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Estrategias legales para los cuidadores familiares para reducir los conflictos

Cómo evitar disputas futuras con familiares problemáticos.

Dos mujeres hablando, ambas tristes.

Daisy-Daisy/Getty Images

In English | Si cuidas de alguien y tienes que afrontar asperezas en la familia, no estás solo. Muchos de nosotros sufrimos lo mismo. Pasa el antiácido.

Todavía se me revuelve el estómago al pensar en el estrés familiar que sentí cuando era cuidadora. Había familiares a los que mi madre no deseaba ver y tampoco quería que tuvieran ningún control sobre su cuidado, pero ella no había hecho toda la planificación necesaria para que eso sucediera. Para mí, ser su cuidadora hasta el momento en que pudo conseguir los documentos legales adecuados me puso en una situación tensa. Yo rezaba todas las noches para que nadie contradijera sus deseos y solicitara al tribunal ser su tutor.


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La guardiana

Una vez que los documentos legales estuvieron listos, pude respirar un poco más tranquila. Sin embargo, fue difícil ser su “guardiana”. Hacía cualquier cosa para proteger a mi madre, pero esto requirió enfrentarme a otras personas y evitar que le pidieran dinero cuando estaba sin trabajo y con una enfermedad terminal, y que fueran y la molestaran cuando debería estar descansando. Esto hizo que la familia y los amigos se enojaran conmigo y, por mi parte, me molestaba tener que gestionar esas relaciones además de la intensa atención médica y financiera. Así que, sí, yo también estaba enojada.

El personal del hogar para enfermos fue una bendición al final de su vida. Establecieron una regla de “solo 10 minutos” para los visitantes que acudían a las instalaciones. No quería alejar a nadie por completo porque no me parecía moral ni éticamente correcto negar las visitas y la oportunidad de hacer las paces con una persona que se estaba muriendo. No obstante, también quería honrar los deseos de mi madre. La regla de los 10 minutos fue un regalo, y me ayudó a mí, la cuidadora, a evitar peleas que no quería tener y que, sinceramente, no deseaba.

Los conflictos en la prestación de cuidados son habituales. En el primer artículo de esta serie de dos partes analicé los conflictos de los receptores de cuidados; en este, profundizo en los conflictos que afrontan los cuidadores.

Asegúrate de que los documentos estén preparados

Mi mejor consejo, como abogada en ejercicio y como antigua cuidadora de adultos jóvenes en una familia distanciada con padres amargamente divorciados, es actuar siempre con transparencia y protegerte, a ti y a tu compañero de cuidados cuando sea necesario. Los siguientes pasos pueden ayudar a poner fin a la discordia familiar, ayudándote a centrarte en lo que es importante y, al mismo tiempo, a ayudar a los demás a sentirse escuchados.

La importancia del autocuidado

Tanto si eres cuidador como si eres receptor de cuidados, es fundamental que atiendas tus necesidades de salud emocional y mental. Lee los recursos que abordan los problemas de relación, explora cómo negociar los conflictos y encuentra formas de relajarte y obtener ayuda de relevo. No esperes a que se convierta en una emergencia. Comienza ahora.

Primero: asegúrate de que el beneficiario de los cuidados tenga los documentos legales correctos (poder notarialapoderado o representante para asuntos de salud, declaración de tutor anticipado, entre otros) si estás capacitado legalmente para hacerlo. Si no es así, explora tus opciones con respecto a la tutela y conoce cómo funciona en tu estado. Si la persona a la que cuidas está en condiciones físicas y mentales de participar en la planificación, habla con ella sobre la dinámica familiar que dificulta tu labor y sobre los motivos por los que podría ser necesaria una planificación legal y financiera adicional, como un contrato de servicios personales o un acuerdo familiar para los colaboradores financieros.

Antes de hacer cualquier plan como cuidador, asegúrate de que tus acciones estén respaldadas por derechos legales. Mover el dinero de un lado a otro puede levantar sospechas. También lo puede hacer acceder a las cuentas, aunque sea para pagar las necesidades de tu ser querido. Tus intenciones pueden ser completamente honorables, pero los demás pueden no percibirlo así. Lleva un registro detallado y no actúes de forma interesada, a menos que esté claramente establecido en el plan del beneficiario que lo hagas.


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Contrata a profesionales neutrales para que supervisen algunos de los cuidados si la presión familiar es excesiva. Un administrador de cuidados geriátricos (también llamado administrador de cuidados) puede ser un excelente intermediario para analizar los cuidados y las necesidades del paciente con los familiares que no se comunican bien entre sí.

A veces, las disputas familiares pueden resolverse mediante terapia, si todos los participantes están dispuestos. Especialmente en una época en la que la telesalud se ha convertido en algo mucho más común, los familiares conflictivos de todo el país pueden “sentarse a la mesa” y buscar soluciones para toda la unidad familiar. Si el conflicto ha llegado a un punto en el que los miembros de la familia amenazan con emprender acciones legales los unos contra los otros, animo a explorar primero los procesos de colaboración. La mediación con un abogado especializado en derecho de familia, herencias o derechos de los adultos puede ayudar a las partes a llegar a un acuerdo sin la intervención de un tribunal.

A pesar de nuestros esfuerzos, no podemos controlar todo. En tiempos de crisis familiar, las relaciones pueden romperse, los familiares se convierten en rivales, se trata a los tribunales como campos de batalla. Insto a todos a recordar que, la mayoría de las veces, los cuidados nacen del amor. La mayoría de las veces, los conflictos que estallan durante las crisis familiares están impregnados de pena, de viejas heridas y de dolor. Insten a sus seres queridos y a ustedes mismos a no perder de vista el objetivo último de los cuidados: asegurarse de que una persona vulnerable reciba comodidad, dignidad y respeto durante todos los días de su vida. Y aunque las relaciones no se resuelvan positivamente y los familiares nunca hagan las paces, tratarse a uno mismo y a los demás con integridad siempre nos dejará la mente y el corazón tranquilos.

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