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Cómo prepararse para una cirugía Skip to content
 

Cómo prepararte para una cirugía

Según estudios, la prehabilitación puede acelerar el proceso de recuperación.

Doctor hablando con su paciente

CORBIS / GETTY IMAGES PLUS

In English | Muchos de nosotros creemos que la recuperación posquirúrgica comienza en el momento en que salimos de la sala de operaciones. Pero, de hecho, “lo que hagas en las semanas previas al procedimiento puede desempeñar un papel importante para lograr una recuperación más rápida", dice el Dr. Clifford Ko, director de la Division of Research and Optimal Patient Care en el American College of Surgeons.

Con ese fin, muchos proveedores de atención médica han comenzado a incorporar terapias de prehabilitación en sus programas. La investigación sugiere que la prehabilitación —ponerte en forma y optimizar tu condición física antes de la cirugía— puede ayudar a los adultos mayores a prevenir complicaciones, reducir el tiempo que tienen que permanecer en el hospital y determinar si se recuperan en un centro de rehabilitación o en el hogar.

Según un estudio que realizó la Facultad de Medicina de University of Washington en el 2019, el 64% de los pacientes que caminaron dos millas al día y consumieron bebidas específicas antes de someterse a una cirugía para extirpar tumores cancerosos del páncreas —lo que puede dejar a los pacientes en la unidad de cuidados intensivos durante semanas— fueron dados de alta dentro de cinco días. Aquí te explicamos cómo puedes prepararte para una recuperación sin problemas.

Planifica caminatas regulares

"Después de casi todas las operaciones, queremos que nuestros pacientes salgan de la cama lo antes posible", dice Ko. Moverse mejora la circulación para prevenir coágulos sanguíneos, reduce el riesgo de atrofia y puede mejorar el estado de ánimo. Si tu médico está de acuerdo, antes de poner un pie en el hospital, mejora tu resistencia con 20 a 30 minutos de caminata a una velocidad moderada, cinco días a la semana. Controla tus pasos con un podómetro e intenta aumentar la distancia recorrida un poco cada día.

Una pareja mayor camina tomados de la mano

GETTY IMAGES

"Una de las cosas que determinan cuándo podrás salir del hospital, a dónde irás después de ser dado de alta y por cuánto tiempo tendrás que estar en un centro de rehabilitación es tu capacidad de ir al baño de manera segura por tu cuenta", Dice Lindsey Yourman, internista y geriatra en La Jolla, California, quien está afiliada al Jacobs Medical Center de University of California San Diego Health. "Ya sea una cirugía cardíaca o una ortopédica, cualquiera puede convertirse en algo más serio a causa del reposo en cama".

Antes del procedimiento, fortalece tus músculos cuádriceps (necesarios para acostarte y levantarte de la cama) por medio de ejercicios en los que te sientas y te paras; prueba 10 repeticiones al día. Y pregúntale a tu compañía de seguros si están dispuestos a pagar una sesión de fisioterapia antes de ingresar al hospital para que puedas aprender otros ejercicios para los músculos que son relevantes para tu cirugía, sugiere Yourman. "Si has tenido otras aflicciones para las que hayas necesitado terapia, por ejemplo, como caídas o problemas con el equilibrio, podrías estar cubierto". Para aquellos que están muy frágiles, hay ejercicios en la cama, como darse la vuelta, pasar de una posición boca arriba a una posición sentada, flexionar los tobillos hacia adelante y hacia atrás, y aumentar la fuerza de agarre (importante si tienes que usar un dispositivo de asistencia). Agarra una pelota de tenis en cada mano, aprieta lo más fuerte que puedas durante cinco segundos, luego relaja tus manos lentamente. Repite 10 veces.

Respira profundamente

Las enfermedades pulmonares, incluida la neumonía, se encuentran entre las complicaciones postoperatorias más peligrosas. Y son bastante comunes. "Una de las cosas que afectan la función pulmonar es cuán profundamente puedes respirar después de la cirugía", dice el Dr. Mark Neuman, profesor adjunto de Anestesiología y Cuidados Críticos en la Facultad de Medicina Perelman, de University of Pennsylvania.

Aumenta tu capacidad pulmonar con un espirómetro, que es un tubo en el que soplas utilizando respiraciones fuertes y profundas para expandir tus pulmones. (Puedes obtener uno en una farmacia local, una tienda por departamentos o en línea por alrededor de $10). Úsalo 10 veces, una vez al día. Los ejercicios simples de respiración profunda también pueden fortalecer el diafragma y los músculos centrales. Yourman sugiere la técnica de la caja de respiración: inhala profundamente por la nariz durante cuatro segundos; aguanta la respiración por cuatro segundos; luego respira profundo por la boca durante cuatro segundos. Espera cuatro segundos antes de tomar otro respiro. Según Yourman, una ventaja es que la respiración profunda es buena para aliviar el estrés. Y, por supuesto, si eres fumador, lo más importante que puedes hacer antes de la cirugía es dejar de fumar.


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Aprende a llenar tu plato

"La cirugía aumenta el estrés en tu cuerpo, lo que lo agota de nutrientes importantes; esto afecta la forma en que tu cuerpo responde a la recuperación", explica Cordialis Msora-Kasago, dietista registrada, nutricionista y vocera de la Academy of Nutrition and Dietetics. Ella sugiere establecer una reserva para amortiguar el impacto. No es necesario que comas barritas energéticas ni que le pongas cucharadas llenas de germen de trigo al batido de la mañana; simplemente mantén una dieta bien balanceada que incluya frutas, verduras, fibra y muchas proteínas magras, el componente básico para los músculos. "Los estudios muestran que los pacientes de edad avanzada pueden comenzar a perder músculo en tan solo tres días cuando están en reposo en cama", dice Msora-Kasago. "También hay mucha evidencia que indica que tomar bebidas con carbohidratos tres o cinco días antes de la cirugía puede ayudar a optimizar la recuperación", agrega Ko. "Habla con tu cirujano para saber si debes probarlas para ayudar a almacenar energía a corto plazo".

Después de tu procedimiento, ten en cuenta que "los medicamentos para el dolor y la anestesia de la cirugía pueden causar estreñimiento", advierte Ko. Consume fibra (de 25 a 35 gramos al día) para mantenerte regular. Si no puedes alcanzar ese objetivo solo con la dieta, toma un suplemento de fibra y acompáñalo con abundante agua (de seis a ocho vasos al día). La vitamina C, cuando se combina con zinc (las semillas de calabaza son una buena fuente), también puede ayudar a construir colágeno, lo que beneficia la curación de heridas quirúrgicas, señala Msora-Kasago.

Prevén el delirio postoperatorio

El delirio postoperatorio, definido como un estado temporal de confusión y desorientación que puede ocurrir poco después de la cirugía, varía con la edad (los pacientes mayores tienen más riesgo) y el tipo de cirugía. Afecta a aproximadamente el 5% de los pacientes que se someten a una cirugía de cataratas, por ejemplo, pero afecta hasta el 50 al 60% de los adultos mayores de 70 años que se someten a cirugía vascular u ortopédica por algo como una fractura de cadera, dice Yourman.

"Somos máquinas programadas que realizan funciones durante todo el día para mantener nuestra normalidad", observa Michael Englesbe, cirujano de trasplantes y profesor de Cirugía en University of Michigan. “Cuando te sometes a una cirugía, es esencialmente un gran reinicio de todas esas funciones. Todo se sale de control".

Mantén cierta sensación de familiaridad con una maleta bien organizada que contenga algunos objetos de tu hogar; tal vez algunas fotos o tu manta favorita. Además, asegúrate de llevar audífonos o anteojos, ya que estos pueden ayudarte a mantenerte en sintonía con tu entorno. Y asegúrate de movilizar a tus amigos y familiares para que estén contigo en el hospital tanto como sea posible. Los expertos dicen que estas relaciones cercanas pueden ser fundamentales para reorientarte a tu entorno, ya que te ayudan a recordar quién eres, dónde estás y por qué estás allí.

Finalmente, antes de la cirugía, ten una conversación honesta con tu médico sobre todos los medicamentos que estás tomando, incluidos los medicamentos de venta libre. “Algunos pacientes toman media docena de medicamentos y luego los médicos arrojan otra media docena al momento de la cirugía", dice Englesbe. "Ese cóctel de productos puede causar estragos en el cerebro de las personas". Los medicamentos sedantes, como las benzodiacepinas para la ansiedad y el insomnio, y algunos antihistamínicos, pueden ser problemáticos, advierte Heidi Wierman, geriatra afiliada al Maine Medical Center, en Portland. Además, si tomas Xanax todos los días, pero deberías tomarlo solo de vez en cuando, puedes tener dificultades si no tienes ese medicamento después de la cirugía.

Evita el estrés

Sí, hay algo sobre la creencia en el poder del pensamiento positivo que realmente funciona. Un estudio francés del 2018, por ejemplo, encontró que entre los pacientes sometidos a cirugía de cáncer colorrectal, aquellos que estaban más satisfechos con su vida antes de la cirugía tuvieron menos complicaciones después de ella y una hospitalización más corta. "Los pacientes con un estado psicológico positivo en la cirugía obtienen mejores resultados", dice Englesbe.

Reducir la ansiedad relacionada con tu procedimiento también puede ayudar. "A menudo, los pacientes se sienten estresados antes de la cirugía porque no saben qué esperar", señala Ko. “Cuando se responden las preguntas —¿Qué sucederá antes de la cirugía e inmediatamente después? ¿Cuánto tiempo vas a estar en el hospital? ¿Cómo se verá la incisión?— los niveles de ansiedad bajan". Así que no seas tímido para hablar y hacer preguntas, incluso si eso significa hacer más citas con tu médico antes de tu procedimiento.

Otra forma de tranquilizarte: elige a un representante para que hable por ti y tome decisiones alineadas con tus preferencias mientras te sometes a una cirugía. Además, asegúrate de que la persona tenga una copia de tu testamento en vida.

Finalmente, prepárate para posibles dolores de cabeza posquirúrgicos. "Las logísticas de la vida —preocuparse por quién llevará al perro a pasear o quién cocinará la cena cuando no puedas hacerlo durante un mes— son algunas de las cosas más estresantes", dice Englesbe. “Establece un equipo de atención: dos o tres personas para ayudarte con tu recuperación cuando estés en casa. Los pacientes deben aceptar ese amor".

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