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Navegador de beneficios de salud: Revisa esta guía para veteranos y sus familiares.

 

El interés en la comida: ayuda a que tus seres queridos con demencia obtengan la nutrición que necesitan

Consejos para mejorar el apetito y el consumo.

Mano de un anciano que está sentado en una mesa con un plato de frutas y cereales.

Getty Images

La demencia puede causar inapetencia por la comida y los líquidos.

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Cocinar para un ser querido con demencia es un desafío diario. La enfermedad hace, rompe y cambia las reglas, y puede ocasionar la pérdida de la necesidad más primaria: el apetito por la comida y los líquidos. A medida que la enfermedad avanza, se van perdiendo las habilidades. Es posible que tu ser querido sea incapaz de aplicar lógica, ignorar sus tendencias, explicar el rechazo repentino a comer sus comidas favoritas o, a medida que pasa el tiempo, recordar la función de una cuchara. Dos cosas permanecen constantes: tu ser querido necesita nutrientes y tú debes asegurarte de que los obtenga.

Para mejorar la experiencia de ambos y maximizar los nutrientes que tu ser querido consume, empieza aquí:


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Conoce lo que no funciona

  • Insistir en que tu ser querido coma no es productivo
  • Molestar, rogar, frustrarse y repetir “prueba un poco” no genera colaboración ni promueve el apetito
  • Dejar la comida en frente de la persona bajo tu cuidado después de que haya quedado claro que no está interesada en comer

Conoce lo que puede ayudar

Al preparar las comidas:

  • Lleva a la persona a la que cuidas a la cocina mientras preparas la comida
  • Aumenta la nutrición. Se pueden agregar proteínas en polvo, grasas saludables y puré de vegetales en los alimentos blandos y los productos horneados integrales. Usa harinas de nueces para preparar panes, hornear y como agente espesante
  • Elimina las calorías vacías, como el azúcar y los alimentos procesados
  • Agrega sus especies y sabores preferidos
  • Corta las comidas masticables en trozos pequeños
  • Limita la sal
  • Prepara alimentos ricos en nutrientes
  • Cambia a bocadillos, como bastoncitos de pescado, tiras de pollo, hamburguesas y judías verdes, cuando veas que a tu ser querido se le está dificultando usar el tenedor, el cuchillo o la cuchara

Las personas con demencia no siempre ven sus alrededores o la comida en el plato como los demás. Para que la hora de comer sea más fácil para tu ser querido:

  • Come en un área tranquila y sencilla. Las salas ornamentadas y con muchos detalles son una distracción
  • Siéntate en una mesa pequeña y enfrente de tu ser querido. Aunque no sea tu hora de comer, pon un lugar en la mesa para ti y un poco de comida en tu plato. La compañía mejora el apetito y te da la oportunidad de ayudar
  • Come sin conversar mucho y sin aparatos electrónicos ni ruido que se pueda evitar.  Hacer más de una cosa a la vez puede resultar confuso para las personas con demencia
  • Sirve la comida en un plato rojo. Investigadores de Boston University hallaron que las personas con Alzheimer comieron un 25% más al servirles la comida en un plato rojo, en comparación con un plato blanco
  • Considera usar artículos de mesa diseñados para pacientes con demencia. Los vasos plásticos con asas, los tenedores y cuchillos curvos, y los platos con bordes altos para que no se salga la comida del plato, le facilitarán a tu ser querido la manipulación de la comida
  • Evita las vajillas con diseños, que pueden dificultar diferenciar entre la comida y el plato
  • No uses manteles estampados, lo que puede hacer que parezca que el plato y el mantel son uno solo. Solución fácil: coloca un mantel individual unicolor y contrastante debajo del plato
  • No incluyas cubiertos que no sean necesarios. Una cuchara, un cuchillo o un vaso que no se usarán son una distracción visual que dificulta comer
  • Elimina los centros de mesa, las velas, los saleros y los platos para servir
  • Usa vasos indestructibles y herméticos, si fuera necesario
  • Sé flexible en cuanto a los horarios para comer. Cenar a las 10 p.m. es mejor que no comer a las 6

Al servir:

  • Sirve la comida nutritiva primero
  • Intenta servir porciones pequeñas en un plato para ensalada
  • Si usas un plato grande, sirve uno o dos alimentos a la vez; más puede resultar abrumador
  • Coloca el plato de tu ser querido de manera que la comida favorita se encuentre más lejos de la mano que este usa para comer. Las personas con demencia a menudo se comen primero la comida más cercana
  • Asegúrate de que la comida no esté muy caliente. Las personas con demencia no siempre pueden percibir el calor o frío extremos
  • Sé consciente de que los sabores pueden cambiar de manera repentina para las personas con demencia. Los olores y las texturas también pueden volverse molestos. Puede que se rehúse a comer su comida favorita o que una comida que antes no le gustaba ahora sea aceptable
  • Ten en cuenta que los olores intensos pueden distraer
  • Elogia la comida. Usa frases cortas y tentadoras. “¡El pescado está delicioso!”

En la mesa:

  • Mantén el contacto visual. Sonríe y mírala directamente a los ojos por un minuto o más. Espera que la persona te devuelva la sonrisa. A medida que la enfermedad avanza, devolver el gesto podría no serle fácil o rápido, pero sí puede que lo registre y le dé consuelo. Repítelo durante la comida (y el resto del día)
  • Los demás en la mesa deben seguir las mismas pautas. Mientras más personas, ruido, platos y utensilios hallan, más difícil le resultará a la persona con demencia descifrar y concentrarse en la comida
  • Actúa de modelo. Si la persona bajo tu cuidado tiene dificultades para manipular la comida o los utensilios, dile “mírame” y te muestro
  • Dedica suficiente tiempo para comer
  • No te preocupes ni dejes que tu ser querido se preocupe por la comida que se haya caído al suelo
  • Recuérdale a la persona bajo tu cuidado que mastique lo suficiente y con cuidado. Vigila que no se atragante
  • Si tu ser querido no quiere comer, pon la comida en el refrigerador e inténtalo de nuevo más tarde

Después de comer:

Anota todo lo que tu ser querido comió, cuánto y a qué hora. Mide la comida cuando la sirvas en el plato y calcula aproximadamente cuánto quedó. Esto te permitirá asegurarte de que la ingesta diaria sea suficiente, te facilitará detectar patrones o cambios, y tener un registro que puedes compartir con el médico.

Consejos importantes

  • Aunque a muchas personas con demencia se les podría olvidar comer sin recordatorios, otras no pueden recordar lo que acaban de comer y creen que siempre es la hora de comer. Si esto sucede, podría ser útil dividir la comida en varias “comidas” pequeñas y servirlas a petición. Comienza con el alimento más nutritivo.
  • Busca las causas que puedan estar afectando el apetito más allá de la demencia. Entre las posibilidades: los efectos secundarios de medicamentos que podrían quitar el hambre o dejar en la boca un sabor metálico, dolor de cabeza recurrente, úlceras estomacales o llagas en la boca y prótesis dentales mal ajustadas.
  • Fíjate si un sabor o textura pierde popularidad. Reemplázalo con un alimento igual de nutritivo, pero que sea una alternativa completamente diferente. Por ejemplo, la col berza, las frambuesas, las batatas, el quimbombó y los tomates tienen más de 12 mg de vitamina C. 
  • Acepta que unos días serán mejores que otros.