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Toma el control de las consultas médicas Skip to content
 

¿Quién tiene el control de las consultas médicas?

Los pacientes y sus cuidadores pueden encontrar formas de evitar conflictos cuando hay información importante que compartir.

Mujer mayor sentada y mujer más joven de pie

BLEND IMAGES / ALAMY

In English | Cuando el médico primario le preguntó a mi madre, de 83 años, si había tenido alguna caída reciente, ella no dudó en contestar: “oh, no”.

Pero yo lo sabía. “Eh, sí, ¡se cayó!” Interrumpí.

“¡No, no lo hice!”, contestó inmediatamente mi madre. Luego fijó su mirada en el médico y dijo “¿para quién es esta consulta, para él o para mí?”


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El médico se retorció incómodamente en su silla.

Mi madre y yo normalmente cooperamos en las consultas médicas, a las que la he acompañado por casi los últimos tres años, pero algunas veces tenemos nuestras diferencias. No disfruté delatarla en esa ocasión, pero sentí que era mi deber informarle al médico sobre sus problemas de equilibrio; ¿cómo podía él ayudarla a menos que supiera que los tenía? De todos modos, hubo efectos colaterales: una madre furiosa y un hijo enojado.

Este es uno de los múltiples retos que enfrentan los cuidadores preocupados cuando “auditan” la consulta médica de un adulto mayor. En la mayoría de las guías sobre el tema, se les aconseja a los cuidadores qué llevar (listas de medicamentos, preguntas, libreta de apuntes y lápiz), y las funciones que deben desempeñar (clarificador, intérprete y tomador de notas). Pero se omite la incomodidad de entrometerse en la relación del médico y el paciente. Sin embargo, ahora estas dificultades interpersonales se tratan de frente en una nueva guía del United Hospital Fund de Nueva York.

La Family Caregiver Guide to Doctor Visits (Guía para cuidadores de un familiar en las consultas médicas) se basa en la investigación de la gerontóloga Jennifer Wolff sobre “acompañantes a las consultas médicas” y ofrece asesoría para las tres fases de una consulta médica acompañada:

Antes de la consulta

El cuidador y el adulto mayor deben diseñar una estrategia con respecto a lo que desean lograr en la consulta con el médico: ¿están buscando información sobre los efectos secundarios de los medicamentos o sobre los resultados de los tratamientos prescritos? ¿Planean notificar nuevos síntomas o dudas? ¿O el objetivo es simplemente hacer preguntas sobre la salud general y asuntos de estilo de vida?

Parte de la sesión de estrategia previa a la consulta puede ser como una negociación sobre lo que la persona mayor mencionará y no mencionará, así como sobre la manera en que tratarán asuntos sensibles. La idea es estar de acuerdo con la agenda de la consulta con la mayor anticipación posible antes de llegar.

En general, mi madre y yo hablamos sobre lo que planeamos contarle al médico mientras vamos en el auto al consultorio. Repaso lo que le informaremos sobre sus citas recientes con los especialistas y le recuerdo las preguntas que han surgido desde su última consulta con el médico de atención primaria. No escribimos un guión detallado de cómo irá la sesión, pero sí creamos un tipo de plan para guiarnos.

En la consulta

En la Family Caregiver Guide de United Hospital Fund, se sugiere que los cuidadores y los adultos mayores decidan con anticipación quién mencionará qué tema al médico. También se sugiere que los cuidadores le ayuden al médico a entender mejor la personalidad y el estado mental del adulto mayor. Esto puede implicar captar señales no verbales y reacciones emocionales del adulto mayor que el médico puede pasar por alto.

Cuando empecé a ir a las consultas de mi madre con el médico de atención primaria y los especialistas, nos encontramos con médicos que solo me hablaban a mí e ignoraban a mi madre. Comprensiblemente, eso hirió sus sentimientos y la hizo sentirse rechazada. Otros médicos solo le hablaban a ella, prácticamente ignorando mi presencia en el consultorio;¡eso hirió mis sentimientos y me hizo sentir rechazado! Entonces mi madre y yo llegamos a un acuerdo: ahora estoy presente al principio de la sesión para dar información que considero importante, luego me salgo y me siento en la sala de espera. Esto le da a mi madre tiempo a solas con el médico sin mediador. En ocasiones, este me invita de regreso al consultorio al final de la sesión para que los tres podamos revisar algún cambio en su plan de tratamiento.

Después de la consulta

Los cuidadores y los adultos mayores deben comparar las notas después de la cita médica para ver si ambos están satisfechos con la forma en que transcurrió la consulta. El cuidador debe sentirse en libertad de pedirle retroalimentación al adulto mayor: ¿piensa que el cuidador desempeñó bien su función? ¿Habló mucho? ¿Muy poco? De esta forma, la Family Caregiver Guide recomienda que ambas partes mejoren su relación mutua y con el médico.

Siempre haciendo lo mejor posible para llegar a un mutuo entendimiento, mi madre y yo solemos aprovechar el tiempo en el auto de regreso a casa para revisar las instrucciones del médico y hablar sobre algún desacuerdo que se haya presentado. Algunas veces, debo admitirlo, terminamos aceptando estar en desacuerdo.

Ella sigue diciendo que no se ha caído y yo insisto en que sí lo hizo. De ahí, nos obstinamos juntos.

Barry J. Jacobs, Psy.D es un experto en prestación de cuidados de AARP.

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