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Por qué existen virus peligrosos y resistentes a tratamientos Skip to content

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¿A qué se debe la aparición de virus peligrosos y resistentes a tratamientos?

El contagio en los hospitales es común a pesar de las medidas sanitarias.

Persona vestida para protegerse de contagios

Istock

En los últimos años, términos como VIH, Ébola, Zika, dengue o Chikungunya se han incorporado al vocabulario popular. Peligrosos virus que han hecho estragos en la población y que nos mantienen preocupados ante ausencia de una cura. ¿Pero cuáles son las causas de la aparición de estas misteriosas enfermedades en un nuestro mundo moderno? ¿Son realmente nuevas? ¿Qué podemos hacer para evitar los contagios?

Estos virus no se han desarrollado recientemente. Han estado presente desde hace millones de años, viviendo en el organismo de animales silvestres que habitaban aislados del ser humano. Pero la población aumentó, comenzaron las exploraciones y el hombre invadió territorios vírgenes, especialmente en las junglas del África y América Latina, y se puso en contacto con los animales e insectos (principalmente mosquitos) que habitan esas zonas y son trasmisores de enfermedades.

La aparición de estas enfermedades infecciosas ha creado el término “infecciones emergentes”. Se calcula que el número de virus infecciosos se ha cuadruplicado y el número de brotes causados por esas infecciones se ha triplicado en los últimos años.


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Enfermedades como el dengue, el Zika y la fiebre amarilla empezaron a causar epidemias cuando el ser humano entró en contacto con los mosquitos que transmiten esas enfermedades. Se calcula que solo 15% de las selvas del planeta no han sido tocadas y el 85% restante se ha convertido, poco a poco, en complejos habitacionales, minas, granjas, campos de cultivo y hasta vecindarios suburbanos.

En otras palabras, nos pusimos en contacto con los animales que vivían en esas selvas y bosques, pero también nos pusimos en contacto con su sangre, su orina y su carne. Los resultados son todas estas plagas de infecciones con diversos tipos de virus, que mutan y cada vez son más resistentes a los tratamientos médicos.

¿Qué podemos hacer?

Desde el punto de vista práctico, es muy poco lo que como ciudadanos podemos hacer. Mientras continúen las actividades humanas en bosques y selvas, no solamente se producirán graves amenazas a la supervivencia de animales y plantas, sino que propiciaremos la adquisición de muchos otros virus y otros microrganismos, de los que hasta ahora estábamos aislados.

Un reciente reporte de las Naciones Unidas reveló, por ejemplo, que la actividad humana en las selvas y bosques está poniendo en riesgo la supervivencia de un millón de especies de plantas y animales.

Vacunarnos contra las infecciones, que ya cuentan con una vacuna, protegernos de los mosquitos si vivimos o viajamos a zonas tropicales, estar atentos a fuentes confiables de noticias para saber cómo proceder en situaciones de emergencia y apoyar iniciativas destinadas a controlar la invasión de selvas y bosques son algunos consejos prácticos que podemos adoptar.

¿Por qué el contagio en los hospitales?

Muchos se preguntan por qué los hospitales se convierten en focos de infección. En primer lugar, hay que reconocer que hay muchos pacientes internados con complicaciones, entre estas las infecciosas. En segundo lugar, y lamentable, es que en ocasiones las reglas elementales de higiene, como el lavado de manos, no se cumplen y eso facilita la transmisión de microbios.

Debido a que estas infecciones cada vez son más comunes se han creado los comités de infecciones hospitalarias que dan recomendaciones específicas sobre cómo disminuir o prevenir el contagio de microorganismos.

La peligrosidad de los virus e infecciones se mide por el nivel de contagio. Por ejemplo, el sarampión figura entre los más contagiosos. El Ébola es letal, mientras que el VIH es uno de los más mutantes por lo que es difícil desarrollar una vacuna y esa es la causa principal por la que casi un millón de personas al año mueran por este virus.

Lamentablemente los adultos mayores, especialmente aquellos con un sistema inmunitario debilitado, son más susceptibles a ser víctimas de estas infecciones y a sufrir sus consecuencias. El control de las “infecciones emergentes” va a depender de un juicioso accionar del gobierno y las grandes compañías que exploran selvas y bosques.

Evita las picadas de mosquitos:

  • Utiliza un repelente de insectos recomendado por la EPA (busca el repelente adecuado). Siempre sigue las instrucciones de la etiqueta.
  • Usa camisas de mangas largas y pantalones largos.
  • Protege las puertas y ventanas de la casa con mallas.
  • Duerme con mosquiteros en lugares donde no hay aire acondicionado.
  • Descarta el agua acumulada en neumáticos, cubetas, macetas, juguetes, piscinas, bebederos de aves, platos de macetas y contenedores de basura. Estos recipientes hay que limpiarlos por lo menos una vez a la semana. 

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