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Sobrevivientes de cáncer: Clara Pablo, María Marín y Mayte Prida Skip to content
 

Heroínas de la vida real en la lucha contra el cáncer de seno

Tres mujeres revelan sus inspiradoras y valientes batallas.

Myte Prida, Clara Pablo y María Marín

Roberto Solorzano/Miami Cancer Institute/Baptist Health/Héctor Torres

Mayte Prida, Clara Pablo y María Marín

Hay experiencias que cambian la vida de una persona para siempre. Descubrir que tienes cáncer de seno puede ser una noticia devastadora, pero también puede ser el inicio de un proceso de transformación. En el mes de la sensibilización sobre el cáncer de mama, compartimos las historias de tres valientes mujeres, cómo enfrentaron la enfermedad y sus lecciones de vida.


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María Marín

Héctor Torres

María Marín: “No me voy a morir sin cumplir mi sueño”

La creadora del podcast Hablando de frente María Marín, y productora y presentadora del show en Facebook María Marín Live, se hacía las revisiones regularmente, ya que su madre murió a consecuencia de cáncer de mama a los 33 años, cuando María Marín tenía solo 9 años. Y solo cinco días antes de la Navidad del 2016, la motivadora y escritora recibió la noticia de que ella tenía la misma enfermedad que mató a su madre.

Al principio, Marín no se lo dijo a nadie. “Yo pensaba que tener esta enfermedad era una debilidad y no le dije nada a nadie hasta febrero”, recuerda. “Ahora pienso todo lo contrario, que la gente entendió más mi fortaleza por haberlo compartido. Enseñar tus debilidades es una muestra de fortaleza, no es una muestra de debilidad”.

Inicialmente le encontraron un tumor en el seno izquierdo. Aconsejada por su pareja, buscó una segunda opinión. Fue entonces que le encontraron tres tumores, dos en el seno izquierdo y uno en el derecho. “Siempre le digo a todo el mundo que sea la condición que sea, siempre tienes que buscar una segunda opinión”.

Le sacaron los tumores, pero cuando Marín se encontraba en casa celebrando, segura de que todo estaba resuelto, le dieron otra noticia devastadora: tendrían que hacerle una doble mastectomía; todavía tenía células cancerígenas. “Esa fue la noticia más escalofriante; en ese momento supe de verdad lo que es el terror a morir”, dice.

La recuperación de la doble mastectomía fue bastante dolorosa, ya que es alérgica a los opioides y no pudo tomar medicamentos para el dolor. “Ese ha sido el momento de más dolor y más angustia por el que he pasado en mi vida”, admite Marín. Y como tiene diabetes tipo 1 y requiere de insulina, tuvo que esperar siete meses antes de tener los implantes permanentes por problemas relacionados con la circulación.

Hoy Marín está trabajando en su quinto libro, donde contará su experiencia y su gran lección: “Es un libro de cómo hacer saber a la gente que el momento más difícil de tu vida te está preparando para la bendición más grande”. En su caso fue cumplir su sueño de tener su propio show, María Marín Live. Dice que tomó la decisión en medio de su enfermedad cuando se dijo: “No me voy a morir sin cumplir mi sueño”. Eso le dio la fortaleza y determinación para lograrlo.

Clara Pablo haciéndose una mamografía

Cortesía de Miami Cancer Institute/Baptist Health

Clara Pablo: “Te toca tocarte”

Lo último que Clara Pablo pensó era que tendría cáncer de seno. En agosto del 2017, la dominicana, ejecutiva de mercadeo, se palpó una bolita en su seno izquierdo mientras veía televisión. “Lo primero que pensé fue: ‘Estoy muy joven, tengo 36 años y no puedo creer que me voy a morir’”, cuenta. “En mi mente tenía tantos sueños por vivir, tantas cosas por hacer. Al principio tenía miedo, luego me puse brava”.

Pero Pablo es de armas tomar y no perdió el tiempo. Su tratamiento consistió en una lumpectomía con radiación. Es decir, le extirparon el tumor maligno y luego recibió 30 sesiones de radiación. Uno de sus retos fue decidir congelar sus óvulos antes de recibir radiación, ya que ella no tiene hijos y su fertilidad estaba en riesgo. La terapia de radiación la dejó adolorida, con inflamación y quemaduras en el seno que, nueve meses después del tratamiento, aún las tiene.

El tumor de Pablo es afectado por las hormonas, por lo que cada 28 días se hace revisiones y recibe una inyección que las bloquea. El tratamiento le induce una especie de menopausia temprana y le produce “hot flashes”, o sensaciones repentinas de calor. Además, toma tamoxifen, un medicamento oral, que al principio le producía mucho cansancio, pero que su cuerpo ha aprendido a tolerar.

Sin embargo, esta ejecutiva dominicana no se queja. Esta experiencia le cambió la vida, dice, pero sobre todo le enseñó a apreciar y valorar más lo que tiene. Para crear conciencia sobre la importancia de cuidarse y auto examinarse, Pablo creó la campaña “Te toca tocarte porque tu salud está en tus manos”. 

Cada mes publica una foto en Instagram con su mano sobre su seno y reta a dos amigas más que hagan lo mismo, todo con el fin de recordar a las mujeres de cualquier edad, que deben tocarse los senos. “Mi lema es: el cáncer no discrimina, no importa la edad que tengas. Tenemos que estar vigilantes de nuestro cuerpo”.

Su mayor orgullo es poder ayudar a salvar la vida de otras mujeres con la detección temprana. 

Mayte Prida

Roberto Solorzano

Mayte Prida: “Pelear el cáncer es un trabajo de equipo”

La conocida conductora de televisión, escritora y conferencista fue diagnosticada con cáncer de seno a los 38 años, en uno de los momentos más difíciles de su vida. Era el 2001 y Mayte Prida estaba recién divorciada, tenía dos hijos pequeños y le acababan de cancelar el programa de televisión donde trabajaba, lo que también significó quedarse sin seguro médico. Su cáncer estaba en una etapa avanzada. Los doctores la prepararon para lo peor porque el pronóstico era que posiblemente no sobreviviera.

“Sientes que se te viene el mundo encima, pasas por un proceso de enojo, de incertidumbre, de incredulidad, de miedo, toda esa gama de sentimientos que acarrea la palabra cáncer”, explica. Pero Prida, ahora con 56 años de edad, decidió no sentirse víctima; se conectó con la guerrera que lleva dentro y decidió pelear la batalla contra la enfermedad.  

Su caso era especial. No solo presentaba un tumor en el seno derecho, tenía un tumor en un riñón y otro en los ganglios linfáticos. Su proceso de recuperación tardó un año y requirió de tres operaciones, sesiones de quimioterapia y radiación.

Esta experiencia le dio una nueva dimensión a su vida, una en que conoció el significado del amor desinteresado y la compasión. Por eso ella llama al cáncer la “enfermedad bipolar”: así como te acerca a la muerte, también te enseña las cosas más maravillosas de la vida y de las personas que te rodean.

También la motivó a escribir su primer libro, Una etapa difícil: Cómo el cáncer transformó mi vida. Y ha escrito 11 libros más. Dio inicio a su carrera de conferencista y a impartir charlas para crear conciencia de la importancia de auto examinarse todos los meses.

Los retos no habían terminado aún: tuvo que enfrentarse y vencer el cáncer dos veces más. Primero, le removieron la mitad del pulmón para extirpar un tumor maligno. Luego, en el 2007, tuvo que someterse a una histerectomía radical debido a un cáncer de útero.

Actualmente Prida vive en la Ciudad de México, donde nació. Confiesa que es una mujer feliz, especialmente por su trabajo en los medios de comunicación y su misión de educar —a través de la fundación que lleva su nombre— a otras mujeres que sufren de cáncer de seno. “Lo más importante es saber que nunca estamos solas, que hay organizaciones que nos apoyan en todos los ámbitos, desde médicas hasta emocionales”, declara. “Pelear el cáncer es un trabajo de equipo”.

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