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¿Cómo mantenerte sano durante tus viajes?: Consejos para disfrutar de las vacaciones de verano 

 

Últimas actualizaciones sobre el coronavirus

Los casos aumentan entre los no vacunados a medida que se extiende la variante delta.

Últimos detalles

In English

  • La directora de los CDC añade la aprobación de las vacunas de refuerzo a los trabajadores de riesgo. La directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Rochelle Walensky, aprobó las recomendaciones de su comité consultivo de administrar el refuerzo de la vacuna COVID-19 de Pfizer-BioNTech a un amplio abanico de estadounidenses, entre los que se incluyen los mayores de 65 años, las personas que viven en centros de atención a largo plazo, los que tienen entre 50 y 64 años de edad y los que tienen entre 18 y 64 años de edad con enfermedades subyacentes, en función de su riesgo individual de enfermar. Sin embargo, en un movimiento muy inusual, Walensky anuló el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) y añadió la aprobación para las personas de 18 a 65 años cuyo trabajo las pone en alto riesgo de contraer o transmitir el coronavirus. El refuerzo de Pfizer estará disponible para estos grupos seis meses después de haber recibido la segunda vacuna. Los funcionarios de los CDC afirman que hay un amplio suministro de la vacuna para proporcionar las dosis iniciales a los estadounidenses no vacunados, así como los refuerzos. No se requerirá receta médica para recibir la tercera vacuna.
  • ¿Quién califica para las vacunas de refuerzo de Pfizer? Los CDC especifican el criterio. El día después de que la FDA enmendara la autorización para uso de emergencia de la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19, para incluir una dosis de refuerzo contra el coronavirus para algunos estadounidenses, un panel de expertos para los CDC compartió su opinión sobre quién debería recibir las dosis adicionales, que reforzarían el sistema inmune al menos seis meses después de recibir la serie inicial de dosis. El panel votó a favor de recomendar que los adultos de 65 años o más y los residentes de centros de cuidados a largo plazo que hayan recibido dos dosis de la vacuna de Pfizer deberían recibir una dosis adicional, como también las personas entre las edades de 50 y 64 años con problemas médicos subyacentes. En otra ronda de votación, el comité acordó que las personas entre las edades de 18 a 49 años con condiciones médicas subyacentes también deberían recibir una dosis adicional de la vacuna en dependencia de su riesgo individual de contraer COVID y el beneficio que podrían recibir con una tercera dosis de la vacuna. El panel rechazó rotundamente una propuesta que permitiría la vacuna de refuerzo para personas que vivan en entornos institucionales o cuyos trabajos los pongan en alto riesgo de contraer o transmitir COVID. Esta propuesta hubiera proporcionado una tercera dosis de la vacuna a los trabajadores en el campo de la salud, otros trabajadores de primera línea y personas en instituciones como centros correccionales. La directora de los CDC, Rochelle Walensky, necesita aceptar las recomendaciones antes de que pueda comenzar la administración de las vacunas de refuerzo. 
  • Según J&J, la segunda dosis aumenta la protección. Una segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Johnson & Johnson aumentará la protección contra los síntomas y la enfermedad grave, según la compañía farmacéutica. Hasta el momento, la vacuna de J&J ha sido la única de una sola dosis y los datos del fabricante sobre la dosis de refuerzo aún no se han evaluado por otros expertos. La compañía dice que su vacuna de refuerzo contra la COVID-19 es un 94% eficaz cuando se administra dos meses después de la primera dosis y que la inyección adicional también aumenta los niveles de anticuerpos entre cuatro y seis veces en comparación con el régimen de una dosis. Los funcionarios de la compañía también dicen que han presentado sus datos a la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA), que tendría que aprobar el uso de una segunda inyección de J&J. La agencia todavía está considerando una recomendación de su panel asesor de expertos para autorizar una tercera dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech para las personas de 65 años o más, así como para los trabajadores de la salud y otras personas con alto riesgo de enfermar de gravedad a causa de la COVID-19. Moderna también ha pedido a la FDA que considere autorizar una dosis de refuerzo de su vacuna.
  • Pfizer informa de que su vacuna de baja dosis es segura y eficaz en los niños. Los niños de 5 a 11 años generaron una sólida respuesta inmunitaria a una versión de menor dosis de la vacuna COVID-19 de Pfizer-BioNTech, según anunció la empresa el lunes, citando los resultados de su ensayo clínico. Además, la inyección -que es un tercio de la cantidad que se administra a los adultos, también en dos dosis- resultó ser segura y bien tolerada en la población pediátrica. Las empresas todavía tienen que presentar los datos aún no publicados a la FDA para que los revise antes de que la agencia pueda autorizar el uso de las vacunas en niños. Las empresas dicen que piensan hacerlo "lo antes posible".
  • Un panel de la FDA vota a favor de las vacunas de refuerzo de Pfizer para los estadounidenses mayores. Un grupo asesor de la FDA recomendó por unanimidad que la agencia autorizara las inyecciones de refuerzo de la vacuna de Pfizer-BioNTech para los adultos de 65 años o más seis meses después de la serie de dos dosis. Los trabajadores de la salud y otras personas cuyos trabajos los colocan en alto riesgo de contraer la COVID-19 también están incluidos en las recomendaciones hechas este viernes. Anteriormente, el panel rechazó una propuesta para autorizar las vacunas de refuerzo para los estadounidenses más jóvenes, que tienen menos probabilidades de enfermar gravemente de una infección por coronavirus. La FDA no tiene que seguir las recomendaciones del comité, pero normalmente lo hace. A continuación, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y su comité asesor tienen que dar su visto bueno a la decisión antes de que las vacunas se pongan en marcha, lo que podría no ocurrir hasta la próxima semana. Moderna ha pedido a la FDA que revise su solicitud de vacunas de refuerzo; se espera que Johnson & Johnson lo haga pronto.
  • Un tercio de las personas con COVID-19 experimentan los síntomas prolongados de la COVID. Hasta un tercio de más de 360 personas que tuvieron la COVID-19 entre abril y diciembre de 2020 informaron de síntomas que persistieron dos meses después de dar positivo, según un nuevo informe de los CDC. Los adultos de 40 años o más eran más propensos a experimentar estos síntomas persistentes - también lo eran los estadounidenses negros, las mujeres y las personas con condiciones preexistentes. "A medida que aumenta el número de pacientes recuperados de la COVID-19, es importante vigilar la prevalencia de las secuelas post-agudas entre cohortes más amplias de diversas poblaciones, ya que puede ayudar a desarrollar esfuerzos para priorizar las estrategias de prevención y tratamiento para estas poblaciones", escriben los autores del estudio. Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) anunciaron recientemente que están realizando un estudio a escala nacional para conocer mejor los efectos a largo plazo de la COVID-19. Ha invertido casi 470 millones de dólares en el proyecto.
  • Las personas no vacunadas tienen sobre 10 veces más probabilidades de ser hospitalizadas con COVID-19. Nuevos estudios publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) el 10 de septiembre muestran que, a pesar de la dominancia de la variante delta, las vacunas contra la COVID-19 todavía mantienen a las personas fuera del hospital. En un informe, los investigadores analizaron más de 600,000 casos de COVID-19 en 13 estados esta primavera y el verano, y descubrieron que las personas no vacunadas tenían unas cinco veces más probabilidades de contraer una infección por coronavirus que las personas vacunadas. Y tenían sobre 10 veces más probabilidades de ser hospitalizadas con COVID-19 y alrededor de 11 veces más probabilidades de morir a causa de ella.
  • Un segundo estudio encontró que la eficacia general de la vacuna en la prevención de la hospitalización era de aproximadamente el 86%, incluso con la dominancia de la variante delta. Sin embargo, la eficacia fue menor entre los adultos de 75 años o más (alrededor del 76%) que entre los de 18 a 74 años (alrededor del 89%). “La conclusión es la siguiente: Tenemos las herramientas científicas que necesitamos para dejar atrás esta pandemia”, dijo la directora de los CDC, Rochelle Walensky, en una conferencia de prensa. “La vacunación funciona y nos protegerá de las complicaciones graves de la COVID-19”.
  • La Administración Biden ordena más requisitos de vacunación y otras políticas para combatir la COVID-19. El presidente Biden anunció una estrategia multifacética dirigida a controlar la propagación del coronavirus después de un aumento de casos durante el verano que continúa hasta el otoño. La medidas incluyen: Una nueva regla que obliga a las empresas con más de 100 empleados a exigir la vacunación de sus trabajadores o a someterlos a pruebas de detección semanales, y un requisito de vacunación para todos los empleados de la mayoría de los hospitales y centros de atención médica que reciben fondos de Medicare y Medicaid. Los empleados y contratistas federales también tendrán que vacunarse, dice el plan del presidente Biden. Y los empleadores con 100 o más trabajadores deben proporcionar tiempo libre remunerado para que sus empleados reciban la vacuna. 
  • Se recomienda que los grandes centros de entretenimiento, incluidos los estadios deportivos, requieran pruebas de vacunación o una prueba negativa para entrar a los  eventos. Y el plan pide a los gobernadores que requieran la vacunación de los maestros y del personal escolar. Además, las pruebas rápidas en el hogar estarán más disponibles —y más asequibles— este otoño. El presidente anunció que el Gobierno federal está ayudando a aumentar la producción de pruebas rápidas en el hogar, que han estado escaseando en los últimos meses. Estas pruebas también se venderán al costo durante los próximos tres meses en Amazon, Walmart y Kroger. Lee el plan completo del presidente aquí (en inglés).
  • Es menos probable que las infecciones posvacunación ocasionen síntomas persistentes de COVID-19. Según un nuevo estudio, las personas completamente vacunadas que luego contraen una infección de coronavirus tienen aproximadamente la mitad de probabilidades de experimentar síntomas persistentes de COVID-19 —conocido como COVID de largo plazo—, en comparación con las personas no vacunadas que se infectan con el virus. El informe, publicado en The Lancet Infectious Diseases, se basa en datos de la aplicación COVID Symptom Study. Se descubrió que los adultos completamente vacunados que tenían una infección grave tenían un 49% menos de probabilidades de tener síntomas que duraban al menos cuatro semanas después de la infección. La COVID de largo plazo ha afectado a millones de personas desde el comienzo de la pandemia, y muchas han reportado síntomas debilitantes. Como resultado, han surgido clínicas en todo el país para estudiar el fenómeno y ayudar a estos llamados pacientes de largo plazo a volver a la normalidad.
  • La variante delta ocasiona un aumento en las hospitalizaciones de niños. Las hospitalizaciones semanales por COVID-19 entre los niños en Estados Unidos aumentaron casi cinco veces desde finales de junio hasta mediados de agosto, según un nuevo informe de los CDC, lo que coincide con el aumento de la variante delta altamente contagiosa. A mediados de agosto, la tasa de hospitalización de niños de hasta 4 años era casi 10 veces mayor que siete semanas antes. Y entre los adolescentes que pueden recibir la vacuna (de 12 años o más), las tasas de hospitalización fueron aproximadamente 10 veces más altas en los adolescentes no vacunados que en los completamente vacunados. Según las investigaciones, los estados con baja participación en la vacuna están viendo más casos de hospitalizaciones entre los niños. En agosto, las hospitalizaciones entre niños y adolescentes aumentaron cuatro veces en estados con niveles bajos de vacunación, en comparación con los estados con niveles altos de vacunación. La directora de los CDC, Rochelle Walensky, ha alentado a los adultos que están cerca de niños pequeños que aún no son aptos para vacunación a que se vacunen "para protegerlos de manera efectiva del daño debido a la COVID".
  • Las hospitalizaciones a causa de la COVID entre personas no vacunadas están costando miles de millones al sistema de salud. Un nuevo análisis de Kaiser Family Foundation muestra que las hospitalizaciones de pacientes no vacunados con COVID-19 le costaron al sistema de salud del país alrededor de $2,300 millones en junio y julio. “Estas hospitalizaciones por COVID-19 son devastadoras para los pacientes, sus familias y los proveedores de atención médica. Las hospitalizaciones también les están costando a los programas de seguros públicos financiados por los contribuyentes, y a los trabajadores y empresas que pagan primas de seguro de salud”, indica el informe. Los autores también señalan que esta cifra no incluye el costo de la atención ambulatoria, “lo que probablemente es sustancial”. 
  • La FDA aprueba la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer. El 23 de agosto, la FDA otorgó la aprobación oficial a la vacuna ARNm de Pfizer-BioNTech para personas de 16 años o más, lo que la convirtió en la primera vacuna aprobada en la lucha contra la COVID-19. Y el 30 de agosto, los CDC la recomendaron oficialmente, tras una revisión exhaustiva de datos por parte de un panel asesor de expertos. Anteriormente, la vacuna se estaba administrando bajo autorización de uso de emergencia y seguirá estando disponible bajo esta designación para las personas de 12 a 15 años y para ciertas personas inmunocomprometidas que buscan una tercera dosis. La vacuna de Pfizer se comercializará ahora como Comirnaty. 
  • La tercera dosis de la vacuna contra la COVID recibe luz verde para algunas personas inmunocomprometidas. Ahora se recomienda que las personas cuyo sistema inmunitario está moderadamente o gravemente comprometido reciban una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer-BioNTech o de Moderna. Los funcionarios de salud dicen que todavía no hay suficientes datos para evaluar si una dosis adicional de la vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson está justificada para esta población limitada. El cambio afecta a menos del 3% de los adultos en Estados Unidos cuyo sistema inmunitario está debilitado debido a enfermedades como un trasplante de órgano sólido u otras enfermedades que tienen un efecto desestabilizador en el sistema inmunitario. Es posible que estas personas no hayan tenido una respuesta inmunitaria adecuada de dos dosis de la vacuna, y dosis adicionales podrían ayudar a aumentar la protección. Esto no es lo mismo que una vacuna de refuerzo. Los expertos y funcionarios de salud actualmente están analizando los datos para determinar si la población en general las necesitará y cuándo.

Lo que necesitas saber sobre el coronavirus.

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¿Cómo puedes contraer la COVID-19?  

COVID-19 es el nombre de la enfermedad causada por un virus, SARS-CoV-2 (el nuevo coronavirus). Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se propaga de tres maneras principales. Puedes contraer la COVID-19 tras inhalar si estás cerca de una persona infectada que exhala pequeñas gotitas y partículas que contienen el virus. También puedes contagiarte si esas pequeñas gotitas y partículas caen en los ojos, la nariz o la boca (probablemente al toser o estornudar), o si tienes partículas de virus en las manos y luego te tocas los ojos, la nariz o la boca.

¿Quién corre riesgo de contraer COVID-19?

Cualquier persona puede contraer COVID-19, pero algunas corren un mayor riesgo de lo que los expertos llaman “enfermedad grave”, cuando es posible que se requiera hospitalización o cuidados intensivos. Los adultos mayores son más propensos que las personas más jóvenes y saludables a padecer una enfermedad grave a causa de la COVID-19. De hecho, el 95% de las muertes por COVID-19 en Estados Unidos han ocurrido entre personas de 50 años o más, y el riesgo aumenta con la edad.

Los adultos de cualquier edad con una enfermedad subyacente también corren un mayor riesgo de complicaciones por una infección de coronavirus, incluidas las personas con:  

  • Cáncer
  • Enfermedad renal crónica
  • Enfermedades pulmonares crónicas, entre ellas EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), asma (moderada a grave), enfermedad pulmonar intersticial, fibrosis quística e hipertensión pulmonar
  • Demencia u otras enfermedades neurológicas 
  • Diabetes (tipo 1 o tipo 2) 
  • Síndrome de Down
  • Enfermedades cardíacas (como insuficiencia cardíaca, enfermedad de las arterias coronarias, cardiomiopatías o hipertensión)
  • Infección por VIH
  • Estado inmunodeprimido (sistema inmunitario debilitado)
  • Enfermedad hepática
  • Sobrepeso y obesidad (definido como un índice de masa corporal de 25 o más)
  • Embarazo
  • Enfermedad de células falciformes o talasemia
  • Tabaquismo (actual o en el pasado)
  • Trasplante de un órgano sólido o de células madre sanguíneas (incluye trasplantes de médula ósea)
  • Derrame cerebral o enfermedad cerebrovascular, que afecta el flujo sanguíneo al cerebro. 
  • Trastornos por consumo de sustancias (como alcohol, opioides o el trastorno por consumo de cocaína).

Infórmate sobre la COVID-19

Vacunas, tratamientos, fraudes y más.

¿Qué puedes hacer para reducir tu riesgo?

Vacúnate La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) aprobó oficialmente una vacuna contra la COVID-19 —una serie de dos inyecciones de Pfizer-BioNTech— y ha emitido autorizaciones de uso de emergencia (EUA) para otras dos vacunas contra la COVID-19 elaboradas por Moderna y por Johnson & Johnson (J&J). Es posible que se obtenga la aprobación completa de estas vacunas.

Las tres vacunas son seguras y eficaces para prevenir la hospitalización y la muerte a causa de la COVID-19. Los funcionarios de salud alientan a todas las personas de 12 años o más a vacunarse (todavía se están evaluando las vacunas para las poblaciones más jóvenes), incluidas las personas que han tenido COVID-19 en el pasado.

Otras maneras de reducir la probabilidad de enfermarse por COVID-19: Usar una mascarilla en espacios cerrados públicos; evitar las multitudes y los espacios mal ventilados; dejar al menos 6 pies entre ti y otras personas que no vivan en tu hogar; y lavarse las manos con frecuencia.

¿Las vacunas tienen efectos secundarios?

Es común experimentar efectos secundarios leves a moderados después de vacunarse, como dolor en el brazo, dolor de cabeza, fatiga, dolor en los músculos y las articulaciones, náuseas, fiebre o escalofríos, pero estas son “señales temporales y normales de que tu cuerpo está creando protección”, dicen los CDC.

Hasta la fecha, no se han detectado efectos secundarios a largo plazo.

Un pequeño número de personas que recibieron la vacuna han experimentado reacciones adversas. Estos eventos graves después de la vacunación contra la COVID-19 “son poco comunes, pero pueden ocurrir”, dicen los CDC. La anafilaxia después de la vacunación contra la COVID-19 ha ocurrido en aproximadamente 2 a 5 personas por millón vacunadas en Estados Unidos, y se han registrado 46 casos de un trastorno de coagulación después de la vacuna de J&J, según los CDC. Las autoridades de salud también están monitoreando los informes sobre el síndrome de Guillain-Barré en personas que han recibido la vacuna de J&J, y la miocarditis o pericarditis en algunos adultos más jóvenes después de la vacunación.

¿Puedes contraer COVID-19 incluso si estás completamente vacunado?

Las vacunas contra la COVID-19 son eficaces para prevenir infecciones y enfermedades graves, dicen los CDC. De hecho, los estudios demuestran que las personas completamente vacunadas tienen 8 veces menos probabilidades de infectarse y 25 veces menos probabilidades de sufrir hospitalización o muerte.  

Sin embargo, las vacunas no son un 100% eficaces, por lo que todavía es posible que algunas personas completamente vacunadas contraigan COVID-19. Esto se denomina una “infección posvacunación”.

Las personas completamente vacunadas con infecciones posvacunación tienen menos probabilidades de desarrollar una enfermedad grave a causa de la COVID-19 que las personas no vacunadas, dicen los CDC, pero pueden ser contagiosas y propagar el virus a otros. Es por eso que las autoridades de salud recomiendan que todos, independientemente del estado de vacunación, usen una mascarilla en espacios cerrados públicos, especialmente en áreas donde los niveles de transmisión del virus son altos o considerables. Esto puede ayudar a evitar que las personas con una enfermedad asintomática o leve propaguen el virus sin saberlo.

Es difícil calcular cuántas personas tienen infecciones asintomáticas o leves que causan una infección posvacunación. Sin embargo, se ha dado seguimiento a las infecciones graves y son poco comunes. Al 7 de septiembre, alrededor del 0.008% de los 176 millones de adultos en el país completamente vacunados han sido hospitalizados con COVID-19 o han muerto a causa de la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?

Las personas con COVID-19 han reportado una amplia variedad de síntomas que típicamente aparecen de dos a 14 días luego de la exposición al virus, incluidos. 

  • fiebre y escalofríos
  • tos
  • falta de aire o dificultad para respirar
  • fatiga
  • dolores musculares o corporales
  • dolor de cabeza
  • nueva pérdida del sentido del gusto o del olfato
  • dolor de garganta
  • ongestión o secreción nasal
  • nausea o vómito
  • diarrea

Los CDC reconocen que esta lista no es exhaustiva, y se han observado algunos síntomas más inusuales durante toda la pandemia, desde complicaciones cognitivas hasta erupciones cutáneas. 

Una prueba de COVID-19 puede ayudarte a determinar si tienes una infección. También puedes consultar la guía interactiva de los CDC para obtener consejos sobre la atención médica adecuada.  

La mayoría de las personas con COVID-19 pueden recuperarse en casa. Sin embargo, si presentas síntomas alarmantes —dolor o presión en el pecho; desorientación o confusión; piel, labios o lechos ungueales pálidos, grisáceos o azulados; dificultad para respirar; o incapacidad para despertarte o permanecer despierto— debes buscar atención médica de inmediato.  

¿Qué debo saber sobre las pruebas? 

Los CDC dicen que debes considerar hacerte una prueba de COVID-19 si: 

  • Tienes síntomas de COVID-19
  • Has tenido contacto cercano con alguien con COVID-19 confirmada
  • No estás vacunado y has participado en una actividad que te pone en mayor riesgo de contraer COVID-19, como viajar o asistir a un evento grande
  • Tu proveedor de atención médica o el Departamento de Salud de tu estado o local te han pedido que te hagas la prueba

Tu proveedor de atención médica debe poder administrar una prueba de COVID-19. También puedes comunicarte con tu departamento de salud local para averiguar sobre los lugares donde se realizan pruebas. Muchas farmacias también ofrecen pruebas en el lugar.

Otra opción: La FDA ha autorizado una pequeña cantidad de pruebas de COVID-19 de venta libre que puedes tomar en casa. Estas llamadas pruebas rápidas de antígenos requieren un hisopado nasal y pueden dar resultados en unos 15 minutos. Muchas de las principales tiendas minoristas venden estas pruebas. Obtén más información sobre ellos aquí.  

¿Hay tratamientos?

 Hasta ahora, la FDA ha aprobado solo un tratamiento para la COVID-19: el medicamento antiviral remdesivir, que es para las personas hospitalizadas con COVID-19. Algunas otras terapias tienen autorización de uso de emergencia de la FDA, incluidos los tratamientos con anticuerpos monoclonales, que ayudan a imitar el sistema inmunitario del cuerpo y a combatir una infección viral. Estas a menudo se administran a personas que tienen COVID-19 y corren un alto riesgo de que la enfermedad se convierta en una enfermedad grave.

El 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas pautas que recomiendan enfáticamente el uso de la dexametasona (junto con otros corticosteroides comunes asequibles, como la hidrocortisona) para el tratamiento de pacientes "con casos graves y críticos de COVID-19". En los ensayos clínicos se encontró que los corticosteroides reducen el riesgo de muerte en los pacientes hospitalizados a raíz de la enfermedad. 

El plasma de convaleciente también ha recibido una autorización de uso de emergencia de la FDA. El plasma sanguíneo de los pacientes que se han recuperado de una infección por coronavirus puede contener anticuerpos que pueden acelerar la recuperación cuando se administra a pacientes hospitalizados con COVID-19. Sin embargo, según los CDC, las pautas de tratamiento para la COVID-19 de los NIH no encuentran suficientes pruebas para recomendar estos tratamientos por el momento.  

¿Y los viajes durante la pandemia?

Antes de hacer planes de viaje, verifica todas las reglas que se aplican a tu lugar de destino y al medio de transporte. Muchos estados, ciudades y países tienen restricciones o pautas de viaje que podrían afectar tu viaje. AARP tiene una lista de restricciones por el coronavirus en todos los estados. Además, los CDC tienen recomendaciones de viaje específicas para cada país (en inglés) basadas en los niveles de riesgo de COVID-19. 

Los CDC dicen que los viajeros vacunados y los no vacunados aún deben seguir estas recomendaciones para viajar de forma segura: 

  • Usa una mascarilla que cubra la nariz y la boca. Se requiere el uso de mascarilla en aviones, autobuses, trenes y otros tipos de transporte público, y en centros de transporte en EE.UU. (como aeropuertos y estaciones).
  • Mantén una distancia segura de los demás y evita las multitudes.
  • Lávate las manos con frecuencia o usa desinfectante de manos 

Los viajeros completamente vacunados “tienen menos probabilidades de contraer y propagar la COVID-19”, dicen las autoridades de salud, pero deben estar alertas. Ellas pueden salir del país sin hacerse una prueba de COVID-19 a menos que su lugar de destino exija la prueba, y no tienen que hacer cuarentena al retornar a Estados Unidos a menos que así lo exija una jurisdicción local.

No obstante, todavía se requiere que las personas vacunadas tengan resultado negativo en una prueba de COVID-19 antes de abordar un vuelo internacional con destino a Estados Unidos, dijeron los CDC, y deberán hacerse otra prueba entre tres y cinco días después de su retorno. Las personas están completamente vacunadas dos semanas después de la segunda dosis de las vacunas Pfizer o Moderna que requieren dos dosis, o dos semanas después de recibir la vacuna de Johnson & Johnson, de dosis única. Si no estás vacunado: Los CDC recomiendan posponer los viajes hasta que estés completamente vacunado, ya que viajar aumenta tus probabilidades de contraer y propagar la COVID-19. Una prueba de detección puede ayudarte a viajar de manera más segura, dicen los CDC. Los CDC recomiendan que te hagas una prueba viral de uno a tres días antes de tu viaje. Lleva una copia de los resultados de tu prueba durante el viaje; es probable que te la pidan.

Se desaconsejan fuertemente los viajes internacionales para las personas no vacunadas. Las personas que necesitan viajar deben tener un resultado negativo de la prueba viral de COVID-19 no más de tres días antes de salir del país y deben tener un resultado negativo de la prueba viral de COVID-19 no más de tres días antes de regresar a Estados Unidos.

También se recomienda hacerse pruebas y ponerse en cuarentena al regresar. AARP tiene información sobre advertencias de viaje específicas, cargos por cambio de las aerolíneas y consejos sobre cómo mantenerte seguro cuando viajas.

¿Cuáles son las variantes?

Los funcionarios de salud pública han identificado varias nuevas cepas del coronavirus; algunas son más contagiosas y podrían una enfermedad más severa.

Hasta ahora, las vacunas disponibles todavía ofrecen un alto nivel de protección contra las variantes que circulan en el país, incluso contra la delta, la dominante en Estados Unidos que es responsable de alrededor del 99% de los nuevos casos de COVID-19.

Sin embargo, cuanto más se propaga el virus, más oportunidades tiene para cambiar. Y puede ser que algún día aparezca una nueva variante con la capacidad de evadir las herramientas actuales que tenemos para combatirla. La mejor manera de prevenir este escenario, dicen los expertos en salud, es vacunarse y frenar la propagación del SARS-CoV-2.

¿Qué es la COVID de largo plazo?

Muchos sobrevivientes de COVID-19 enfrentan síntomas persistentes durante semanas o meses después de la infección, incluso si la infección inicial fue leve o asintomática. Tienen mareos, insomnio, confusión, taquicardia o una serie de otros efectos duraderos que les impiden reanudar su vida normal. Un informe reciente publicado por los CDC encontró que hasta un tercio de las personas con COVID-19 tenían síntomas persistentes dos meses después de un resultado positivo en la prueba.

Los expertos recomiendan que los pacientes que tuvieron COVID-19 y tienen síntomas prolongados procuren la atención de un proveedor médico. Varios hospitales y centros de investigación de Estados Unidos han establecido clínicas especiales y servicios de rehabilitación para sobrevivientes.

Esta nota se actualizará periódicamente a medida que surja nueva información. Consulta regularmente esta página.

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