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Mercedes Soler cuenta su experiencia con la osteoporosis Skip to content
 

Osteoporosis: Mi experiencia con el medicamento Tymlos

Una batalla financiera y de conocimientos.

Mujer masajeando su rodilla

Istock

Mi abuela murió tras fracturarse una cadera. Mi madre recibió un reemplazo de cadera, pero más tarde se fracturó la espalda y no pudo ser operada. La osteoporosis le ha pasado una cuenta dolorosa a mi familia. Ellas nunca recibieron un diagnóstico oficial; sin embargo, sufrieron los síntomas de la “asesina silente” como se le conoce a esta enfermedad.

A diferencia de mi abuela y mi madre, a finales de mis 40 años yo sí recibí un diagnóstico de osteopenia, la condición que precede a la osteoporosis. A pesar de conocer mi situación médica, enfrenté dudas acerca de qué dieta seguir, qué tipo de ejercicios hacer o cuáles serían los medicamentos más efectivos para detener la enfermedad.


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Tymlos: esperanza a un alto costo

En mi búsqueda para lidiar con los efectos de la osteoporosis y siete años después de recibir el diagnóstico, el doctor George Muñoz, jefe de medicina integrativa en American Arthritis Rheumatology Associates (AARA) y profesor asociado de la University of Miami y de la Florida International University, me recomendó Tymlos. Este es un medicamento inyectable disponible desde 2017.

Existen múltiples medicinas para tratar la osteoporosis. Sin embargo, la llegada de Tymlos trajo esperanza a los pacientes bajo la promesa de que este medicamento permitía la regeneración ósea. Con los beneficios también llegó una alerta: animales, a quienes se les había suministrado el medicamento desarrollaron cáncer en los huesos (en inglés).

El Tymlos se recomienda a personas con osteoporosis severa, que hayan sufrido fractura, relativamente jóvenes, y que no padezcan otras complicaciones médicas. Se auto administra subcutáneamente a diario, durante un período de dieciocho meses. Sin embargo, una limitante para los pacientes es su elevado costo, oscila entre los $1,900 a $2,200 mensuales o alrededor de $40,000 por el tratamiento completo de año y medio.

La batalla con las compañías de seguros

La tendencia que siguen las compañías de seguros de salud es la de no cubrir los gastos de las medicinas que se inyectan, explica la doctora Eneida Agosto, quien tiene su práctica de reumatología privada en Jackson Heights en Queens y Washington Heights en Manhattan. “Los seguros siempre tienen una resistencia a esto, hay que llamar y al final dan la medicina, pero hay que justificarla. Por eso recetamos primero los bifosfonatos”, añade.

Los bifosfonatos son el tipo de medicamento utilizado con mayor frecuencia para tratar la osteoporosis, permiten que los huesos se mantengan fuertes al disminuir la velocidad con los que estos se deterioran. Entre las marcas comerciales más populares, de acuerdo con Mayo Clinic, figuran Fosamax, Actonel, Boniva y Reclast.

También existen los medicamentos conocidos como “biológicos”, que favorecen la creación de masa ósea, y entre los que se destaca Denosumab, el nombre genérico de Prolia y Xgeva. El Tymlos y el Forteo, por ejemplo, están dentro de la categoría de los anabólicos, regeneran la masa ósea y deben inyectarse diariamente al menos por un período de año y medio. 

Mercedes Soler y su mamá

Cortesía de Mercedes Soler

Mercedes Soler y su mamá.

¿Cómo logré reducir el copago de Tymlos?

La realidad es que los copagos de Tymlos pueden ascender a más de $900 mensuales, una cifra incosteable para la mayoría. Sin embargo, una solución es conseguir que el fabricante ofrezca reembolsos a los pacientes, siempre que el médico compruebe la necesidad médica del paciente.  

En mi caso, el especialista apeló al seguro médico con pruebas de mi historia clínica. El seguro aceptó pagar parte del costo, pero aun así tenía que enfrentar un copago de $907.56.

Seguí en la batalla, esta vez con Radius Health Inc., el laboratorio fabricante de Tymlos, quien finalmente estableció un acuerdo con mi compañía de seguros y mi pago se redujo a $4 mensuales. Todo este proceso duró poco más de un mes.

Los tratamientos a partir de medicinas biológicas y anabólicas son preferibles para la mayoría de los casos de osteoporosis, según los especialistas que consulté. Sin embargo, cuando los pacientes optan por estas, tienen que enfrentar la batalla con las aseguradoras, y, lamentablemente, no siempre se gana.

La crisis de los diagnósticos tardíos

La creciente tendencia en Estados Unidos a los diagnósticos tardíos encarece el tratamiento efectivo.

 “Se ha impuesto la edad arbitraria de 65 años para recomendar pruebas de densitometría”, conocidas como DEXA o DXA. “Se discrimina a los hombres al no recomendarles estas pruebas, pues se considera que presentan un menor riesgo de desarrollar osteoporosis. Por lo que se subdiagnostican los casos y se dilatan los diagnósticos”, explica el Dr. Muñoz.

De acuerdo con la Fundación Nacional de la Osteoporosis (NOF) el 80% de las personas mayores que se rompe un hueso nunca ha sido sometida a estudios para determinar si padecen la enfermedad.

En el caso de la comunidad hispana, hay otros factores que agudizan el problema, de acuerdo con el Dr. Muñoz. “Los hispanos son más intolerantes al lácteo, consecuentemente van a tener niveles de vitamina D y calcio más bajos desde sus años formativos. Aun así, se podrían adquirir hábitos preventivos desde la niñez, que incluyan dieta y ejercicios”.

Para el año 2025, los expertos predicen que la osteoporosis será responsable por aproximadamente 3 millones de fracturas y $25.3 mil millones en costos anuales. Solo la concienciación sobre el tema pudiera ayudar a disminuir estas estadísticas y a salvar vidas.

Llevo 5 meses suministrándome el Tymlos. Cada noche, cuando me toca inyectarme alrededor del ombligo, y mientras aguanto la respiración antes del pinchazo, me digo: “La Mercy de 75 años, o con suerte de 85 o 95, te va a agradecer este sacrificio". Trato de calmarme en anticipación a la taquicardia que inmediatamente provoca la medicina.  Me hablo sin palabras, utilizando el nombre cariñoso que usaban conmigo la Reina Madre y mi abuela. Ellas quisieran que mi envejecimiento fuese mejor que el que me legaron. Toda mi esperanza está puesta en este tratamiento.

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