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La importancia de las elecciones a la alcaldía en el país

A veces la participación es baja, pero un alcalde puede tener más impacto en tu vida diaria que un político de Washington.

Personas hacen fila para votar

Getty Images

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Aproximadamente el 67% de la población de Estados Unidos que cumple con los requisitos para votar participó en las elecciones presidenciales el pasado noviembre, una cifra récord. Pero este otoño, cuando se elijan alcaldes en más de 350 ciudades grandes, los precedentes parecen indicar que menos del 15% de los electores que reúne los requisitos irá a votar si la elección es solo para cargos municipales.

Ese nivel de participación de votantes es un problema para las ciudades. La realidad es que, para la mayoría de nosotros, la persona que elegimos como alcalde afecta nuestra vida cotidiana más que los políticos que enviamos el año pasado a Washington D.C. ¿Tu calle necesita arreglos? ¿El agua del grifo tiene un olor extraño? ¿Los autobuses siempre están atrasados? ¿Un edificio abandonado cercano está convirtiéndose en una monstruosidad? ¿La policía local cuenta con un alto nivel de entrenamiento y equipo? Generalmente es tarea de los alcaldes resolver esos problemas.

El papel del alcalde se ha vuelto aún más crítico y de alto perfil en los últimos años. El alcalde Ted Wheeler enfrentó las cámaras nacionales de televisión en Portland, Oregón, el año pasado durante las protestas contra el racismo. La alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, tuvo que enfrentarse al escrutinio nacional cuando trataba de resolver problemas de seguridad después del colapso de un edificio de condominios en su jurisdicción, el cual causó la muerte de casi 100 personas.

Probablemente el trabajo más crítico de un alcalde sea la seguridad pública. Esa responsabilidad ha eclipsado casi todo lo demás desde que el año pasado un policía matara a George Floyd en Minneapolis, y desde que la revelación de otros casos del uso de fuerza policial ocupara los noticieros.

“Es un asunto de vida o muerte en las calles de las ciudades del país”, dice Phil Keisling, exsecretario de estado de Oregón, quien ha estudiado la participación de votantes en elecciones locales y aboga por un mayor acceso a las urnas. “Si tu hijo pertenece a una minoría, podrían detenerlo por conducir con una licencia vencida, y hasta podría terminar muerto debido a las políticas del alcalde y la fuerza policial. Tus probabilidades de ser dueño de una casa nunca podrían superar el 0% debido a ciertas políticas en la ciudad donde vives”.

De cerca y en persona

En Burnsville, Minnesota, su ciudad de aproximadamente 62,000 habitantes, la alcaldesa Elizabeth Kautz, de 74 años, considera que es su trabajo estar disponible para los electores incluso cuando supuestamente está en su propio tiempo. “Cuando vas al supermercado, esperas en la fila en un café o comes en un restaurante, la gente dice: ‘Alcaldesa, tengo este bache en mi calle. ¿Qué va a hacer al respecto?’”, dice Kautz. A principios de su alcaldía, “mi esposo e hijos decían que iríamos en dos autos a la iglesia para que yo pudiera quedarme y conversar con todos y responder sus preguntas”.

A veces, ser alcalde consiste en informar a la población tanto sobre qué cosas son responsabilidad del cargo como qué cosas no lo son. “La gente siente que le puede pedir cualquier cosa a su alcalde”, dice Tom Cochran, director general y ejecutivo de la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos. “Si el cheque del Seguro Social no les está llegando, eso no tiene nada que ver con el alcalde. Pero igualmente dirán: ‘Señor alcalde, ¿me puede ayudar con esto?’”.

No es inusual para Kathy Sheehan, la alcaldesa de Albany, Nueva York, recibir quejas sobre impuestos escolares a pesar de que, como la mayoría de los alcaldes, ella no tiene control sobre el sistema escolar local. La mayoría de las ciudades en Estados Unidos tienen juntas escolares cuyos integrantes se eligen por separado. “Es frustrante.

Tenemos un sistema escolar que realmente tiene dificultades”, dice ella. “Nuestro índice de graduación de la escuela secundaria es, para mí, en términos sencillos, injustificablemente bajo”. Entonces, cuando se trata del sistema escolar u otros programas, como los servicios sociales o Medicaid, que son controlados por el Gobierno municipal, estatal o federal, Sheehan se convierte en defensora de los residentes de su ciudad.

Desalentadora participación electoral

A pesar de su importancia, la participación en las elecciones municipales que se realizan en años donde no hay otras elecciones, como en el 2021, representa una pequeña fracción de los votos que se emiten en las elecciones presidenciales y a mitad de mandato. Keisling y su equipo en Portland State University descubrieron que entre el 2011 y el 2015, la participación de votantes que reúnen los requisitos en diez de las treinta ciudades más grandes de Estados Unidos fue menor del 15%. Su proyecto también descubrió que, al igual que en las elecciones presidenciales, los votantes mayores son los que más van a las urnas. Sus datos mostraron que los residentes mayores de 65 años fueron 15 veces más propensos a votar que quienes tenían entre 18 y 34 años.

El día siguiente a las elecciones primarias municipales en la ciudad de Nueva York, Eric Adams —quien se anticipa ganará la elección general en noviembre— dijo: “Las redes sociales no eligen un candidato. Las personas que reciben beneficios del Seguro Social eligen un candidato”.


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“Las elecciones locales son donde las acciones realmente tienen un impacto”, dice Nancy LeaMond, vicepresidenta ejecutiva y directora de Activismo Legislativo y Compromiso de AARP. “Por eso es importante que los adultos mayores del país participen en las elecciones locales; y por eso es que muchos de ellos lo hacen”.

Sheehan cree que la participación aumenta cuando hay descontento con la forma en que se gobierna. “Si las personas están realmente descontentas y quieren sacarte del puesto, salen a votar”, dice. También salen, agrega, para apoyar a alguien en quienes creen fervientemente. Pero ella está de acuerdo en que la participación, por lo general, es demasiado baja.

Keisling dice que facilitar el proceso de votar—especialmente enviar boletas electorales automáticamente a los hogares— es una forma de aumentar la participación. Otra manera es reclutar la ayuda de los votantes fieles. “Tenemos la obligación moral de dejar en claro por qué es tan importante”, dice Keisling. Añade que eso es cierto incluso cuando no estamos de acuerdo sobre temas específicos.

Dena Bunis informa sobre temas relativos a Medicare, atención de la salud, políticas en materia de salud y el Congreso estadounidense. Además, es autora de la columna “Medicare Made Easy” para AARP Bulletin. Galardonada por su labor periodística, Bunis trabajó durante décadas para periódicos en grandes ciudades. Entre los puestos que ocupó se incluyen los de jefa de la oficina de Washington del Orange County Register y reportera sobre temas de salud y entorno laboral para Newsday.