Skip to content

Descuentos: Restaurantes ofrecen increíbles ofertas para la cena

¿Necesitas ayuda para preparar tus impuestos? Visita Tax-Aide.
Impuestos: ¿Eres chofer de Uber? También tienes que pagarle al IRS
Impuestos: Tienes hasta el 17 para rendir tu planilla, Tax-Aide te ayuda.
Descuentos: Restaurantes ofrecen increíbles ofertas para la cena
 

Estudios médicos necesarios

Los que recomiendan los especialistas, más algunas advertencias.

In English | Tras cumplir los 50 años de edad, los estudios médicos de rutina para detectar problemas de salud se tornan cada vez más importantes. Muchas veces, cuanto más temprano se detecta y diagnostica un problema, más temprano puede ser tratado o manejado con éxito.

Vea también: Eliminar la grasa abdominal es bueno para su corazón.

Los estudios médicos desempeñan un papel fundamental en la protección de la salud. Pero ¿cuáles son los que realmente necesitamos, y cuándo los necesitamos? ¿Y cómo podemos evaluar los beneficios en relación con los riesgos?

Paciente tomandose un exámen médico

Foto: Library/Corbis

Los siguientes estudios médicos están recomendados como de rutina para personas mayores de 50 años, es decir para personas que no presentan síntomas o factores de riesgo especiales debidos a una determinada enfermedad.

Esta lista está basada en la guía elaborada por la U.S. Preventive Services Task Force (Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos), un panel de especialistas en prevención y medicina que, luego de una cuidadosa revisión de las conclusiones científicas, brinda consejos pensados para guiar los cuidados médicos en general, aunque no para determinar casos particulares.

Bajo la ley de reforma del sistema de salud, las personas que están en Original Medicare recibirán estudios médicos gratuitos a partir del próximo mes de enero, y la mayoría de los planes de Medicare Advantage ya están ofreciendo estos beneficios. La mayoría de estos exámenes también serán gratuitos para las personas que contraten nuevas pólizas de seguro de salud este año, después del 23 de septiembre.

Cáncer de próstata: PSA

El estudio: Un análisis de sangre conocido como PSA (examen de antígeno prostático específico).

Lineamientos: El grupo de trabajo no recomienda el estudio de PSA para hombres mayores de 75 años, y concluye que no existe suficiente información como para recomendar ni desalentar este examen en hombres más jóvenes. La American Urological Association (Asociación Americana de Urología) sostiene que este examen debería ofrecerse a partir de los 40 años a “hombres bien informados que deseen un diagnóstico temprano”, siempre que la expectativa de vida del individuo sea, al menos, de 10 años.

Factores a tener en cuenta: Las autopsias han demostrado que aproximadamente uno de cada tres hombres mayores de 50 años presenta cáncer en la próstata. Evidentemente, muchos de estos cánceres de próstata nunca hubieran causado ningún problema, ni hubieran sido descubiertos sin los estudios médicos. Pero, si se detecta un cáncer a través del examen de PSA, seguido de una biopsia, no resulta sencillo determinar lo peligroso que puede ser, y la circunstancia lleva a la mayoría de los pacientes a someterse a tratamientos agresivos como cirugías, radiaciones o terapias hormonales, cuyos efectos secundarios más comunes son la impotencia y la incontinencia.

El año pasado, los resultados de una gran prueba clínica que se realizó en Europa demostraron una reducción del 20% en la muertes por cáncer de próstata entre los hombres que se sometieron a estudios para su detección. Este beneficio (que no fue confirmado por una prueba realizada en EE. UU. que se publicó al mismo tiempo) costó caro: según los investigadores, por cada vida salvada en la década siguiente al estudio, 48 hombres se sometieron a tratamientos innecesarios por cánceres de próstata que no les hubieran hecho daño.

Cáncer de mama: Mamografía

El estudio: Una mamografía, es un estudio especializado de las mamas mediante rayos X.

Lineamientos: El grupo de trabajo les pide a las mujeres de entre 50 y 74 años que se realicen una mamografía cada dos años, ya que no existe evidencia suficiente para recomendarla ni desalentarla a mayor edad. Sin embargo, la American Cancer Society (Sociedad Americana del Cáncer) recomienda mamografías anuales a partir de los 40 años y mientras la mujer se encuentre en buen estado de salud.

Factores a tener en cuenta: Para ofrecer estas recomendaciones, el grupo de trabajo de prevención analizó datos de pruebas clínicas que muestran una reducción del 15% en las muertes por cáncer de mama entre mujeres de 40, 50 y 60 años, producto de las mamografías realizadas. El grupo evaluó los beneficios en relación con los daños potenciales, incluido el estrés que podría resultar de un falso positivo que implicara más exámenes, pero también la posibilidad de una “sobre diagnosis”: la identificación y, presumiblemente, al tratamiento de cánceres que no habrían ocasionado daño alguno. Las estimaciones de sobre diagnosis presentan amplias variaciones. Un análisis reciente, realizado por investigadores daneses, sostiene que un tercio de los cánceres de mama identificados a través de programas de estudios, no hubieran resultado dañinos; el análisis del grupo de trabajo informó tasas de entre el 1 y el 10%.

Para las mujeres de entre 40 y 50 años, edad en que el cáncer de mama es más raro y los falsos positivos más comunes debido a que las mamas son más densas, el grupo de trabajo llegó a la conclusión de que las desventajas de la mamografía superan los beneficios de dicho estudio, una conclusión que desató mucha polémica en 2009.

Mara Schonberg, doctora del Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston, cuya investigación se centra en decidir la conveniencia de que las mujeres mayores se realicen o no mamografías, sostiene que en el caso de mujeres mayores de 75 años el problema pasa, sencillamente, por la falta de información que pueda fundamentar los beneficios del examen. Además, a medida que la expectativa de vida disminuye, los daños pueden superar los beneficios de la detección y tratamiento tempranos de un cáncer que podría ser de crecimiento lento.

Cáncer colorectal: Sigmoidoscopía o colonoscopía

Los estudios: Un sencillo examen de sangre oculta en materia fecal requiere de una muestra de deposición para verificar la presencia de sangre. En otros dos estudios —sigmoisdoscopía y colonoscopia— hay que beber una preparación que purga el sistema digestivo. Luego, el médico inserta un delgado tubo con una pequeña cámara en los intestinos a fin de detectar crecimientos precancerosos o cancerosos. La sigmoidoscopía inspecciona el colon bajo, en tanto la colonoscopía examina todo el colon.

Lineamientos: El grupo de trabajo recomienda que las personas de entre 50 y 75 años se realicen cualquiera de estos tres estudios. Los regímenes de pruebas, según dicen, pueden incluir un examen de sangre oculta en materia fecal anual, una sigmoidoscopía cada cinco años junto con un examen de sangre oculta en materia fecal cada tres años, o una colonoscopía cada diez años. Otro grupo, el U.S. Multi-Society Tark Force on Colorectal Cancer, clasifica los métodos de estudio, sosteniendo que los exámenes de sangre oculta en materia fecal pueden detectar estadios de cánceres tempranos, aunque la colonoscopía es considerada un método de prevención.

Factores a tener en cuenta: La evidencia científica avala el potencial de los exámenes de sangre oculta en materia fecal para salvar vidas, e incluso en mayor medida, el de la sigmoidoscopía, que puede reducir las muertes por cáncer colorrectal en más de un 40%. Por años, en Estados Unidos, la colonoscopía ha sido considerada el principal estudio para la detección del cáncer de colon, porque examina el colon completo. Sin embargo, observaciones recientes ponen en duda si la colonoscopía reduce la mortalidad más que una sigmoidoscopía, que, por otra parte, resulta mucho más sencilla. La preferencia de los pacientes es clave, porque ambos exámenes son más rigurosos que los otros. La sigmoidoscopía requiere una purga del intestino previa más leve y, por lo general, no requiere sedación, de modo que el paciente puede volver a su casa sin ayuda. Por otro lado, algunos pacientes podrían preferir la sedación, que los ayuda a permanecer relajados o dormidos durante la colonoscopía.

Sidney J. Winawer, médico gastroenterólogo del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York y ex presidente de la Multi Society Task Force, sostiene que la conclusión es que realizarse cualquiera de los exámenes recomendados es mucho mejor que no realizarse ninguno. “El mejor examen es el que se hace bien”, afirma.

Cardiopatías: Presión arterial, colesterol, azúcar en sangre y peso

Los estudios: Los chequeos de presión arterial y peso, los análisis de sangre para medir el colesterol y los niveles de azúcar; ultrasonido para detección de aneurisma de la aorta abdominal.

Lineamientos: Los expertos recomiendan controlarse la presión arterial al menos cada dos años, controlar el colesterol regularmente según lo indique su médico, y controlar el azúcar en sangre (estudio para diabetes) si tiene presión arterial alta o, para los hombres, colesterol elevado. Las personas que presentan riesgo elevado de sufrir un agrandamiento anormal de un vaso sanguíneo del abdomen que alimenta de sangre todo el cuerpo —hombres de entre 65 y 75 años que hayan sido fumadores— deberían hacerse controlar el mismo, con ultrasonido, una vez.

Factores a tener en cuenta: Si hay algo obvio en lo que se refiere a los estudios médicos, son los controles cardiovasculares básicos. A modo de ejemplo, la presión arterial alta, por lo general no presenta síntomas, el examen es confiable, rápido e inofensivo; y si se maneja la enfermedad con cambios en el estilo de vida y medicación, se pueden mantener alejadas algunas consecuencias muy serias, como un derrame cerebral.

Gary Balady, médico y director de cardiología preventiva del Boston Medical Center, sostiene que la aneurisma de la aorta abdominal es como un asesino silencioso, que se puede tratar con cirugía o stents.

Balady añade que los médicos deberían preguntar acerca de factores clave de riesgo, como el hábito de fumar y la inactividad física.

Por otra parte, la cantidad de sofisticados estudios cardiovasculares que muchas veces se promocionan en los denominados exámenes médicos para ejecutivos, pueden producir más daño que beneficios cuando se los utiliza en personas que no presentan síntomas ni factores de riesgo marcados. Según Balady, en estas personas, el estrés cardíaco, por ejemplo, es más propenso a dar un falso positivo —que puede sugerir un problema donde no lo hay—, lo que llevará a más exámenes que, potencialmente, incluyen procedimientos invasivos.

Cáncer cervical: Papanicolaou

El estudio: El papanicolaou, que implica una muestra de secreción del cuello del útero.

Lineamientos: El grupo de trabajo recomienda enérgicamente el estudio para mujeres hasta los 65 años, argumentando que la evidencia reunida avala la realización de este estudio, por lo menos, cada tres años. El American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) está de acuerdo en que es “razonable” dejar de realizarse el papanicolaou a los 65 o 70 años, asumiendo que ha sido controlada adecuadamente en el pasado y no ha tenido ningún resultado anormal en los últimos diez años.

Factores a tener en cuenta: El cáncer cervical puede matar y, de hecho, lo hace, pero esto es evitable casi por completo cuando las células anormales son detectadas en forma temprana. Efectivamente, la mortalidad por cáncer cervical ha disminuido después de la introducción del papanicolaou, hace más de medio siglo. Contrariamente a lo que sucede con las tasas de cáncer de mama, la incidencia del cáncer cervical disminuye a medida que la mujer pasa los 60 y los 70 años.

Osteoporosis: DXA (Absorciometría de rayos X de energía dual)

El estudio: Un estudio de densidad mineral ósea. Según el grupo de trabajo, el examen más predictivo es la absorciometría de rayos X de energía dual o DXA.

Lineamientos: El grupo de trabajo afirma que las mujeres deberían realizarse un primer estudio a los 65 años, o a los 60 si presentan un riesgo incrementado por factores como bajo peso o antecedentes familiares de osteoporosis. La National Osteoporosis Foundation (Fundación Nacional para la Osteoporosis) también recomienda estudios de rutina para mujeres de 65 años y hombres de 70, en tanto sugiere que las personas en situación de mayor riesgo lo hagan a partir de la menopausia, o los 50 años en el caso de los hombres.

Factores a tener en cuenta: Muchas mujeres se realizan gammagrafías óseas (bone scans) una década o más antes de lo sugerido, y toman medicación para detener la pérdida de masa ósea y prevenir el desarrollo de osteoporosis. Sin embargo, no se sabe si el tomar los medicamentos más comunes para la osteoporosis (una clase llamada bifosfonatos) a los 50 años la protegerá de las potencialmente devastadoras fracturas de cadera o columna producto de la enfermedad a los 70, cuando son mucho más comunes. Tampoco está claro si el uso continuo de estos medicamentos es seguro más allá de los cinco a diez años.

Depresión: Cuestionario

El estudio: Por lo general, un cuestionario, posiblemente hasta una simple pregunta que conste de dos partes, que indague si, en las últimas dos semanas, se ha “sentido triste, deprimido o desesperanzado” o ha “sentido poco interés o placer por hacer cosas”.

Lineamientos: Los especialistas recomiendan a los médicos de atención primaria que les hagan hacer estudios para detectar la depresión a sus pacientes adultos, pero sólo si han capacitado convenientemente al personal disponible para hacer dichos estudios, para asegurar los pasos siguientes y derivaciones adecuadas para su tratamiento. Muchos no lo hacen.

Factores a tener en cuenta: La depresión es común, tratable y, muchas veces, descuidada, debido a que se la considera de manera incorrecta como algo normal en el proceso de envejecimiento, o el resultado inevitable de alguna otra enfermedad crónica. Sin embargo, los datos que examinó el grupo de trabajo para realizar estas recomendaciones parecen sugerir que los estudios no son la parte fundamental del problema, sino que, según Mark Snowden, director médico de geriatría psiquiátrica de la University of Washington de Harborview Medical Center, lo que importa es la calidad del seguimiento.

Infección por VIH: Estudios de VIH

El estudio: Por lo general, se utiliza un análisis de sangre para detectar los anticuerpos para el virus.

Lineamientos: En el 2006, los U.S. Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.) recomendaron que todas las personas de entre 13 y 64 años se realizaran exámenes para detectar la infección por VIH, sin tener en cuenta el perfil de la persona. El grupo de trabajo concluyó que no existe evidencia suficiente para recomendar exámenes universales, a pesar de que sí resulta urgente que se lo realicen las personas con alto riesgo de estar infectadas con VIH, debido a sus antecedentes sexuales, si se ha inyectado drogas o si se ha realizado transfusiones sanguíneas.

Factores a tener en cuenta: Más de un millón de estadounidenses están infectados con VIH, y casi uno de cada cinco no lo sabe. Esto quiere decir que no reciben tratamientos efectivos, lo que ayuda a promover una nueva ola de infecciones todos los años: se registraron más de 56.000 en el 2008. Cerca del 15% de las nuevas infecciones de ese año se verificaron entre personas mayores de 50 años, edad en la cual, según John G. Barlett, médico especialista en VIH en el Johns Hopkins University School of Medicine (Facultad de Medicina de Johns Hopkins University), la gente tiende a subestimar el riesgo de la transmisión sexual, un riesgo que incluye la exposición a los contactos de la pareja.

¡Lea esto antes de hacerse un examen!

* Descubrir una enfermedad oculta puede ser una gran ventaja... aunque no siempre. Los exámenes son útiles cuando la detección temprana —es decir, descubrir algo antes de que aparezcan los síntomas— conduce a un tratamiento efectivo que, a su vez, lleva a mejores resultados, como una vida más larga o menos afecciones o sufrimiento. En el caso del cáncer cervical, la detección temprana marca toda la diferencia. Por el contrario, los médicos lograron descubrir cánceres de pulmón al realizar exámenes en pacientes aparentemente saludables, pero esto no demostró ser de ayuda para que las personas pudieran sobrevivir a la enfermedad.

Katharine Greider vive en Nueva York y escribe sobre salud y medicina.

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTICULO