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Cómo prevenir el desarrollo de ciertas enfermedades Skip to content
 

Qué hacer si tienes estas "preenfermedades"

Medidas para evitar que se conviertan en enfermedades completamente desarrolladas.

Escritorio de un médico con un estetoscopio, documentos y muestras de sangre

ANDREW BROOKES/CULTURA/GETTY IMAGES

In English | Enciende el televisor, lee los titulares o desplázate por las redes sociales y verás algunas estadísticas alarmantes: ¡Más de una de cada tres personas tiene prediabetes! ¡58 millones de personas presentan lesiones precancerosas en la piel! Es suficiente para que te salgan canas del disgusto. Y tal vez te preguntes: ¿De dónde salieron todas estas nuevas afecciones precursoras de las enfermedades?

"Hay 'pre-' casi todo", explica Mara Schonberg, profesora adjunta de Medicina en la Facultad de Medicina de Harvard. Muchos de estos diagnósticos han existido solo durante los últimos años. Y, aunque pueden motivarnos a tomar el control de nuestra salud, "diagnosticar las enfermedades previas, en especial entre los adultos mayores, ocasionalmente puede ser más dañino que útil", agrega Schonberg. Las afecciones previas a menudo no se convierten en una enfermedad completa, y un diagnóstico puede causar estrés adicional y llevar a un tratamiento médico innecesario.

Dicho esto, el conocimiento es poder, afirma Bernadette Anderson, médica de cabecera en Columbus, Ohio. "Tienes la oportunidad de prevenir que la enfermedad se desarrolle". Esto es lo que significa, y qué hacer, cuando el médico dice...

Glucómetro

GAM1983/ISTOCK/GETTY IMAGES PLUS/GETTY IMAGES

Preenfermedad: prediabetes

Un tercio de las personas en EE.UU. —y apenas la mitad de las personas de 65 años o más— tienen niveles de azúcar en la sangre, en ayunas, que oscilan entre la diabetes normal (menos de 100) y la diabetes tipo 2 (más de 125), una afección llamada prediabetes. Eso suena bastante grave hasta que se considera que casi nadie fue diagnosticado con prediabetes antes del 2010. Y la comunidad médica no está completamente de acuerdo si la epidemia es real. "La prediabetes es dudosa porque es muy confusa; solo un porcentaje pequeño de personas que reciben esa clasificación en realidad progresan a diabetes", afirma Eric Topol, cardiólogo y director del Scripps Research Translational Institute en San Diego.

Por una parte, los niveles de azúcar en la sangre en este rango intermedio aumentan el riesgo de diabetes (y con ello, el riesgo de enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y la enfermedad de Alzheimer). Pero algunas investigaciones encuentran que, cada año, apenas el 2% de los prediabéticos pasan a un diagnóstico completo de diabetes, y menos de la mitad de los diagnosticados con prediabetes se volverán diabéticos dentro de una década. "He visto a algunos pacientes que tienen diabetes para la siguiente vez que los atendemos, y algunos que permanecen en el rango de prediabetes o entran en el rango normal durante años y años", dice Grenye O'Malley, endocrinóloga y profesora adjunta en la Facultad de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.


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Órdenes del médico: Tu médico debe pedirte que regreses en seis meses o un año para realizar una de tres pruebas, dice O'Malley: una prueba de azúcar en la sangre en ayunas, una prueba de hemoglobina A1c (que mide los niveles promedio de azúcar en la sangre durante los últimos dos o tres meses) o una prueba oral de tolerancia a la glucosa (donde ayunas, luego bebes un líquido dulce y te miden los niveles de azúcar en la sangre dos horas después). Mientras tanto, te dirá que el control de peso debe convertirse en la prioridad principal de tu salud: Aumentar más de peso podría empujarte al mundo de la diabetes, mientras que bajar solo el 5 al 7% en la balanza (tan solo de 10 a 14 libras para una persona de 200 libras) reduce el riesgo de desarrollar diabetes a la mitad. Y aunque hay por lo menos diez clases de medicamentos en el mercado para la prediabetes, estos parecen principalmente retrasar, en lugar de prevenir, la aparición de la diabetes. "En los ensayos clínicos más grandes, los cambios en el estilo de vida con pérdida de peso resultaron ser la prevención más efectiva para la diabetes, incluso más que los medicamentos", expresa O'Malley.

Tu plan de acción: Pídele a tu médico que compruebe tus niveles de vitamina D y considera la posibilidad de tomar un suplemento. En un estudio del 2018 (edad promedio de los participantes: 74 años), un tercio de los que tenían niveles de vitamina D superiores a 30 nanogramos/mililitro (ng/ml) tenían riesgo de desarrollar diabetes, pero solo una quinta parte de los que tenían niveles superiores a 50 ng/ml lo tenían. (La mayoría de las personas están en el rango de 20-40 ng/ml). Y consume más frutas: las personas con prediabetes que comieron dos tazas de frambuesas con el desayuno redujeron drásticamente sus niveles de azúcar en la sangre, según un estudio reciente en la revista Obesity (en inglés). Los flavonoides y los polifenoles de la fruta tienen propiedades antidiabéticas, señalan los investigadores.

Alerta de síntomas: Micción más frecuente, sed extrema, visión borrosa o pérdida de peso involuntaria son todas señales de que puedes estar inclinándote hacia la diabetes.

Doctor usa un estetoscopio con su paciente

PEEPO/E+/GETTY IMAGES

Preenfermedad: hipertensión en etapa 1

En el 2017, se introdujeron nuevas directrices que eliminaron el término "prehipertensión", por lo que es posible que hayas escuchado los términos "presión arterial elevada" o "hipertensión en etapa 1". En Estados Unidos, la hipertensión en etapa 1 significa que tu presión arterial sistólica —la primera cifra— está subiendo hasta los 130, y tu médico debe aconsejarte sobre el tratamiento, señala el American College of Cardiology (ACC). Pero en un estudio de 12,000 pacientes que se realizó en Alemania, donde ese nivel de presión arterial no se considera digno de tratamiento, los investigadores encontraron que, durante diez años, no hubo un mayor riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular para las personas de esta categoría, una vez que se consideraron otros factores.

Órdenes del médico: El riesgo real, en este caso, es que la presión arterial (PA) suba gradualmente: Una vez que la presión arterial sistólica se estabiliza por encima de 130, es fundamental comenzar a hacer cambios en el estilo de vida, dice Icilma Fergus, cardióloga y directora del Departamento de disparidades cardiovasculares del Centro Médico Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York. Y si tienes cardiopatía y diabetes, tomar medicamentos podría ser una opción. Si estás tomando un nuevo medicamento para la presión arterial, el médico puede pedirte que hagas citas una o dos veces al mes al principio. De lo contrario, comienza a medirte la presión arterial por tu cuenta (una vez por semana, si suele ser estable o todos los días si no lo es (o si tienes una meta en mente). Usa un monitor en el hogar que se coloque en el brazo, o visita una farmacia con una estación en la que midan la presión arterial. Prueba una dieta baja en sodio como el plan de alimentación DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension; enfoques dietéticos para detener la hipertensión) durante al menos dos semanas, y no consumas más de 1,500 miligramos de sodio al día. "Tenemos una respuesta muy rápida al reducir el consumo de sal", dice Fergus. De hecho, se ha descubierto que, para muchos adultos, la dieta DASH es tan efectiva como los medicamentos.

Tu plan de acción: Toma una siesta. Dormir al mediodía parece reducir la presión arterial tanto como tomar medicamentos antihipertensivos en dosis bajas, según un estudio griego reciente. "Hay una caída natural en la presión arterial cuando dormimos y probablemente una disminución de nuestro sistema nervioso simpático", explica Chris Winter, médico de Charlottesville, Virginia, quien escribió The Sleep Solution. "Hacerlo consistentemente puede poner a tu cuerpo en una rutina de bajar la presión dentro de tu sistema circulatorio todos los días".

Y consume alimentos ricos en potasio (papas, plátanos, frijoles rojos, salmón), así como en calcio y magnesio (yogur, verduras de hoja verde y almendras); estos ayudan a estabilizar la presión arterial, dice Anderson.

Alerta de síntomas: La hipertensión es llamada "el asesino silencioso" porque, a menudo, es asintomática, señala Fergus. En lugar de confiar en las señales, lleva un diario o un registro para que tu médico pueda revisarlo en las citas; llama al consultorio si obtienes lecturas elevadas persistentes o tres lecturas de 150/90.

Doctor realiza una prueba de memoria a una persona mayor

DOBLE-D/ISTOCK/GETTY IMAGES/GETTY IMAGES

Preenfermedad: deterioro cognitivo leve

Primero, respira hondo: aproximadamente del 60 al 70% de las personas con deterioro cognitivo leve no progresan a la demencia. El deterioro cognitivo leve describe problemas de memoria comunes, en su mayoría a corto plazo, es decir, los tipos que pueden causar vergüenza momentánea, pero que no interfieren con la vida diaria.

Órdenes del médico: Haz citas cada seis a doce meses para asegurarte de que el deterioro cognitivo leve no esté progresando hacia la demencia. No hay una sola prueba para la demencia, así que las visitas pueden incluir exámenes físicos completos, pruebas de memoria o análisis de laboratorio. Tampoco hay tratamiento ni medicamento estándar. Como resultado, adoptar una dieta mediterránea (que incluya frutas, verduras y aceite de oliva) es una de las principales recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud) para reducir el riesgo.

Tu plan de acción: Comprométete a hacer una caminata de 30 minutos, enérgica y a lo largo de un camino con inclinaciones, cuatro veces a la semana. Esto mejoró el funcionamiento del cerebro en personas con deterioro cognitivo leve, señala un estudio publicado en la revista Journal of Alzheimer's Disease. El razonamiento parece de ciencia ficción: las personas que experimentan una pérdida sutil de la memoria pueden tener un aumento compensatorio en el flujo sanguíneo al cerebro, dice J. Carson Smith, profesor de la Facultad de Salud Pública de University of Maryland y autor principal del estudio. "El ejercicio parece normalizar este flujo sanguíneo compensatorio, y esa disminución se relacionó con una mejora en las puntuaciones de las pruebas cognitivas". El truco: tu ejercicio cardiovascular debe ser al menos moderado (debes perder un poco el aliento y tal vez hasta sudar).

Alerta de síntomas: Experimentas una dificultad cada vez mayor para funcionar (necesitas ayuda para administrar los medicamentos, las finanzas o las citas), o tu familia o amigos notan más cambios en la memoria. Estas son señales de que el deterioro cognitivo leve podría estar progresando hacia la demencia, dice la geriatra Audrey Chun, directora del Martha Stewart Center for Living en Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Doctor discute los resultados de un examen con su paciente

BSIP/UIG/GETTY IMAGES

Preenfermedad: osteopenia

Todos perdemos masa ósea a medida que envejecemos. Cuando los niveles bajan, pero no lo suficiente para ser considerados osteoporosis, eso se llama osteopenia. En este caso, debería servir como una llamada de atención. Para las mujeres de 45 años o más, la osteoporosis representa pasar más días como pacientes que en el caso de la diabetes, los ataques cardíacos o el cáncer de seno. La NOF (Fundación Nacional de la Osteoporosis) recomienda que las mujeres de 65 años o más y los hombres de 70 años o más se hagan una prueba de densidad ósea. Pero cualquier persona mayor de 50 años con factores de riesgo (con fracturas óseas, pérdida de estatura o con antecedentes familiares de osteoporosis) debe considerar la posibilidad de preguntar acerca de una gammagrafía ósea.

Órdenes del médico: El calcio y la vitamina D son generalmente las primeras cosas de las que tu médico hablará contigo. Las mujeres de 51 años en adelante y los hombres de 71 años o más deben consumir 1,200 mg de calcio y 800 a 1,000 mg de vitamina D al día; los hombres de menos de 71 años, 1,000 mg de calcio y 800 a 1,000 mg de vitamina D al día. Tu médico también debe hablar contigo acerca de practicar deportes con soporte de peso o ejercicios tales como caminatas, tenis o entrenamiento de resistencia.

La frecuencia con la que debes regresar para un examen depende de qué tan cerca estés de la osteoporosis; podría variar de un año a cinco años, explica Chun. A menos que corras el riesgo de sufrir una fractura, es probable que no necesites medicamentos.

Tu plan de acción: Además de los suplementos, considera una fuente de alimento que, según algún tipo de evidencia, reduzca el riesgo de osteoporosis, como el yogur. Según un estudio de más de 5,700 participantes, realizado en Irlanda, el aumento del consumo de yogur se asoció a una reducción significativa del riesgo de osteopenia y osteoporosis tanto en hombres como en mujeres. El yogur tiene un alto contenido de calcio y también contiene probióticos, que pueden desempeñar un papel importante. En un estudio del 2018 de 90 mujeres (edad promedio: 76 años), los probióticos encontrados en el yogur redujeron la pérdida ósea a la mitad. Mientras tanto, los científicos han desarrollado BEST (huesos, estrógeno, entrenamiento de fuerza), un programa de ejercicio que algunos creen que es óptimo para prevenir la osteoporosis. "Los ejercicios específicos se centran en fortalecer determinados grupos musculares que tienen conexiones con áreas óseas con alto riesgo de fracturas", explica Linda Houtkooper, profesora emérita de Ciencias de la Nutrición en University of Arizona, y una de las investigadoras principales del programa. Para obtener los mejores resultados, haz el siguiente ejercicio tres veces a la semana, en días alternos, o una vez a la semana como mínimo:

  • Un calentamiento cardiovascular de 3 a 5 minutos
  • 20 minutos de ejercicios de fortalecimiento muscular, con dos series de 6 a 8 repeticiones de cada ejercicio: extensiones de espalda, tirones laterales, prensas de piernas, prensas militares de un brazo, remo sentado, y sentadillas de pared o de máquina Smith.
  • 15 minutos de actividad cardiovascular con pesas (caminata, subir escaleras o trotar con pesas)
  • 5 minutos de ejercicios abdominales
  • 5 minutos de equilibrio y estiramiento

Alerta de síntomas: Pon atención a la pérdida de estatura o a las fracturas.

Sombrero de playa y protector solar

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Preenfermedad: lesiones precancerosas

También conocidas como queratosis actínicas, son manchas secas escamosas y lijosas que no se ven afectadas por la crema hidratante y que aparecen en lugares expuestos al sol como el cuero cabelludo, la cara, las orejas, el cuello, las manos o los antebrazos. Déjalas en paz y puede que se vayan. Pero también tienen una probabilidad de una en diez de convertirse en un cáncer de piel sin melanoma —llamado carcinoma escamocelular—, dice la dermatóloga Meera Sivendran, profesora adjunta de la Facultad de Medicina Icahn, en Mount Sinai. Además, un estudio mostró que las personas con carcinoma escamocelular tenían posibilidades más de tres veces superiores de desarrollar melanoma.

Órdenes del médico: El cáncer escamocelular es menos propenso a diseminarse que el melanoma, pero tu médico probablemente querrá asegurarse y congelar las lesiones con nitrógeno líquido. Usa protector solar y un sombrero de ala ancha que te cubra las orejas, un lugar de alto riesgo y olvidado. Puede que te veas ridículo, pero podría salvarte tanto de casos futuros como de procedimientos de eliminación potencialmente desfigurantes. En función de otros factores de riesgo, es probable que debas regresar dentro de seis meses o un año para un examen de la piel.

Tu plan de acción: Bebe menos vino al sol. El riesgo de carcinoma escamocelular aumentó un 11% por cada cerveza o vaso de vino consumido cada día, según un estudio publicado en la revista British Journal of Dermatology. Combinar el alcohol y las vacaciones en la playa puede ser particularmente peligroso: hay datos que sugieren que el alcohol reduce las defensas antioxidantes, haciéndote más vulnerable a los rayos del sol, expresa Joshua Zeichner, dermatólogo del Hospital Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Alerta de síntomas: El cáncer escamocelular puede aparecer como manchas rojas escamosas, llagas abiertas o verrugas con costra o sangrado.

Gráfico de los niveles de colesterol

DESIGNER491/ISTOCK/GETTY IMAGES PLUS/GETTY IMAGES

Preenfermedad: niveles de colesterol en el límite de lo normal

Si tus niveles de colesterol están por encima de lo normal pero aún no están dentro del rango "alto", vale la pena hacer cambios. Incluso los niveles límite de colesterol alto pueden aumentar el riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral.

Órdenes del médico: Te podrían recetar una estatina; con suerte, también recibirás órdenes de mejorar tu dieta. "El uso de estatinas para controlar el colesterol no debería ser necesariamente la primera opción", recomienda Anderson. Un estudio reciente publicado en la revista JAMA Internal Medicine encontró que las estatinas no son más efectivas para prevenir eventos cardiovasculares que los cambios en la dieta. Reducir la ingesta de grasas saturadas (carne roja, productos lácteos ricos en grasas) a cerca del 5% de tu dieta, y llenarte de fibra y ácidos grasos omega-3 (salmón, nueces) puede funcionar tan bien como los medicamentos, agrega.

Tu plan de acción: Intenta ingerir 25 gramos de proteína de soya (edamame, tempeh) todos los días. Eso puede reducir el colesterol LDL entre un 3 y un 4%, tal vez al inhibir la síntesis de una proteína que transporta este colesterol "malo", mostró un estudio de University of Toronto. Cambia tu hamburguesa de carne por una de soya; podrías reducir los niveles de colesterol entre un 3 y un 6% más, dice David Jenkins, médico de la facultad de University of Toronto y uno de los autores del estudio. Considera la posibilidad de hacerte una prueba genética que ofrezca un puntaje de riesgo poligénico que mida tu probabilidad de desarrollar una serie de afecciones, incluido el colesterol alto. Podría ayudarte a saber si los medicamentos son la mejor opción para ti.

Alerta de síntomas: Por lo general, no hay síntomas. Para revisar los niveles de colesterol, necesitas un examen de sangre periódico.

Referido médico para una colonoscopía, un estetoscopio y una pizarra pequeña

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Preenfermedad: pólipos en el colon

Si tu médico extirpó pólipos —pequeños crecimientos en el revestimiento del colon— durante una colonoscopia, eso es normal. Hasta el 50% de la población en el país los tiene, explica Folasade P. May, gastroenteróloga en UCLA Health, en Los Ángeles. Los médicos solo se preocupan por los precancerosos, pero los extirpan todos, dice, porque no hay manera de discernir entre pólipos benignos y precancerosos con solo mirarlos.

Órdenes del médico: Mantente al día con tus pruebas de detección de cáncer de colon. Si el médico encuentra más de tres pólipos de alto riesgo —llamados adenomas tubulares— (o alguno más grande de un centímetro), probablemente necesitarás una colonoscopia cada tres años; si no, una vez cada diez años es el estándar. Además, haz una revisión de tu dieta. Los alimentos procesados, la carne roja y el alcohol aumentan el riesgo de cáncer de colon. Las frutas y las verduras lo reducen.

Tu plan de acción: No bebas tus calorías. El jarabe de maíz con alto contenido de fructosa (el azúcar que se encuentra en los refrescos) puede alimentar los pólipos, según un estudio reciente (en inglés) publicado en la revista Science. Pero los jugos de frutas y los batidos también pueden plantear problemas, dice Lewis C. Cantley, de la Facultad Médica Weill Cornell en la ciudad de Nueva York, y uno de los autores del estudio. ¿La razón? La velocidad. "Cuando se administra en forma líquida, el azúcar pasa rápidamente a través del intestino delgado y se dirige al colon, donde los pólipos pueden comerla". El azúcar en un solo refresco de 12 onzas (350 ml) o un vaso de jugo de naranja es suficiente para impulsar el crecimiento de pólipos, pero la misma cantidad de azúcar consumida como parte de la fruta entera natural, no lo es.

Alerta de síntomas: La mayoría de las veces, el cáncer de colon no presenta síntomas hasta el final. Por eso es mejor no saltarte las pruebas de detección.

La periodista Cassie Shortsleeve ha escrito para Prevention, Women's Health, Men's Journal, Outside, entre otras publicaciones.

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