Skip to content

¡Bienvenido! AARP es tu guía para navegar la vida y planear tu futuro con Salud, Dinero y Amor. Conócenos mejor

 

Cómo pueden los cuidadores ayudar a otros cuidadores durante la pandemia

Casi 20 estados han adoptado medidas que otorgan inmunidad, y hay presión para que sean más.

Una mujer en su casa usa una computadora portátil

ADAMKAZ/GETTY IMAGES

Puede ser importante para los cuidadores compartir sus conocimientos al comunicar sus experiencias, consejos e ideas en comunidades o grupos de discusión en internet.

In English | Lois estaba agradecida de las llamadas que recibía de sus vecinos, miembros de la iglesia y administradores de cuidados hospitalarios. La llamaban para ver cómo estaba lidiando con su esposo, que padece demencia, mientras se refugiaban en su pequeño apartamento. Aunque también le molestaba un poco. Lois sabía que todos estaban tratando de ayudar, pero ella no siempre quería ayuda. No se sentía bien recibir tanta atención, porque las personas asumían que, al cuidar de alguien con demencia, ella necesitaba su preocupación.

Sus hijos y nietos eran más sensatos. Para ellos, Lois era la mujer testaruda y dominante que prefería darles órdenes a ellos y a los demás. A los 76 años, había pasado toda una vida manejando negocios pequeños y organizaciones comunitarias, y todavía sentía que era sumamente capaz. En todo caso, le hubiera gustado cuidar de otros durante la crisis en el país, en lugar de recibir la atención. Eso era lo que más le atraía a su sentido de autoimportancia, y lo que mejor la hacía sentir.

Una obviedad que se ha observado desde hace mucho tiempo es que quienes cuidan de un familiar a menudo no se identifican como cuidadores familiares, y aun si lo hacen, no les gusta aceptar ayuda de los demás. Recibir ayuda puede hacer que un cuidador familiar se sienta culpable, como si estuviera eludiendo tareas que son únicamente suyas. Para ayudar a estas personas que cuidan de un familiar, resulta que funciona un enfoque paradójico que otros profesionales clínicos y yo hemos usado: no ofrezcas ayudarlos, pídeles que te ayuden a ti.

Imagen de computadora del coronavirus

Infórmate sobre la COVID-19

Tu salud, tu cheque de estímulo y más.

Los beneficios potenciales de este enfoque son respaldados por las investigaciones de Stephanie L. Brown, una psicóloga social en la Facultad de Medicina Renaissance de Stone Brook University, quien estudia el impacto del altruismo. La idea general de sus hallazgos es que ayudar a los demás puede mejorar nuestra salud. En un artículo de investigación (en inglés), ella y sus colegas encontraron que el cuidado de un familiar, un tipo de altruismo, tiene un efecto de amortiguación de estrés que puede reducir las consecuencias negativas de la salud de los cuidadores cuando brindan cuidados, al igual que permitirles vivir por más tiempo.

Para los cuidadores que sienten la necesidad de ayudar a otros, la pandemia actual puede ser una oportunidad, en lugar de una amenaza y dificultad. Con eso en mente, ¿cómo podemos ayudar a los cuidadores a encontrar maneras significativas de brindar más cuidados, especialmente a otros cuidadores familiares, durante estos tiempos? Aquí presentamos algunas ideas:

Crea un árbol de llamadas

Averiguar cómo se encuentra un cuidador es usualmente un proceso unidireccional: te llamo una vez a la semana o al mes para preguntarte cómo estás. Me dices que estás bien. Cuelgo el teléfono sintiéndome satisfecho. Pero quizás tú cuelgues el teléfono sintiéndote desde alentado hasta irritado, dependiendo de tu personalidad y tus necesidades. Un sistema más interdependiente —y mejor— podría ser crear un árbol de llamadas en el cual vecinos, familiares o cuidadores familiares tienen papeles preasignados para llamarse entre sí con regularidad. Este es un proceso multivía y comunitario: yo te llamo, tú llamas a la próxima persona en la lista, y así sucesivamente. Nadie acapara toda la gloria de ser el "ayudante" y nadie siente la indeseada atención de ser el "ayudado". Todos se mantienen en contacto para ayudarse unos a otros, y todos se sienten alentados.

Transforma los "grupos de apoyo" en "grupos para compartir y cuidar"

Cuando los profesionales y familiares recomiendan que los cuidadores asistan a un grupo de apoyo para cuidadores, muchos de ellos rechazan esa sugerencia bienintencionada sin pensarlo dos veces, como si la necesidad de ir a un grupo para recibir "apoyo" revelara que son débiles emocionalmente. (De hecho, los grupos de apoyo altamente funcionales para cuidadores se tratan del apoyo mutuo). Una mejor manera de persuadir a los cuidadores reacios es referirte a esos grupos de apoyo como "grupos para compartir y cuidar", los cuales anuncian la reciprocidad en su nombre: yo comparto mis experiencias y preocupaciones. Tú compartes las tuyas. Nos cuidamos unos a otros. Simultáneamente, todos son los ayudantes y los ayudados.


dynamic a logo mark for a a r p

Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Anímalos a escribir lo que saben

Con el tiempo, los cuidadores familiares aprenden. Dominan términos médicos, técnicas de transferencia y habilidades para calmar a los demás. A menudo significa mucho para ellos compartir esos conocimientos que han aprendido con tanto esfuerzo, al escribir sobre lo que saben para ayudar a quienes aún están aprendiendo. Los más emprendedores escriben memorias completas de su camino como cuidadores. Otros comparten sus experiencias, consejos e ideas en sitios web como la comunidad de cuidadores en línea, de AARP, o los grupos en Facebook para cuidadores, como el grupo de conversación AARP Family Caregivers Discussion Group. Con frecuencia, estos medios en internet les proporcionan a los cuidadores comentarios rápidos de parte de los lectores acerca de cuán útiles son sus ideas, al igual que consejos útiles de otros veteranos cuidadores que tienen el mismo deseo intenso de ayudar.

La necesidad de ayudar a los demás no es tan reconocida como la necesidad de recibir ayuda. Durante este período de mayor incertidumbre y aislamiento, podemos revisar cómo nos relacionamos con los cuidadores y actuamos de acuerdo con su fortaleza: ese extraordinario deseo de servir.

Barry J. Jacobs, psicólogo clínico, terapeuta de familia y asesor del cuidado de la salud, es el coautor del libro Love and Meaning After 50: The 10 Challenges to Great Relationships — and How to Overcome Them y AARP Meditations for Caregivers (Da Capo, 2016). Síguelo en Twitter y en Facebook.

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTÍCULO