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Transcripción: Presidente Obama

Observaciones y sesión de preguntas y respuestas del presidente Barack Obama con los socios de AARP.

In English | El 21 de septiembre del 2012, en el Evento y Exposición Nacional Life@50+, en Nueva Orleans, AARP dio la bienvenida al presidente Barack Obama, quien participó en directo vía satélite, y al candidato a vicepresidente por el Partido Republicano Paul Ryan, quien se presentó en persona para dirigirse a nuestros socios.

La siguiente es la transcripción de la participación del presidente Obama en el evento. El presidente habló desde las 11:18 a. m. hasta las 11:46 a. m. (hora del Este).

Antes de las presentaciones del presidente Obama y el congresista Ryan, el director ejecutivo de AARP, A. Barry Rand, y la periodista Jane Pauley, quien moderó la sesión de preguntas y respuestas, le dieron la bienvenida a la audiencia.

Lea la transcripción completa del presidente Barack Obama »

Presidente Barack Obama: Gracias, Jane. Gracias, AARP. Quiero agradecerle a Barry y a toda AARP por todo lo que hacen en favor de los adultos mayores estadounidenses.

Y esto es particularmente emotivo para mí, pues no puedo evitar pensar en mi abuela, Madelyn Dunham. Durante la Segunda Guerra Mundial, ella trabajó en una línea de ensamblaje de aviones bombarderos mientras tenía un bebé en la casa y su marido estaba lejos, sirviendo a la nación. Y en los años de la posguerra, fue ascendiendo por sus propios méritos, desde secretaria hasta vicepresidenta de un banco local. Más adelante, ayudó a criar a mi madre y luego, obviamente, me crió a mí y a mi hermana.

Ella fue una gran ciudadana que cumplió con sus responsabilidades. Y después de toda una vida de arduo trabajo, lo que esperaba a cambio era poder vivir sus años dorados con dignidad y seguridad, y ver que sus nietos y biznietos tenían una mejor vida.

Ella era demasiado independiente, por lo que no aceptaba mucha ayuda mía ni de nadie más. Solo quería asegurarse de que sus esfuerzos tuvieran recompensa. Y estos días pienso mucho en ella, porque perdimos a mi abuela tres días antes de que fuera electo a este cargo, en el 2008. Pero recompensar esa esperanza que ella y tantos estadounidenses compartían —restablecer el principio básico que dice que si usted trabaja duro, su esfuerzo será recompensado— es una de las razones por las que me postulé para este cargo en primer lugar. Los valores que ella me enseñó son parte de lo que me ha impulsado durante los últimos cuatro años.

Ahora, hemos avanzado mucho, pero no hemos llegado a la meta todavía. Y es por eso que les pido un segundo período como presidente.

Se ha hablado mucho sobre Medicare y el Seguro Social en esta campaña, y así debe ser. Estos son compromisos sólidos que Estados Unidos le hace a sus adultos mayores, y considero a estos compromisos inquebrantables. Pero en vista de las conversaciones que se han estado llevando a cabo en el campo político últimamente, deseo enfatizar que Medicare y el Seguro Social no son limosnas: ustedes han pagado por esos programas durante toda su vida, ustedes se los han ganado. Y, como presidente, es mi trabajo asegurar que Medicare y el Seguro Social permanezcan sólidos para los adultos mayores actuales y para futuras generaciones.

Sin embargo, probablemente no les sorprenderá que mucho de lo que se ha dicho sobre Medicare y el Seguro Social durante los últimos meses no haya sido completamente transparente. Por lo tanto, esto es lo que necesitan saber:

Como presidente, he fortalecido Medicare. Hemos añadido años al programa al eliminar los subsidios fiscales a las compañías aseguradoras que no aportaban a la salud de la gente. Y usamos esos ahorros para bajar el costo de los medicamentos recetados y ofrecer a los adultos mayores beneficiarios de Medicare nuevos servicios preventivos, como pruebas de detección de cáncer y  servicios de bienestar.

De hecho, la ley de reforma de salud que aprobamos ya le ha ahorrado a más de 5,5 millones de adultos mayores y personas con discapacidades casi $4.500 millones en medicamentos recetados. Los adultos mayores que recibieron descuentos han ahorrado en promedio más de $600, solamente este año. Y durante los próximos 10 años, esperamos que el beneficiario promedio de Medicare ahorre casi $5.000 como resultado de esta ley.

Sin embargo, mis oponentes han prometido eliminar estos ahorros y beneficios en su primer día de trabajo, lo que significaría millones en ingresos adicionales para las compañías de seguros, y también significaría un aumento inmediato en los costos para los adultos mayores y la bancarrota para el fondo fiduciario de Medicare en tan solo cuatro años. ¿Y, con qué lo reemplazarían? Su plan conlleva reemplazar los beneficios garantizados de Medicare con un cupón que no podría sostener los costos prospectivos.

Y cuando le digan que el plan de ellos le permitirá a usted conservar su mismo médico, están omitiendo algo: la verdad. Un nuevo estudio dice que bajo ese plan, si tan solo el 5 % de los adultos mayores cambia a planes privados, el 40 % de los médicos que actualmente aceptan Medicare, dejarían de hacerlo. Piensen en ello. Millones de adultos mayores se verían forzados a cambiar de médicos.

No considero esta alternativa audaz ni valerosa; simplemente pienso que es una mala idea. Ningún estadounidense debe pasar sus años dorados a la merced de las compañías aseguradoras. Deben jubilarse con la atención y la dignidad que se han ganado.

Ahora, tenemos que reformar y fortalecer Medicare para los tiempos futuros, pero lo vamos a hacer mediante la reducción de los costos del cuidado; no pidiéndoles a los adultos mayores que paguen miles de dólares adicionales, mientras  les otorgamos a los millonarios y multimillonarios un nuevo recorte masivo en sus impuestos.

Y respecto al Seguro Social, tenemos que mantener la promesa del Seguro Social tomando medidas responsables hacia su fortalecimiento; no entregándoselo a Wall Street. La última vez que el otro partido estuvo a cargo, el compañero de papeleta de mi oponente sometió un proyecto de ley que hubiera privatizado el Seguro Social. Y, después de lo que ocurrió con Wall Street hace apenas cuatro años, ¿piensa alguien hoy en día que esa es una buena idea?

Para la mayoría de los adultos mayores, el Seguro Social representa casi todo su ingreso. Mantiene a veinte millones de estadounidenses sobre el límite de la pobreza cada año. Y, aunque no es la causa del déficit actual, sí necesitamos fortalecer el programa para las futuras décadas. Y esto significa que las personas de ambos lados necesitan estar de acuerdo con un plan balanceado.

Mi oponente dice que para costear $5 millones de millones en recortes impositivos con gran inclinación hacia los de arriba, él simplemente eliminaría las lagunas en la ley tributaria de los más acaudalados. Pero los expertos independientes dicen que no hay manera de hacer esto sin también cortar las deducciones en las que confía la clase media, y eso incluye imponer cargas impositivas a cosas como los beneficios del Seguro Social. Y esto podría significar impuestos más altos para los adultos mayores que dependen del Seguro Social, y la imposición de impuestos —por primera vez en la historia— a los beneficios de los adultos mayores con ingresos inferiores a $32.000. Casi 30 millones de adultos mayores podrían ver un aumento de cientos de dólares en sus impuestos.

Por eso, quiero que todos en AARP sepan que no voy a permitir que eso suceda. Mi plan contempla que ambos partidos trabajen juntos y tomen medidas responsables para preservar el Seguro Social a largo plazo. Y lo haremos en una manera que asegurará que toda una vida de arduo trabajo sea recompensada con dignidad y seguridad para las generaciones futuras.

Así que ustedes tienen una decisión importante en estas elecciones, y esos son los caminos; los dos caminos que nuestro país puede seguir: podemos gastar miles de millones de dólares en recortes impositivos que benefician a los estadounidenses más ricos, lo que podría resultar en reducciones de los beneficios que ustedes se ganaron durante toda una vida de trabajo. O podemos tomar un enfoque balanceado para invertir en la clase media y fortalecer Medicare y el Seguro Social para ustedes, sus hijos y sus nietos. Esas son las opciones en esta elección y la razón por la cual les pido su voto.

Muchas gracias, AARP, por invitarme a participar. Y con esto, Jane, estoy listo para contestar las preguntas.

Jane Pauley: Señor presidente, nuevamente, Jane Pauley. Estoy en el salón con nuestros socios y ellos tienen algunas preguntas para usted. Quiero explicarles a los asistentes en qué consiste el retardo con la transmisión del satélite. Cuando hago una pregunta, va hasta allá y luego la reciben. Hay un retraso de cerca de un segundo y medio entre el momento en que hago la pregunta y cuando el presidente la escucha. Así conocen algo del procedimiento y de cómo funcionan las transmisiones televisivas.

Señor presidente, estamos sumamente agradecidos de que pueda quedarse con nosotros unos minutos más.

Mike, de Brier, Washington, pregunta: "¿Cómo piensa usted reducir la deuda federal sin saquear el Seguro Social y Medicare?"

Presidente Obama: Bueno, esa es una gran pregunta, Mike, y te la agradezco. Reducir nuestro déficit y nuestra deuda es un reto real, y creo que es importante que la gente sepa que el 90 % de la deuda y el déficit que vemos actualmente son el resultado de las opciones que seguimos durante la pasada década: dos guerras que no se pagaron y recortes tributarios que beneficiaban a los más ricos, que tampoco se pagaron. Así que, tomamos ciertas decisiones y entonces, cuando nos golpeó la Gran Recesión, eso significó que salía más dinero del que entraba, y eso ha aumentado nuestro déficit y nuestra deuda.

La clave para reducirlos es hacerlo de una manera responsable y balanceada. Por eso, he presentado un plan de $4 millones de millones para la reducción del déficit, que lo reduciría a niveles manejables y comenzaría a bajar nuestra deuda, y esto conlleva tomar unas decisiones difíciles. Ya he autorizado el equivalente a un millón de millones de dólares en recortes a programas que no necesitamos; programas que, francamente, no están ayudando a crear oportunidades para las personas o a desarrollar vías para el éxito de las familias de clase media o para aquellos que luchan para llegar a la clase media.

Pero, luego de que se implementen estos recortes y algunos otros recortes, la única manera de alcanzar esa meta de $4 millones de millones es pedirles a los más ricos entre nosotros que hagan un poco más. Lo que he sugerido es que identifiquemos las personas con ingresos superiores a $250.000 y regresemos a las tasas impositivas que existían cuando Bill Clinton era presidente, que, a propósito, fue una época en que creamos 23 millones de nuevos empleos, pasamos de un déficit a un superávit y creamos muchos más millonarios.

Ahora, esto está en contraste con el plan que mi oponente propone para reducir el déficit. Algunos de ustedes deben haber visto al presidente Clinton hablar durante la Convención; lo que falta en esto es la aritmética, porque lo que ellos proponen no solo es extender los recortes a los impuestos de Bush para los más ricos, sino que también quieren añadir otros $5 millones de millones en recortes adicionales, y $2 millones de millones en gastos adicionales para la defensa nacional, que nuestra Junta de Jefes de Estado Mayor Conjunto dice que no hace sentido en un momento cuando estamos terminando dos guerras.

Así que, antes de empezar a sacarnos del hoyo en el que estamos, ellos quieren enterrarnos aún más con $7 millones de millones en gastos adicionales en recortes impositivos o de defensa. Ahora, no han explicado cómo van a pagar por esto, pero analistas independientes que lo han estudiado opinan que la única manera de costearlo es saqueando nuestra inversión en la educación y las investigaciones básicas, que podrían encontrar la cura para el cáncer o el mal de Alzheimer, y dejando de invertir en nuestra infraestructura. También significa que habría que imponer una carga impositiva más alta a las familias de clase media: hasta $2.000 por año para familias con hijos.

Y como lo mencioné al principio, si usted busca cómo sufragar ese recorte impositivo de $5 millones de millones, parte de lo que se va a considerar es imponer una carga impositiva a los beneficios del Seguro Social o convertir a Medicare en un programa de cupones. Y ese no es el camino que se debe tomar.

Mi actitud es que si vamos a trabajar en conjunto para reducir el déficit, todos tienen que asumir su responsabilidad, todos tienen que cumplir su parte. Y otorgarles nuevos recortes en los impuestos a los millonarios y multimillonarios para pagar reducciones en el Seguro Social o Medicare o la educación, no es la manera de hacerlo.

Jane Pauley: Señor presidente, desde Washington, D. C., Paulette pregunta: "Si uno gana $106 [mil] al año o menos, uno paga impuestos del Seguro Social sobre el 100 % de ese ingreso; un millonario paga un 10 % o menos. ¿Tratará usted de eliminar el límite de ingresos para la base impositiva del Seguro Social?"

Presidente Obama: Sí, pienso que evaluar el cambio del límite de ingresos es un punto importante para estabilizar el Seguro Social. Y lo que he dicho es que estoy dispuesto a trabajar con los republicanos y evaluar sus ideas, pero, por principios, no voy a eliminar beneficios o a privatizar el Seguro Social y entregarlo a Wall Street. Porque vimos lo que sucedió en el 2008 y el 2009, cuando se desplomó el mercado de valores. Y todavía nos estamos recuperando de ello.

Jane Pauley: Señor presidente, James, de Derry, Pensilvania, dice: "No lo he escuchado hablar mucho sobre los costos exhorbitantes de los medicamentos recetados que afrontamos nosotros, los jubilados que vivimos con un ingreso fijo. ¿Qué planes tiene para bajar esos costos?"

Presidente Obama: Bueno, la buena noticia es que no solo hablo sobre este asunto, sino que, en efecto, ya hemos hecho algo sobre esto. La ley de salud que aprobamos, el Obamacare, que, a propósito, no me molesta el nombre, porque esto es importante para mí y por eso sometimos esta legislación. Una de las cosas que hicimos fue comenzar a cerrar el infame período sin cobertura o "doughnut hole" que perjudica a muchos adultos mayores.

Ya este año estamos viendo un descuento de un 50 % para los adultos mayores que se encuentran en este período. Todos los años recibirán descuentos adicionales hasta que el período sin cobertura esté completamente cerrado. Esto representa ya un ahorro promedio de $600 a $650 por año para millones de adultos mayores de todo el país. Por cierto, esto se añade al cuidado preventivo que ahora se provee sin cargo adicional bajo Medicare, como una consecuencia de lo que hicimos con Obamacare.

Y podemos hacer más respecto de los medicamentos recetados. Una de las cosas que he propuesto en mi presupuesto es que los beneficiarios de Medicare reciban el mismo tipo de descuento considerable que Medicaid recibe. Eso ahorraría miles de millones de dólares adicionales para los adultos mayores. También podemos trabajar para aumentar el uso de medicamentos genéricos y asegurarnos de facilitar el acceso de los adultos mayores a medicamentos más baratos.

Esto es de importancia crítica porque he conocido muchas familias que me relatan historias de cómo sus padres tienen que partir las pastillas de medicamentos en la mitad porque no pueden pagar los medicamentos que les han recetado.

Jane Pauley: Señor presidente, una pregunta para usted de Richard, de Hawái: ¿"Qué haría usted para garantizar el futuro de Medicare?"

Presidente Obama: Nuevamente, contrario a lo que ustedes han escuchado y a lo que podrán escuchar de oradores posteriores, Obamacare realmente fortaleció Medicare. Lo que hicimos fue extender el fondo fiduciario de Medicare por ocho años. Además, abordamos el asunto de los medicamentos recetados de una manera que ayuda a los adultos mayores de hoy y a los del futuro. El cuidado preventivo que llevamos a cabo asegurará que los adultos mayores continúen saludables, lo que reduce los costos.

Y algo que quiero destacar: cuando escuchen esta idea de que, de alguna manera, tomamos $716.000 millones, los robamos de los beneficiarios de Medicare y adultos mayores, quiero que sepan que eso no es verdad. Lo que hicimos fue atacar el malgasto y el fraude, y los sobrecargos de las compañías aseguradoras, por ejemplo. Esos ahorros totalizan $716.000 millones y son parte de lo que nos permite cerrar el período sin cobertura, proveer cuidado preventivo y, de hecho, extenderá la existencia de Medicare a largo plazo. También ayuda a reducir el aumento en las primas que los adultos mayores pagan bajo Medicare.

Y eso apunta en términos generales a lo que tenemos que hacer con Medicare. Lo que debemos hacer es combatir el magasto, el fraude y reducir los costos del cuidado de salud en general. Parte de lo que estamos haciendo con esta nueva ley de salud es usar el poder —el poder adquisitivo de Medicare— para decirles a los médicos, a los hospitales y a las compañías aseguradoras "ustedes necesitan funcionar de una manera más inteligente": en vez de ordenar cinco pruebas médicas diferentes por las que cobran, hagan una y envíenla por correo electrónico a todos; en vez de tener todo tipo de costos administrativos y papeleo, asegurémonos de utilizar la tecnología de información para hacer una mejor labor; coordinemos mejor el cuidado de la salud; invirtamos en más cuidado preventivo. (Aplauso).

Porque este no es solo un problema de Medicare. Medicare es un programa muy eficiente en comparación con los programas de seguros privados. El problema es que los costos del cuidado de la salud generalmente aumentan. Tenemos que bajar los costos del cuidado de salud; ese es nuestro enfoque. Y quiero destacar que el enfoque de la otra parte respecto a cómo salvar a Medicare —y me imagino que ustedes oirán sobre esto cuando  termine de hablar— es convertir a Medicare en un programa de cupones y, esencialmente, transferir esos costos a los adultos mayores. 

Según un análisis independiente, con el plan original presentado por el congresista Ryan, como resultado, los adultos mayores podrían pagar sobre $6.000 más por Medicare, una vez que estén bajo el programa de cupones. Ese era su plan original, pero quiero ser justo. Luego, él lo modificó porque, obviamente, hubo mucha oposición por parte de los adultos mayores. Entonces, dijo, vamos a tener Medicare tradicional paralelo a un programa de cupones y no se afectarán los beneficiarios actuales.

El problema es que las compañías aseguradoras, una vez que acepten los cupones, van a hacer un buen trabajo reclutando los beneficiarios más jóvenes y saludables, y dejando en Medicare tradicional a los beneficiarios de más edad o más enfermos. Y, con el tiempo, como Medicare tradicional estará integrado por personas mayores y más enfermas, las primas comenzarán a subir, estarán por las nubes. Y toda la infraestructura de Medicare tradicional colapsará, lo que significa que todos los adultos mayores en algún momento acabarán a la merced de compañías aseguradoras a través de un programa de cupones. Eso es lo que tratamos de evitar. Y la razón por la cual AARP apoyó el Obamacare y no apoya este concepto de cupones es porque ellos han visto a estos expertos independientes y el análisis que han preparado, y saben que un programa de cupones no será beneficioso para Medicare a largo plazo.

Jane Pauley: Señor presidente, desde Sandwich, Massachusetts, Kathy tiene la siguiente pregunta para usted: "¿Qué haría su Gobierno para asegurar que las leyes contra la discriminación por edad se cumplan para que tengamos las mismas oportunidades al buscar empleo?"

Presidente Obama: Esta es una gran pregunta y, obviamente, uno de los retos que hemos visto como consecuencia de esta terrible recesión que atravesamos, es que muchos trabajadores en sus 50 y comienzos de sus 60 fueron cesanteados, y es muy difícil para ellos lograr una oportunidad, a pesar de la increíble experiencia que tienen y de sus destrezas y capacitación.  Por lo que necesitamos hacer varias cosas.

Número uno, tenemos que asegurarnos de que estamos haciendo cumplir las leyes contra la discriminación de manera efectiva. Y el Procurador General sabe que para mí, esa es una prioridad absoluta. En algunos casos, parte de lo que estamos intentando hacer es ver si podemos, a través de legislación, anular algunas malas decisiones de la Corte Suprema que han hecho más difícil probar la discriminación por edad.

Jane Pauley:  Usando el...

Presidente Obama: Y eso es algo en lo que estamos enfocados.

Jane Pauley:  Mis disculpas por interrumpir al presidente de Estados Unidos. Lo lamento. Señor presidente, usted utilizó la palabra "legislación", que le sonará familiar a Joe, de Fort Aktinson, Wisconsin, que pregunta: “¿Qué puede hacer usted con el estancamiento en ambos lados del pasillo en el Congreso?"

"Presidente Obama: Jane, antes de abordar el tema del estancamiento, permíteme enfatizar que, además de atender la discriminación por edad, la labor que están llevando a cabo la SBA [Agencia Federal para el Desarrollo de la Pequeña Empresa] y AARP mediante el programa Encore Enterpreneur Program, que ayuda a miles de adultos mayores en todo el país que no han conseguido empleo a comenzar sus propios pequeños negocios, a proveerles una fuente de ingreso y a que utilicen sus increíbles destrezas; solo quiero agradecerle públicamente a AARP, porque ese programa está haciendo realmente una magnífica labor.

Pero miren, respecto al estancamiento, cuando tomé el cargo en el 2008, dije que, aunque tuve el 53 % de los votos y el 47 % del país votó en mi contra, yo sería el presidente de todos, y los he escuchado todos.

Y todas las ideas que presento y todo el trabajo que hemos hecho ha sido para obtener beneficios de las ideas de ambos partidos. De hecho, el Obamacare fue influenciado por lo que mi oponente, el Sr. Romney, hizo en Massachusetts, aunque a veces él lo niegue.

Siempre estaré buscando un terreno común para resolver los problemas del pueblo estadounidense. Lo que no haré, sin embargo, es darle la razón a las ideas malas que no ayudan a la clase media, que no ayudan a las personas que han trabajado arduamente durante toda su vida, que no ayudan a proveer oportunidades para las personas que todavía buscan cómo triunfar en este gran país nuestro. Por lo tanto, si escucho que la única manera en que los republicanos en el Congreso están dispuestos a obrar es mediante la implantación de un sistema de cupones para Medicare, diré que no. Si lo único que están dispuestos a ofrecer en términos de reducción de déficit es hacerlo sobre las espaldas de los adultos mayores, o de nuestros hijos, que necesitan recibir una educación de excelencia, o de las familias de clase media que no pueden costear otro aumento impositivo, diré que no.

Creo que parte de lo que ustedes desean de su presidente es alguien que trabaje duro para unir a la gente, pero que también esté dispuesto a hacerle frente a las malas ideas que acabarían beneficiando más a aquellos que ya han triunfado, en vez de pensar también en la gente que está luchando por salir adelante, que trabajaron duro durante toda su vida, como mi abuela. Y por eso exactamente es que estoy aspirando a un segundo término como presidente de Estados Unidos.

Jane Pauley: Señor presidente, en nombre de todos los aquí presentes y los que nos acompañan por internet, estamos agradecidos de que usted haya compartido con nosotros esta mañana. Muchas gracias.

Presidente Obama:  Muchas gracias, Jane. Saludos.

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