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Ayuda para quienes cuidan por primera vez Skip to content

     

Ayuda para...
  • Ayuda para quienes cuidan de un ser querido por primera vez

    Cómo cuidar a los nuestros en cinco pasos

    Cuidar de un ser querido o amigo cercano es una de las labores más importantes y complicadas que te tocará desempeñar en la vida. Puede que tengas que empezar de repente, debido a un accidente o enfermedad, o tal vez comiences con llevar a tu ser querido al supermercado o al médico. Más tarde, quizás necesites pedir más tiempo libre en tu trabajo, prepararle las comidas o administrarle las finanzas a esta persona.

    Ya sea que estés empezando a anticipar la necesidad o cuidando de un familiar a tiempo completo, esta guía es una herramienta práctica para facilitar el proceso tanto para ti como para tu ser querido. Aquí encontrarás consejos, recursos y listas de verificación para que te organices y encuentres apoyo para tus responsabilidades como cuidador. Recuerda: hazlo paso a paso.

  • Inicia la conversación

    El momento adecuado para hablar sobre el futuro es ahora, incluso si te resulta incómodo. Pregúntale a tu ser querido sobre sus deseos, valores y preferencias sobre los asuntos importantes, desde el cuidado de la salud hasta las finanzas. Si esperas hasta que tu familiar sufra una caída, tenga un accidente o reciba un diagnóstico grave, tus opciones podrían ser más limitadas y más difíciles de evaluar en un momento en el que todos estarán muy estresados.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Busca una oportunidad. En vez de mencionar de buenas a primeras un tema difícil, podría ser útil compartir un artículo del periódico o hacer un comentario pertinente para comenzar la conversación. (Ejemplo: “Dijiste que te molestaban los ojos, ¿te están dando problemas para leer o conducir?”).  
    • Sigue intentando. Para algunas personas puede ser difícil admitir que necesitan ayuda. Si la primera conversación no va bien, inténtalo de nuevo con mucho tacto. Si fracasas varias veces, pídele a un familiar, amigo o médico en quien tu ser querido confíe que le hable sobre tus inquietudes.
    • No te olvides de hablar sobre el dinero; suele ser determinante a la hora de tomar muchas decisiones como cuidador. Con mucho tacto, pídele que te permita revisar sus cuentas bancarias y su seguro de salud para poder saber cuánto hay disponible para cubrir los gastos potenciales.
    • Escucha y respeta los deseos de tu ser querido. La persona que cuidas siempre debe participar en las conversaciones sobre sus necesidades y planes para el futuro, hasta donde sea posible.  
    • Incluye a otros en la conversación. Cuando hayas empezado la discusión, pídeles a algunas personas cercanas a tu ser querido —familiares o amigos— que sean parte del proceso. Quizá surjan conflictos, pero no evites discutirlos. Es preferible hacerlo ahora y no durante una crisis.

    Temas de apoyo

    • Planifica con tiempo el cuidado de un ser querido. Descarga la guía de planificación familiar de AARP.
    • Una guía para el uso adecuado de las medicinas con y sin prescripción médica.
    • Elige un tema de consulta y esta herramienta buscará la respuesta.
    • Nuestra experta en el cuidado de adultos mayores, Lyda Arévalo-Flechas.
  • Forma un equipo

    No enfrentes la situación solo. Intentar manejar por ti mismo todas las responsabilidades de la prestación de cuidados puede agotarte y causarte problemas de salud relacionados con el estrés. Es importante recurrir a otros para formar una red más extensa de amigos, familiares y recursos comunitarios que puedan ayudarte. Recuerda considerar a tu ser querido como parte del equipo.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Profundiza y expande. Para poder contribuir, los integrantes del equipo no tienen que vivir todos cerca ni disponer de muchísimo tiempo. Los familiares o amigos que vivan lejos y tengan horarios limitados pueden ayudar con tareas como organizar las comidas, pagar las cuentas o brindar asistencia económica. El genio de las computadoras de la familia podría armar un calendario electrónico para organizar el envío de comidas y otros quehaceres domésticos.
    • Decide quién está a cargo. Es importante designar a una persona que se encargue de mantener el proceso en marcha y se asegure de que todos los integrantes del equipo comprendan el plan y las prioridades. En la mayoría de las familias, alguien asume ese papel principal porque vive cerca, tiene una relación más estrecha o simplemente es alguien que suele hacerse cargo de las responsabilidades. Tú podrías ser esa persona.
    • Evalúa recurrir a un mediador. Puede ser útil conseguir a un facilitador externo, como un trabajador social o un representante religioso, para ayudar a mantener enfocados a todos, manejar los posibles desacuerdos y comunicar los temas difíciles cuando te reúnas con tu equipo.

    Recursos para formar equipos

    • Si cuidar de un ser querido te hace sentir agobiado, pide ayuda.
    • Cómo pedir refuerzos, ofrecer ayuda y encontrar recursos.
    • Planifica con tiempo el cuidado de un ser querido. Descarga la guía de planificación familiar de AARP.
    • Estos aparatos podrían ayudarte a cuidar al ser querido.
  • Elabora un plan

    Ahora es el momento de trabajar con tu equipo para elaborar un plan. Incluyan elementos a corto plazo —por ejemplo, decidir quién será responsable de cada tarea de prestación de cuidados— y a largo plazo. Es imposible anticipar cada detalle o escenario, pero pensar sobre el futuro ahora te ayudará a responder más rápido y con eficacia en caso de emergencia. Además, ayudará a garantizar que todos se enfoquen en lo que es mejor para tu ser querido.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Define los papeles. Pregúntales a los integrantes del equipo de prestación de cuidados cuáles tareas pueden y están dispuestos a hacer, teniendo en cuenta puntos clave. ¿Quién está disponible para ir a citas médicas? ¿Quién puede preparar comidas unas cuantas veces por semana? ¿Quién puede encargarse de pagar las cuentas? Si tú eres el cuidador principal, delegar aunque sea tareas pequeñas puede hacer una gran diferencia cuando tienes muchas cosas que hacer.
    • Sé honesto contigo mismo. ¿Qué estás dispuesto a hacer? Si las labores prácticas como ayudar a tu ser querido a bañarse te hacen sentir incómodo, pregunta si otro integrante del equipo puede hacerlas. O determinen si hay dinero disponible para contratar a alguien que ayude.
    • Haz un resumen del plan por escrito. Documentar el plan es una buena manera de asegurarse de que todos estén de acuerdo y evitar los malentendidos (pero recuerden, por supuesto, que es probable que el plan cambie a medida que pasa el tiempo).
    • Encuentra la mejor manera de comunicarse. Puede ser una buena idea crear un grupo de correo electrónico para mantener al tanto a todos. Y quizás quieran usar una herramienta en línea para los calendarios, como Lotsa Helping Hands, para organizarse y mantenerse actualizados sobre quién realizará cada tarea y cuándo. 

    Recursos

    • Averigua cómo puedes reducir tus gastos médicos y ahorrar más en el futuro con esta herramienta.
    • Cómo lograr que protejan tus activos y se respete tu voluntad.
    • Cómo abordar cuestiones relacionadas con la seguridad del hogar para adecuarla a las necesidades de tu ser querido.
    • Utiliza esta herramienta para sopesar las opciones y tomar la mejor decisión posible a la hora de elegir un cuidador, una comunidad u hogar de ancianos.
  • Cuida de tu ser querido

    Este paso, por supuesto, incluye a los demás, y la situación de cada cuidador es distinta. Pero hay una amplia variedad de recursos y herramientas que pueden facilitar tu labor, ya sea que cuides a tu padre o madre desde otro estado, tu cónyuge con una enfermedad crónica o un familiar con demencia. En cualquier situación de prestación de cuidados, es importante saber dónde obtener información y ayuda.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Habla por ti mismo. Déjale saber al médico que eres el cuidador principal y que necesitas mantenerte informado sobre la enfermedad de tu ser querido y los tratamientos indicados. Pide capacitación si se espera que realices tareas que nunca has realizado en el hogar, como inyectar medicamentos o cambiar vendajes.  
    • Mantén seguro el hogar. Si a la persona a quien cuidas le cuesta más trabajo desplazarse, o si se le deteriora la vista o el sentido del oído, pueden hacerse unos cambios sencillos para que el hogar sea menos peligroso. Piensa en instalar pasamanos, barras de agarre, luces de noche y asientos de ducha ajustables.
    • Mantente organizado. Intentar llevar un control de toda la información relacionada con la prestación de cuidados, desde números telefónicos para casos de emergencia hasta citas médicas e historias clínicas, puede ser abrumador. 

    Recursos

    • 10 consejos para lograr más con menos estrés.
    • Estos aparatos podrían hacerte la vida más amena cuando cuidas de un ser querido.
    • ¿Cuáles son las mejores funcionalidades en un auto para este tipo de labor? Aquí una serie de consejos.
    • Si cuidar de un ser querido te hace sentir agobiado, pide ayuda.
  • Cuida de ti mismo

    Cuando cuidas de un ser querido, es fácil olvidarte de tus propias necesidades. Es por eso que los cuidadores tienen más probabilidades de decir que tienen niveles altos de estrés y de padecer de depresión y de otros problemas de salud. No dejes de hacer ejercicios, dormir lo suficiente y alimentarte de manera saludable, y tómate tiempo para las actividades que disfrutas. Necesitarás mantener la energía y conservar la salud para cuidar de otros.

    CONSEJOS RÁPIDOS:

    • Entiende los costos de la prestación de cuidados. Cuidar a un familiar puede impactar tus finanzas personales. Tal vez necesites tomarte días libres del trabajo, trabajar menos horas o perderte un ascenso, además de pagar de tu propio bolsillo por cosas como comestibles y medicamentos recetados para tu ser querido. Trata de calcular estos costos cuando fijes un presupuesto.
    • Averigua si tu lugar de trabajo es flexible. Puede que a tu empleador no le moleste que trabajes algunas horas desde la casa o realices ciertos ajustes a tu horario. Si necesitas más tiempo libre, pregunta si estás amparado por la Family and Medical Leave Act (Ley de licencias familiares y médicas). Muchas personas lo están, pero si trabajas para una empresa pequeña o no llevas demasiado tiempo trabajando para un empleador, puede que no reúnas los requisitos.
    • Tómate un descanso. A veces los cuidadores se sienten culpables por tomarse tiempo para divertirse. Encuentra maneras de reducir el estrés y pasarla bien. Muchas personas hacen yoga o meditación, o hacen planes semanales para ir al cine con amigos. Piensa en qué actividades te resultan relajantes o te dan energía, y ponlas en tu lista de “cosas por hacer”.

    Recursos

    • Consejos para mantenerte bien de salud cuando cuidas de otra persona.
    • 10 consejos para lograr más con menos estrés.
    • Si cuidar de un ser querido te hace sentir agobiado, pide ayuda.
    • Consejos e información relevante de nuestra experta en el cuidado de adultos.
  • Quick Tips

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