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El 45% del personal de hogares de ancianos aún no está vacunado contra la COVID-19

Los datos muestran el desafío de mantener al coronavirus fuera de los centros.

Una trabajadora de un hogar de ancianos con una mascarilla recibe una vacuna covid en el brazo.

Joe Raedle/Getty Image News

In English | En los hogares de ancianos del país, en promedio, solo el 55% de los trabajadores están completamente vacunados contra la COVID-19, según nuevos datos federales (enlace en inglés), a pesar de que estos centros de atención a largo plazo han sido testigos de la mortandad de la pandemia, incluidas casi 135,000 muertes por COVID-19 entre los residentes y el personal.

Los índices de vacunación de los residentes de hogares de ancianos son mucho más altos. En promedio, a nivel nacional, el 78% de los residentes están completamente vacunados en cada centro, según muestran los datos publicados el jueves por los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) federales.


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La aceptación generalizada de la vacuna entre los residentes ha ayudado a reducir las infecciones por COVID-19 en los hogares de ancianos, de más de 170,000 casos nuevos en cuatro semanas durante el período de Año Nuevo a alrededor de 10,000 casos nuevos en cuatro semanas desde mediados de abril hasta mediados de mayo, según el análisis de datos federales de AARP. Los índices de muertes también se han desplomado, de casi 20,000 a alrededor de 800 para estos mismos períodos reportados.

Pero los bajos índices de vacunación del personal ponen en duda que la industria de los hogares de ancianos alcance su objetivo de vacunar al 75% de sus casi 1.5 millones de trabajadores para fines de junio y muestran el desafío de mantener la COVID fuera de los hogares de ancianos a largo plazo.

¿Por qué exactamente los trabajadores deben vacunarse?

El personal de los hogares de ancianos, que va y viene de sus lugares de trabajo mientras a menudo interactúa con la comunidad en general entre turnos, es uno de los vehículos principales para que la COVID-19 ingrese y se propague en los centros, según muestran los estudios (enlace en inglés).

Muchos trabajadores de hogares de ancianos ganan tan solo $13 por hora, no reciben licencia por enfermedad ni beneficios y trabajan en varios centros para lograr llegar a fin de mes. Cuando están en el trabajo, a menudo están en contacto cercano con los residentes mientras los alimentan, bañan y visten. Y debido a la escasez generalizada de personal —al menos una quinta parte de todos los hogares de ancianos en todo el país ha reportado escasez de personal de enfermería o asistentes todos los meses durante el último año—, los empleados a menudo atienden a más residentes de los recomendados durante sus turnos.

Si bien las infecciones posvacunación (que ocurren cuando una persona vacunada contrae el virus) son poco frecuentes, pueden representar otro peligro para los residentes de hogares de ancianos. Estas personas mayores y, a menudo, inmunodeprimidas tienen menos probabilidades de producir una respuesta inmune cuando se vacunan, señala Justin Lessler, profesor adjunto de Epidemiología de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins.

"Es posible que estén recibiendo menos protección que una persona más joven un poco más saludable", señala.

Se cree que un trabajador de la salud no vacunado fue el responsable de un brote de COVID-19 en marzo en un hogar de ancianos en Kentucky, donde 75 de los 83 residentes estaban completamente vacunados, mientras que solo 61 de los 116 empleados lo estaban. Casi 50 personas se infectaron, incluidos 18 residentes completamente vacunados. Tres residentes, incluido uno que estaba vacunado, fallecieron, según una revisión de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

También se han identificado infecciones posvacunación en hogares de ancianos en Chicago, según otro informe de los CDC (enlace en inglés).

Además de proteger a los residentes vulnerables, los trabajadores vacunados también se protegen a sí mismos. Más de 585,000 trabajadores han dado positivo por el virus hasta ahora; casi 2,000 han fallecido. El trabajo de los auxiliares de enfermería en los hogares de ancianos fue uno de los trabajos más mortales del 2020 (enlace en inglés).

El Gobierno federal comenzó a exigir a los hogares de ancianos individuales que reportaran los índices de vacunación a partir de mediados de mayo. Esta semana, los CMS publicaron su conjunto de resultados más completo, que incluye los índices de vacunación de alrededor del 90% de los hogares de ancianos del país. La información es vital para los consumidores, señala Megan O'Reilly, vicepresidenta de Asuntos Gubernamentales de Salud y Familia de AARP. "La transparencia es clave", afirma. "Esta información es necesaria para que las personas puedan tomar las mejores y más seguras decisiones para sus seres queridos que podrían necesitar cuidados de largo plazo".


Visita aarp.org/VacunaCOVID para más información.


Por debajo del objetivo

En febrero, dos de los grupos comerciales de hogares de ancianos más grandes, la American Health Care Association (AHCA) y LeadingAge, establecieron el objetivo de vacunar al 75% de los trabajadores de hogares de ancianos en todos los centros del país para fines de junio como parte de su campaña #GetVaccinated (enlace en inglés).

La página de datos de la COVID-19 en hogares de ancianos (enlace en inglés) de los CMS incluye una lista de menos de 2,200 centros, de los más de 15,000 que regula, que han logrado esa meta al 6 de junio.

En una encuesta reciente (enlace en inglés) sobre la aceptación de la vacuna contra la COVID-19 entre los trabajadores de la salud de primera línea, incluidos los de hogares de ancianos, el 82% de los trabajadores que no habían recibido la vacuna contra la COVID-19 a principios de marzo dijeron estar preocupados por los posibles efectos secundarios. El 81% también dijeron que creen que la vacuna es demasiado nueva y quiere esperar a ver cómo funciona en otras personas, mientras que el 65% dijeron que no confían en la capacidad del Gobierno para garantizar la seguridad y la eficacia.

Será difícil superar esa desconfianza, señala Lori Porter, cofundadora y directora ejecutiva de la National Association of Health Care Assistants. A partir de finales del año pasado, se dio prioridad al personal de los hogares de ancianos junto con los residentes y otros trabajadores de la salud como los primeros receptores de la vacuna en el país. Pero eso ocurrió después de meses en los que los trabajadores de hogares de ancianos fueron olvidados o demonizados por causar, sin saberlo, brotes de COVID-19 en los centros donde trabajan, agrega.

"Los auxiliares de enfermería salieron del olvido y se convirtieron en el centro de atención por primera vez cuando todo el mundo quería que se vacunaran", dice Porter.

"Ellos se preguntan: ‘¿Por qué ahora? ¿Por qué esto? ¿Por qué no han luchado para que nos suban el sueldo? ¿Por qué no han luchado para que podamos tener un salario digno y pagar nuestras facturas? ¿Por qué no lucharon para conseguirnos [equipo de protección personal]? ¿Por qué no lucharon para que nos paguen la prima de riesgo de los héroes?’", agrega ella.

El acceso a las vacunas también está obstaculizando la aceptación. Desde que un programa federal encargado de vacunar a los residentes y empleados de los hogares de ancianos del país concluyó en marzo, los centros han informado obstáculos logísticos para obtener las vacunas para los nuevos residentes y el personal anteriormente reacio. Algunos hogares afirman (enlace en inglés) que sus farmacias asociadas están esperando para entregar las vacunas hasta que el centro tenga un cierto número de personas listas para vacunarse.

"Estos datos indican que, en parte, se trata de un problema estructural", señala Ruth Katz, vicepresidenta sénior de políticas de LeadingAge, que representa a 5,000 proveedores sin fines de lucro de servicios relacionados con el envejecimiento, "no necesariamente de un problema de vacilación o rechazo".

O'Reilly, de AARP, señala que "todavía hay trabajo por hacer" para abordar ambos problemas.

"Necesitamos seguir haciendo todo lo posible para asegurarnos de que las vacunas sean accesibles y estén disponibles para todos los residentes y el personal", agrega O'Reilly, "y de que la gente tenga la información que necesita para tomar su decisión".

Consulta los datos sobre el hogar de ancianos de tu ser querido

  • Para ver el porcentaje de residentes o personal completamente vacunados en un hogar de ancianos específico certificado por el Gobierno federal, visita la página de datos de la COVID-19 en hogares de ancianos (enlace en inglés) de los CMS.
  • Desplázate hacia abajo hasta el mapa "Search for a Nursing Home" (Buscar un hogar de ancianos) y usa el cuadro de búsqueda o la función de agrandar para ubicar el hogar de ancianos de tu interés.
  • Haz clic en el hogar de ancianos y aparecerá un cuadro con los índices de vacunación de los residentes y el personal en la parte inferior.
  • Estos índices también están disponibles en un conjunto de datos descargables en la parte inferior de la página web. Los nuevos datos se publican semanalmente los jueves.

Emily Paulin colabora con artículos sobre hogares de ancianos, atención médica, y política federal y estatal. Su trabajo también ha aparecido en la publicación australiana sobre estilo de vida Broadsheet.

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