los refuerzos de marcas diferentes. “Algunas personas pueden tener preferencia por el tipo de vacuna que recibieron originalmente y otras tal vez prefieran recibir un refuerzo diferente”, dijeron los CDC en su comunicado de prensa. “Las recomendaciones de los CDC ahora permiten este tipo de mezcla de dosis para los refuerzos”. Los resultados preliminares de un estudio reciente financiado por el Gobierno federal indican que mezclar y combinar las dosis de refuerzo es seguro y puede aumentar los niveles de anticuerpos.
  • Se detallan planes para vacunar a niños de 5 a 11 años. La Casa Blanca ha anunciado cómo planea distribuir y administrar la vacuna de Pfizer-BioNTech para los niños de 5 a 11 años, siempre y cuando esté autorizada por la FDA y respaldada por los CDC, lo que podría suceder en las próximas semanas. La Administración Biden dice que ha asegurado suficientes suministros para vacunar a todos los niños de 5 a 11 años —alrededor de 28 millones— y está pidiendo a los consultorios de pediatras, farmacias, centros de salud comunitarios y centros de salud rurales que ayuden con la vacunación. Incluso existe un plan para empacar la vacuna, que consiste en dos dosis que representan un tercio de la cantidad administrada a los adultos; los viales serán más pequeños, al igual que las agujas. A principios de este mes, Pfizer-BioNTech presentó una solicitud a la FDA para autorizar su vacuna para este grupo de edad después de que los estudios demostraran que se generó una respuesta inmunitaria sólida en los niños. Moderna y Johnson & Johnson también están en proceso de estudiar sus vacunas en niños y adolescentes, pero están por detrás de Pfizer.
  • Las tasas de hospitalización de los adultos no vacunados se disparan. Nuevos datos de los CDC muestran que la tasa de hospitalizaciones relacionadas con la COVID-19 en el punto más alto de la propagación de la variante delta fue 18.5 veces mayor entre los adultos no vacunados, en comparación con sus contrapartes vacunadas. A fines de agosto, la tasa de hospitalizaciones por COVID-19 entre las personas de 50 a 64 años no vacunadas era de 93.8 por cada 100,000, en comparación con 3.0 por cada 100,000 entre las personas vacunadas del mismo rango de edad. Por otro lado, la tasa de hospitalizaciones entre las personas de 65 años o más no vacunadas era de 239.0 por cada 100,000, en comparación con una tasa de 14.8 por cada 100,000 en las personas vacunadas. Según la directora de los CDC, Rochelle Walensky, alrededor de 65 millones de personas en Estados Unidos que reúnen los requisitos siguen sin vacunarse.
  • El panel de la FDA recomienda autorizar las dosis de refuerzo de las vacunas de Moderna y J&J. Un comité asesor de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) ha votado a favor de autorizar las dosis de refuerzo de las vacunas contra la COVID-19 de Moderna y Johnson & Johnson. El panel recomienda la autorización de la vacuna de refuerzo de media dosis de Moderna —al menos seis meses después de la serie inicial— para las personas de 65 años o más, así como para las personas con alto riesgo de enfermar gravemente por COVID-19 debido a problemas de salud subyacentes, o a sus empleos. Esta es la misma población que se incluyó en los criterios para poder recibir el refuerzo de Pfizer, que se autorizó el mes pasado. Y los expertos votaron a favor de autorizar la dosis de refuerzo de J&J para los adultos de 18 años o más, al menos dos meses después de la primera dosis. Es posible que las autoridades de salud recomienden que quienes recibieron la vacuna de J&J reciban una dosis de refuerzo de la vacuna de Pfizer o Moderna, luego de que los datos de un estudio federal demostraran que hacerlo puede resultar en un aumento en los niveles de anticuerpos. Sin embargo, hasta ahora no se han emitido directrices sobre la mezcla de las vacunas. Si la FDA acepta las recomendaciones de su comité y autoriza los dos refuerzos, se llevará a cabo un proceso similar en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC): su comité asesor evaluará los datos de las dosis de refuerzo de Moderna y de J&J, y emitirá orientación a la FDA. Una aprobación final de la directora de los CDC indicará que está bien que las vacunas se empiecen a administrar.
  • EE.UU. invierte $1,000 millones para ampliar la disponibilidad de pruebas rápidas de COVID en el hogar. La Administración Biden está invirtiendo $1,000 millones para cuadruplicar la cantidad de pruebas rápidas en el hogar disponibles para las personas en Estados Unidos para fines de año, dijo Jeffrey Zients, coordinador de respuesta al coronavirus de la Casa Blanca, en una conferencia informativa del 6 de octubre. La inversión también aumentará el acceso a pruebas gratuitas en sitios comunitarios, incluidas las farmacias. "Juntos, los pasos que estamos tomando asegurarán que todas las personas, sin importar su nivel de ingresos o código postal, puedan acceder a pruebas precisas, convenientes y asequibles", dijo Zients. La noticia llegó un día después de que la FDA autorizara una nueva prueba rápida en el hogar, la prueba Flowflex COVID-19 Home Test. Estados Unidos ha experimentado recientemente una escasez de estas pruebas de venta libre. Han estado disponibles en las principales tiendas minoristas desde la primavera, pero la demanda de ellas aumentó durante el ascenso de la variante delta a la posición dominante, y el regreso al trabajo y aprendizaje en persona.
  • Merck dice que su píldora antiviral puede reducir las enfermedades graves en personas con la COVID-19. Merck solicita la autorización de la FDA para la píldora para tratar COVID-19. El fabricante de medicamentos anunció el 1 de octubre que es un medicamento antiviral experimental de Merck and Ridgeback Biotherapeutics, una píldora llamada molnupiravir, reducida, ha demostrado en ensayos clínicos que reduce las hospitalizaciones y muertes en aproximadamente un 50 por ciento en pacientes adultos no hospitalizados con COVID-19 leve a moderado que tenían un mayor riesgo de resultados graves. según los farmacéuticos. Merck dice que planea buscar uso de emergencia y le pidió a la FDA que autorice el medicamento bajo uso de emergencia-autorización de la FDA para el medicamento. Si se aclara, sería la primera píldora para tratar la COVID-19; otros tratamientos aprobados o autorizados por la FDA requieren una inyección o infusión. En una rueda de prensa reciente el viernes, el principal experto en enfermedades infecciosas Anthony Fauci dio la bienvenida a la noticia y dijo que los científicos del gobierno revisarán los datos lo más rápido posible. Aún así, los funcionarios de salud dicen que los tratamientos efectivos son solo una herramienta en la caja de herramientas para proteger a las personas del COVID-19. "La vacunación sigue siendo, de lejos, nuestra mejor herramienta contra el COVID-19", dijo el coordinador de respuesta al coronavirus de la Casa Blanca, Jeff Zients. "Puede evitar que contraiga COVID en primer lugar. Y queremos prevenir las infecciones, no solo esperar para tratarlas una vez que suceden".
  • Según un informe federal, las vacunas probablemente salvaron la vida de 39,000 adultos mayores. Un nuevo informe del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS) encontró que las vacunas estaban relacionadas con la reducción de aproximadamente 265,000 infecciones por COVID-19, 107,000 hospitalizaciones y 39,000 muertes entre los beneficiarios de Medicare entre enero y mayo del 2021. Antes de que las vacunas estuvieran disponibles para el público, casi el 80% de las muertes por COVID se produjeron entre personas de 65 años o más, el informe indica. Hasta la fecha, alrededor del 95% de los adultos de 65 años o más han recibido al menos una dosis de la vacuna. Según los CDC, aproximadamente el 84% están completamente vacunados. 

Lo que necesitas saber sobre el coronavirus.

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¿Cómo puedes contraer la COVID-19?  

COVID-19 es el nombre de la enfermedad causada por un virus, SARS-CoV-2 (el nuevo coronavirus). Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se propaga de tres maneras principales. Puedes contraer la COVID-19 tras inhalar si estás cerca de una persona infectada que exhala pequeñas gotitas y partículas que contienen el virus. También puedes contagiarte si esas pequeñas gotitas y partículas caen en los ojos, la nariz o la boca (probablemente al toser o estornudar), o si tienes partículas de virus en las manos y luego te tocas los ojos, la nariz o la boca.

¿Quién corre riesgo de contraer COVID-19?

Cualquier persona puede contraer COVID-19, pero algunas corren un mayor riesgo de lo que los expertos llaman “enfermedad grave”, cuando es posible que se requiera hospitalización o cuidados intensivos. Los adultos mayores son más propensos que las personas más jóvenes y saludables a padecer una enfermedad grave a causa de la COVID-19. De hecho, el 95% de las muertes por COVID-19 en Estados Unidos han ocurrido entre personas de 50 años o más, y el riesgo aumenta con la edad.

Los adultos de cualquier edad con una enfermedad subyacente también corren un mayor riesgo de complicaciones por una infección de coronavirus, incluidas las personas con:  

  • Cáncer
  • Enfermedad renal crónica
  • Enfermedades pulmonares crónicas, entre ellas EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), asma (moderada a grave), enfermedad pulmonar intersticial, fibrosis quística e hipertensión pulmonar
  • Demencia u otras enfermedades neurológicas 
  • Diabetes (tipo 1 o tipo 2) 
  • Síndrome de Down
  • Enfermedades cardíacas (como insuficiencia cardíaca, enfermedad de las arterias coronarias, cardiomiopatías o hipertensión)
  • Infección por VIH
  • Estado inmunodeprimido (sistema inmunitario debilitado)
  • Enfermedad hepática
  • Sobrepeso y obesidad (definido como un índice de masa corporal de 25 o más)
  • Embarazo
  • Enfermedad de células falciformes o talasemia
  • Tabaquismo (actual o en el pasado)
  • Trasplante de un órgano sólido o de células madre sanguíneas (incluye trasplantes de médula ósea)
  • Derrame cerebral o enfermedad cerebrovascular, que afecta el flujo sanguíneo al cerebro. 
  • Trastornos por consumo de sustancias (como alcohol, opioides o el trastorno por consumo de cocaína).

Infórmate sobre la COVID-19

Vacunas, tratamientos, fraudes y más.

¿Qué puedes hacer para reducir tu riesgo?

Vacúnate La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) aprobó oficialmente una vacuna contra la COVID-19 —una serie de dos inyecciones de Pfizer-BioNTech— y ha emitido autorizaciones de uso de emergencia (EUA) para otras dos vacunas contra la COVID-19 elaboradas por Moderna y por Johnson & Johnson (J&J). Es posible que se obtenga la aprobación completa de estas vacunas.

Las tres vacunas son seguras y eficaces para prevenir la hospitalización y la muerte a causa de la COVID-19. Los funcionarios de salud alientan a todas las personas de 12 años o más a vacunarse (todavía se están evaluando las vacunas para las poblaciones más jóvenes), incluidas las personas que han tenido COVID-19 en el pasado.

Otras maneras de reducir la probabilidad de enfermarse por COVID-19: Usar una mascarilla en espacios cerrados públicos; evitar las multitudes y los espacios mal ventilados; dejar al menos 6 pies entre ti y otras personas que no vivan en tu hogar; y lavarse las manos con frecuencia.

¿Las vacunas tienen efectos secundarios?

Es común experimentar efectos secundarios leves a moderados después de vacunarse, como dolor en el brazo, dolor de cabeza, fatiga, dolor en los músculos y las articulaciones, náuseas, fiebre o escalofríos, pero estas son “señales temporales y normales de que tu cuerpo está creando protección”, dicen los CDC.

Hasta la fecha, no se han detectado efectos secundarios a largo plazo.

Un pequeño número de personas que recibieron la vacuna han experimentado reacciones adversas. Estos eventos graves después de la vacunación contra la COVID-19 “son poco comunes, pero pueden ocurrir”, dicen los CDC. La anafilaxia después de la vacunación contra la COVID-19 ha ocurrido en aproximadamente 2 a 5 personas por millón vacunadas en Estados Unidos, y se han registrado 46 casos de un trastorno de coagulación después de la vacuna de J&J, según los CDC. Las autoridades de salud también están monitoreando los informes sobre el síndrome de Guillain-Barré en personas que han recibido la vacuna de J&J, y la miocarditis o pericarditis en algunos adultos más jóvenes después de la vacunación.

¿Puedes contraer COVID-19 incluso si estás completamente vacunado?

Las vacunas contra la COVID-19 son eficaces para prevenir infecciones y enfermedades graves, dicen los CDC. De hecho, los estudios demuestran que las personas completamente vacunadas tienen 8 veces menos probabilidades de infectarse y 25 veces menos probabilidades de sufrir hospitalización o muerte.  

Sin embargo, las vacunas no son un 100% eficaces, por lo que todavía es posible que algunas personas completamente vacunadas contraigan COVID-19. Esto se denomina una “infección posvacunación”.

Las personas completamente vacunadas con infecciones posvacunación tienen menos probabilidades de desarrollar una enfermedad grave a causa de la COVID-19 que las personas no vacunadas, dicen los CDC, pero pueden ser contagiosas y propagar el virus a otros. Es por eso que las autoridades de salud recomiendan que todos, independientemente del estado de vacunación, usen una mascarilla en espacios cerrados públicos, especialmente en áreas donde los niveles de transmisión del virus son altos o considerables. Esto puede ayudar a evitar que las personas con una enfermedad asintomática o leve propaguen el virus sin saberlo.

Es difícil calcular cuántas personas tienen infecciones asintomáticas o leves que causan una infección posvacunación. Sin embargo, se ha dado seguimiento a las infecciones graves y son poco comunes. Al 7 de septiembre, alrededor del 0.008% de los 176 millones de adultos en el país completamente vacunados han sido hospitalizados con COVID-19 o han muerto a causa de la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?

Las personas con COVID-19 han reportado una amplia variedad de síntomas que típicamente aparecen de dos a 14 días luego de la exposición al virus, incluidos. 

  • fiebre y escalofríos
  • tos
  • falta de aire o dificultad para respirar
  • fatiga
  • dolores musculares o corporales
  • dolor de cabeza
  • nueva pérdida del sentido del gusto o del olfato
  • dolor de garganta
  • ongestión o secreción nasal
  • nausea o vómito
  • diarrea

Los CDC reconocen que esta lista no es exhaustiva, y se han observado algunos síntomas más inusuales durante toda la pandemia, desde complicaciones cognitivas hasta erupciones cutáneas. 

Una prueba de COVID-19 puede ayudarte a determinar si tienes una infección. También puedes consultar la guía interactiva de los CDC para obtener consejos sobre la atención médica adecuada.  

La mayoría de las personas con COVID-19 pueden recuperarse en casa. Sin embargo, si presentas síntomas alarmantes —dolor o presión en el pecho; desorientación o confusión; piel, labios o lechos ungueales pálidos, grisáceos o azulados; dificultad para respirar; o incapacidad para despertarte o permanecer despierto— debes buscar atención médica de inmediato.  

¿Qué debo saber sobre las pruebas? 

Los CDC dicen que debes considerar hacerte una prueba de COVID-19 si: 

  • Tienes síntomas de COVID-19
  • Has tenido contacto cercano con alguien con COVID-19 confirmada
  • No estás vacunado y has participado en una actividad que te pone en mayor riesgo de contraer COVID-19, como viajar o asistir a un evento grande
  • Tu proveedor de atención médica o el Departamento de Salud de tu estado o local te han pedido que te hagas la prueba

Tu proveedor de atención médica debe poder administrar una prueba de COVID-19. También puedes comunicarte con tu departamento de salud local para averiguar sobre los lugares donde se realizan pruebas. Muchas farmacias también ofrecen pruebas en el lugar.

Otra opción: La FDA ha autorizado una pequeña cantidad de pruebas de COVID-19 de venta libre que puedes tomar en casa. Estas llamadas pruebas rápidas de antígenos requieren un hisopado nasal y pueden dar resultados en unos 15 minutos. Muchas de las principales tiendas minoristas venden estas pruebas. Obtén más información sobre ellos aquí.  

¿Hay tratamientos?

 Hasta ahora, la FDA ha aprobado solo un tratamiento para la COVID-19: el medicamento antiviral remdesivir, que es para las personas hospitalizadas con COVID-19. Algunas otras terapias tienen autorización de uso de emergencia de la FDA, incluidos los tratamientos con anticuerpos monoclonales, que ayudan a imitar el sistema inmunitario del cuerpo y a combatir una infección viral. Estas a menudo se administran a personas que tienen COVID-19 y corren un alto riesgo de que la enfermedad se convierta en una enfermedad grave.

El 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas pautas que recomiendan enfáticamente el uso de la dexametasona (junto con otros corticosteroides comunes asequibles, como la hidrocortisona) para el tratamiento de pacientes "con casos graves y críticos de COVID-19". En los ensayos clínicos se encontró que los corticosteroides reducen el riesgo de muerte en los pacientes hospitalizados a raíz de la enfermedad. 

El plasma de convaleciente también ha recibido una autorización de uso de emergencia de la FDA. El plasma sanguíneo de los pacientes que se han recuperado de una infección por coronavirus puede contener anticuerpos que pueden acelerar la recuperación cuando se administra a pacientes hospitalizados con COVID-19. Sin embargo, según los CDC, las pautas de tratamiento para la COVID-19 de los NIH no encuentran suficientes pruebas para recomendar estos tratamientos por el momento.  

¿Y los viajes durante la pandemia?

Antes de hacer planes de viaje, verifica todas las reglas que se aplican a tu lugar de destino y al medio de transporte. Muchos estados, ciudades y países tienen restricciones o pautas de viaje que podrían afectar tu viaje. AARP tiene una lista de restricciones por el coronavirus en todos los estados. Además, los CDC tienen recomendaciones de viaje específicas para cada país (en inglés) basadas en los niveles de riesgo de COVID-19. 

Los CDC dicen que los viajeros vacunados y los no vacunados aún deben seguir estas recomendaciones para viajar de forma segura: 

  • Usa una mascarilla que cubra la nariz y la boca. Se requiere el uso de mascarilla en aviones, autobuses, trenes y otros tipos de transporte público, y en centros de transporte en EE.UU. (como aeropuertos y estaciones).
  • Mantén una distancia segura de los demás y evita las multitudes.
  • Lávate las manos con frecuencia o usa desinfectante de manos 

Los viajeros completamente vacunados “tienen menos probabilidades de contraer y propagar la COVID-19”, dicen las autoridades de salud, pero deben estar alertas. Ellas pueden salir del país sin hacerse una prueba de COVID-19 a menos que su lugar de destino exija la prueba, y no tienen que hacer cuarentena al retornar a Estados Unidos a menos que así lo exija una jurisdicción local.

No obstante, todavía se requiere que las personas vacunadas tengan resultado negativo en una prueba de COVID-19 antes de abordar un vuelo internacional con destino a Estados Unidos, dijeron los CDC, y deberán hacerse otra prueba entre tres y cinco días después de su retorno. Las personas están completamente vacunadas dos semanas después de la segunda dosis de las vacunas Pfizer o Moderna que requieren dos dosis, o dos semanas después de recibir la vacuna de Johnson & Johnson, de dosis única. Si no estás vacunado: Los CDC recomiendan posponer los viajes hasta que estés completamente vacunado, ya que viajar aumenta tus probabilidades de contraer y propagar la COVID-19. Una prueba de detección puede ayudarte a viajar de manera más segura, dicen los CDC. Los CDC recomiendan que te hagas una prueba viral de uno a tres días antes de tu viaje. Lleva una copia de los resultados de tu prueba durante el viaje; es probable que te la pidan.

Se desaconsejan fuertemente los viajes internacionales para las personas no vacunadas. Las personas que necesitan viajar deben tener un resultado negativo de la prueba viral de COVID-19 no más de tres días antes de salir del país y deben tener un resultado negativo de la prueba viral de COVID-19 no más de tres días antes de regresar a Estados Unidos.

También se recomienda hacerse pruebas y ponerse en cuarentena al regresar. AARP tiene información sobre advertencias de viaje específicas, cargos por cambio de las aerolíneas y consejos sobre cómo mantenerte seguro cuando viajas.

¿Cuáles son las variantes?

Los funcionarios de salud pública han identificado varias nuevas cepas del coronavirus; algunas son más contagiosas y podrían una enfermedad más severa.

Hasta ahora, las vacunas disponibles todavía ofrecen un alto nivel de protección contra las variantes que circulan en el país, incluso contra la delta, la dominante en Estados Unidos que es responsable de alrededor del 99% de los nuevos casos de COVID-19.

Sin embargo, cuanto más se propaga el virus, más oportunidades tiene para cambiar. Y puede ser que algún día aparezca una nueva variante con la capacidad de evadir las herramientas actuales que tenemos para combatirla. La mejor manera de prevenir este escenario, dicen los expertos en salud, es vacunarse y frenar la propagación del SARS-CoV-2.

¿Qué es la COVID de largo plazo?

Muchos sobrevivientes de COVID-19 enfrentan síntomas persistentes durante semanas o meses después de la infección, incluso si la infección inicial fue leve o asintomática. Tienen mareos, insomnio, confusión, taquicardia o una serie de otros efectos duraderos que les impiden reanudar su vida normal. Un informe reciente publicado por los CDC encontró que hasta un tercio de las personas con COVID-19 tenían síntomas persistentes dos meses después de un resultado positivo en la prueba.

Los expertos recomiendan que los pacientes que tuvieron COVID-19 y tienen síntomas prolongados procuren la atención de un proveedor médico. Varios hospitales y centros de investigación de Estados Unidos han establecido clínicas especiales y servicios de rehabilitación para sobrevivientes.

Esta nota se actualizará periódicamente a medida que surja nueva información. Consulta regularmente esta página.

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