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8 mitos —y la verdad— sobre el cáncer de mama

A pesar de las campañas de concientización y de los innumerables artículos publicados en los medios, abundan las ideas erróneas en torno a sus riesgos, prevención, detección y tratamiento.

Cinta rosada - Cáncer de mama

Adam Voorhes

La cinta rosa ha sido un reconocido signo de apoyo y concientización del cáncer de mama desde principios de la década de 1990.

In English l El cáncer de mama está siempre latente… y es escalofriante. En Estados Unidos, las probabilidades de que una mujer desarrolle cáncer de mama durante su vida son de 1 entre 8, según la American Cancer Society (ACS, Sociedad Estadounidense del Cáncer).

Pero ¿cuánto sabes realmente acerca de los factores de riesgo, los tratamientos y los métodos para prevenir y detectar la enfermedad? En este artículo, desenmascaramos ocho mitos comunes.

Mito 1: Si estás en riesgo de desarrollar la enfermedad, no hay mucho que puedas hacer más que estar atenta a los síntomas

Realidad: Existen algunos factores de riesgo de cáncer de mama frente a los cuales no tienes ningún control, como la edad o los antecedentes familiares. Pero hay hábitos de vida que puedes adoptar y que reducen considerablemente tus probabilidades de desarrollarlo, como dormir más, comer bien, practicar ejercicio con regularidad y mantener un peso saludable. “El riesgo de desarrollar cáncer de mama está vinculado con el aumento en los niveles de estrógeno, y el tejido graso segrega cantidades excesivas de esta hormona”, afirma el Dr. Joseph A. Sparano, presidente adjunto del Departamento de Oncología del Montefiore Medical Center, en el Bronx. (Para más información sobre cómo reducir los factores, lee “Fight Back Against Breast Cancer”).

Mito 2: La mayoría de los bultos mamarios son cancerosos

Realidad: “Si bien es importante que consultes con un médico lo antes posible si encuentras algo inusual en alguno de tus senos, la mayoría de los bultos mamarios no son cancerosos”, explica Debbie Saslow, directora de cáncer mamario y ginecológico de la American Cancer Society. Y el hecho de que tu médico prescriba una biopsia no significa que hayas desarrollado la enfermedad; se trata de un procedimiento que suele consistir en insertar en el bulto sospechoso una aguja fina y hueca conectada a una jeringa y extraer fluido y tejido para examinarlo. De hecho, según la ACS, la mayoría de los resultados de las biopsias son benignos. No obstante, la única manera de estar seguros es extraer y analizar tejido del área bajo sospecha.

Mito 3: Los bultos son el único síntoma del cáncer de mama

Realidad: La irritación o formación de hoyuelos en la piel, el dolor o retracción de los pezones, la inflamación axilar o cualquier cambio en el tamaño, contorno, textura o temperatura del seno también pueden ser señal de advertencia. Una superficie rojiza y engrosada como la piel de una naranja podría ser un síntoma de cáncer de mama avanzado. La secreción inusual de un pezón, que puede lucir clara, color sangre o de otro color, suele estar causada por trastornos benignos, pero también podría deberse al cáncer.

Mito 4: Las biopsias con aguja pueden perturbar las células cancerígenas y diseminarlas a otras partes del cuerpo

Realidad: No es cierto. Contrariando todas las especulaciones previas, un análisis realizado en el 2004 por el grupo Austrian Sentinel Node Biopsy Study Group, de Viena, que se dedica al estudio de biopsias de nódulos mamarios, que incluyó a más de 2,500 pacientes con cáncer de mama, no halló ningún caso de diseminación de células tumorales luego de realizada una biopsia.

Mito 5: Usar desodorante aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama

Realidad: El National Cancer Institute (NCI, Instituto Nacional del Cáncer) informa que no existen pruebas concluyentes que vinculen el uso de antitranspirantes o desodorantes al desarrollo de cáncer de mama. Algunos estudios han arrojado una posible asociación. Por ejemplo, en un estudio del 2004 se hallaron parabenos —químicos utilizados como conservantes en algunos antitranspirantes— en 18 de 20 muestras de tejido tumoral mamario. No obstante, el estudio no demostró que los tumores hubieran sido causados por los parabenos. Otra investigación sugiere que los compuestos basados en aluminio que se aplican con frecuencia cerca del seno podrían ser absorbidos por la piel y causar efectos similares al estrógeno. El riesgo de desarrollar cáncer de mama se vincula a un aumento en los niveles de estrógeno.

¿La conclusión? El jurado continúa deliberando. Las mujeres preocupadas pueden evitar el uso de antitranspirantes si así lo desean, pero sería más útil que se concentraran en abordar factores de riesgo conocidos como el sobrepeso y la obesidad, la inactividad física, las bebidas alcohólicas y el uso de terapias hormonales, aconseja Saslow.

Mito 6: Los implantes mamarios pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer

Realidad: Según la fundación Susan G. Komen, si bien ha habido algún debate al respecto, no existe evidencia científica que demuestre que los implantes mamarios salinos o de siliconas aumentan el riesgo de que una mujer desarrolle cáncer. De hecho, un análisis que combina los resultados de diez estudios realizados no halló ningún aumento en el riesgo de contraer cáncer de mama entre mujeres con implantes mamarios. Sin embargo, no siempre las mamografías estándar funcionan tan bien en esas mujeres, por lo que en ocasiones es preciso sacar radiografías adicionales.

Mito 7: Los antecedentes familiares de cáncer en tu familia paterna no afectan tu riesgo de desarrollar cáncer de mama

Realidad: Cuando se evalúan los antecedentes familiares, por supuesto que el lado masculino cuenta. Un antecedente de cáncer de mama en un pariente varón cercano (padre, hermano o tío) puede aumentar tu riesgo. Un antecedente de cáncer de próstata en uno o más de tus parientes inmediatos (padre o hermano) también puede aumentar las probabilidades, en especial si la enfermedad se les detectó de jóvenes. Aunque no se conoce la conexión entre los antecedentes familiares de cáncer de próstata y de cáncer de mama, es posible que tenga que ver con factores de estilo de vida o mutaciones genéticas compartidas.

Mito 8: Usar sostén con aros aumenta tu riesgo de desarrollar cáncer de mama

Realidad: No existe evidencia científica que respalde este rumor. En parte, este mito fue alimentado por el libro autopublicado Dressed to Kill (Vestida para Matar), de 1995, en el que un equipo integrado por un matrimonio dedicado a la antropología médica sostuvo que las mujeres que usaban sostén ajustado tenían mayores probabilidades de desarrollar cáncer de mama que las que no llevaban ropa interior. De hecho, el sostén no bloquea el drenaje de fluido linfático en la base del seno, como afirmó el libro.

Holly St. Lifer es reportera y escritora independiente; cubre temas de salud.

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