Skip to content

Descuentos: Restaurantes ofrecen increíbles ofertas para la cena

¿Necesitas ayuda para preparar tus impuestos? Visita Tax-Aide.
Impuestos: ¿Eres chofer de Uber? También tienes que pagarle al IRS
Impuestos: Tienes hasta el 17 para rendir tu planilla, Tax-Aide te ayuda.
Descuentos: Restaurantes ofrecen increíbles ofertas para la cena
 

Cómo personalizar su mamografía

Desarrolle el programa de exámenes preventivos que le resulte más conveniente.

In English | El tema de las mamografías volvió a ocupar los titulares estos últimos días, al publicarse un estudio que concluye que los exámenes anuales salvan pocas vidas, mientras otro reveló que la mayoría de las mujeres reciben resultados positivos que suelen ser falsos.

Vea también: Una de cada siete mujeres es diagnosticada con cáncer de seno

Una mujer recibe una mamografía. Algunos expertos recomiendan un nuevo enfoque para la detección del cáncer de mama basado en factores de riesgo personales.

Fotografía por Getty Images.

No debería ser sólo la edad la que determine el momento en que una mujer comience a realizarse mamografías y con qué frecuencia.

Estos últimos hallazgos, debatidos entre médicos, amigos y hasta entre celebridades, desconciertan a muchas mujeres acerca de la frecuencia con la cual deberían hacerse los exámenes para diagnosticar el cáncer de mama —y hasta si es necesario hacérselos—. Y las recomendaciones actuales no son muy útiles ya que se basan solamente en la edad, un tipo de enfoque de “talle único” para hacerse una mamografía. Pero no sólo la edad es la que determina quién padecerá de cáncer de mama, y algunos expertos están solicitando pautas mejores y más detalladas que ayuden a una mujer y a su médico a decidir cuál será el mejor programa de exámenes preventivos de mamografías para ella.

Junto con la edad, las guías para estos exámenes deberían considerar otros riesgos de salud de una mujer — desde antecedentes familiares hasta la densidad de la mama— al recomendar el momento en que debería comenzar a hacerse mamografías y la frecuencia de las mismas, según un estudio clave publicado recientemente en Annals of Internal Medicine (Anales de Medicina Interna). El estudio reunió los últimos hallazgos sobre riesgos de cáncer de mama para ayudar a las mujeres y a sus médicos a tomar decisiones individuales sobre el momento en que se necesitan mamografías.

Así, el enfoque de “talle único” puede, en poco tiempo, abrir paso a programas de exámenes preventivos a la  medida.

Los exámenes deberían ser personalizados, basándose en la edad de una mujer, la densidad de la mama, los antecedentes de biopsia de mama y los antecedentes familiares de cáncer de mama, indica Karla Kerlikowske, M.D., coautora del estudio e investigadora sobre el cáncer de mama de la University of California, en San Francisco. “Seleccionamos esos cuatro factores porque son prevalentes y están fuertemente asociados con el riesgo de cáncer de mama”, comenta. “Queríamos que fuera tanto preciso como directo”. Los investigadores también abordaron los efectos emocionales de realizar mamografías ya que los estudios a menudo indican que puede haber cáncer cuando realmente no hay nada de qué preocuparse.

Edad. La incidencia de cáncer de mama aumenta con la edad. Según el National Cancer Institute, la posibilidad de que una mujer reciba un diagnóstico de cáncer de mama es:

  • 1 en 69 entre los 40 y 49 años de edad.
  • 1 en 42 entre los 50 y 59 años de edad.
  • 1 en 29 entre los 60 y 69 años de edad.

Siguiente: ¿Se encuentra usted en riesgo de padecer cáncer de mama? >>

  • Densidad de la mama. La conclusión del estudio indica que todas las mujeres deberían hacerse una mamografía preventiva a los 40 años de edad para controlar la densidad de sus mamas.

    La densidad está directamente relacionada con el riesgo de padecer cáncer de mama, que aumenta al incrementarse la densidad a pesar de que los motivos no son claros. El tamaño y la forma de las mamas no proporcionan una pista, la densidad describe una cantidad relativa de diferentes tipos de tejido presentes en la mama. Cuando la densidad de la mama aumenta, también lo hace el riesgo de cáncer. Las mujeres con mamas extremadamente densas tienen un riesgo sustancialmente mayor de cáncer que las mujeres con mamas mayormente adiposas.

    Una medida ampliamente utilizada para evaluar la densidad es la escala de clasificación BI-RADS de 1 a 4 del American College of Radiology. En la escala, 1 significa mayormente adiposa y 4, extremadamente densa. Los radiólogos anotan esta información de manera rutinaria en los resultados de la mamografía. Los pacientes reciben un resumen escrito de los hallazgos y los médicos obtienen un informe técnico. Si el resumen que usted recibe no contiene esta información, pregúntele a su médico en qué lugar de ese espectro se encuentra usted. “Después de la edad, la densidad de la mama es el factor de riesgo más fuerte”, indica Kerlikowske. “Las mujeres deberían conocer el resultado de densidad de sus mamas”.
  • Biopsia de mama. Las mujeres que se han realizado una biopsia que revela cambios no cancerígenos en el tejido de la mama pueden tener un riesgo mayor de desarrollar cáncer de mama. Estos cambios pueden incluir células anormales en los conductos mamarios o en los sacos productores de leche, protuberancias benignas (no cancerígenas) y quistes benignos. “Cuando usted se hace una mamografía, puede encontrar algo que debería ser sometido a biopsia”, indica Kerlikowske. “Aunque no sea cáncer, existe un proceso de base que está en marcha y que incrementa el riesgo. Es un marcador”. Aun cuando el tejido termine siendo completamente normal, las posibilidades de desarrollar cáncer aumentan.
  • Antecedentes familiares. El riesgo de cáncer de mama en una mujer se duplica si tiene una familiar directa —madre, hija, hermana—, que ha sido diagnosticada con cáncer de mama. Dos familiares directos con cáncer de mama aumentan el riesgo cinco veces. Las tías y las abuelas no se consideran familiares directos.

Siguiente: Personalice su programa de exámenes preventivos con su médico. >>

  • Calidad de vida. Algunas mujeres encuentran mayor seguridad cuando se realizan exámenes preventivos más seguidos. Eliminan la ansiedad de ser llamadas para repetir una mamografía debido a alguna imagen sospechosa. Sienten alivio al descubrir que están sanas. Las mujeres que reciben la noticia de que podrían tener cáncer de mama se encuentran bajo mucha presión. Un estudio reciente publicado en el British Journal of Surgery indicó que algunas mujeres que recibieron resultados de falsos positivos estuvieron preocupadas durante al menos un año. Es difícil calcular el efecto emocional de una mamografía, indica Kerlikowske, pero los médicos deberían considerarlo al recomendar una mamografía preventiva.

 Personalice su programa de mamografías preventivas

Una mujer, que consulta a su médico, puede personalizar su propio programa de mamografías preventivas. Podría, por ejemplo, optar por hacerse una mamografía a los 40 años y luego, si tiene una densidad baja o promedio y no tiene otros factores de riesgo, podría esperar hasta los 50 para comenzar a examinarse  periódicamente, según Kerlikowske. O las mujeres de más de 50 años de edad con baja densidad mamaria y sin otros factores de riesgo pueden decidir hacerse mamografías cada cuatro o cinco años.

Un enfoque informado al control del cáncer de mama requiere más que contar las velitas de una torta de cumpleaños. “Las mujeres tienen que contar con más conocimiento sobre sus propios riesgos para que puedan tomar sus propias decisiones”, indica Marcus Reidenberg, M.D., internista del Weill Cornell Medical College, de Nueva York.

Nissa Simon es escritora independiente y vive en New Haven, Connecticut.

Subscríbase gratis al Boletín Informativo de AARP para más información sobre salud y descuentos. »

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTICULO